nacimiento-de-la-biopolitica

Reunión-invitación (apuntes)

Las cosas cambian. El neoliberalismo no es una cosa, pero también cambia.
Nacimiento de la biopolítica nos sirve no tanto por sus contenidos –que son deslumbrantes–, sino como guía para una investigación nuestra, para situarnos. Qué atender, qué mirar en el gobierno actual, detectar qué cambió respecto de los neoliberalismos alemán y norteamericano que Foucault analiza. Guía para comenzar a caracterizar nuestro neoliberalismo realmente existente.

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tapa de Judaísmo líquido

Llegó Judaísmo Líquido

Luego de mucho trabajo de edición y en la editorial, llega por fin a las librerías este intento de ubicarnos en lo judío contemporáneo.
En el intento, hemos encontrado que se puede pensar el consumo como algo más que comprar/vender/publicitar: una forma de relación con la cultura.
El consumo, esa forma de relación, licúa subjetividad, identidad, instituciones. Esto es lo este libro me dejó leer.

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La imagen actual como dispositivo – Programa del taller

Hay una vulgata muy crítica de la imagen. Solemos creer que la imagen es falsedad, manipulación, bajada de línea. Damos por hecho que la imagen contemporánea (la imagen imaginal) funciona como la imagen moderna (la imagen representacional). No es así.
Imagen indisciplinada, la contemporánea. Aun así, vamos con una tesis: las imágenes imaginales forman un dispositivo que determina el mundo y la vida, las cosas y los hombres, lo social y la experiencia subjetiva.
¿Podemos pensar la proliferación imaginal contemporánea como práctica de engarce entre lo social y lo individual? Esta es la invitación.

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IL en su estudio, 22/10/2003

Ignacio Lewkowicz: estrategia de pensamiento, estrategia vital

Irnos de la representación de lo que hay para llegar a lo que hay. Como dice Pancho Ferrara, no se trata de irnos de acá, sino de irnos acá. Si a algún viaje nos invitaba Nacho, era al viaje a la situación: vamos hacia acá. Vivamos acá, y no en la representación de acá. Para esta operación, Nacho tenía un verbo claro y oscuro: la llamaba pensar.

¿Cómo aprehender eso no representado que se presenta? Pensándolo, claro. Laburo cuando menos doble: una percepción atenta a lo no-representado, por un lado. Lo buscaba con maestría, Nacho: en una desatención[5] o en una incoherencia[6] en el nivel de la representación; o en el nivel de la presentación en una mutación inadvertida[7] o en un acontecimiento[8] o en un exceso[9], o incluso en una falta.[10] Esta enumeración no agota los caminos que podíamos tomar para alcanzar la presentación, pero ilustra la disponibilidad, la apertura, la atención que Ignacio empeñaba en ese viaje a que nos invitaba, ese viaje que necesitaba hacer para habitar la situación, para ir acá. Y por otro lado, aunque en un mismo movimiento (e incluso antes), el laburo de pensar eso que se presenta y que las representaciones obstaculizan percibir y aprehender.

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