{"id":119,"date":"2009-09-14T18:23:31","date_gmt":"2009-09-14T20:23:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/adrenalina-en-la-cultura\/"},"modified":"2018-03-16T12:31:03","modified_gmt":"2018-03-16T15:31:03","slug":"adrenalina-en-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/adrenalina-en-la-cultura\/","title":{"rendered":"Adrenalina en la cultura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>[Este art\u00edculo entr\u00f3 como cap\u00edtulo en el libro<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura-y-mas-composiciones-precarias\/\" target=\"_blank\">\u00abEl bienestar en la cultura&#8230;\u00bb<\/a>\u00a0 2da edici\u00f3n ampliada, publicada por Pie de los hechos en 2016]<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[publicado originalmente en Campo Grupal de setiembre de 2009]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><br \/>\n\u00abLa vida no es medida por el n\u00famero de respiraciones que tomamos sino por los momentos que nos hacen contener la respiraci\u00f3n\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Una sospecha nos hizo escribir \u00ab<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura\">El bienestar en la cultura<\/a>\u00bb (en Campo Grupal de abril pasado): nuestra cultura no exige malestar de sus individuos y les ofrece bienestar. En este acercamos la lupa a uno de los procedimientos de esa oferta, la pasi\u00f3n adrenal\u00ednica.<\/p>\n<h3>Constataci\u00f3n<\/h3>\n<p>La adrenalina corre como agua. Nuestra vida cotidiana la dispendia por doquiera.<\/p>\n<p>\u00abTodos los mi\u00e9rcoles \u00e9l y sus colegas [detectives privados porte\u00f1os] se juntan a almorzar en un bar perdido del centro y a contar historias, a hablar de la profesi\u00f3n que tanto les gusta, de esa adrenalina que hace que te tiemblen las piernas cuando sacan fotos escondidos, pero que gusta igual, de las veces que salieron corriendo.\u00bb<a name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p>Clar\u00edn entrevist\u00f3 al comediante Fabio Alberti pocos d\u00edas antes de debutar como conductor de TV:<\/p>\n<p>\u00ab-Est\u00e1 bueno este cambio de todo: horario nuevo, programa nuevo, productora nueva, pantalla nueva, compa\u00f1eros nuevos y oficio nuevo&#8230;<\/p>\n<p>-\u00bfTe asusta un poco?<\/p>\n<p>-Tengo el miedo l\u00f3gico, pero tambi\u00e9n est\u00e1 bueno sentir esa adrenalina.\u00bb (13\/3\/9; disponible en <a href=\"http:\/\/www.clarin.com\/diario\/2009\/03\/13\/um\/m-01875865.htm\">www.clarin.com\/diario\/2009\/03\/13\/um\/m-01875865.htm<\/a>)<\/p>\n<p>Un art\u00edculo de <em>La Naci\u00f3n Revista<\/em> se titulaba \u00abAdictos a la adrenalina\u00bb y registraba:<a name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p>\u00ab\u2018Te corre un fr\u00edo por todo el cuerpo. Ves venir una ola de tres metros de alto y en una fracci\u00f3n de segundo ten\u00e9s que decidir si te sub\u00eds o esper\u00e1s. Y si te equivoc\u00e1s, fuiste. En ese momento se te aceleran la cabeza y los m\u00fasculos. Te da una energ\u00eda y una velocidad impresionantes.&#8217;, describe Gabriel (36), especialista en inform\u00e1tica y fan\u00e1tico del windsurf.\u00bb<\/p>\n<p>Encontramos la emoci\u00f3n adrenal\u00ednica aqu\u00ed all\u00e1 y acull\u00e1. Hoy, en general, una vida \u2018intensa&#8217; como la que proponen las publicidades es la condici\u00f3n sin la cual no nos sentimos vivos. La onda del bienestar en la cultura es vivir experiencias intensas. Tal vez no las obtengamos, pero s\u00ed experimentamos su b\u00fasqueda: corridas de un lado al otro, momentos sin laburo, changas que se terminan, entregas a \u00faltimo momento, <em>deadlines<\/em>. La b\u00fasqueda es intensa, estresante, fragmentante, \u2018matadora&#8217;&#8230; nos hace contener la respiraci\u00f3n, como dec\u00eda cierto e-mail.<\/p>\n<p>Hecho constatado: la adrenalina est\u00e1 por doquier. \u00bfQu\u00e9 nos dice de la cultura contempor\u00e1nea?<!--more--><\/p>\n<h3>Necesidades sociales<\/h3>\n<p>Lo social fluido requiere sujetos distintos a los de la sociedad s\u00f3lida. Su subjetividad, sus escenas, sus vidas deben ser otras que las modernas si han de socializarse en el expansivo fluido contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>En tiempos de sociedad industrial, dec\u00eda Freud: \u00abNinguna otra t\u00e9cnica de conducci\u00f3n de la vida liga al individuo tan firmemente a la realidad como la insistencia en el trabajo, que al menos lo inserta en forma segura en un fragmento de la realidad, a saber, la comunidad humana.\u00bb<a name=\"_ftnref4\"><\/a> En tiempos de sociedad posindustrial, cuando no es seguro que haya trabajo, y el trabajo que hay es precario, no es seguro que podamos insertarnos, es decir, ligarnos. Cuando no es seguro que haya ni trabajo ni comunidad humana ni un fragmento de realidad ni inserci\u00f3n en ellas, bien viene el placer ef\u00edmero del consumo.<\/p>\n<p>As\u00ed como la sociedad y la econom\u00eda de hoy desligan, la cultura de la hora dispendia goce individualizado. En 1931 dec\u00eda Freud que los \u00abseres humanos deben ser ligados libidinosamente entre s\u00ed; las ventajas de la comunidad de trabajo no los mantendr\u00edan cohesionados\u00bb.<a name=\"_ftnref5\"><\/a> Hoy dir\u00edamos que, ahora que la divisi\u00f3n social del trabajo no nos mantiene cohesionados, las multitudes son desligadas gozosamente entre s\u00ed. Mientras que Freud llamaba \u00abprograma de la cultura\u00bb a cierta tendencia de la cultura a realizarse en unidades humanas cada vez m\u00e1s grandes, nosotros hoy dir\u00edamos que -si es que se le puede adjudicar una tendencia- el programa de la cultura contempor\u00e1nea es el bienestar en la desligaz\u00f3n, el goce en la desolaci\u00f3n, el derecho satisfecho sin obligaci\u00f3n en contrapartida. La cultura contempor\u00e1nea ofrece bienestar por aislamiento. La publicidad antes pod\u00eda prometer un bienestar, pero no iba a sugerir no convidar a un amigo, no iba a publicitar el peque\u00f1o tama\u00f1o de una golosina diciendo que su ventaja era que no se pod\u00eda compartir, o cosas por el estilo. Tampoco habr\u00eda, como en la propaganda de Top Line, mostrado con gracia el descaro, la desfachatez, con que los amigos adolescentes ocupan el lugar dejado frente al espejo por el amigo que acaba de explotar y desintegrarse al apretarse un granito. Si cl\u00e1sicamente la publicidad pod\u00eda resumirse en la de Quilmes, que impulsaba \u00abel sabor del encuentro\u00bb, o en la de Tubby 3 y 4, que promocionaba el acompa\u00f1amiento,<a name=\"_ftnref6\"><\/a> la publicidad actual invita a gozar del sabor del desencuentro.<a name=\"_ftnref7\"><\/a><\/p>\n<p>La sociedad s\u00f3lida requer\u00eda una subjetividad m\u00e1s bien rutinaria, \u2018ubicada&#8217;, \u2018realista&#8217;. Lo social l\u00edquido requiere una subjetividad singular: gozosa, narcisista, imaginal, &#8216;insufriente&#8217;, violenta, arriesgada, adrenal\u00ednica. Hab\u00edamos dicho algo del hedonismo y narcisismo en el art\u00edculo anterior; aqu\u00ed explay\u00e9monos sobre la vida adrenal\u00ednica.<\/p>\n<h3>La vida <em>thriller<\/em><a name=\"_ftnref8\"><\/a><\/h3>\n<p>El consumismo actual es un hedonismo, una fiesta de los placeres cuando no se sabe cu\u00e1l va a ser el futuro, o cuando hay una posibilidad de que el futuro sea negro. \u00abEl psiquiatra Juan Manuel Bulacio afirma que el consumismo se concentra en satisfacer el placer inmediato.\u00bb<a name=\"_ftnref9\"><\/a> Cuando, como dice Edgar Morin, el futuro se llama incertidumbre, lo \u00fanico cierto es lo inmediato. Adem\u00e1s, cuando el futuro no existe en el presente, como dec\u00edamos en los art\u00edculos sobre temporalidad fluida,<a name=\"_ftnref10\"><\/a> lo \u00fanico que existe es \u2018ya&#8217;. Si no es ya, no existe. No solo es incierto qu\u00e9 va a pasar en el futuro, sino que incluso es incierto es si el futuro va a consistir. La fluidez del tiempo y el inmediatismo de los placeres van juntos. El inmediatismo en la b\u00fasqueda del goce va de la mano con la incertidumbre de futuro. La oferta de adrenalina promete un \u2018shock&#8217; de placer: goce impactante e instant\u00e1neo.<\/p>\n<p>\u00abSi una situaci\u00f3n anhelada por el principio de placer perdura, en ning\u00fan caso se obtiene m\u00e1s que un sentimiento de ligero bienestar; estamos organizados de tal modo que <em>solo podemos gozar con intensidad el contraste<\/em>, y muy poco el estado. Ya nuestra constituci\u00f3n, pues, limita nuestras posibilidades de dicha.\u00bb<a name=\"_ftnref11\"><\/a><\/p>\n<p>La din\u00e1mica propia del consumo es muy acorde a esta caracter\u00edstica constitucional humana. El consumo proporciona satisfacciones ef\u00edmeras que deben volver a procurarse una y otra vez. El consumo siempre inacabable, siempre prometedor de satisfacci\u00f3n, provee contraste una y otra vez parece compensar, pues, las limitadas posibilidades de dicha de nuestra constituci\u00f3n. Del mismo modo, el mundo de la imagen ofrece repetidos contrastes que gozar. Asimismo, la vida contempor\u00e1nea ofrece juegos y trabajos \u00aba pura adrenalina\u00bb.<\/p>\n<p>Nos detendremos en los juegos. Se suelen dividir los tipos de juego en cuatro, siguiendo a los griegos: <em>ag\u00f3n<\/em>, o de competencia, <em>alea<\/em>, o de azar, <em>mimicry<\/em>, o de ficci\u00f3n, e <em>ilinx<\/em>, o \u2018de v\u00e9rtigo&#8217;. Seg\u00fan Adriana Gonz\u00e1lez, ilinx son \u00abjuegos sensoriales que se basan en buscar el v\u00e9rtigo, que consiste en un intento de destruir por un instante la estabilidad de la percepci\u00f3n y de infligir a la conciencia l\u00facida una especie de p\u00e1nico voluptuoso. En cualquier caso, se trata de alcanzar una especie de espasmo, de trance o de aturdimiento que provoca un estado org\u00e1nico de confusi\u00f3n y de desconcierto&#8230; Por ejemplo, uno de esos juegos de la infancia de dejarse caer rodando por una ladera, un tipo de juegos que genera algo del movimiento r\u00e1pido.\u00bb<a name=\"_ftnref12\"><\/a><\/p>\n<p>Hoy la cultura provee la posibilidad de juegos vertiginosos para todas las edades y muchas m\u00e1s veces, al tiempo que inhibe mucho menos a los jugadores que lo que los habr\u00edan inhibido \u2018esos juegos de la infancia&#8217;. Me refiero, por ejemplo, al \u00abpuenting\u00bb o saltos desde puentes, a todos los deportes de riesgo en general, deportes por lo dem\u00e1s cada vez m\u00e1s accesibles, pero tambi\u00e9n a alg\u00fan deporte como la competencia de qui\u00e9n camina m\u00e1s tiempo, en las que se ha llegado a caminar m\u00e1s de cien horas seguidas. Se trata justamente de juegos que de alg\u00fan modo destierran, deponen, aunque sea mientras duran, el principio de realidad culturalmente establecido para el juego mismo.<\/p>\n<p>Dice Teresa Mardaras (42), paracaidista aficionada, que \u00absaltando a cuatro mil metros ten\u00e9s un minuto de ca\u00edda libre y en tres minutos est\u00e1s en el piso. No hay mejor sensaci\u00f3n que saltar al vac\u00edo. Cuando abren la puerta del avi\u00f3n el coraz\u00f3n te late fuerte, se te seca la boca y tu cabeza esta pendiente de lo que vas a hacer despu\u00e9s. Te da un poco de miedo. Pero no es un terror que te paraliza. Al contrario, est\u00e1 bueno.\u00bb<a name=\"_ftnref13\"><\/a><\/p>\n<p>Por supuesto, este paseo por lo adrenal\u00ednico no lo encontramos s\u00f3lo en los deportes de riesgo sino tambi\u00e9n en los <em>thrillers<\/em> y todo tipo de pel\u00edculas, y tambi\u00e9n en muchos trabajos, por ejemplo el de rescatista o agente de bolsa. \u00abPuede ser que exista un perfil m\u00e1s osado entre los operadores de Bolsa. Pero no voy al casino ni corro autos a 300 Km.\/h. <em>Cubro mi cuota de v\u00e9rtigo ac\u00e1<\/em>.\u00bb<a name=\"_ftnref14\"><\/a> Pero tambi\u00e9n paseamos por lo vertiginoso cuando corremos entre trabajos, o cuando se nos \u2018cort\u00f3&#8217; un trabajo y debemos encontrar otro.<a name=\"_ftnref15\"><\/a><\/p>\n<p>La vida adrenal\u00ednica, o vida thriller o ilinx, la vida que nos eriza la piel, la vida que sentimos intensa, la que provee plet\u00f3ricamente contrastes, es demanda de una oferta cultural que permite multiplicar las sensaciones de bienestar, y que permite burlarse frecuentemente del principio de realidad (una realidad que por cierto es muy complicada, muy pesada). Parece que hoy en d\u00eda uno se puede evadir aceptablemente de la realidad con contrastes de alta intensidad suficientemente recurrentes. Incluso hemos o\u00eddo decir, o dicho o sentido nosotros mismos (\u00bfqui\u00e9n est\u00e1 exento, despu\u00e9s de todo, del bienestar en la cultura?), que la adrenalina es lo que nos hace sentir vivos.<\/p>\n<p>Freud indicaba que \u00abel principio de placer se transform\u00f3, bajo el influjo del mundo exterior, en el principio de realidad, m\u00e1s modesto; no es asombroso que [muchos] se consideren dichosos si escaparon a la desdicha\u00bb (ob. cit., 77). Los juegos y la vida ilinx permiten retransformar el principio de realidad en goce disolviendo la realidad. Sin embargo, su \u00e9xito no radica solamente en que otorga contraste y evasi\u00f3n sino tambi\u00e9n en que brinda riesgo y atravesamiento del riesgo. Disuelve la realidad tanto como la simula, y aqu\u00ed estriba su gran difusi\u00f3n.<\/p>\n<h3>El <em>thrilling<\/em>, recurso para la vida fluida<\/h3>\n<p>Antes de concluir, d\u00e9monos una vueltita por un hotel estratosf\u00e9rico reci\u00e9n inaugurado.<\/p>\n<p>El hotel <em>Stratosphere<\/em> de Las Vegas est\u00e1 en la cima de una torre de 350 metros de altura.<a name=\"_ftnref16\"><\/a> Saliendo a la terraza, usted puede disfrutar de un parque de diversiones totalmente \u00abheart-pounding\u00bb (que hace palpitar el coraz\u00f3n) con cuatro atracciones que parten desde la terraza: \u00abBig Shot\u00bb (o \u00abGran disparo\u00bb) dispara a los pasajeros 50m hacia arriba a 70km\/h someti\u00e9ndolos a 4Gs (cuatro veces la fuerza de la gravedad); \u00abX-Scream\u00bb (o \u00abExtra grito\u00bb o \u00abGrito extremo\u00bb) es un carrito que recorre veloc\u00edsimamente una v\u00eda que termina abruptamente en el aire a 8m del borde de la terraza y a 264m del piso; \u00abInsanity, the ride\u00bb (o \u00abLocura: el paseo\u00bb) es una calesita volante que a la misma altura gira en el aire a 27m del borde de la terraza y <em>rot\u00e1ndote a 3Gs<\/em>; la cuarta atracci\u00f3n es una monta\u00f1a rusa en la puntita de la torre. El hotel, sin embargo, no las llama \u2018cuatro atracciones&#8217;, sino \u00abFour Thrills\u00bb, o \u00abCuatro estremecimientos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Otra que ilinx! Palabritas como goce o disfrute suenan demasiado tenues, demasiado sosegadas al lado de lo que el bienestar en la cultura requiere. La productividad en adrenalina, as\u00ed como su demanda, son hoy tan elevadas que rodar por una ladera efectivamente resulta cosa de ni\u00f1os.<\/p>\n<p>I.<\/p>\n<p>\u00ab\u2018La atenci\u00f3n supone una investidura sostenida de un pedazo del mundo. Otorgarle valor ps\u00edquico a algo y sostener la investidura a pesar de los aspectos desagradables que puedan aparecer&#8230;&#8217; Estar atento implica un control de impulsividad, puesta al servicio de la investidura de ese objeto que ha captado el inter\u00e9s.\u00bb<a name=\"_ftnref17\"><\/a><\/p>\n<p>Cuando han ca\u00eddo las investiduras, la atenci\u00f3n queda al borde de caer tambi\u00e9n. Cuando la cultura es de malestar, inviste selectivamente; cuando es de bienestar, exhibe plet\u00f3ricamente. En una cultura de goce, la atenci\u00f3n deja de ser un dato instituido para devenir bien escaso<a name=\"_ftnref18\"><\/a>: los \u00abpedazos de mundo\u00bb no tienen la atenci\u00f3n de los sujetos de la cultura sino que compiten para ver si la obtienen. La cultura contempor\u00e1nea es en s\u00ed misma un gran campo de batalla de obtenci\u00f3n de atenci\u00f3n. La cultura de bienestar no es solo sus contenidos prometedores de bienestar sino tambi\u00e9n sus procedimientos captadores de atenci\u00f3n. La adrenalina, el estremecer o \u2018espeluznar&#8217;, el <em>thrilling<\/em>, es uno de esos procedimientos.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hace el sujeto contempor\u00e1neo para \u2018enfocar&#8217; su libido? A falta de investidura, buenas son adrenalinas.<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>\u00ab-\u00bfPor qu\u00e9 necesitamos adrenalina? Esta sustancia, liberada por la gl\u00e1ndula suprarrenal en respuesta al peligro, es fundamental para la supervivencia. Entre sus m\u00faltiples efectos fisiol\u00f3gicos, estimula el coraz\u00f3n para que aumente la frecuencia de sus latidos, favorece la liberaci\u00f3n de glucosa, produce la dilataci\u00f3n de las pupilas para mejorar la visi\u00f3n, disminuye el tiempo de coagulaci\u00f3n de la sangre y provoca piloerecci\u00f3n (piel de gallina). En segundos, el organismo est\u00e1 preparado para luchar o huir. Adem\u00e1s, \u2018estimula la liberaci\u00f3n de dopamina en el sistema nervioso central, una sustancia que provoca sensaci\u00f3n de bienestar an\u00edmico&#8217;, detalla el psiquiatra y psicoanalista Ricardo Rubinstein. \u2018A este aspecto biol\u00f3gico debemos a\u00f1adirle el componente psicol\u00f3gico, donde la sensaci\u00f3n de bienestar es provista por la acci\u00f3n de la descarga muscular, las vivencias de alivio, triunfo y engrandecimiento del yo tras superar el peligro. As\u00ed, lo riesgoso puede transformarse en algo buscado para eliminar otras vivencias desagradables, y puede resultar potencialmente adictivo&#8217;.\u00bb<a name=\"_ftnref19\"><\/a><\/p>\n<p>Adrenalina es bienestar <em>a full<\/em>. Los juegos ilinx parecen funcionar como simuladores a escala de la vida contempor\u00e1nea: en ambos hay peligros varios, saltos al vac\u00edo, respuestas de sobrevivencia; los juegos, sin embargo, te dan las variables m\u00e1s controladas y permiten confiar en que saldr\u00e1s ileso. Pero los juegos vertiginosos no son solo un entrenamiento para la vida sino desarrolladores del disfrute del riesgo y la intensidad y el v\u00e9rtigo: desarrolladores de esa subjetividad que acepta de buen grado -y hasta busca- los saltos al vac\u00edo, una subjetividad que se siente vac\u00eda si no pasa por esos abismos.<\/p>\n<p>\u00abLa endocrin\u00f3loga y psiquiatra Mar\u00eda Teresa Calabrese dice que, \u2018en general, son personas que&#8230; no es que no sientan miedo. Sino que tener miedo ante una situaci\u00f3n determinada siempre <em>es m\u00e1s tranquilizador que el miedo interno sin nombre<\/em>. Utilizan el riesgo y el temor para autocalmarse, por extra\u00f1o que parezca&#8217;. Ocurre que la adicci\u00f3n al riesgo, como tantas otras, est\u00e1 socialmente aceptada. \u2018Es frecuente en deportistas y profesionales exitosos que se muestran muy seguros de sus logros pero que en realidad son inseguros y tienen <em>v\u00ednculos de muy pobre calidad<\/em> afectiva&#8217;.\u00bb<a name=\"_ftnref20\"><\/a><\/p>\n<p>La pobre calidad vincular es inherente a la fluida vida contempor\u00e1nea.<a name=\"_ftnref21\"><\/a> La mejor formulaci\u00f3n formal de fluidez es que fluida es la relaci\u00f3n aleatoria entre dos puntos.<a name=\"_ftnref22\"><\/a> Para tu precariedad vincular, la cultura de hoy no tiene lazo (eso, como ve\u00edamos en el art\u00edculo anterior, requerir\u00eda malestar); para tu desolaci\u00f3n, la cultura convida bienestar, y para tu incertidumbre y tu p\u00e1nico, brinda adrenalina.<\/p>\n<p>\u2018El psicoan\u00e1lisis habla de una erotizaci\u00f3n del peligro. \u2018Aquello que normalmente provocar\u00eda displacer (el temor) termina generando un plus de placer er\u00f3tico&#8230; -explica Rubinstein. El sujeto se ubica en una posici\u00f3n omnipotente, <em>man\u00edaca<\/em>. Se siente due\u00f1o, amo y vencedor sobre la muerte, con la que confronta una y otra vez&#8217;.\u00bb<a name=\"_ftnref23\"><\/a><\/p>\n<p>A vos, que est\u00e1s a la deriva, a la buena de Dios cuando no hay Dios, la cultura del bienestar te da la posibilidad de ense\u00f1orearte sobre la muerte. Padecemos una gran impotencia frente a las condiciones en que vivimos nuestras vidas; luego, abrevamos en la omnipotencia: riesgo por doquier y adrenalina para tirar al techo. (Una vez m\u00e1s, la pregunta es: \u00bfpara cu\u00e1ndo la potencia?).<\/p>\n<p>Abreviemos. El <em>thrilling<\/em> es, por un lado, un suced\u00e1neo de la investidura cuando la cultura ha agotado el malestar como recurso para instituirla, y, por otro, entrenamiento y equipamiento para el vac\u00edo y la precariedad. De este lado, no puede faltar en un kit de supervivencia para condiciones sociales de futuro, laburo y lazo vol\u00e1tiles. El <em>thrilling<\/em> te prepara tanto en el goce de una realidad soluble como en el goce de pasar por una realidad disuelta.<\/p>\n<p>Bifo sugiere que el Prozac cubre lo que la desolaci\u00f3n quita. En efecto, la creaci\u00f3n, producci\u00f3n y consumo de psicof\u00e1rmacos ha conocido un desarrollo exponencial desde los &#8217;90. De alg\u00fan modo, la tira televisiva <em>Los exitosos Pells<\/em> registraba esta tendencia con su publicidad ficticia: \u00abclavate unas <em>Pum para arriba<\/em> y pegale de largo hasta pasado ma\u00f1ana\u00bb;<a name=\"_ftnref24\"><\/a> sin embargo, ni todos ni casi todos tomamos prozac, bebidas energizantes o coca\u00edna. Con su dispendio cotidiano de adrenalina, cultura presta lo que sociedad no da.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Esto es un derivado de <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura\/\">Bienestar en la cultura<\/a><\/p>\n<hr size=\"1\" \/>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> Le\u00eddo en uno de esos adjuntos que llegan en mails innumerables veces reenviados (recal\u00f3 en mi casilla a fines de 2007).<a name=\"_ftn2\"><\/a> Nahuel Gallotta, \u00abElemental Watson, se trata de un caso de infidelidad\u00bb, <em>Miradas al Sur<\/em>, 2\/8\/9. No menospreciemos el hecho de que truchez y adrenalina aparezcan en la misma enumeraci\u00f3n. Pasi\u00f3n adrenal\u00ednica y precariedad social corren juntas.<a name=\"_ftn3\"><\/a> Por Mar\u00eda Naranjo<em>, <\/em>3\/2\/8.<a name=\"_ftn4\"><\/a> En Freud,<em> El malestar en la cultura<\/em>, <em>Obras completas<\/em>, t. XXI, Amorrortu, Buenos Aires, 1998, p. 80, n. 5. Sumariemos la tesis central de esa obra con E. Aguirre. \u00abLa cultura es una especie de trueque en donde sacrificamos gran parte de nuestra libertad individual a cambio de seguridad y protecci\u00f3n frente a los peligros: de la naturaleza, del propio cuerpo y de las dem\u00e1s personas. El malestar proviene de las restricciones que la cultura impone a la libertad individual en pos de la vida en sociedad\u00bb. El bienestar contempor\u00e1neo, en cambio, proviene de las satisfacciones que la cultura ofrece al goce individual en detrimento de la vida social.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a> Freud, S. \u00abEl malestar en la cultura\u00bb. En: <em>Obras completas <\/em>Amorrortu. t. XXI, c VI, p. 118<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a> Se emit\u00eda en 1984 con este jingle: \u00abyo soy un Tubby que andaba solo en una ciudad pesada hasta que un d\u00eda encontr\u00e9 una Tubby y quiso que la acompa\u00f1ara&#8230; Vamos subidos a los bolsillos de una ciudad soleada: Tubby 3 y Tubby 4&#8230;\u00bb. Disponible en youtube.com.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a> Y esto sin iron\u00edas. Si se prefiere, d\u00edgase que la publicidad invita a disfrutar el sabor del \u2018cortarse solo&#8217;. Por lo dem\u00e1s, obviamente, no todas las publicidades est\u00e1n en la misma l\u00ednea, y sigue circulando el eslogan del \u00absabor del encuentro\u00bb. No todo es homog\u00e9neo, y mucho menos en la fluidez; cada campa\u00f1a publicitaria estima qu\u00e9 imagen le viene mejor a su producto. Pero el solo hecho de que los valores a los que una publicidad apela sean tan f\u00e1cilmente mudables confirma la crisis de la cultura del malestar (esa que instilaba un supery\u00f3 en cada uno, lig\u00e1ndolo con otros).<\/p>\n<p>El corto de Citro\u00ebn C5 muestra claramente el sabor del desencuentro, es decir, el bienestar que se obtiene por aislamiento. Esa propaganda, protagonizada por Araceli Gonz\u00e1lez y Kiefer Sutherland, muestra que andar adentro de un Citroen C5 ofrece el silencio, la intimidad, la paz, que la vida en la ciudad del siglo XXI ha roto. La pantalla muestra la calle con sus accidentes, sus ruidos, sus obras viales, el gran tr\u00e1fico, los embotellamientos, pero adentro de ese herm\u00e9tico habit\u00e1culo la vida parece ser mucho m\u00e1s tranquila, sin las agresiones de la contaminaci\u00f3n sonora y sin los contratiempos que produce el tr\u00e1nsito. Mientras que la imagen de la calle es un caos, la imagen del interior del auto es de un silencio apacible desde el que la calle se ve tranquila y vac\u00eda, como a disposici\u00f3n del que maneja. El malestar con los dem\u00e1s muda en bienestar en el consumo; el malestar en la sociedad, en bienestar en la isla.<\/p>\n<p>Con todo, basta con detenerse en las publicidades m\u00e1s \u2018grupalistas&#8217; para dudar de que ensalcen el encuentro. En el comercial \u00abP\u00f3ker Pepsi Max\u00bb (disponible en youtube), de 2007, la reuni\u00f3n amistosa es una competencia de levante. En una de Coca-Cola del \u00faltimo verano, el encuentro no es sino replicaci\u00f3n yoica. All\u00ed la misma canci\u00f3n se propagaba por v\u00edas telem\u00e1ticas, llegando a ser cantada por muchos j\u00f3venes f\u00edsicamente distantes entre s\u00ed: \u00abHoy quiero que me mires\/ hoy quiero que me llames\/ oh, oh!\u00bb. El v\u00ednculo (aunque mejor debi\u00e9ramos llamarlo \u2018contacto&#8217;) entre todos esos j\u00f3venes no es un ensamblaje complejo sino una replicaci\u00f3n veloz y proliferante; no es una construcci\u00f3n conflictiva y creativa sino una tele-clonaci\u00f3n autom\u00e1tica y llana. Los dem\u00e1s no ofrecen dificultades porque disfrutan de lo mismo que yo. \u00a1Ese s\u00ed que es un v\u00ednculo c\u00f3modo! El bienestar en la cultura ofrece bienestar para los socialmente desolados, pero tambi\u00e9n propone un ideal de bienestar \u2018colectivo&#8217;: disfruto con otros si disfrutan lo mismo que yo igual que yo; es decir, si los otros no son otros. El bienestar grupal es posible si no pone conflictos que laburar, si es autom\u00e1tico, si no da trabajo. Me dec\u00eda Franco Ingrassia en un mail: \u00abLa subjetividad egoica parece no ver la \u2018magia&#8217; del v\u00ednculo con otros en su potencia de salida creativa del malestar sino en su poder de aumento del confort.\u00bb<\/p>\n<p>La \u00faltima de Quilmes, que emiten estos d\u00edas, tambi\u00e9n est\u00e1 en youtube y se llama \u00abError de continuidad\u00bb. En medio de la pista de baile, frente a mujeres deslumbrantes, dos amigos bailan. Uno de ellos advierte demasiada perfecci\u00f3n, as\u00ed como errores de continuidad, y le dice al otro: -\u00a1Estamos en una publicidad de Quilmes!<\/p>\n<p>\u00bfEstamos en una imagen? Si s\u00ed, no estamos donde estamos ni hacemos lazo con los que est\u00e1n donde estamos: no saboreo ning\u00fan encuentro con ninguno de los que se encuentran donde me encuentro. \u00bfY mi amigo, ese al que le digo \u00abestamos en una publicidad\u00bb?, \u00bfacaso con \u00e9l no me encuentro? Dudoso. Alg\u00fan poeta s\u00f3lido pod\u00eda decir \u00abEl mundo se desploma y yo cantando:\/ la gente que me odia y que me quiere\/ no me va a perdonar\/ que me distraiga\u00bb: lo \u00fanico cierto es el lazo. Al final, frente al porr\u00f3n de cerveza, mi amigo, al que le digo \u00abno te la tomes; si la tom\u00e1s se termina\u00bb, hace un gesto como diciendo \u00abma s\u00ed, qu\u00e9 me importa, yo me tomo esta birrita que es de verdad\u00bb. De igual modo, en otro momento, mi amigo me hab\u00eda dicho \u00abno entiendo\u00bb y yo, cansado de explicarle, le hab\u00eda contestado \u00abdej\u00e1, yo me entiendo\u00bb. El lazo se desploma y \u00e9l gozando: el mundo es dudoso, el encuentro es dudoso, lo \u00fanico cierto es el goce propio. Error de continuidad:<a name=\"t\"><\/a> Sabor del desencuentro.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a> La expresi\u00f3n inglesa <em>thriller<\/em> se usa para denotar \u00abpel\u00edcula de suspenso\u00bb, pero estrictamente, el verbo <em>to thrill<\/em> significa estremecer, emocionar, conmocionar, entusiasmar, poner los pelos de punta, etc. y en este sentido decimos aqu\u00ed <em>thriller <\/em>y <em>thrilling<\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a> En Julieta Bravo, \u00abEl narcisismo es un signo de lo j\u00f3venes de hoy\u00bb, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 10\/2\/08.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a> Pablo Hupert, \u00abTiempo disperso y tiempo compuesto\u00bb, <em>Campo Grupal<\/em> 96, diciembre de 2007 y \u00abEl pasado era un dato ineludible del presente&#8230;\u00bb, <em>Campo Grupal<\/em> 98, marzo de 2008; tambi\u00e9n en <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/\">https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/<\/a>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a> Freud, ob. cit., 76, subrayado m\u00edo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a> \u00abLo l\u00fadico como espacio de subjetivaci\u00f3n y recurso para la coordinaci\u00f3n\u00bb, IIG, seminario te\u00f3rico del 6\/10\/7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a> Naranjo, cit.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a> Naranjo, cit.; subrayado m\u00edo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a> Ver \u00abEl proyecto personal, \u00bfuna subjetivaci\u00f3n que nos sujeta?\u00bb, en <em>Campo Grupal<\/em>, diciembre de 2006 o <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/\">https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/<\/a>. Reeditado en 2009 por el colectivo Ensayos En Vivo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a> Traduzco la descripci\u00f3n que sigue de <a href=\"http:\/\/www.stratospherehotel.com\/\">http:\/\/www.stratospherehotel.com\/<\/a>; visitado el 12\/3\/9. Tambi\u00e9n circulan por mail distintos archivos .pps en castellano mostrando estas \u00abmaravillas\u00bb con fotos que dan v\u00e9rtigo con solo verlas.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a> Mar\u00eda Cecilia Prieto, \u00abNi\u00f1os y adolescentes con dificultades en la atenci\u00f3n\u00bb, Campo Grupal 111, Mayo de 2009. La cita interna es de B. Janin, \u00abNi\u00f1os desatentos e hiperactivos\u00bb, en <em>Reflexiones cr\u00edticas acerca del Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con o sin Hiperactividad<\/em>, Bs. As.,Noveduc , 2005.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a> Bifo intuye la atenci\u00f3n como bien econ\u00f3mico escaso en <em>Generaci\u00f3n post-alfa<\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a> Naranjo, cit.; subrayado m\u00edo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a> \u00edd.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a> Ver \u00abDesrelaci\u00f3n en tiempos de hiperconexi\u00f3n\u00bb (publicado en Campo Grupal de noviembre de 2008), o \u00abArgentina unida por CTI\u00bb, ambos en www.pablohupert.com.ar.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a> Dada por Ernesto Kreplak, seg\u00fan Ignacio Lewkowicz en <em>Pensar sin Estado<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2004<em>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a> Naranjo, cit.; subrayado m\u00edo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a> Este corto, as\u00ed como el del jugo energizante Villa Roel, se puede ver en youtube.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Encontramos la emoci\u00f3n adrenal\u00ednica aqu\u00ed all\u00e1 y acull\u00e1. Hoy, en general, una vida \u2018intensa&#8217; como la que proponen las publicidades es la condici\u00f3n sin la cual no nos sentimos vivos. La onda del bienestar en la cultura es vivir experiencias intensas. Tal vez no las obtengamos, pero s\u00ed experimentamos su b\u00fasqueda: corridas de un lado al otro, momentos sin laburo, changas que se terminan, entregas a \u00faltimo momento, deadlines. La b\u00fasqueda es intensa, estresante, fragmentante, \u2018matadora&#8217;&#8230; nos hace contener la respiraci\u00f3n, como dec\u00eda cierto e-mail.<\/p>\n<p>Hecho constatado: la adrenalina est\u00e1 por doquier. \u00bfQu\u00e9 nos dice de la cultura contempor\u00e1nea?<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/adrenalina-en-la-cultura\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Adrenalina en la cultura\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[77,108,120,470,237,252,318,322,346,368,376,384],"class_list":["post-119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fluidez","tag-bienestar","tag-consumo","tag-cultura","tag-fluidez","tag-lazo-social","tag-malestar","tag-publicidad","tag-red","tag-sociedad","tag-trabajo","tag-vinculo","tag-youtube","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=119"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4043,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119\/revisions\/4043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}