{"id":1287,"date":"2007-07-07T15:33:54","date_gmt":"2007-07-07T18:33:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=1287"},"modified":"2013-11-27T16:14:32","modified_gmt":"2013-11-27T19:14:32","slug":"del-reclamo-de-justicia-al-acto-de-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/del-reclamo-de-justicia-al-acto-de-justicia\/","title":{"rendered":"Del reclamo de justicia al acto de justicia"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"font-weight: normal;\">Indagaciones sobre la afectaci\u00f3n posgenocidio y el trabajo con esa afectaci\u00f3n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn1\">[1]<\/a><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Lo contrario de olvido no es memoria sino justicia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Asociaci\u00f3n de Ex Detenidos-Desaparecidos<\/p>\n<p>El objetivo de este trabajo no es pensar c\u00f3mo hacer que haya memoria sino qu\u00e9 hacer con la memoria una vez que\u00a0la hay. Quisi\u00e9ramos\u00a0pensar la experiencia de tener memoria. Lo que nos autoriza a hablar no es el conocimiento de un aparato erudito sobre el tema, sino porque ser afectados por el genocidio: en mi caso personal, por mi historia familiar, por el genocidio nazi, y por mi nacionalidad, por el genocidio de la militar.<!--more--><\/p>\n<p>Cuando curs\u00e9 mi secundaria, en la d\u00e9cada de 1980, mis cong\u00e9neres y yo \u00e9ramos memoriosos de un sufrimiento y esa memoria nos hac\u00eda sufrir: la memoria de un sufrimiento hace sufrir. Y, al mismo tiempo, no dice qu\u00e9 hacer con eso, y paraliza. Dos fugas posibles hay: una es evitar volver al tema; much\u00edsimos jud\u00edos, en alg\u00fan momento, hemos dicho \u201cya vi suficiente\u201d; otra fuga, socialmente m\u00e1s prestigiosa, es el reclamo de justicia. Reclamo por justicia para la victimizaci\u00f3n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn2\">[2]<\/a> que estamos recordando. Ese reclamo invita a esperar que el reclamo sea satisfecho. Invita a esperar: o sea que es tambi\u00e9n una forma de par\u00e1lisis.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula\u00a0<em>Geb\u00fcrtig<\/em><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn3\">[3]<\/a> me invit\u00f3 a preguntarme si hay una forma de hacer justicia sin esperar\u00a0que un Otro (sea el Juez, el Estado, la Patria o la Historia)\u00a0la haga.\u00a0La\u00a0pel\u00edcula muestra a trav\u00e9s algunos personajes los efectos contempor\u00e1neos de un sistema con emblema en Auschwitz. Estas notas piensan, pensando actos, qu\u00e9 podemos hacer los afectados por Auschwitz o el genocidio que fuera. B\u00e1sicamente nos encontramos con dos v\u00edas posibles de acci\u00f3n. Por un lado, la conocida v\u00eda del reclamo de justicia, que delega la capacidad de justicia en Otro. Por otro, la v\u00eda del acto de justicia, o de la justicia como tarea propia, que asume la capacidad de justicia de un nosotros.<em> <\/em><\/p>\n<p>Dig\u00e1moslo ya. No llamamos justicia a un proceso instituido de castigo. Llamamos justicia a un procedimiento subjetivo de liberaci\u00f3n.<em> <\/em><\/p>\n<p>Escribo estas notas bajo el supuesto de una matriz com\u00fan a, por un lado, los modos en que un genocidio afecta a quienes viven bajo sus secuelas una vez concluido materialmente y a, por otro, los modos en que los afectados podemos hacer con esas secuelas. Si los modos de afectaci\u00f3n se resumen en el efecto que llamaremos\u00a0<em>concentraci\u00f3n subjetiva<\/em>, los modos de acci\u00f3n se resumen en lo que llamaremos\u00a0<em>justicia aut\u00f3noma<\/em>. Estas notas reflexionan a partir del recorrido que un sobreviviente del nazismo hace entre la concentraci\u00f3n y la justicia, pero las presumo como insumo de pensamiento de todo afectado por una cat\u00e1strofe genocida.<em> <\/em><\/p>\n<p>El procesamiento de esos efectos, que llamaremos duelo, que en la pel\u00edcula se plantea como la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo salir del campo de concentraci\u00f3n, es un proceso infinito, pero es, en cada situaci\u00f3n vital, finito y suficiente. Nunca puede darse por terminado, parece decir la pel\u00edcula, pero siempre puede hacerse de modo suficiente para la situaci\u00f3n en que se vive. Es el caso del padre de Susanne, que hab\u00eda superado el haber estado en Auschwitz, pero que, al toparse con Pointner, el SS de Ebensee (el campo donde hab\u00eda estado), y al denunciarlo telef\u00f3nicamente, sufre un paro card\u00edaco y muere, ah\u00ed mismo, en el tel\u00e9fono. Ese hab\u00eda salido del campo de concentraci\u00f3n, pero cuando lo ve a este SS vuelve a entrar, no puede salir y muere. Estamos siempre saliendo y cualquier cosa puede volver a hacernos entrar. No es objetivo este proceso; es subjetivo qu\u00e9 cosa nos encierra y qu\u00e9 cosa nos libera. Es subjetivo, pero no depende de la mera voluntad. De qu\u00e9 depende y c\u00f3mo se hace es la cuesti\u00f3n que, junto a los actos de justicia aut\u00f3noma, exploramos aqu\u00ed.<em> <\/em><\/p>\n<p>Podemos estar en el campo de concentraci\u00f3n aun estando afuera f\u00edsicamente. Aun habiendo dejado de funcionar como campo de concentraci\u00f3n, el campo de concentraci\u00f3n lo concentra a uno. Geb\u00fcrtig, por ejemplo, ha estado en Ebensee durante\u00a0la Segunda Guerra Mundial, y en el presente vive en Nueva York, y nunca ha querido volver a su ciudad natal, Viena. Compone m\u00fasica, es un importante compositor, y se acuesta con jud\u00edas polacas \u00eddishparlantes. Geb\u00fcrtig permanece concentrado, y no es que Manhattan sea una prisi\u00f3n: lo que lo mantiene concentrado es su disposici\u00f3n subjetiva.<\/p>\n<p>Dir\u00e9 m\u00e1s: podemos estar en el campo de concentraci\u00f3n aun no habiendo estado dentro jam\u00e1s. Es uno de los efectos de la memoria.<em> <\/em><\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos un momento en c\u00f3mo nos afecta\u00a0la memoria. Primero\u00a0vamos a decir que la memoria en s\u00ed es una forma de hacernos afectar por el pasado. La memoria es una forma de relacionarnos con el pasado. Es una entre varias. Lo que interesa aqu\u00ed, sin embargo, es pensar qu\u00e9 hacer con esa afectaci\u00f3n. Una poetisa uruguaya, Idea Vilari\u00f1o, escribi\u00f3:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>C\u00f3mo olvidarse c\u00f3mo<\/em><\/p>\n<p><em>desalojar el crudo<\/em><\/p>\n<p><em>recuerdo de la muerte<\/em><\/p>\n<p><em>esa desgarradora memoria<\/em><\/p>\n<p><em>esa herida.<\/em><\/p>\n<p><em>Si es el precio incre\u00edble<\/em><\/p>\n<p><em>el alt\u00edsimo orgullo.<\/em><\/p>\n<p>O sea que, si nos olvidamos, somos altamente orgullosos; pero, si recordamos, vivimos una herida desgarradora. Nos hallamos entrampados en el par complementario olvidar-recordar. Esta encerrona es el obst\u00e1culo que tratamos de pensar en este trabajo: pensar c\u00f3mo los genocidios nos afectan una vez concluidos, aunque no seamos damnificados directos por ese genocidio, y pensar qu\u00e9 se puede hacer con esa afectaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l es el tercero excluido en la oposici\u00f3n olvido-memoria? Esta es la pregunta.<\/p>\n<p>La AEDD,\u00a0<em>Geb\u00fcrtig<\/em> y otros nos adelantaron una gu\u00eda para trabajarla. El tercero excluido entre memoria y olvido es la potencia de justicia de un nosotros que se constituye para hacerla.<\/p>\n<p>El pasado, a veces, nos afecta. A veces el recuerdo de una atrocidad va cargado de pura afectividad, y esta carga nos exime de la necesidad de pensar nuestra afectaci\u00f3n \u2014y terminamos sumidos en ella: otra vez, concentraci\u00f3n subjetiva. De lo que se trata aqu\u00ed es de pensar los afectos y afectar los pensamientos. Ahora bien, el pasado nos afecta: \u00bfa qui\u00e9n afecta? No al damnificado directo solamente, sino tambi\u00e9n a todo aquel que sienta alguna interpelaci\u00f3n por el pasado en cuesti\u00f3n. Uno de los modos de afectaci\u00f3n es la memoria, que busca no olvidar. Pero el problema de los afectados por un genocidio es el problema de la justicia, que es justamente el ant\u00f3nimo de olvido. Desde el punto de vista de la justicia con nosotros los afectados, la cuesti\u00f3n es si la memoria es punto de partida o de llegada. Y si, como suele suceder, se convierte en obst\u00e1culo, en memoria desgarradora, es porque en general es punto de llegada. Y si es de llegada, evitar\u00e1 el olvido produce injusticia: injusticia con los memoriosos, o sea con nosotros mismos. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Hago un borrador de un inventario de formas posibles de afectaci\u00f3n. Primero, hay un arco que va desde la arrogancia hasta la modestia, que pasa por el miedo, por la repetici\u00f3n obstinada, etc. Es conocida la arrogancia del sobreviviente que dice \u201c\u00bfvos qu\u00e9 sab\u00e9s del pasado?\u201d, \u201c\u00bfvos ten\u00e9s problemas?, eso no son problemas, si supieras lo que viv\u00ed yo\u2026\u201d, y enunciados de ese tipo. Esa arrogancia puede ser individual o puede ser grupal. Yo como jud\u00edo la conozco entre los jud\u00edos, mas s\u00e9 que no solamente entre los jud\u00edos se da esa arrogancia de haber sido las v\u00edctimas de un genocidio. Lo que llamo \u201cmodestia\u201d (a falta de una expresi\u00f3n mejor que se distinga de \u201carrogancia\u201d) es al reconocimiento de muchos que dicen, por ej., \u201clos nazis solamente han matado jud\u00edos\u201d o \u201clos jud\u00edos no han sido los \u00fanicos perseguidos a lo largo de la historia\u201d o la aseveraci\u00f3n de que \u201ccualquier grupo humano puede ser genocidado\u201d. Un sobreviviente de Auschwitz,\u00a0Jack Fuchs, dice que en el siglo XX murieron doscientos millones de personas en guerras y genocidios. Guarismos tan contundentes invitan a la modestia: el arrogante privilegio de ser genocidado no es exclusivo de ning\u00fan grupo. Sin embargo, as\u00ed como evitan la arrogancia, tan espeluznantes cifras desconciertan y paralizan. Tambi\u00e9n el miedo es una afectaci\u00f3n que la memoria ha producido. El protagonista de la famosa poes\u00eda de Bertolt Brecht, luego de anotar que se han llevado a todos los diferentes a \u00e9l sin despertar su reacci\u00f3n, advierte que \u201cahora me llevan a m\u00ed, quiero hacer algo, pero es tarde\u201d. Independientemente de las intenciones primigenias de Brecht, su poema, que ya es parte del aparataje memorial, circula indic\u00e1ndonos: \u201csientan miedo de que los puedan llevar, desde el principio\u201d. Pasemos a esa afectaci\u00f3n que llam\u00e9 repetici\u00f3n obstinada. En Argentina la conocemos como setentismo: \u201cpasaron los milicos pero yo sigo haciendo lo mismo como si no hubiera pasado nada\u201d. Por su parte, los pepinos en salmuera y las mujeres \u00eddishparlantes del sobreviviente Geb\u00fcrtig son repetici\u00f3n obstinada de su pasado pre-Guerra.<\/p>\n<p>Otro efecto, tal vez el principal, de la memoria es la victimizaci\u00f3n del memorioso. Quien recuerda la atroz victimizaci\u00f3n de otros es v\u00edctima de ese recuerdo, porque tiene que respetar esa memoria como un mausoleo al que no puede tocar y con el que no puede trabajar(se). Con mis cong\u00e9neres nos pregunt\u00e1bamos \u201c\u00bfc\u00f3mo vivo yo despu\u00e9s de enterarme de estas cosas?, \u00bfc\u00f3mo vivo despu\u00e9s del sobreviviente?\u201d. Tambi\u00e9n hay que ver c\u00f3mo llegar a ser sobrevivientes del sobreviviente. El mero planteo de este problema es delicado, pero existe, y no est\u00e1 resuelto, y lo planteo para compartirlo; es decir, para pensarlo con ustedes. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta victimizaci\u00f3n que opera la memoria? Consiste en que desliga al memorioso: lo desliga de su situaci\u00f3n y de sus pares. Geb\u00fcrtig no hace lazo con ninguna de las mujeres con las que se acuesta, vive en la isla de Manhattan<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn4\">[4]<\/a> y no quiere volver a Viena bajo ning\u00fan punto de vista. La concentraci\u00f3n subjetiva es la injusticia que la memoria opera sobre nosotros:\u00a0la desligaz\u00f3n. No\u00a0hace falta, empero, ser sobreviviente para que uno viva aislado de este modo. Muchas veces ha pasado en una sesi\u00f3n de psicoan\u00e1lisis que el paciente est\u00e9 hablando de sus paisanos exterminados y el psicoanalista pregunte \u201c\u00bfy vos, de qu\u00e9 lado del alambrado est\u00e1s?\u201d Vemos hasta qu\u00e9 punto la concentraci\u00f3n subjetiva del afectado es un hecho pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>Vemos hasta qu\u00e9 punto no es la falta de memoria la que produce que el sufrimiento retorne, sino la saturaci\u00f3n de memoria. La memoria es una injusticia para s\u00ed, y esto es como decir que la memoria del pasado es un olvido del presente. La memoria de la tragedia, la memoria de la victimizaci\u00f3n es un olvido de s\u00ed mismo. Y ac\u00e1 reside lo injusto de\u00a0la memoria. Geb\u00fcrtig, por caso, recuerda perfectamente el pasado, lo recuerda muy bien, demasiado bien, al punto de que es el recuerdo lo que lo mantiene concentrado, es el no poder elaborarlo. Seamos claros: que est\u00e9 concentrado quiere decir que no puede por ejemplo amar. Que no pueda amar durante d\u00e9cadas, que no pueda ser amado, es una injusticia. Es una injusticia que no pueda visitar su ciudad natal. La memoria del sufrimiento, dicen, impide la repetici\u00f3n del sufrimiento. Sin embargo, es la memoria del sufrimiento lo que asegura que Geb\u00fcrtig siga sufriendo.<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn5\">[5]<\/a> La repetici\u00f3n no abarca solo el efecto de repetir sino tambi\u00e9n la acci\u00f3n de repetir. La memoria tan buscada no solo contiene contenidos repetidos infinitamente sino tambi\u00e9n que un procedimiento repetidor. Vemos c\u00f3mo la memoria produce que el sufrimiento retorne.<\/p>\n<p>Entonces la pregunta es c\u00f3mo salir de la concentraci\u00f3n subjetiva, c\u00f3mo usar la memoria ya no como punto de llegada sino como punto de partida.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>Geb\u00fcrtig<\/em>, la precondici\u00f3n de la liberaci\u00f3n subjetiva del campo es el duelo de la justicia como reconocimiento, duelo de la justicia como compensaci\u00f3n, de la justicia como algo que va a llegar de manos de otro. Geb\u00fcrtig ya hab\u00eda asumido que sus p\u00e9rdidas eran irreversibles, pero s\u00f3lo en un sentido nihilista: \u201cya aprend\u00ed mi lecci\u00f3n: no hay justicia\u201d le dice al abogado que lo llama desde Viena para que fuera a testificar contra el presunto SS Pointner. Una lecci\u00f3n que simula haber hecho un duelo, pero un duelo nihilista que le impide continuar y le justifica su aislamiento. Otro afectado de la pel\u00edcula, Daniel, aprende una lecci\u00f3n que da un paso m\u00e1s. Trabaja como actor en una pel\u00edcula que transcurre en un campo de concentraci\u00f3n y pasa fr\u00edo. Luego cuenta esa experiencia en un unipersonal, y dice \u201c\u00a1cuando tenga los pies calientes..! no ser\u00e1 la llegada del Mes\u00edas, pero ser\u00e1 una gran sensaci\u00f3n\u201d. \u00bfQu\u00e9 asume Daniel aqu\u00ed? Asume que no habr\u00e1 redenci\u00f3n, que no habr\u00e1 compensaci\u00f3n retroactiva (del Mes\u00edas, en este caso), pero habr\u00e1 sensaciones agradables. Nada m\u00e1s. Pero tambi\u00e9n nada menos. Que el afectado asuma esto es que se ponga una condici\u00f3n pr\u00e1ctica para salir de su concentraci\u00f3n subjetiva. Luego de este duelo, en\u00a0<em>Geb\u00fcrtig<\/em> (y en otros registros) se nos hacen visibles los actos de justicia como tarea propia.<\/p>\n<p>Hecho el duelo de la justicia como reconocimiento que da Otro, surge el acto de justicia como tarea propia, la justicia aut\u00f3noma. Finalmente Geb\u00fcrtig viaja a Viena, convencido por Susanne, a testificar contra Pointner, el presunto SS del campo de Ebensee, donde hab\u00edan estado prisioneros Geb\u00fcrtig y el padre de Susanne. Geb\u00fcrtig\u00a0vuelve a su ciudad natal,\u00a0visita la casa de su infancia, pone una piedrita, como cuando se va a los cementerios jud\u00edos. \u00c9l, que no se desprend\u00eda de sus p\u00e9rdidas, finalmente las duela dejando esa piedrita, que es un duelo con sus padres y su infancia; tambi\u00e9n se encuentra con algunos viejos vecinos que lo reconocen y lo saludan afectuosamente, va al tribunal y testifica que el acusado es el SS Pointner, oficial del campo de Ebensee. Despu\u00e9s tiene relaciones con Susanne, y luego de acostarse dice \u201ccreo que ahora sal\u00ed del campo de concentraci\u00f3n\u201d, y ella responde \u201cs\u00ed, saliste\u201d. Esta afirmaci\u00f3n, subray\u00e9moslo, es\u00a0<em>previa<\/em> al fallo del tribunal donde testific\u00f3. Todas estas operaciones (el viaje, el duelo, la relaci\u00f3n con los vecinos, la testificaci\u00f3n, el amor) son procedimientos de justicia como tarea propia, una justicia que es, para el mismo concentrado, una liberaci\u00f3n \u2014liberaci\u00f3n que se da independientemente de la justicia instituida.<\/p>\n<p>Otro procedimiento, ya fuera de la pel\u00edcula, es el testimonio. Este ya es un procedimiento tambi\u00e9n posgenocidio, y supera la imposibilidad de di\u00e1logo entre quien estuvo y quien no estuvo en el campo planteada por Ellie Wiessel con su frase \u201cel que no estuvo no puede entrar, el que estuvo no puede salir\u201d. El testimonio, en cambio, tiene como condici\u00f3n un lazo entre el que estuvo y el que no estuvo: si no hay oyente del que estuvo, el testimonio no es testimonio; no alcanza a serlo si solo est\u00e1 el testimoniante. Otra forma de justicia aut\u00f3noma es la fidelidad pol\u00edtica o \u201creconversi\u00f3n\u201d. Esto me lo dec\u00eda un integrante del Colectivo Situaciones, que fue militante en los a\u00f1os setenta y dijo \u201cyo no quiero repetir obcecadamente lo que hac\u00edamos en los setenta, porque hoy no estamos en los 70, pero quiero seguir militando; no quiero dejar ese pasado como nada. Entonces debo reconvertir mi militancia seg\u00fan las nuevas exigencias\u201d. Otro procedimiento justiciero lo ha emprendido el Grupo de Arte Callejero con su intervenci\u00f3n\u00a0<em>Blancos m\u00f3viles<\/em> en 2004, en la que buscaban pensar la inoperancia actual del discurso \u201cochentista\u201d de los derechos humanos junto a los transe\u00fantes. Otro procedimiento lo practic\u00f3 HIJOS: la hermanaci\u00f3n, procedimiento con el cual pudieron pensar la pregunta \u00bfc\u00f3mo me filio con un padre desaparecido? Es como si hubieran dicho \u201cno lo tengo a \u00e9l para que me lo responda; entonces me junto con otros hijos que no saben c\u00f3mo filiarse para pensar nuestra filiaci\u00f3n\u201d.<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Sospecho que la realizaci\u00f3n subjetiva de un genocidio es superada cuando se logra ligar eso que los efectos del genocidio desligaron, ligar eso que los efectos del genocidio impiden ligar. As\u00ed, el formar una familia, duelar a los deudos, pintar, hermanar, testimoniar, testificar, amar, militar, escribir\u2026<\/p>\n<p>Hemos enumerado algunos procedimientos de justicia aut\u00f3noma. Ahora conceptualic\u00e9mosla. Por un lado, requiere el duelo del Otro, el duelo del reconocimiento, de la compensaci\u00f3n: el duelo de la justicia heter\u00f3noma. Por otro lado, es una liberaci\u00f3n de s\u00ed m\u00e1s que un castigo del criminal; es un relanzamiento del sujeto. Si la justicia tribunalicia delega la capacidad de justicia en Otro, la justicia aut\u00f3noma se apropia la capacidad de justicia para s\u00ed. Esta tiene algo de justicia popular, pero no en el sentido de que el pueblo es el juez, sino en el sentido de que no hay juez: en el sentido de que es una justicia hecha desde el llano. No es por ser una justicia masiva que sea popular, sino porque se hace desde el llano, sin suprema instancia, y colectivamente (ni Geb\u00fcrtig ni el militante setentista ni los HIJOS hacen ninguna de sus operaciones solos). No se le reclama a Otro sino que la hace un nosotros. La potencia de justicia no queda transferida a Otro ni diferida al Futuro, sino que se instituye al hacerla nosotros.<\/p>\n<p>Estamos entre la v\u00eda de la justicia aut\u00f3noma y la de la justicia hecha desde una instancia superior. La aut\u00f3noma se hace con otros, y con otros permite atravesar una victimizaci\u00f3n y excederla. Este atravesamiento se consuma porque se hace con otros; se hace pr\u00e1cticamente, pero es subjetivo, y es justicia subjetiva porque es una justicia que no requiere de una instancia tercera que diga que eso existi\u00f3, pues el testimonio no lo necesita. En cambio, la justicia hecha desde una instancia suprema es justicia hecha por Otro que no permite atravesar sino que ayuda a reconocer. El reconocimiento es la operaci\u00f3n clave de la justicia suprainstancial. La justicia del Otro es una justicia objetiva porque requiere de (y establece) una sanci\u00f3n hecha por alguien externo a la situaci\u00f3n, investido de capacidad de inscripci\u00f3n de los hechos como hechos efectivamente ocurridos para el conjunto social instituido. La justicia con otros, la subjetiva, la de un nosotros, produce, instituye; la justicia del Otro es la reproducci\u00f3n simple o ampliada de lo instituido.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 supuesto siempre en el acto de justicia aut\u00f3noma es la extinci\u00f3n del Otro (digamos, de la Cultura, la Justicia, la Patria, Dios, el Juez, la Historia, etc.), la ca\u00edda de esas investiduras investidoras que dar\u00edan una compensaci\u00f3n \u00faltima, en el sentido de que garantizar\u00edan un equilibrio final que sancionar\u00e1 lo injusto y lo justo. En el acto de justicia est\u00e1 siempre el supuesto de que la liberaci\u00f3n de la victimizaci\u00f3n solo depende de la ligaz\u00f3n con otros, m\u00e1s que del destinarse (l\u00e9ase supeditarse) a los designios del Otro. Depende de una composici\u00f3n que sostiene\u00a0la libertad. Estacomposici\u00f3n \u2014que, por supuesto, no otorga una compensaci\u00f3n final y definitiva, como pod\u00edan prometerla esas investiduras investidoras\u2014 tiene la duraci\u00f3n de lo ef\u00edmero, la precariedad de las construcciones no institucionalizadas. Cada acto de justicia se basta a s\u00ed mismo. Toda liberaci\u00f3n, sin embargo, estar\u00e1 siempre al l\u00edmite de la reca\u00edda en la concentraci\u00f3n, al l\u00edmite de la descompensaci\u00f3n y\u00a0la descomposici\u00f3n. Un\u00a0nuevo acto de justicia ser\u00e1 entonces necesario. Tras las reca\u00eddas, har\u00e1n falta nuevos actos, porque, si ocurri\u00f3 el genocidio, el recurso al Otro ya no es posible.<\/p>\n<p>No conocemos todos los procedimientos de justicia aut\u00f3noma. Algunos son visibles, algunos son microf\u00edsicos, algunos est\u00e1n por inventar. Pero todos ponen en juego, por lo menos, dos condiciones ineludibles: todos se hacen en el llano; todos se hacen colectivamente.<\/p>\n<h3>Continuar\u00e1&#8230;<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 injusticia estamos sufriendo? \u00bfQu\u00e9 tarea de justicia se nos plantea asumir?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\">Pablo Hupert<\/p>\n<pre style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/\">www.pablohupert.com.ar<\/a><\/pre>\n<pre style=\"text-align: right;\"><a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a><\/pre>\n<hr size=\"1\" \/>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref1\">[1]<\/a> Esta versi\u00f3n abrevia la escrita originalmente. En la versi\u00f3n completa se pormenoriza el an\u00e1lisis de\u00a0<em>Geb\u00fcrtig<\/em> y profundiza la conceptualizaci\u00f3n de la justicia aut\u00f3noma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref2\">[2]<\/a> Preferimos la palabra victimizaci\u00f3n antes que v\u00edctima porque subraya el hecho, generalmente ignorado por el discurso memorial, de que el hombre no nace v\u00edctima, sino que es hecho v\u00edctima por operaciones sociales precisas y variadas que van desde su traslado en vagones de ganado por parte de los victimarios hasta el \u00e9nfasis en su incapacidad de actuar por parte del discurso memorial, por ejemplo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref3\">[3]<\/a> Austria, 2002, dirigida por Robert Schindel y Lukas Stepanik.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref4\">[4]<\/a> En la pel\u00edcula est\u00e1 claro que la isla es met\u00e1fora del campo de concentraci\u00f3n.\u00a0Otro personaje, Konrad, se ha mudado a una isla deshabitada donde solo vive con su mujer y dice: \u201cLa gente vive en islas para tener algo de paz\u201d. Ah\u00ed \u201cpaz\u201d no tiene un sentido positivo, sino que connota evitarse la molestia de estar con gente, la preferencia por la desligaz\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref5\">[5]<\/a> Propongo la expresi\u00f3n\u00a0<em>realizaci\u00f3n subjetiva<\/em> del genocidio para hablar de los efectos en la subjetividad de los sobrevivientes y de los afectados por un genocidio. Es realizaci\u00f3n subjetiva de un genocidio toda afectaci\u00f3n, directa o indirecta, por ese genocidio. Con lo cual el genocidio no solo se realiza materialmente mientras dura sino tambi\u00e9n subjetivamente luego de concluido e incluso juzgados sus perpretadores materiales. (Para el vecino concepto de \u201crealizaci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d, de la que \u201crealizaci\u00f3n subjetiva\u201d es par\u00e1frasis, ver Feierstein,\u00a0<em>Seis estudios sobre genocidio<\/em>, Eudeba, Buenos Aires, 2000.)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/del-reclamo-de-justicia-al-alto-de-justicia.html#_ftnref6\">[6]<\/a> Un desarrollo de esta idea puede verse en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/constituirse-en-hijo-de-padre-desaparecido\/\">www.pablohupert.com.ar\/index.php\/constituirse-en-hijo-de-padre-desaparecido<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando curs\u00e9 mi secundaria, en la d\u00e9cada de 1980, mis cong\u00e9neres y yo \u00e9ramos memoriosos de un sufrimiento y esa memoria nos hac\u00eda sufrir: la memoria de un sufrimiento hace sufrir. Y, al mismo tiempo, no dice qu\u00e9 hacer con eso, y paraliza. Dos fugas posibles hay: una es evitar volver al tema; much\u00edsimos jud\u00edos, en alg\u00fan momento, hemos dicho \u201cya vi suficiente\u201d; otra fuga, socialmente m\u00e1s prestigiosa, es el reclamo de justicia. Reclamo por justicia para la victimizaci\u00f3n que estamos recordando. Ese reclamo invita a esperar que el reclamo sea satisfecho. Invita a esperar: o sea que es tambi\u00e9n una forma de par\u00e1lisis.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/del-reclamo-de-justicia-al-acto-de-justicia\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Del reclamo de justicia al acto de justicia\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,24,25],"tags":[155,396,179,229,261,398],"class_list":["post-1287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-genocidio-2","category-politica-2","category-problemas","tag-escrache","tag-geburtig","tag-genocidio","tag-justicia","tag-memoria","tag-stepanik","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1287"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2040,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1287\/revisions\/2040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}