{"id":1717,"date":"2013-06-07T12:27:53","date_gmt":"2013-06-07T12:27:53","guid":{"rendered":"http:\/\/pablohupert.com.ar\/?p=1717"},"modified":"2014-06-09T14:08:21","modified_gmt":"2014-06-09T17:08:21","slug":"comunidades-fluidas-de-desolacion-y-de-subjetivacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/comunidades-fluidas-de-desolacion-y-de-subjetivacion\/","title":{"rendered":"Comunidades fluidas: de desolaci\u00f3n y de subjetivaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Ven\u00edamos definiendo a la <i>comunidad\u2013percha<\/i> o <i>perchero <\/i>como la que terminaba cuando terminaba el espect\u00e1culo. Ven\u00edamos defini\u00e9ndola por su duraci\u00f3n y no por su eficacia; por lo que pasaba despu\u00e9s y no por lo que pasaba en su interioridad. Probablemente ca\u00edmos en esto siguiendo a Bauman.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/imagen-comunidades.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1718 aligncenter\" src=\"http:\/\/pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/imagen-comunidades-1024x768.jpg\" alt=\"imagen comunidades\" width=\"368\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/imagen-comunidades-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/imagen-comunidades-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/imagen-comunidades.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tomemos ahora un <a href=\"De%20otros\/ds%20-%20Cr\u00edtica%20de%20la%20po\u00e9tica%20de%20la%20intemperie.doc\">texto<\/a> de Diego Sztulwark para bosquejar un poco mejor el tipo de individuo que la comunidad-percha, la propia de la fluidez, produce. Este individuo no se soporta, y busca la \u2018agregaci\u00f3n\u2019 (o, m\u00e1s bien, el rejunte) para sortear la insoportabilidad de s\u00ed, la desolaci\u00f3n vital, m\u00e1s que para atravesarlas, m\u00e1s que para forjar v\u00ednculos.<!--more--><\/p>\n<p>Primero, Diego describe la soledad <i>padecida<\/i> (la corriente, la de todos los d\u00edas), que distingue de la soledad como <i>sustracci\u00f3n<\/i> (la creadora); a la primera la llama <i>desolaci\u00f3n<\/i> y reserva <i>soledad<\/i> para la segunda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan entiendo \u2013y creo que es as\u00ed-, habr\u00eda una soledad inicial que se presentar\u00eda bajo la forma de un yo y una vida insoportables, un yo y una vida como l\u00edmite, como identidad fallida, desesperada, siempre al borde de la disoluci\u00f3n, en la repetici\u00f3n angustiada. Una soledad as\u00ed ser\u00eda <i>desolaci\u00f3n<\/i>, una inversi\u00f3n exacta de la soledad poblada: <span style=\"text-decoration: underline;\">un yo que pretende ligar con una poblaci\u00f3n sin abrirse, de alg\u00fan modo, una soledad creativa<\/span>. Desolaci\u00f3n, entonces, como una de las formas habituales de la <i>individuaci\u00f3n<\/i> de nuestra contemporaneidad. Desolaci\u00f3n que suele ser captada por ciertas organizaciones de las mentes desoladas (como las empresas postfordistas de servicios: call center, Burger King, etc., o ciertas organizaciones religiosas: evangelismos, mormones, etc.). Ser al borde de la disoluci\u00f3n, cercano a la nada\u2026<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy Mariana est\u00e1 sola. No es un estado normal de soledad, sino algo m\u00e1s parecido a la desolaci\u00f3n [\u2026] Mariana tiene gente muy cerca, geogr\u00e1ficamente cerca, pero no la ve, casi nunca. Hoy Mariana se siente especialmente sola. La m\u00e1quina siempre prendida. El perro que la mira. Los peces en su mundo de agua y piedritas.<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Luego, seg\u00fan Diego, la condici\u00f3n desolada impulsa a la b\u00fasqueda de comunidades-percha. Retomemos primero el fresco de Lindman, para despu\u00e9s volver al de Sztulwark:<\/p>\n<p>El MSN, eufemismo de acompa\u00f1amiento, la mayor\u00eda de las veces se transforma en dos di\u00e1logos acoplados, no uno, dos, y cada uno solo en su discurso desquiciado [\u2026] Empieza a escribir para sentir que est\u00e1n ella -la que escribe- y ella\u00a0 -la que piensa qu\u00e9 va a escribir-; dos. Al mismo tiempo tiene abiertas varias ventanas, conversaciones del MSN, cosas. De pronto la soledad, la desolaci\u00f3n, se diluye por segundos, por segundos nom\u00e1s.<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026Ser cercano a la nada, impulso meramente agregativo: b\u00fasqueda de una plenitud y de una ficci\u00f3n a la altura de esa vulnerabilidad constitutiva (como dice en sus textos Suely Rolnik). Estado de riesgo extremo, y por lo mismo<i> insumo b\u00e1sico<\/i> para la organizaci\u00f3n elemental de la tristeza a cargo de la coordinaci\u00f3n mercantil, el aparataje de la comunicaci\u00f3n.<a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>La desolaci\u00f3n impulsa a <i>colgarse<\/i> de comunidades imaginales; estas se ofrecen como percheros que \u2018bancan\u2019 al fallidamente identificado. Eso, por un lado; a su vez, por otro, la comunidad-percha \u2013mera imagen de lo comunitario\u2013 perpet\u00faa la desolaci\u00f3n. Dig\u00e1moslo de otro modo. El impulso \u201cmeramente agregativo\u201d no produce subjetividad gregaria o social sino que reproduce la desolaci\u00f3n del chab\u00f3n. Por un lado, la desolaci\u00f3n individual incita a la mera agregaci\u00f3n; esta, por su parte, no individ\u00faa socializando sino desolando. De otro modo aun. Si, por un lado, los mercados \u2018organizan la tristeza\u2019 del desolado, a su vez, \u201clos mercados espacializan segmentando: cada vez m\u00e1s tienden a ocuparse de cada uno\u201d (ib\u00edd.), aisl\u00e1ndolo. Si, por un lado, el mercado agrega, por otro, disgrega.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podemos ahora intuir un poco mejor c\u00f3mo es un colectivo en condiciones fluidas, un colectivo que produzca una individuaci\u00f3n que Diego llamar\u00eda solitaria-creativa en oposici\u00f3n a la desolada. Digo: podemos intuir c\u00f3mo es una subjetivaci\u00f3n en condiciones fluidas. Como toda subjetivaci\u00f3n, es colectiva, es comunitaria; \u00bfc\u00f3mo ser\u00eda esta comunidad? Podemos ahora discernir entre comunidad fluida de subjetivaci\u00f3n y comunidad fluida de desolaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La comunidad fluida de subjetivaci\u00f3n es una comunidad propia de la fluidez, pero no, una comunidad-percha; es<i> <\/i>una en la que se da una forma de individuaci\u00f3n no desolada, una forma de agrupamiento que no es la agregaci\u00f3n impulsiva de desolados irresponsables de su propia situaci\u00f3n. En el estado actual de mis conocimientos, ignoramos c\u00f3mo se efect\u00faa la comunidad fluida de subjetivaci\u00f3n (o sea, c\u00f3mo se realiza semejante forma de agrupamiento e individuaci\u00f3n). Lo que esta nota busca asentar, empero, es que la subjetivaci\u00f3n contempor\u00e1nea, tercero excluido entre opresi\u00f3n y dispersi\u00f3n, no eludir\u00e1 la modalidad fluida de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Tal vez esa mancomuni\u00f3n fluida sea ef\u00edmera como la de las comunidades-perchero,<i> <\/i>pero requiere, de parte de sus ef\u00edmeros miembros, un v\u00ednculo con la situaci\u00f3n (con los otros), una responsabilidad por la situaci\u00f3n de grupo que el desolado evita (y que la comunidad imaginal promete no reclamarle). Al responsabilizarlos de su agruparse, los produce como solitarios-creadores.<\/p>\n<div><\/div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u201cCr\u00edtica de la po\u00e9tica de la intemperie\u201d, le\u00eddo en el encuentro de lecturas <i>Ensayos en Vivo<\/i>, Centro Cultural Pachamama, Buenos Aires, 19 de julio de 2007 (it\u00e1licas y subrayados en el original).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> De \u201cMariana\u201d, cuento in\u00e9dito de Alejandra Lindman.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> De \u201cMariana\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Sztulwark, ob. cit.; it\u00e1licas m\u00edas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ven\u00edamos definiendo a la comunidad\u2013percha o perchero como la que terminaba cuando terminaba el espect\u00e1culo. Ven\u00edamos defini\u00e9ndola por su duraci\u00f3n y no por su eficacia; por lo que pasaba despu\u00e9s y no por lo que pasaba en su interioridad. Probablemente ca\u00edmos en esto siguiendo a Bauman. Tomemos ahora un texto de Diego Sztulwark para bosquejar &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/comunidades-fluidas-de-desolacion-y-de-subjetivacion\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Comunidades fluidas: de desolaci\u00f3n y de subjetivaci\u00f3n\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":3,"featured_media":1718,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,12,1],"tags":[103,470,222,346],"class_list":["post-1717","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelantos-judaismo-liquido","category-fluidez","category-sin-categoria","tag-comunidad","tag-fluidez","tag-judaismo","tag-sociedad","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1717"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2173,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions\/2173"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}