{"id":132,"date":"2010-04-16T20:06:12","date_gmt":"2010-04-16T22:06:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/solo-las-imagenes-%c2%bfy-las-cosas\/"},"modified":"2010-04-16T20:06:12","modified_gmt":"2010-04-16T22:06:12","slug":"solo-las-imagenes-y-las-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/solo-las-imagenes-y-las-cosas\/","title":{"rendered":"Solo las im\u00e1genes. \u00bfY las cosas?"},"content":{"rendered":"<p>[Comentarios al libro <em>Solo las cosas<\/em>, de Agust\u00edn Valle]Hay cosas, pero llegamos a ellas si advertimos que hay otras cosas, unas pr\u00e1cticas llamadas im\u00e1genes, que se hacen pasar por las cosas sin que lo adviertan ni las mismas cosas, afanosas como est\u00e1n de anularse como tales y existir como im\u00e1genes.En breve, <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>nos ense\u00f1a que solo hay im\u00e1genes y que puede haber solo cosas si detectamos pr\u00e1cticas-sost\u00e9n del pensamiento y los v\u00ednculos y la dicha que echan a rodar. <!--more--><\/p>\n<h4>I. Solo las im\u00e1genes<\/h4>\n<p>\u00ab`Cada asesinato debe tener algo \u00fanico\u00b4: con tal premisa cont\u00f3 Francis Ford Coppola que hizo El Padrino. Ten\u00eda claro, como estos verdugos televisivos, que el asesinato es una v\u00eda de comunicaci\u00f3n. \u00bfPero qui\u00e9n est\u00e1 en condiciones de ser interlocutor de una comunicaci\u00f3n como esta? Acaso sea imposible. Los secuestrados se pueden ver, las familias desesperadas tambi\u00e9n, pero una decapitaci\u00f3n es algo que no se puede mirar, no se puede escuchar. Acaso ese sea el m\u00f3vil de las decapitaciones televisadas: instaurar una comunicaci\u00f3n, hacerle ver al interlocutor lo imposible de su imaginario, y as\u00ed darle muerte, al menos, como interlocutor\u00bb (en \u00abDecapitaciones, <em>demasiado<\/em> sentido\u00bb).Luego de esas televisaciones, hemos visto muchas otras muertes en pantalla como por ejemplo un par de eutanasias europeas, o la muerte del gu\u00eda en el Aconcagua -y sin duda debe haber muchas m\u00e1s. Debemos preguntarnos, no tanto por el m\u00f3vil de los terroristas, sino por el hecho de que la muerte sea circulable, por el hecho de que circule algo que mata al interlocutor en tanto interlocutor.Creo que circula entre los interlocutores porque los hace nacer como espectadores de lo asignificante: subraya Agust\u00edn que, como ense\u00f1a Escohotado, \u00abs\u00f3lo la cantidad distingue remedio de veneno\u00bb. El \u00abdemasiado sentido\u00bb que aparece en las decapitaciones de estos terroristas es el sinsentido que cunde en las pantallas, ese veneno que nos mata como lectores de significados y nos coloca como espectadores de lo asignificante.En general, dentro del libro nos encontramos con que tenemos demasiada imagen y demasiada poca cosa. Vienen, por supuesto, los ilustrados del giro ling\u00fc\u00edstico a preguntar soberbiamente c\u00f3mo vas a hacer para tener la cosa sin imagen. No, no es esa nuestra pretensi\u00f3n, responder\u00edamos luego de leer <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>. Queremos leer las im\u00e1genes espec\u00edficas de las cosas contempor\u00e1neas. Queremos pensar el veneno que nos mata como lectores.Dicho de otro modo, no hay cosa si no tenemos una imagen para ella, pero tampoco hay cosa si tenemos demasiada imagen para ella. La apuesta de <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>es pensar esa cosa llamada imagen, para intentar lograr despejar la visual, y, como se dec\u00eda en una entrevista de Agust\u00edn, tener nuevamente un papel en blanco, hoy, cuando el papel en blanco en que nos ponemos a escribir es una pantalla, o sea, la misma superficie donde se nos atiborra de im\u00e1genes.\u00bbEn las computadoras, bandera de la fascinaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, los monitores cada vez tienen mejor definici\u00f3n. La ostentan cuando dejamos la pantalla quieta equis minutos, con im\u00e1genes m\u00f3viles que se activan autom\u00e1ticamente. Son secuencias que vienen pregrabadas y generalmente consisten en reproducciones de flores, cascadas, oc\u00e9anos, animales ex\u00f3ticos, y cada vez m\u00e1s dan la sensaci\u00f3n de superar sus modelos. <em>Despu\u00e9s incluso el bicho real resulta imperfecto.<\/em> El valor intr\u00ednseco de la tecnolog\u00eda (concluyendo desde esta premisa \u00fanica) se prueba en su capacidad de emular la naturaleza\u00bb. (\u00abEn la maceta est\u00e1 todo\u00bb, subrayado m\u00edo)Aqu\u00ed vemos el procedimiento imaginal que Agust\u00edn describe. Primer paso: lo real es un modelo de la imagen. Segundo paso: la imagen es perfeccionada, <em>photoshopeada<\/em>. Tercer paso: lo real resulta imperfecto. Es decir, lo real queda sometido a su imagen. La fluidez somete dando a cada cosa <em>su<\/em> imagen, singular, a diferencia de la solidez, que somet\u00eda imponiendo cierto sistema de representaciones, que era general y no singular.\u00bbEl cuerpo es soporte del artificio\u00bb, y no cuerpo. La pregunta por la cosa, que viene desde los or\u00edgenes de la filosof\u00eda, pero que se hace bien patente con Kant, se topa con un obst\u00e1culo espec\u00edfico de nuestra \u00e9poca: la imagen, obst\u00e1culo del artificio realista, que desrealiza al cuerpo, al bicho real, a la cosa. Agust\u00edn muestra que Rial se anula en la imagen, se inmola en su propia imagen (\u00abRial dice Rial. El yo televisivo.\u00bb).\u00bbLa informaci\u00f3n de la imagen prepondera sobre la del presente org\u00e1nico&#8230;es corte suprema ontol\u00f3gica&#8230;confirmadora existencial\u00bb. Es gran m\u00e9rito de Agust\u00edn detectar que es la misma cosa la que pide la imagen que viene a anular su existencia, es el mismo humano quien decide inmolarse en la imagen.\u00bbEsta entronizaci\u00f3n de la tele como confirmadora existencial ha cundido hasta en el propio campo de juego, cuando los jugadores, al terminar el partido, contestan a los periodistas que para hablar sobre las jugadas \u2018hay que esperar a verlo por tele&#8217;. El f\u00fatbol verific\u00e1ndose a s\u00ed mismo por tev\u00e9\u00bb (\u00abKrupoviesa no lo toc\u00f3. Verificaci\u00f3n medi\u00e1tica.\u00bb).A tal punto la cosa busca su verificaci\u00f3n en la imagen, a tal punto la cosa existe en y por la imagen que la imagen es (o deviene) la cosa.\u00bbRial dice: Gran Hermano, voy a entrar a la casa&#8230; Pero a diferencia de lo que el televidente de a pie pensar\u00eda inevitablemente, Rial no entra a la casa por una puerta, no: entra a trav\u00e9s de un televisor. Los \u2018chicos&#8217;, los recluidos de exposici\u00f3n total, se disponen alrededor del aparato, donde aparece la imagen de Rial con sonido y todo. Tambi\u00e9n \u00e9l existe en tanto est\u00e1 en la pantalla.Esa irrupci\u00f3n de Rial, o mejor, ese modo de la presencia, iguala a los encerrados en la casa con nosotros, la gente: ambos somos visitados televisivamente. En ese sentido cuando dice \u2018voy a entrar&#8217; no pifia, porque ese es su modo de ser, el televisivo. No es que va a entrar una imagen de \u00e9l, porque eso es \u00e9l; la distinci\u00f3n supondr\u00eda un refugio subjetivo genuino encarnado en el cuerpo. Pero Rial ha fabricado a Rial.Rial incluso ve ese desdoble: cuando habla con \u2018los chicos&#8217; puede ver el televisor que ellos ven donde est\u00e1 su imagen, Rial. En toda la escena, la palabra \u2018Rial&#8217; designa a eso: la imagen de Rial. \u00bfPor qu\u00e9 no otorgarle su leg\u00edtima propiedad de la primera persona? Lo que tiene poder verbal de \u2018yo&#8217; de Rial es eso que entra a \u2018la&#8217; casa y a las casas en un televisor. Inmol\u00e1ndose en su imagen, Jorge Rial cumple con los requisitos del lugar que ocupa\u00bb.La imagen no representa lo presentado; lo anula. A eso que la imagen anul\u00f3, lo reorganiza, lo redetermina seg\u00fan sus requisitos, pues as\u00ed como lo anulado cumple con \u00abla tarea de ser alguien\u00bb (p. 16) y \u00abdescansa\u00bb en su imagen (p. 20).\u00bb\u2018Los chicos&#8217; del programa protagonizan un interesante proceso de reconstituci\u00f3n subjetiva. Todo lo que de ellos se hab\u00eda constituido en relaciones interpersonales (sus historias amorosas, laborales, barriales, etc\u00e9tera), sirve ahora para participar del r\u00e9gimen de la imagen. Sus biograf\u00edas enteras, su sensibilidad, sus miedos y recuerdos, sus amores, ahora son usados como relatos de s\u00ed mismos para acceder a la fama. El material de procedencia vincular se refuncionaliza como imagen, es decir que el material subjetivo tramado vincularmente se subordina al r\u00e9gimen que los har\u00e1 existir en una relaci\u00f3n de mismidad, de elemento inerte dispuesto a la mirada, o sea de existencia en desrelaci\u00f3n. Esos bombones que creen que arman un gran cacao han ganado reputaci\u00f3n pero son mu\u00f1ecos vud\u00fa de esta sociedad-espect\u00e1culo, anhelan el momento de adhesi\u00f3n (literalmente adhesi\u00f3n: pasan a la bidimensionalidad) a esa faz de ellos que logre circular como imagen, sostenida en las miradas que congrega.\u00bbLo mismo le pasa a Maradona:\u00bbLa Noche del Diez consiste en la exposici\u00f3n total de un sujeto; o mejor dicho en la consagraci\u00f3n de un sujeto tramado exhaustivamente desde la exposici\u00f3n; consiste en la construcci\u00f3n medi\u00e1tica de un individuo transparente, sin intimidad, todo \u00e9l coincidente con su imagen p\u00fablica.\u00bbCon sus cr\u00f3nicas de las im\u00e1genes de las cosas, Agust\u00edn est\u00e1 intentando dar cuenta de una mutaci\u00f3n sideral de la cosa-imagen y de la cosa en s\u00ed, una mutaci\u00f3n cultural y epistemol\u00f3gica que cambia el ser mismo de la imagen y de la cosa. La imagen que vemos en la pantalla de la tele, de las computadoras, de los afiches y celulares, nos es ya lo que refleja con mayor o menos grado de veridicidad a la cosa, sino la cosa misma. Porque la cosa es algo muy dif\u00edcil que intenta pensar Agust\u00edn al describirlo, que intenta describir Agust\u00edn al pensarlo. Y no es f\u00e1<br \/>\ncil que podamos leerlo.Partamos del esquema ocular b\u00e1sico de nuestra epistemolog\u00eda intuitiva moderna. Tenemos: de un lado, el objeto; del otro, el sujeto; en el medio, el reflejo, la imagen de la cosa que llega al ojo. Es indistinto que el aparato de refracci\u00f3n sea un televisor, una c\u00e1mara de fotos, un cristal, la retina u otra cosa. \u00bfPero es indistinto? Es indistinto para un moderno, dir\u00eda Valle, pero si el aparato de refracci\u00f3n es tan omnipresente como las im\u00e1genes en nuestro tiempo. Al decir hoy \u00abim\u00e1genes\u00bb, reunimos toda esa fluyente y recombinante dispersi\u00f3n de artefactos que ser\u00eda imposible de enumerar: los televisores, monitores, celulares, fotograf\u00edas, afiches, la vestimenta, el maquillaje, blogs, flogs, avatares, CV&#8217;s. Cuando el aparato de refracci\u00f3n es virtualmente omnipresente, cuando est\u00e1 globalmente conectado y hace circular fluidamente sus im\u00e1genes, las cosas ya no existen si no est\u00e1n refractadas.Tal vez un Heidegger postule el-ser-en-tanto-que-ser de las cosas, pero nuestra sociedad postula que el ser de las cosas est\u00e1 en las im\u00e1genes y no en las cosas. As\u00ed es como la pobre humanidad de cada uno de nosotros constata que, si no te exhib\u00eds, no exist\u00eds.\u00bbS\u00f3lo un resabio moderno (sabido es que moderno quiere decir antiguo) puede detectar aqu\u00ed obscenidad. La sociedad del espect\u00e1culo no est\u00e1 inmiscuy\u00e9ndose, sino <em>produciendo, valorizando y dando uso a toda la existencia de un tipo<\/em>, sin trastienda porque la trastienda tambi\u00e9n es espect\u00e1culo. La vida \u00edntima del Diego no es \u00edntima, su personaje no es un doble actuado, \u00e9l devino en su personaje; no hay expropiaci\u00f3n medi\u00e1tica de un sector \u00edntimo de la vida, no es una exposici\u00f3n desubicada del terreno personal, porque eso supondr\u00eda un material subjetivo ya conformado que recibe las sopapas medi\u00e1ticas, cuando los medios instituyen su naturaleza estelar\u00bb (subrayado m\u00edo).Uno se pregunta al respecto: \u00bfqui\u00e9n corno soy? M\u00e1s desoladamente, incluso: \u00bfqu\u00e9 corno soy?:\u00bbNo sabemos de qu\u00e9 estamos participando. Somos la carne de mutaciones que, al galope de las tecnolog\u00edas de supresi\u00f3n del tiempo entre los espacios, renuevan los modos de ser humanos a veces m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad que hay de interpretarlas e incluso registrarlas\u00bb (\u00abSos un yow\u00bb).Agust\u00edn contin\u00faa intentando pensar c\u00f3mo corno alguien puede ser alguien sin ser alguien ya antes de estar exhibido; c\u00f3mo puede ser que, como ocurre con el Diez, no haya \u00abmaterial subjetivo ya conformado antes de recibir las sopapas medi\u00e1ticas\u00bb; c\u00f3mo es que el cuerpo de alguien, por ejemplo Rial, no encarna un \u00abrefugio subjetivo genuino\u00bb. Agust\u00edn detecta un procedimiento, tal vez el procedimiento maestro, que logra que as\u00ed sea: \u00abla exposici\u00f3n instant\u00e1nea\u00bb, \u00abel uso que los masifica sin cesar\u00bb, incluso dir\u00eda yo, la masa que los usa sin cesura.El blog o el flog dejan de ser diario \u00edntimo, el lugar donde se produce una intimidad distinta del mundo, y pasan a ser la pantalla misma \u00aben la que se extingue el sentido del relato de s\u00ed para s\u00ed\u00bb (p. 16) y nace, se produce, circula, se constata la imagen de s\u00ed para el mundo. Del diario personal pasamos a la personalidad diaria. No es \u2018construyo mi intimidad, luego existo&#8217;, sino \u2018publico mi intimidad y por hoy existo&#8217;; \u00abporque la tarea de ser alguien pasa por exponerse\u00bb (p. 16) sin cesar.Esta lectura y constataci\u00f3n a la que Agust\u00edn nos invita puede seguramente abrir paso a una cantidad de problemas de tipo educativo, te\u00f3rico, antropol\u00f3gico, etc. Aqu\u00ed nos interesa leer, en estas cr\u00f3nicas, en este valle de im\u00e1genes en el que vivimos, esa pr\u00e1ctica social <em>tout court<\/em>, esa pr\u00e1ctica social omn\u00edmoda que llamamos imagen, esa operaci\u00f3n hist\u00f3ricamente singular, que lleva sin embargo el nombre hist\u00f3ricamente nada original de imagen.Aparece as\u00ed una exclusi\u00f3n social que \u00abno es s\u00f3lo econ\u00f3mica sino tambi\u00e9n del mundo de la imagen\u00bb: la condena de no tener imagen. El yo llega a alguien si da su show, y cuando lo da. Tiempo despu\u00e9s, en el marco del taller que coordino con Agust\u00edn, fuimos viendo que es pr\u00e1cticamente imposible que ese procedimiento que es la imagen no alcance a todos. Puede ser que el consumo dependa de estratificaciones econ\u00f3micas. La imagen, en cambio, es una concesi\u00f3n graciosa del capital, es lo \u00fanico del mundo contempor\u00e1neo de lo cual hay para todos. La imagen, adem\u00e1s de \u00abcorte suprema ontol\u00f3gica\u00bb, es lo que otorga universalmente el ser.Sin embargo, tal vez un estudio posliminar debe atenerse a lo que est\u00e1 dicho. Y lo que est\u00e1 dicho en <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>es una pregunta: \u00bfCu\u00e1l es la diferencia de existencia de alguien que puede aparecer tanto en la pantalla como el Diego, y de alguien que puede aparecer en la pantalla tanto como una vez en la vida, dos, o ninguna? \u00bfEs posible que haya alguien hoy que no se luzca en ninguna imagen? \u00bfEs posible que ese que no aparece nunca en la tele, y ni siquiera en la pantalla de un celular, no luzca como imagen a trav\u00e9s de su vestimenta, por ejemplo, y que no exista tal como luce, que no exista sino en ese lucimiento? Mientras seguimos indagando, Agust\u00edn adelanta: \u00abel espesor de la existencia se mide en cantidad de visitas diarias\u00bb (p. 16). Y como acabamos de leer, tambi\u00e9n la duraci\u00f3n de la existencia.<em>Nota intercurrente <\/em>El m\u00e9rito de Agust\u00edn es describir de modo tal de poder ver las pr\u00e1cticas \u2018imaginadoras&#8217;, de manera tal de poder ver c\u00f3mo funciona la pr\u00e1ctica que llamamos imagen, de modo tal de poder ver la imagen practicando su \u00e9gida sobre lo real.Un lector de <em>S\u00f3lo las cosas<\/em> me dijo que Agust\u00edn fuerza las descripciones para que lo conduzcan a sus conclusiones. Debemos concederle que las descripciones de Agust\u00edn no son constatables intuitivamente y que, si bien son descripciones que no inventan fen\u00f3menos, son descripciones sesgadas. Ahora bien, para llegar a ver solo la cosa que llamamos <em>pr\u00e1ctica imaginal<\/em>, para poder ver solo el costado pr\u00e1ctico de la imagen, nos vemos obligados a forzar un poquito nuestro leer. Digo: Agust\u00edn deb\u00eda necesariamente forzar un poco la descripci\u00f3n; forzar no quiere decir tergiversar, sino describir solamente el funcionamiento puramente \u2018imaginal&#8217; de la imagen. Describirlo, incluso, contra lo que nuestra intuici\u00f3n nos har\u00eda ver sin tergiversar nada. Por ejemplo, nuestra intuici\u00f3n nos mostrar\u00eda que Rial no entra a la casa de Gran Hermano realmente cuando dice \u00abvoy a entrar a la casa\u00bb, y sin embargo la cr\u00f3nica de Agust\u00edn afirma que es Rial el que entra a la casa porque Rial solamente es su imagen y la imagen de Rial s\u00ed entra a la casa: entra, dir\u00edamos, rialmente.Este es el forzamiento que hace <em>S\u00f3lo las cosas<\/em>: describir el mundo de las im\u00e1genes y no el mundo. M\u00e1s que un forzamiento es un esfuerzo, un esfuerzo para <em>ver<\/em> <em>lo que la imagen no deja ver de s\u00ed misma al exhibir sus contenidos<\/em>. Como la imagen muestra tan realistamente el mundo que construye, pareciera que efectivamente podemos hablar de un mundo fuera de la imagen, pero la prevenci\u00f3n que debemos atesorar luego de <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>es que la imagen ha logrado anular el mundo que realistamente exhibe. Forzando un poco el castellano podr\u00edamos decir que la imagen toma lo real, para rializarse en \u00e9l. Ciertamente este es un uso forzado de los verbos. El peque\u00f1o desplazamiento de lo real a lo rial es un forzamiento pero no una tergiversaci\u00f3n, sino el esfuerzo que toda lectura atenta demanda, o al menos el que exige leer c\u00f3mo demasiada imagen impide leer.Es como si, en lugar de ver la fotograf\u00eda que muestra un afiche, Agust\u00edn se acercara y observara la porosidad del papel, la cola con que esta fijado y cosas por el estilo; o como si, en vez de mirar la imagen que muestra una pantalla, se hubiera puesto a ver la trama de las celdas, el tipo de vidrio que la recubre, la frecuencia de actualizaci\u00f3n y as\u00ed. Mirar estas caracter\u00edsticas f\u00edsicas de una imagen, sin dudas es sesgar la mirada, y sin duda tambi\u00e9n requiere \u00abforzar la vista\u00bb. Hablar de aspectos normalmente irrelevantes de la imagen, y no hablar de otros aspectos m\u00e1s deslumbrantes. Ver la imagen como pr\u00e1ctica, ver solo la cosa i<br \/>\nmagen, es arduo, y este es el m\u00e9rito del libro.\u00bbSerios ajedrecistas, pornograf\u00edlicos compulsivos, trabajadores celularizados, son ejemplos de la heterogeneidad de escenas que se realizan con misma organizaci\u00f3n material\u00bb (p. 17). La imagen puede mostrar cualquier cosa, infinidad de cosas, pero la cosa imagen, la pr\u00e1ctica imagen, se realiza con igual organizaci\u00f3n pr\u00e1ctica.<em>Fin de la nota intercurrente<\/em>Hay m\u00e1s. Para existir, la cosa no solo se anula en la imagen, no solo se inmola en la imagen sino que tambi\u00e9n descansa en ella.\u00bbLa fluidez no toma alguna consistencia que corra al acto grupal del confortable descanso en su <em>imagen-festival<\/em> previa, prefabricada, que sale, as\u00ed, intacta de la situaci\u00f3n\u00bb (\u00abFestivales, imagen y pol\u00edtica\u00bb).En esta era en que vivimos, llamada era de la informaci\u00f3n en un tiempo en que la informaci\u00f3n es parte del rubro del entretenimiento, encuentra Agust\u00edn, descansar sobre la imagen tiene como sin\u00f3nimo <em>entretenerse, estar tenido<\/em> <em>entre<\/em> las cosas (p. 21). Aunque la palabra no aparece en <em>S\u00f3lo las cosas<\/em>,<em> <\/em>ya podemos decirlo: parece que la imagen domina a las cosas. Pero es una dominaci\u00f3n que no se impone, que no fija ni enga\u00f1a, que no oprime ni funciona a partir de ninguna de las operaciones de poder que hab\u00edamos estados acostumbrados a denunciar como propias de la dominaci\u00f3n. La imagen es tan realista que pasa por la cosa misma. Y a\u00fan las veces en que queda claro que no se trata de una cosa sino de su imagen, la cosa acepta de forma inmediata que esa imagen es su modelo, su gu\u00eda y su aspiraci\u00f3n. \u00abLa imagen se convierte en modelo de la cosa s\u00f3lo para decir de la cosa cu\u00e1nto le falta para ser como el modelo.\u00bb Entre las cosas que la imagen orienta y gu\u00eda, entre las pr\u00e1cticas que las im\u00e1genes transforman, est\u00e1n nuestros v\u00ednculos y nuestras pr\u00e1cticas. <em>S\u00f3lo las cosas<\/em> lanza una consiga: \u00abSi queremos guardar en el rock un nicho de vitalidad potenciadora, cuid\u00e9monos, nosotros, de su cooptaci\u00f3n mercantil, y <em>no seamos nosotros mismos<\/em>: imit\u00e9monos enquilombadamente para trascendernos\u00bb (p. 22, subrayado m\u00edo).Las im\u00e1genes contempor\u00e1neas no son como la imagen de la madre para el beb\u00e9 seg\u00fan el psicoan\u00e1lisis (im\u00e1genes productoras de sujeto, im\u00e1genes de pr\u00e1cticas de amor); estas im\u00e1genes no son im\u00e1genes de pr\u00e1cticas sino im\u00e1genes, a secas. En la imaginer\u00eda contempor\u00e1nea, la imagen no es imagen <em>de<\/em> una experiencia que ocurre fuera de ella; hoy, la experiencia ocurre <em>en<\/em> la imagen. La imagen <em>es<\/em> lo que se experimenta -y no resemblanza de lo que se experiment\u00f3.El librito nos ha mostrado que esta dominaci\u00f3n de la imagen no se logra por alienaci\u00f3n, ni por opresi\u00f3n de lo que uno mismo es sino por el contrario, por concedernos y dejarnos ser nosotros mismos, es decir como nuestras im\u00e1genes. Hace mucho que se repite como cr\u00edtica moral que en el capitalismo el ser se reduce al tener. <em>S\u00f3lo las cosas<\/em>, al indagar en las pr\u00e1cticas imaginales, detecta que en nuestro capitalismo \u00abtener es tener imagen\u00bb (\u00ab\u00a1Rock a la cucha!\u00bb).Y, teniendo en cuenta que la liberaci\u00f3n se vive como eternidad, en \u00abMata moscas y mosquitos\u00bb se\u00f1ala que \u00abel gran Conde demostr\u00f3 que la vida eterna s\u00f3lo es posible si uno est\u00e1 eximido de reflejarse en los espejos\u00bb.<\/p>\n<h4><a name=\"t\"><\/a>II. \u00bfY las cosas?<\/h4>\n<p>\u00abSolo las cosas podr\u00e1n salvarnos\u00bb, dice Agust\u00edn que dice Unamuno.Hemos aprendido que las cosas se inmolan en su imagen. Tambi\u00e9n, que la imagen puede anularle a las cosas su ser, afan\u00e1ndose por existir en ella, y que puede, incluso, suspenderles su actividad. Constatamos que las cosas no detentan la dignidad ni la val\u00eda ni la diversi\u00f3n que las im\u00e1genes ostentan. Ahora bien, \u00bfla \u00e9gida de la imagen es absoluta? \u00bfno deja resto? Es una pregunta que nos va ganando a medida que avanzamos en el libro.\u00bfQu\u00e9 pasa con los v\u00ednculos que tejieron los chicos de la casa de Gran hermano? \u00bfXuxa ser\u00e1 realmente soltera? Y la intimidad del diario que los blogs y los flogs ya no custodian, \u00bfno queda en alg\u00fan otro lado? Y si es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer con ese resto de intimidad, con ese resto de vincularidad subjetiva, o con esa vitalidad potenciadora que virtualmente tiene el rock?Estamos tenidos entre im\u00e1genes. \u00bfNo podemos encontrar apoyo en algo que no sea la imagen? \u00bfEs que no podemos hacer m\u00e1s que entre-tenernos? \u00bfPodemos, tal vez, por decir algo, sostenernos?Tal vez esto sea posible v\u00eda v\u00ednculos, deja pensar Valle, cuando escribe \u00abimit\u00e9monos enquilombadamente\u00bb o cuando habla de la vincularidad construida por los chicos en la casa de Gran Hermano; tal vez sea posible v\u00eda rodar Buenos Aires, cuando habla del ciclismo como pensamiento urbano. En este ensayo, rodar deja de ser un mero entretenimiento para ser una dicha. Bicicletear ya no es una actividad del capital financiero sino una pr\u00e1ctica dichosa acompa\u00f1ada de cierta cara de orto, justamente porque requiere un esfuerzo, porque requiere cuidados en una atm\u00f3sfera que no te cuida, porque -aunque circula como imagen de salud- describirla permite verla no inmolada por su imagen, un rodar que no da el sentido-sentir que la publicidad de la salud proporciona, sino la existencia real que la imagen que nos entretiene nos niega, la dicha que la imagen entre-tenedora nos niega al hacernos gozar.Hay cosas, pero llegamos a ellas si advertimos que hay otras cosas, unas pr\u00e1cticas llamadas im\u00e1genes, que se hacen pasar por las cosas sin que lo adviertan ni las mismas cosas, afanosas como est\u00e1n de anularse como tales y existir como im\u00e1genes.En breve, <em>S\u00f3lo las cosas <\/em>nos ense\u00f1a que solo hay im\u00e1genes y que puede haber solo cosas si detectamos pr\u00e1cticas-sost\u00e9n del pensamiento y los v\u00ednculos y la dicha que echan a rodar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Comentarios al libro Solo las cosas, de Agust\u00edn Valle]Hay cosas, pero llegamos a ellas si advertimos que hay otras cosas, unas pr\u00e1cticas llamadas im\u00e1genes, que se hacen pasar por las cosas sin que lo adviertan ni las mismas cosas, afanosas como est\u00e1n de anularse como tales y existir como im\u00e1genes.En breve, S\u00f3lo las cosas nos &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/solo-las-imagenes-y-las-cosas\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Solo las im\u00e1genes. \u00bfY las cosas?\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[49,68,470,199,351,382],"class_list":["post-132","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fluidez","tag-agustin-valle","tag-egida-de-la-imagen","tag-fluidez","tag-imagen","tag-subjetivacion","tag-yo","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}