{"id":104,"date":"2009-07-01T21:00:00","date_gmt":"2009-07-01T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura\/"},"modified":"2020-11-26T13:09:46","modified_gmt":"2020-11-26T16:09:46","slug":"el-bienestar-en-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura\/","title":{"rendered":"El bienestar en la cultura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>[Este art\u00edculo entr\u00f3 como cap\u00edtulo en el libro<\/strong><br \/>\n<strong> <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/libros\/libro_el_bienestar_en_la_cultura\/\">\u00ab<\/a><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura-y-mas-composiciones-precarias\/\">El bienestar en la cultura<\/a>&#8230;<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/libros\/libro_el_bienestar_en_la_cultura\/\">\u00ab<\/a> 2da edici\u00f3n ampliada, publicada por Pie de los hechos en 2016]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[Publicado originalmente en Campo Grupal n\u00b0 110, abril de 2009]<\/p>\n<div id=\"attachment_1474\" style=\"width: 394px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/coca-cola-disfrut\u00e1-sin-l\u00edmites.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1474\" class=\" wp-image-1474 \" title=\"coca cola - disfrut\u00e1 sin l\u00edmites\" src=\"http:\/\/pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/coca-cola-disfrut\u00e1-sin-l\u00edmites.jpg\" alt=\"Foto de Franco Ingrassia\" width=\"384\" height=\"235\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1474\" class=\"wp-caption-text\">Cartel de Coca Cola en Rosario<\/p><\/div>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin-bottom: 4.2pt; text-align: right;\"><em>Matamos nuestros sue\u00f1os con caprichos<\/em><br \/>\nD. Valenzuela<\/p>\n<p>Los psicoanalistas dicen cosas como: \u201cla cultura \u2013despu\u00e9s de que Freud lo se\u00f1alara tan claramente\u2013 necesariamente conlleva cierto malestar para los hombres. Ha sido as\u00ed en todas las \u00e9pocas y seguir\u00e1 si\u00e9ndolo.\u201d Los historiadores decimos cosas diferentes.<\/p>\n<h3>Curiosidades<\/h3>\n<ul>\n<li>Homero y Bart Simpson se han tornado los personajes ficticios m\u00e1s populares del orbe. Han tomado el lugar \u00a1de S\u00faperman!<\/li>\n<li>La publicidad de una golosina promociona su nuevo peque\u00f1o tama\u00f1o explicando que \u201cas\u00ed no ten\u00e9s que compartir\u201d. \u00bfPreg\u00f3n del ego\u00edsmo?<\/li>\n<li>\u201cLa \u00fanica oportunidad que tienen los ni\u00f1os y los j\u00f3venes de ser un ni\u00f1o o un joven, es que haya un adulto que le ceda ese lugar. El ser adulto es, sin lugar a dudas, un acto de generosidad hacia las nuevas generaciones\u201d, pero \u201clas viejas generaciones no parecen estar muy dispuestas a realizarlo\u201d.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> \u00bfFin del altruismo?<\/li>\n<li>Un amigo no cumpli\u00f3 el compromiso que asumi\u00f3 con nuestro equipo y explic\u00f3 que no ten\u00eda ganas. Aqu\u00ed y all\u00e1 se enarbola el deseo antojadizo. Slogan de fibras Edding: \u201cHac\u00e9 lo que quieras.\u201d \u00bfPrescribieron las obligaciones?<\/li>\n<li>Un alumno ignora y hasta boicotea a su profesor y explica que es porque lo aburre. Su madre lo justifica. \u00bfAhora un docente debe ser un <em>entertainer<\/em>?<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todas estas curiosidades se encuentran en campos muy diversos. Tal vez hablen de nuestra cultura. Tal vez nuestra cultura ya no requiera malestar a sus v\u00e1stagos. La psicopatolog\u00eda contempor\u00e1nea, dice Bifo, no est\u00e1 signada por la re-presi\u00f3n sino por el estallido de la ex\u2013presi\u00f3n y el <em>just do it<\/em>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Tal vez nuestra cultura no exija malestar a sus individuos y les ofrezca bienestar.<\/p>\n<p>Esta sospecha me llev\u00f3 a revisar <em>El malestar en la cultura<\/em>.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Bien pod\u00eda ser que, entre el siglo XX y el XXI, la cultura hubiera dejado de ser como en tiempos de Freud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tesis: el malestar en lo social muda en bienestar en la cultura.<\/p>\n<h3>Publicidades<\/h3>\n<p>I. Deteng\u00e1monos en la publicidad actual, clave inestimable de la cultura contempor\u00e1nea. A fines de 2007, apareci\u00f3 un cartel publicitario de la marca de zapatillas Converse, la cl\u00e1sica zapatilla de los rockeros de los \u201970 y \u201980. Hab\u00eda una foto de una adolescente tocando la guitarra y saltando, abiertas las piernas y colgante la guitarra, como en tiempos gloriosos del rock. Unas letras dicen \u201cning\u00fan m\u00fasico es un abogado frustrado\u201d. Y m\u00e1s abajo, \u201cSos \u00fanico. Hacete cargo\u201d.<\/p>\n<p>No hay proposiciones sobre lo social y no hay mandato de trabajar. \u00bfSe ha terminado el tiempo del malestar en la cultura? No es que para el cachorro humano haya dejado de ser traum\u00e1tica su socializaci\u00f3n, sino que en nuestra cultura, no est\u00e1n re\u00f1idas la socializaci\u00f3n y el narcisismo \u2013m\u00e1s bien, lo contrario. El encierro narcisista (ser \u2018\u00fanico\u2019) ya no es asocial sino perfectamente rentable; en este sentido, m\u00e1s que encierro es una extroversi\u00f3n, y m\u00e1s que como malestar se vive como bienestar \u2013como gozoso bienestar. La vieja problem\u00e1tica \u2018individuo versus sociedad\u2019, una problem\u00e1tica liberal (una problem\u00e1tica de la cultura del malestar), parece superada por la econom\u00eda neoliberal y la cultura del goce yoico.<\/p>\n<p>Noche de luna llena. En el banco de una plaza, una pareja mira la luna. \u00c9l le declara su amor y le promete la luna. A continuaci\u00f3n, abre y come un Danette. Ella le pide que le convide. \u00c9l, par\u00e1ndose y y\u00e9ndose, contesta que ahora va a bajarle la luna.\u00a0En la cultura de hoy los otros son aquellos que limitan la posibilidad de satisfacer mis apetencias. Mi relaci\u00f3n con el otro no tiene que producir una merma en la cantidad de Danette disponible para mi disfrute. Los otros de mi cultura no son unos con los que cooperar, unos con los que comparto un rol productivo en una divisi\u00f3n del trabajo, sino unos con los que consumir. Puedo compartir el consumo de una pel\u00edcula de cine, o el caminar por un shopping, incluso un Danette, pero debo fijarme en que ese compartir no cercene mi goce.<\/p>\n<p>En tiempos de capitalismo salvaje, el malestar en la sociedad se compensa con el bienestar en la cultura. Dice Ulrich Beck: <em>Damos soluciones biogr\u00e1ficas a contradicciones sist\u00e9micas<\/em>.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/EwQ-FrrGyU8\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II. \u00bfQue la publicidad es una clave inestimable de la cultura contempor\u00e1nea? Merece un argumento.<\/p>\n<p>Hoy, cuando \u2018la cultura\u2019 no es un universo simb\u00f3lico com\u00fan a los socializados en esa cultura, sino, dice Tarsow, \u201cuna verdadera polifon\u00eda\u201d; hoy, cuando la cultura es m\u00e1s bien la dispersi\u00f3n de su estallido; hoy, cuando no hay <em>la<\/em> cultura, lo \u00fanico transversal a lo que todav\u00eda llamamos cultura es la publicidad.<\/p>\n<p>El malestar en lo social muda en bienestar en la cultura. Y es en la publicidad, justamente, donde se promete bienestar. Y es la publicidad, sobre todo, la \u00fanica producci\u00f3n cultural que atraviesa todas las esquirlas culturales (junto a la TV, con la que hace simbiosis). En la esfera publicitaria se promete lograr bienestar a trav\u00e9s del consumo o, dicho mejor, obtener, a trav\u00e9s del consumo, ese suced\u00e1neo contempor\u00e1neo del sentido que es la imagen. La publicidad, como incitaci\u00f3n al consumo, como promesa de satisfacci\u00f3n, como promesa de la experiencia de consumo y como promesa de la imagen adecuada para tu unicidad (\u201csos \u00fanico, hacete cargo\u201d) es la invitaci\u00f3n a atravesar ese umbral m\u00e1s all\u00e1 del cual se halla el bienestar. La publicidad contempor\u00e1nea es la gu\u00eda Michelin para turistas de los no-lugares. La publicidad es el reservorio de im\u00e1genes que orienta el mundo de las im\u00e1genes \u2013o sea, la cultura de nuestros d\u00edas.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>All\u00ed, una promesa de bienestar no es ya, como anta\u00f1o, una esperanza de realizaci\u00f3n, ni aun una confianza en su realizaci\u00f3n, sino la imagen del bienestar. Lo \u00fanico que la promesa de bienestar realiza en acto es una imagen de bienestar (una promesa en im\u00e1genes que por un lado se realiza como bienestar en im\u00e1genes y por otro construye el bienestar como imagen). Sabemos adem\u00e1s que la imagen contempor\u00e1nea no tiene tiempo: es presente puro. Luego, la promesa de una experiencia de bienestar no es una promesa sobre el futuro sino que es la imagen presente de la experiencia de bienestar, que de por s\u00ed <em>es<\/em> una experiencia de bienestar. Es muy probable que no podamos consumir tal o cual experiencia (por ejemplo, que no podamos comprar las zapatillas Converse o el postrecito Danette), pero a\u00fan as\u00ed estaremos consumiendo las im\u00e1genes publicitarias. Si encontramos en la publicidad la clave de lo que provoca la cultura hoy no debemos extra\u00f1arnos: vivimos en una sociedad en la que lo que \u201cba\u00f1a como un \u00e9ter general\u201d a la subjetividad ya no es el trabajo sino el consumo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa con aquellos que no entran en el consumo? Por un lado, las im\u00e1genes en el mundo contempor\u00e1neo se pueden consumir gratuitamente: es la concesi\u00f3n graciosa del capital financiero. Puede ser que no se obtenga la experiencia del consumo del producto que la publicidad invita a consumir, pero s\u00ed se obtiene la experiencia del consumo de la imagen publicitaria, la experiencia emotiva, por ejemplo, de la canci\u00f3n de 7up del verano de 2008 (\u201cqu\u00e9 bueno que es vivir como esta gente\u201d<sup>*<\/sup>) o de un chico saltando a lo rockero; la experiencia c\u00f3mica de la propaganda de Danette; la experiencia narcisista del corto de Coca-Cola de tener a todos cantando lo mismo que yo (\u201choy quiero que me mires, oh, oh\u201d<sup>*<\/sup>); y as\u00ed sin fin.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3W21Na6QKRs\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rP7ZT2WJj3Y\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><br \/>\nMerece tambi\u00e9n una constataci\u00f3n que compruebe que la publicidad es transversal a la cultura. En el afiche de la camioneta Renault Sandero Stepway, se ve una foto de la camioneta en medio del campo y, grande, sobre la camioneta, sobreimpreso, un almanaque semanal, con la letra inicial de cada d\u00eda de la semana: \u201c|L|M|M|J|V|S|D|\u201d. Lo particular de ese almanaque es que las letras que aparecen en rojo no son la S y la D sino la M y la J. Abajo, la leyenda del cartel dice: \u201cNo importa el d\u00eda. Hacelo finde\u201d. No est\u00e1s en la sociedad para reprimir apetencias, para dominar pulsiones, sino para satisfacerlas. Por ejemplo, los d\u00edas no laborables son los que se te canten. No sufr\u00eds porque tu trabajo est\u00e9 precarizado, sino porque no disfrut\u00e1s de tu libertad.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>El verano pasado, un gran afiche de la cerveza Corona mostraba la foto de una playa caribe\u00f1a paradis\u00edaca, con aguas celestes casi cristalinas, una hamaca paraguaya sobre el agua, palmeras al fondo y, en primer\u00edsimo plano, una botella de cerveza Corona bien helada, transpiradita y con un gajito de lim\u00f3n. Bien grande, describ\u00eda: \u201cLa oficina\u201d, y remataba: \u201cTransform\u00e1 tus momentos\u201d. La mayor\u00eda de los consumidores de Corona no volar\u00e1 al Caribe, pero transformar\u00e1 sus momentos \u2013les pondr\u00e1n onda.<\/p>\n<p>Dos productos tan diferentes como una cerveza y una camioneta proponen que el tiempo formal, el tiempo alguna vez instituido sea subvertido. Es que los mensajes publicitarios de hoy no dependen tanto de las caracter\u00edsticas de la mercanc\u00eda que se est\u00e9 ofreciendo como de lo que el consumidor m\u00e1s estad\u00edsticamente corriente (o sea, prol\u00edficamente encuestado) d\u00e9 por bueno y apetecible, de lo que pueda atraer la atenci\u00f3n del consumidor para comprar el producto ofrecido y, antes aun, la imagen publicitada.<\/p>\n<p>Como la publicidad no es tan producto-dependiente como cultura-dependiente, leemos la cultura ah\u00ed.<\/p>\n<h3>Egos<\/h3>\n<p>As\u00ed como cambia la cultura, as\u00ed tambi\u00e9n cambia el individuo que ella produce. El malestar en la cultura limita al individuo. El bienestar en la cultura <em>lo ilimita<\/em>.<\/p>\n<p>Primero, en la cultura de tiempos s\u00f3lidos \u2013freudianos\u2013, el individuo era siempre un potencial enemigo p\u00fablico. \u201cTodo individuo es virtualmente un enemigo de la cultura\u2026 Por eso la cultura debe ser protegida contra los individuos, y sus normas, instituciones y mandamientos cumplen esas tareas.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0 Segundo, la cultura deb\u00eda limitarlo para que se enlazara con otros y hubiera sociedad. \u201cEsa multitud de seres humanos deben ser ligados libidinosamente entre s\u00ed; las ventajas de la comunidad de trabajo no los mantendr\u00edan cohesionados\u201d (118).<\/p>\n<p>Tercero, el disciplinamiento del individuo lo lograba el amor del Otro por \u00e9l. Freud pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 el hombre accede al influjo ajeno de la moral, al influjo ajeno de la cultura? \u201cSe lo descubre f\u00e1cilmente en su desvalimiento y dependencia de otros; su mejor designaci\u00f3n ser\u00eda: angustia frente a la p\u00e9rdida de amor. Si pierde el amor del otro, de quien depende, queda tambi\u00e9n desprotegido frente a diversas clases de peligros\u201d (120), y sobre todo frente al peligro de que ese otro, un \u201cser hiperpotente\u201d, \u201cdemuestre su superioridad en la forma del castigo\u201d. \u201cEn los adultos\u2026, la comunidad humana global reemplaza en ellos al padre\u201d (121).<\/p>\n<p>Ahora bien, los tiempos posindustriales son tambi\u00e9n tiempos de \u201csuperfluidad del hombre\u201d.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Como para el capital financiero, a diferencia del capital industrial, la necesidad de fuerza de trabajo es aleatoria y celular, ning\u00fan individuo es necesario para la sociedad. El hombre no se comprueba necesitado por la sociedad; no se siente <em>amado<\/em> por la sociedad. Siendo prescindible, su humanidad es superflua. El retiro de la comunidad humana global de su lugar de padre lo deja sumido en la angustia del no-amor de los otros, una angustia <em>social<\/em>.<\/p>\n<p>Frente al retiro de Otro que lo ame y lo considere indispensable, el yo recurre al narcisismo. <em>El narcisismo es un signo de los j\u00f3venes de hoy<\/em> titul\u00f3 <em>La Naci\u00f3n<\/em> (10\/2\/08).<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> La cultura actual pone a disposici\u00f3n m\u00faltiples recursos para \u2018auto-quererse\u2019, para quererse de modo narcisista radicalizado. A esta forma de \u2018auto-amor\u2019 que la cultura otorga en nuestros d\u00edas la llamamos \u2018bienestar en la cultura\u2019. Ya que el Otro, la sociedad, se declar\u00f3 prescindente de m\u00ed, prescindo del Otro, de la sociedad, y ensalzo mi ego. Cuando la mirada que me constituye como yo no quiere o no puede ya mirarme, ante la ausencia de miradas y de Mirada, buena es una imagen. Si no s\u00e9 qui\u00e9n soy para el Otro, si no s\u00e9 qui\u00e9n es el Otro para m\u00ed, puedo lucirme en la pantalla (tv, fotolog o espejo): ponerme una careta tenida por buena, linda, <em>cool<\/em>, que me haga sentir relevante en alg\u00fan grado.<\/p>\n<p>El narcisismo ps\u00edquico (desvalidez y necesidad de amor) empalma muy bien con el narcisismo publicitario. La necesidad de amor pide una imagen para yo (esa que el Otro ya no da): el marketing se la da a c\u00e1ntaros. Es como si el capital financiero hubiera dicho \u2018all\u00ed donde haya un desvalido, all\u00ed se le ofrecer\u00e1 algo para tenerse por lindo, <em>cool<\/em>, relevante, querible, para que se auto-quiera\u2019. Todo esto, por supuesto, se da autom\u00e1ticamente; el automatismo del capital produce la superfluidad, la desolaci\u00f3n, el desvalimiento social, el recurso a la imagen, y culmina en la confusi\u00f3n entre la imagen narcisista y la marquetinera. (El camino de \u2018desnarcisaci\u00f3n\u2019, en cambio, no podr\u00e1 ser autom\u00e1tico.)<\/p>\n<p>\u201cEl ser humano se vuelve neur\u00f3tico porque no puede soportar la medida de frustraci\u00f3n que la sociedad le impone en aras de sus ideales\u201d (86). Hoy, cuando la sociedad sigue imponiendo frustraciones en medidas m\u00e1s grandes que las soportables, el ser humano puede hacer otra cosa que volverse neur\u00f3tico. Puede recurrir a la satisfacci\u00f3n narcisista por la v\u00eda del consumo, a la satisfacci\u00f3n egoica por v\u00eda imaginal. Hoy, para estar en sociedad, el individuo no tiene que \u2013como en tiempos s\u00f3lidos\u2013 \u2018encajar\u2019, sino que debe \u2018ponerle onda\u2019, es decir, poner im\u00e1genes que circulen como exitosas o excitantes.<\/p>\n<p>Si la cultura sirve \u201ca dos fines: la protecci\u00f3n del ser humano frente a la naturaleza y la regulaci\u00f3n de los v\u00ednculos rec\u00edprocos entre los hombres\u201d (88), podemos decir que actualmente la protecci\u00f3n del ser humano frente a la naturaleza est\u00e1 medianamente asegurada en lo inmediato<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> y la regulaci\u00f3n de los v\u00ednculos rec\u00edprocos entre los hombres ya se ha revelado suficientemente ind\u00f3mita. Ante estas constataciones, nada mejor que la desvinculaci\u00f3n, nada mejor que irse a la playa el d\u00eda laborable, y luego irse \u2018tranqui\u2019 (solo) a navegar con wi-fi a la carpa del balneario. Los esl\u00f3ganes que promueven el \u2018yo me entiendo\u2019 o el no compartir una golosina invitan a gozar del desv\u00ednculo sin pasar por las asperezas del ermita\u00f1ismo. Nada mejor que ser \u00fanico y hacerse cargo.<\/p>\n<h3>Continuar\u00e1\u2026<\/h3>\n<p>Queda pendiente extraer las implicancias de todo esto: \u00bfc\u00f3mo es la vida imaginal?, \u00bfcu\u00e1l es hoy el concepto pr\u00e1ctico de cultura\u00a0(ver\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/la-escuela-contra-yo\/\">La escuela contra yo<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/la-escuela-deserto-no-los-pibes\/\">La escuela desert\u00f3 (no los pibes)<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/astituciones-el-tiempo-el-sujeto-y-la-cultura-en-la-fluidez-posneoliberal-ni-instituidos-ni-destituidos-2\/\">Astituciones. El tiempo, el sujeto y la cultura&#8230;<\/a>)?, \u00bfel bienestar en la cultura explicar\u00e1 fen\u00f3menos como la violencia profusa, la crisis educativa y la pasi\u00f3n adrenal\u00ednica (ver\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/adrenalina-en-la-cultura\/\">Adrenalina en la cultura<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/juego-adrenalinico-y-trabajo-precario\/\">Juego adrenal\u00ednico y trabajo precario<\/a>)? Por razones de espacio, quedar\u00e1 para la pr\u00f3xima. Ahora resumamos.<\/p>\n<p>Al entrar a la cultura, \u201cel hombre ha cambiado un trozo de posibilidad de dicha por un trozo de seguridad\u201d (112). En este sentido, el malestar era inherente a la cultura de Freud.<\/p>\n<p>Nuestra premisa es que la cultura no es siempre como era en 1929. Nuestra tesis, que lo inherente a la cultura contempor\u00e1nea es la promoci\u00f3n del bienestar. Mientras que la cultura del capitalismo industrial produc\u00eda malestar individual y constru\u00eda lo social, en cambio la cultura del capitalismo posindustrial desliga lo social y produce bienestar individual.<\/p>\n<p>Que la cultura contempor\u00e1nea promueva bienestar no quiere decir que promueva la dicha. Lo que promueve es goce. En la cultura del bienestar, la sociedad ha renunciado a sus posibilidades de mancomuni\u00f3n y protecci\u00f3n para que el individuo aumente sus posibilidades de goce.<\/p>\n<p>\u201cAnte el malestar el ser humano puede refugiarse en el narcisismo, pero nos ense\u00f1a Freud que\u2026 el v\u00ednculo con otros encierra el malestar, pero nos brinda al mismo tiempo una salida. El trabajo, si es creativo y con otros, puede devenir una v\u00eda de salida del malestar que no sea la enfermedad.\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>En la sociedad posindustrial, la cooperaci\u00f3n (que la divisi\u00f3n social del trabajo induc\u00eda en tiempos industriales) no est\u00e1 en la informaci\u00f3n constitucional del sujeto. El bienestar en la cultura es esa gran operaci\u00f3n autom\u00e1tica que hace que el aislamiento social no aparezca como reclusi\u00f3n sino como bienestar <em>in<\/em>. Del malestar en la cultura, dec\u00eda Freud, podemos salir trabajando con otros. Del malestar en lo social \u2013dice el chamuyo publicitario de nuestro tiempo\u2013 podemos salir con la exhibici\u00f3n narcisista.<\/p>\n<p>El padecimiento por nuestra soledad \u2013dice nuestra desligante sociedad\u2013 no se debe a nuestra soledad, sino a que no la hemos enarbolado suficientemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pablo Hupert (<a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> M. Brawer y M. Moragues, entrevistadas por M. Garber, en \u201cTester de violencia\u201d, <em>Acci\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, noviembre 2008.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> F. Berardi (Bifo), <em>Generaci\u00f3n post-alfa<\/em>, Tinta Lim\u00f3n, 2007, p. 214.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En Freud, <em>Obras completas<\/em>, t. XXI, Amorrortu, Buenos Aires, 1998 (en adelante, los n\u00fameros entre par\u00e9ntesis indican las p\u00e1ginas de esa edici\u00f3n). Resumamos la tesis central de <em>El<\/em><em> malestar en la cultura<\/em> con E. Aguirre. \u201cLa cultura es una especie de trueque en donde sacrificamos gran parte de nuestra libertad individual a cambio de seguridad y protecci\u00f3n frente a los peligros: de la naturaleza, del propio cuerpo y de las dem\u00e1s personas. El malestar proviene de las restricciones que la cultura impone a la libertad individual en pos de la vida en sociedad\u201d. O con G. Jasiner: \u201cQuienes vivimos con otros siempre vamos a tener una dosis de malestar en forma estructural\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[4]<\/a> En el universo de la imagen, no solo las visuales son im\u00e1genes. Por caso, un slogan publicitario (\u201ctom\u00e1 el lado Coca-Cola de la vida\u201d, por ejemplo) no es tanto parte de un sistema ling\u00fc\u00edstico sino m\u00e1s bien una esquirla en un bombardeo imaginal.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[5]<\/a> \u00bfHuelga insistir? Aunque no me pueda comprar la Sandero Stepway, s\u00ed puedo tener la actitud que tienen los \u2018bananas\u2019 que se la compran. Es decir, aunque no me la puedo comprar, s\u00ed puedo \u2018comprar\u2019 la imagen del banana, del que est\u00e1 <em>in<\/em>. Y, si no lo hago, quedo <em>out<\/em>. Lo ineludible para obtener bienestar en la cultura (para ser <em>in<\/em>) no es comprar cosas sino incorporar ondas, estilos, actitudes.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[6]<\/a> Freud, <em>El provenir de una ilusi\u00f3n<\/em>, en <em>OO. CC.<\/em>, t. 6, Amorrortu, 1998, p. 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[7]<\/a> I. Lewkowicz, <em>Pensar sin Estado<\/em>, Paid\u00f3s, 2004.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[8]<\/a> Es un narcisismo <em>sui generis<\/em>, sin duda, pues no depende de la mirada de la madre\u2026 Pero nada garantizaba que la psiquis se mantuviera inmutable a trav\u00e9s de las \u00e9pocas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[9]<\/a> No as\u00ed la protecci\u00f3n de la naturaleza frente al ser humano\u2026 pero esto ya es otra cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> G. Jasiner, Seminario te\u00f3rico del 12\/05\/07, IIG, Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Este art\u00edculo entr\u00f3 como cap\u00edtulo en el libro \u00abEl bienestar en la cultura&#8230;\u00ab 2da edici\u00f3n ampliada, publicada por Pie de los hechos en 2016] [Publicado originalmente en Campo Grupal n\u00b0 110, abril de 2009] \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Matamos nuestros sue\u00f1os con caprichos D. Valenzuela Los psicoanalistas dicen cosas como: \u201cla &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"El bienestar en la cultura\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":3,"featured_media":1767,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,13,25],"tags":[108,120,470,176,199,253,318],"class_list":["post-104","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fluidez","category-fluidez-consumo-informacion","category-problemas","tag-consumo","tag-cultura","tag-fluidez","tag-freud","tag-imagen","tag-malestar-en-la-cultura","tag-publicidad","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=104"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4753,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/104\/revisions\/4753"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1767"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}