Telecomunicaciones: paradigma de la fluidez
Dice un principio básico de la teoría de las telecomunicaciones que debe haber en la transmisión del mensaje más repetición que variabilidad. Esto es, más repetición que ruido. Después de la segunda Guerra Mundial, cuando estaban intentando desarrollar comunicaciones inalámbricas, los yanquis se dieron cuenta de que evitar totalmente la interferencia era imposible, pero que el mensaje llegaba con cierta claridad, o con claridad suficiente, solo si era repetido, si el código era repetido al ser transmitido.[1] Así llegamos al día de hoy con las bandas gsm de 1900 mhz. Estos miles de millones de ciclos (eso son los megahertzios), repiten miles de millones de veces cada fragmento de información radial (sonora, visual o del tipo que fuere).Así, lo que vemos es que un sistema funciona aunque no cierre, o, si llamamos "cerrar" al funcionar, el sistema cierra siendo abierto. O mejor, camina bien siendo imperfecto. Funciona fallando.
Un procedimiento mediático automático: criticar para vender
Es notorio cómo la tele, esa gran guardiana de los derechos democráticos y humanos (y del consumidor), exige que la policía no respete la ley.
El otro día ví La liga, el programa de tv. Era sobre la red de trata de blancas en Argentina (incluyendo secuestro y prostitución forzada de menores).
Los padres de las chicas desaparecidas contaban que no pueden confiar "ni en la policía". Por ley, la cana solo puede entrar a una propiedad con orden de allanamiento dada por un juez. Cuando la cana llega, el prostíbulo está vacío. ¿Por qué? Porque algún cana pasó el dato. Dicen entonces los periodistas:
Informarse o ubicarse. Derivas del compromiso situacional.
Un día (3/6/8) comencé a coordinar un taller de historia argentina y, como estamos en tiempos de conflicto gobierno-campo estuve los días anteriores, más de una semana, bien sumergido buscando información, informándome para estar al tanto de la marcha de ese conflicto, de sus características, de lo que nos enseña de la situación actual, o al menos de la Argentina contemporánea. La cosa es que llegué al día de ayer con herramientas suficientes como para hacer un análisis relativamente profundo del conflicto ese. Sin embargo, un rato antes de comenzar la reunión tuve la sensación de estar desinformado.
Vaya paradoja: escuchando programas de radio, leyendo emails y diarios, hojeando información en Internet, mirando TV, el informado se sintió desinformado...