{"id":2152,"date":"2014-04-05T12:06:30","date_gmt":"2014-04-05T15:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=2152"},"modified":"2014-06-02T19:12:08","modified_gmt":"2014-06-02T22:12:08","slug":"ignacio-lewkowicz-estrategia-de-pensamiento-estrategia-vital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/ignacio-lewkowicz-estrategia-de-pensamiento-estrategia-vital\/","title":{"rendered":"Ignacio Lewkowicz: estrategia de pensamiento, estrategia vital"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<address style=\"padding-left: 150px;\">Esa conjunci\u00f3n moment\u00e1nea de una idea y unos retazos que se organizan en su entorno caracteriza la emoci\u00f3n que llamamos pensamiento: un camino promisorio y provisorio.<\/address>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">Ignacio Lewkowicz[1]<\/p>\n<address style=\"padding-left: 150px;\">Con Nacho, el pensamiento \u00a0es la actividad de enunciar el mundo \u2013pero nunca \u201cel mundo\u201d, sino situaciones, problemas, cosas, mundos puntuales, o sea vistos desde un punto\u2013 prescindiendo de todas las palabras ligadas a lastres, solo hablando con palabras en las que las cosas se iluminan.<\/address>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">Agust\u00edn Valle[2]<\/p>\n<p><strong>I.<\/strong><\/p>\n<p>Nacho trabajaba incluso engripado. Me cont\u00f3 Raquel Bozzolo que algunas veces los recib\u00eda Nacho engripado o afiebrado, y le dec\u00edan: \u201cChe, Nacho, suspendamos; ten\u00e9s que ir a descansar.\u201d Y \u00e9l respond\u00eda: \u201cNo, no; arranquemos.\u201d Al terminar la reuni\u00f3n, transpirado y desplomado sobre una silla, exclamaba en un susurro: \u201c\u00a1Qu\u00e9 bueno que estuvo\u2026!\u201d. Para \u00e9l, pensar era una <em>necesidad<\/em> vital.[1]<\/p>\n<p>Ubicar el pensar nachiano como estrategia vital es la pretensi\u00f3n de esta nota (en una siguiente, \u201cPensar seg\u00fan Nacho\u201d, me detendr\u00e9 m\u00e1s minuciosamente en diferentes dimensiones de ese pensar).<\/p>\n<p>Si algo lo ocupaba a Nacho, era como estar seg\u00fan la presentaci\u00f3n. En t\u00e9rminos m\u00e1s acostumbrados por \u00e9l en sus \u00faltimos a\u00f1os: \u00bfc\u00f3mo habitar la situaci\u00f3n? A m\u00ed me plante\u00f3 la cuesti\u00f3n cuando comenz\u00e1bamos a leer <em>El ser y el acontecimiento<\/em> de Badiou y and\u00e1bamos distinguiendo entre situaci\u00f3n y estado de la situaci\u00f3n. Al menos para una introducci\u00f3n did\u00e1ctica \u00ad\u2013que tan bien hac\u00eda Ignacio\u2013, la situaci\u00f3n era lo que se presentaba, y el estado de la situaci\u00f3n era lo que la representaba y as\u00ed nos imped\u00eda \u201cmorder lo real\u201d o empalmar con una potencia situacional (o imped\u00eda, en t\u00e9rminos de Badiou, \u201cel compromiso con lo real de la situaciones\u201d). As\u00ed que la estrategia nachiana, \u201chabitar la situaci\u00f3n\u201d, era la estrategia de estar en la situaci\u00f3n seg\u00fan la presentaci\u00f3n. As\u00ed, pues, doble laburo: por un lado, percibir lo que se presentaba en la situaci\u00f3n;[2] por otro, desmontar las representaciones que nos hac\u00edan estar en la situaci\u00f3n seg\u00fan su estado y sus instituidos (y no advertir lo que se presentaba, su devenir, su advenir, su derivar, su poder, su pensar, su exceder).<\/p>\n<p>As\u00ed, caracterizar los modos en que las situaciones \u2018padec\u00edan\u2019 un \u201cestado de la situaci\u00f3n\u201d se convertir\u00eda en estrat\u00e9gico (y llevar\u00eda por ejemplo a distinguir Estado-Naci\u00f3n de mercado, o academia de discurso massmedi\u00e1tico, por ejemplo). Era estrat\u00e9gico porque en el estado de la situaci\u00f3n se produc\u00edan los obst\u00e1culos que imped\u00edan a los habitantes habitarlas; retomar\u00e9 esta cuesti\u00f3n luego.<\/p>\n<p>Irnos de la representaci\u00f3n de lo que hay para llegar a lo que hay. Como dice Pancho Ferrara, no se trata de irnos de ac\u00e1, sino de <em>irnos ac\u00e1<\/em>. Si a alg\u00fan viaje nos invitaba Nacho, era al viaje a la situaci\u00f3n: <em>vamos hacia ac\u00e1<\/em>. Vivamos ac\u00e1, y no en la representaci\u00f3n de ac\u00e1. Para esta operaci\u00f3n, Nacho ten\u00eda un verbo claro y oscuro: la llamaba <em>pensar<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo aprehender eso no representado que se presenta? Pens\u00e1ndolo, claro. Laburo cuando menos doble: una percepci\u00f3n atenta a lo no-representado, por un lado. Lo buscaba con maestr\u00eda, Nacho: en una desatenci\u00f3n[3] o en una incoherencia[4] en el nivel de la representaci\u00f3n; o en el nivel de la presentaci\u00f3n en una mutaci\u00f3n inadvertida[5] o en un acontecimiento[6] o en un exceso[7], o incluso en una falta.[8] Esta enumeraci\u00f3n no agota los caminos que pod\u00edamos tomar para alcanzar la presentaci\u00f3n, pero ilustra la disponibilidad, la apertura, la atenci\u00f3n que Ignacio empe\u00f1aba en ese viaje a que nos invitaba, ese viaje que <em>necesitaba<\/em> hacer para habitar la situaci\u00f3n, para <em>ir ac\u00e1<\/em>. Y por otro lado, aunque en un mismo movimiento (e incluso antes), el laburo de pensar eso que se presenta y que las representaciones obstaculizan percibir y aprehender. Si una sensibilidad may\u00fascula ten\u00eda Nacho, era la que captaba lo que se presentaba. Ten\u00eda olfato, sin duda, pero, \u00bfc\u00f3mo aprehenderlo? Pens\u00e1ndolo, y aqu\u00ed pensarlo significaba concebirlo, trabajarlo, determinarlo, hacerlo, y tambi\u00e9n significaba dejarnos afectar o hacernos alterar por lo que se presenta y no se representa.<\/p>\n<p>(Abro un par\u00e9ntesis para hacer una aclaraci\u00f3n fundamental: la representaci\u00f3n de la situaci\u00f3n es, dec\u00eda Nacho, \u201ctrascendente\u201d, incluso \u201cajena\u201d y un \u201cobst\u00e1culo\u201d, pero es la que organiza mi experiencia, mi subjetividad instituida. Yo soy mis representaciones; \u201cyo repite, nosotros piensa\u201d, dec\u00eda. As\u00ed que estemos atentos a esto: lo que nos aleja a los sujetos instituidos de la inmanencia de la situaci\u00f3n, lo que nos pone obst\u00e1culos al habitar y al estar en la situaci\u00f3n seg\u00fan su presentaci\u00f3n, lo que nos impide pensarla en interioridad, lo que logra que no nos situemos, no son \u201clos malos\u201d ni \u201clos maquiav\u00e9licos\u201d sino yo, o el grupo, o la clase o el partido o la facultad, o, en general, los instituidos. Instituido representa, nosotros piensa.)<\/p>\n<p>Cierro el par\u00e9ntesis y retomo la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo aprehender eso no representado que se presenta. El inter\u00e9s en esta cuesti\u00f3n es vital: en eso puede comenzar\/continuar un proceso de subjetivaci\u00f3n. En otras palabras, pensar eso no representado que se presenta tambi\u00e9n significaba preguntar: este hallazgo, este exceso de la presentaci\u00f3n sobre la representaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo afecta al instituido que somos y nos permite emanciparnos de \u00e9l?, \u00bfc\u00f3mo nos hace devenir otros con otros? As\u00ed, a mediados de 2002, reci\u00e9n escrito con otros <em>Sucesos Argentinos<\/em>, Nacho nos dijo a Andr\u00e9s Pezzola y a m\u00ed: \u201csoy otro que hace seis meses; seguro que para un psicoanalista sigo siendo el mismo\u2026 pero para un traumat\u00f3logo tambi\u00e9n.\u201d Este chistecito, creo, transmite la alegr\u00eda de pensar que Nacho contagiaba, la necesidad vital de vivirla, de viajar hacia ac\u00e1, de palpar lo que hay, de habitar la presentaci\u00f3n en el di\u00e1logo con lo otro y los otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien: las representaciones vuelven fatalmente (las fuerzas activas devienen reactivas, las situaciones acontecimentales devienen normales, el Jes\u00fas que naveg\u00f3 en la mar deviene el Jes\u00fas del madero, etc.). Ignacio Lewkowicz lo recordaba una y otra vez. Dec\u00eda, por ejemplo, \u201cno hay conceptos a prueba de manipuladores\u201d, o dec\u00eda que el hombre casado se pregunta si est\u00e1 con su pareja porque la quiere o porque la quer\u00eda. En breve, pensar m\u00e1s all\u00e1 de la representaci\u00f3n no nos libra de ella de una vez y para siempre. Las representaciones vuelven. A veces, porque lo que pensamos ayer se volvi\u00f3 representaci\u00f3n hoy (\u201cya es ideolog\u00eda entre nosotros\u201d[9]); m\u00e1s generalmente, porque lo instituido vuelve a inhibir lo instituyente. Porque, como dice Liliana Grandal, \u201clos humanos estamos condenados a representar\u201d. Las representaciones vuelven, fatalmente. Entonces, decididamente, volveremos a pensar. Aunque, en rigor, no volveremos, sino que seremos otros, y esos otros necesitaremos pensar para habitar la situaci\u00f3n. Por supuesto, Nacho citaba nuevamente a Her\u00e1clito (\u201cno te ba\u00f1ar\u00e1s dos veces en el mismo r\u00edo\u201d) y a Borges (\u201calcanzaba con decir no te ba\u00f1ar\u00e1s dos veces\u201d).<\/p>\n<p>Citas exquisitas aparte, con Ignacio Lewkowicz el aforismo podr\u00eda haber sido \u201cno pensar\u00e1s una \u00fanica vez\u201d. Si bien el pensamiento tiene, entre otros m\u00e1s interesantes, un efecto retroactivo del estilo \u201c\u00a1c\u00f3mo no me aviv\u00e9 antes!\u201d y tambi\u00e9n \u201c\u00a1qu\u00e9 giles que son los dem\u00e1s!\u201d, nunca los viajeros pod\u00edamos darnos por definitivamente avivados. As\u00ed, estar en la situaci\u00f3n seg\u00fan la presentaci\u00f3n, habitarla en inmanencia, es pensar, pero no se puede estar permanentemente a salvo de la representaci\u00f3n, no se puede <em>permanecer<\/em> en el pensamiento; pensar es una actividad y no un lugar, un verbo y no un sustantivo. Estar seg\u00fan la presentaci\u00f3n no es recuperar para siempre una facultad inherentemente humana ni renegar para siempre de una condena tambi\u00e9n humana. Habitar no es un estacionarse sino un perseverar en una actividad necesaria.<\/p>\n<p>Esa m\u00e1quina indetenible organizada en su entorno es, tambi\u00e9n, la emoci\u00f3n que llamamos Nacho. No una voluntad, sino una actitud activa. No una genialidad, s\u00ed un dispositivo. No una vida individual, s\u00ed unas situaciones vitales. No una identidad, sino unas pr\u00e1cticas de subjetivaci\u00f3n. No un despliegue de la Raz\u00f3n, s\u00ed un agenciamiento de sensibilidad, departamento 17 C, brillantez, erudiciones, chabacaner\u00edas, di\u00e1logos, mate, libros, chismes, burlas, chicanas, an\u00e9cdotas, ignorancias, casetes\u2026 Un proceso subjetivo que nombramos <em>Nacho<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0II.<\/strong><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, la lecci\u00f3n que creo principal entre las que Nacho daba. La lecci\u00f3n <em>estrat\u00e9gica<\/em> (despu\u00e9s de Nacho, pensar es pensar estrat\u00e9gicamente). Aun si es seguro que lo escrito hasta aqu\u00ed no hable tanto de un Ignacio Lewkowicz objetivo e irrefutable sino del sesgo que se le ve desde la relaci\u00f3n que mantuve con \u00e9l, considero que habl\u00e9 m\u00e1s de lo que transmiti\u00f3 que de \u2018m\u00ed\u2019 recorrido posterior a su muerte. Quisiera decir un par de l\u00edneas sobre la distancia que estos diez a\u00f1os sin \u00e9l fueron creando sin y con \u00e9l \u2013ya que esa fue la invitaci\u00f3n de Lobo Suelto! Vaya un par de l\u00edneas parciales sobre c\u00f3mo continu\u00e9 lo que aprend\u00ed con Nacho (c\u00f3mo continu\u00e9: es decir, c\u00f3mo mantuve y mud\u00e9 su ense\u00f1anza).<\/p>\n<p>Antes retomemos la necesidad, que mencionaba m\u00e1s arriba, de pensar el \u201cestado\u201d de la situaci\u00f3n \u2013ese que representa la situaci\u00f3n y dificulta habitarla. Ah\u00ed \u201cestado\u201d puede significar \u201cEstado\u201d, pero tambi\u00e9n puede significar otras cosas. Puede referir a un Estado-naci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a la academia, el mercado, los massmedia, la Teor\u00eda (marxista o psicoanal\u00edtica), una problem\u00e1tica agotada (como la racionalista de la historia), la familia, una biograf\u00eda, un yo, etc. \u00bfA qu\u00e9 llamamos <em>estado<\/em>? \u201cDepende\u201d, dir\u00eda con deliberado laconismo Nacho. Depende de la situaci\u00f3n.[10]<\/p>\n<p>En <em>La historia sin objeto<\/em>, de 1998, ese may\u00fasculo peque\u00f1o libro mayor que escribi\u00f3 con Marcelo Campagno, \u201cestado de la situaci\u00f3n\u201d se convertir\u00eda en <em>\u201cpr\u00e1ctica dominante\u201d<\/em>, que, en ciertos usos, permitir\u00eda considerar como tal al mercado (una pr\u00e1ctica dominante que, en usos como el que vengo-venimos ensayando, no funciona como el badiouano estado de situaci\u00f3n[11]). As\u00ed la cosa se hac\u00eda m\u00e1s clara para el trabajo de pensar: ser\u00e1 obst\u00e1culo a habitar la situaci\u00f3n seg\u00fan lo que presenta, seg\u00fan lo que hay, esa pr\u00e1ctica que asuma la representaci\u00f3n del resto de las pr\u00e1cticas a cambio de reconocerlas como integrantes de la situaci\u00f3n. Esa representaci\u00f3n \u2013o sea, esa dominancia, o sea, esa obstaculizaci\u00f3n del habitar la situaci\u00f3n\u2013 operar\u00e1 seg\u00fan procedimientos generados hist\u00f3rico-socialmente, impredecibles a priori: el Estado egipcio, el r\u00e9gimen espartano de los <em>homoioi<\/em>, el r\u00e9gimen del saber acad\u00e9mico, el no-discurso de la informaci\u00f3n massmedi\u00e1tica y la opini\u00f3n, las representaciones progresistas heredadas, la fragmentaci\u00f3n mercantil\u2026 Una variedad tan grande que solo quien viera el fin de la historia humana podr\u00eda, digamos, hacer una enumeraci\u00f3n completa. Pero no se trataba, justamente, de completar la enumeraci\u00f3n, sino de pensar c\u00f3mo, en cada situaci\u00f3n o circunstancia espec\u00edfica, cada dispositivo espec\u00edfico de dominaci\u00f3n practica su dominaci\u00f3n, esto es, c\u00f3mo practica la obstaculizaci\u00f3n de la afirmaci\u00f3n singular de las pr\u00e1cticas espec\u00edficas de la situaci\u00f3n espec\u00edfica.[12]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III.<\/strong><\/p>\n<p>De tal manera, me estuve (nos estuvimos) ocupando de una tarea modesta: pensar las pr\u00e1cticas que en nuestra circunstancia obstaculizan habitar la situaci\u00f3n seg\u00fan la situaci\u00f3n y no seg\u00fan sus representaciones. Y nos encontramos con que luego del agotamiento del Estado-naci\u00f3n y su degeneraci\u00f3n en \u201cEstado t\u00e9cnico-administrativo\u201d, puede conformarse un Estado posnacional que, con procedimientos espec\u00edficos, evita que nos situemos \u2013aunque tambi\u00e9n, por no funcionar con la pretensi\u00f3n de exhaustividad inherente a un Estado-naci\u00f3n y por su incapacidad para instituir las asimetr\u00edas de fuerzas, puede aqu\u00ed o all\u00e1 acompa\u00f1ar ciertos procesos de afirmaci\u00f3n situacional\u2026 tiempos, en este sentido, de pol\u00edtica posestatal o \u201ca-estatal\u201d.[13] Se trata entonces de un Estado que no procede por totalizaci\u00f3n, como defin\u00eda Nacho,[14] sino por compatibilizaci\u00f3n y gesti\u00f3n <em>ad hoc<\/em>, m\u00e1s conectando t\u00e9rmino a t\u00e9rmino que poniendo un suelo metainstitucional.[15]<\/p>\n<p>Por supuesto, percibir estos procedimientos, requer\u00eda\/requiere atravesar las representaciones heredadas y las publicitadas que dicen que todo Estado es s\u00f3lido y nos impiden pensar situaciones con Estado fluido.<\/p>\n<p>Ahora bien, ese pensamiento condujo a otro hallazgo: hay pr\u00e1cticas dominantes que dominan a otras pero no represent\u00e1ndolas. Apareci\u00f3 entonces que el reconocimiento que \u201cla dominante\u201d otorga a las pr\u00e1cticas pod\u00eda ser <em>imaginal<\/em> y no representacional. La dominaci\u00f3n ya no opera entonces ni por lo que Nacho llamaba \u201cel puro cuerpo a cuerpo\u201d mercantil ni por la mediaci\u00f3n representacional de la identidad de las pr\u00e1cticas. Puede operar por mera conexi\u00f3n de im\u00e1genes emitidas de manera no centralizada y sin pretensiones de adecuaci\u00f3n y coherencia (sin disciplina).[16]<\/p>\n<p>Por supuesto, percibir estos procedimientos del dispositivo imaginal, requer\u00eda\/requiere atravesar las representaciones heredadas y las publicitadas que dicen que todo signo es representacional y nos impiden pensar la dominancia del semiocapital, con signos conectivos.<\/p>\n<p>Lo que hoy nos desv\u00eda del habitar no es tanto entonces lo instituido, lo representacional, sino unas codificaciones y unas \u00bfinstituciones? mucho m\u00e1s fluidas (a las que sugiero llamar <em>astituciones<\/em>), que tambi\u00e9n pueden recurrir a un contundente \u201ccuerpo a cuerpo\u201d, pero que no pueden quedar instituidas\u2026 \u00bfC\u00f3mo se hace hoy para estar en situaci\u00f3n seg\u00fan la presentaci\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>IV.<\/strong><\/p>\n<p>Oigo a muchos suspirar \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Nacho hoy de esto o aquello?\u201d. Muchos nos preguntamos qu\u00e9 dir\u00eda. Ser\u00eda ciertamente encantador volver a verlo, o\u00edrlo, contar con su agudeza. Por ejemplo: \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Nacho del estado argentino actual, luego de haber declarado la necesidad de pensar sin estado? O, \u00bfqu\u00e9 dir\u00eda de c\u00f3mo se hace hoy para estar en situaci\u00f3n seg\u00fan la presentaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pero a\u00f1orar su agudeza nos separa de la situaci\u00f3n. As\u00ed que retomemos un gesto muy nachiano: reformulemos la pregunta de modo tal que abra a una actividad con otros, configurante.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 <em>har\u00eda<\/em> Nacho hoy con esto o aquello? Juntarse con otros y pensar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] Esta conclusi\u00f3n es de Raquel. No se lea aqu\u00ed, sin embargo, una sobreatenci\u00f3n a la actividad laboral o intelectual en desmedro del cuidado del cuerpo o de la salud. Nacho tambi\u00e9n ten\u00eda una \u00e9tica (en el sentido de cuidado de s\u00ed) del cuerpo: nadaba, se deleitaba con la belleza de las mujeres, evitaba el tabaco y el humo, re\u00eda\u2026 La an\u00e9cdota no es para reintroducir la dicotom\u00eda mente-cuerpo sino para entrarle a lo que en Nacho era una necesidad <em>vital<\/em> de pensar; una necesidad, un deseo y una actividad en las que se confunde el cuidado m\u00e1s elemental del cuerpo y la actividad intelectual m\u00e1s abstracta (en Nacho, la actividad intelectual pod\u00eda ser abstracta, pero nunca era abstra\u00edda). La an\u00e9cdota, entonces, no solo no reintroduce la dicotom\u00eda mente-cuerpo sino que introduce la conversaci\u00f3n (entre yo y otros, entre mente y cuerpo, entre libros y an\u00e9cdotas, entre academia y tv\u2026) como inherente al pensar.<\/p>\n<p>[3] \u201cS\u00e9 qu\u00e9 es el tiempo cuando no pienso qu\u00e9 es\u201d. Esta idea, tomada de San Agust\u00edn, era una muy empleada por Nacho para abrirse cancha en un tema plagado de lugares comunes (por ejemplo, la transmisi\u00f3n en educaci\u00f3n), y significaba algo as\u00ed como \u201cs\u00e9 qu\u00e9 es la transmisi\u00f3n cuando me la represento y no cuando la pienso\u201d.<\/p>\n<p>[4] Como ejemplo, el colectivo que escribi\u00f3 el primer libro en que participara Ignacio se llamaba Ox\u00edmoron. El ox\u00edmoron b\u00e1sico que le abr\u00eda lugar a la tesis del fin de la problem\u00e1tica racionalista de la historia era el t\u00edtulo de un decisivamente influyente libro de Halper\u00edn Donghi: <em>Una naci\u00f3n para el desierto argentino.<\/em> Si era un desierto, si a ese desierto hab\u00eda que construirle una naci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo afirmar que era argentino desde el vamos? Semejante inconsistencia era s\u00edntoma: la representaci\u00f3n de la historia hac\u00eda agua y entonces pod\u00eda y deb\u00eda ser pensada.<\/p>\n<p>[5] Como ejemplo, el pasaje de la subjetividad ciudadana a la consumidora.<\/p>\n<p>[6] Como ejemplo, la consigna <em>que se vayan todos<\/em>, en la que percibi\u00f3 la apertura a una afirmaci\u00f3n subjetiva posestatal (ver <em>Sucesos Argentinos<\/em> y <em>Pensar sin Estado<\/em>). Otro ejemplo, la toma de la facultad de filosof\u00eda y letras en mayo de 1999, en la que percibimos la afirmaci\u00f3n de una universidad de pensamiento y no saber (ver <em>La Toma. Agotamiento y fundaci\u00f3n de la universidad p\u00fablica<\/em>, libro que escribimos Nacho, Andr\u00e9s Pezzola y el que suscribe; permanece in\u00e9dito, pero quien quiera lo puede solicitar).<\/p>\n<p>[7] Como ejemplo, la aparici\u00f3n de obreros jud\u00edos a fines del siglo XIX daba la clave de algo (\u201cun sujeto nuevo\u201d, dec\u00eda Ignacio) que los jud\u00edos de entonces necesitaron pensar con sus movimientos pol\u00edticos y art\u00edsticos laicos. Otro ejemplo es la inquietante pregunta por si existe el pensamiento infantil.<\/p>\n<p>[8] Ese \u201cpreguntar por lo hay, y no por lo que queda\u201d en que perseveraba Nacho, trabajaba tanto al nivel de la representaci\u00f3n como de la presentaci\u00f3n: no preguntar por lo que seg\u00fan la representaci\u00f3n instituida le falta a la situaci\u00f3n, sino por lo que la situaci\u00f3n presenta y la representaci\u00f3n obstaculiza aprovechar. Por ejemplo, en la escuela, \u00bfa los pibes les falta disciplina o presentan modos de constituci\u00f3n subjetiva posdisciplinarios?<\/p>\n<p>[9] Escribe en <em>Sucesos\u2026<\/em>: \u201cLa distinci\u00f3n entre el saber y el pensar constituye ya entre nosotros un rasgo de ideolog\u00eda. El saber se nos ha constituido en sin\u00f3nimo de despensamiento \u2013 eso ya lo sabemos; por lo tanto, deber\u00edamos pensarlo un poco m\u00e1s. Al menos en las situaciones en que eso se nos convierte en obst\u00e1culo.\u201d<\/p>\n<p>[10] Tambi\u00e9n puede depender de la \u00e9poca o del tipo de capitalismo en curso: de qu\u00e9 dependa a qu\u00e9 maquinaria concreta consideremos estado depender\u00e1 a su vez de la estrategia de pensamiento que nos ocupe (o sea, de la situaci\u00f3n de pensamiento, o sea, de la situaci\u00f3n que habitemos, o sea, de la situaci\u00f3n, a secas). Se me (nos) aparece entonces una distancia entre la actividad pensante y la actividad pensada; mientras la primera hace situaci\u00f3n, la segunda no siempre, pues puede ser una situaci\u00f3n (como una asamblea ateniense o la aparici\u00f3n del Estado en Egipto), pero tambi\u00e9n puede ser un malestar (\u201cel enrarecimiento del n\u00famero de hombres\u201d en Esparta, o la \u201cmala conducta\u201d de los ni\u00f1os en la escuela), una circunstancia, una \u00e9poca (los \u201ctiempos de mercado radicalizado\u201d), un cambio en curso (\u201cla historia se ocupa del cambio\u201d, tambi\u00e9n dec\u00eda Ignacio Lewkowicz), un tema (\u201cel fin de la historia de Francis Fukuyama\u201d), un s\u00edntoma, una pel\u00edcula, una mujer, una apor\u00eda u otra cosa.<\/p>\n<p>[11] Hacemos aqu\u00ed una lectura de la que debo hacerme cargo. En las derivas de <em>La historia sin objeto y derivas posteriores<\/em>, publicada en 2007, IL y MC se preguntan si en condiciones de mercado globalizado sigue habiendo pr\u00e1ctica dominante y c\u00f3mo formalizar esas situaciones. En la deriva \u201cOtras situaciones\u201d, escriben que sigue habiendo pero cambia su \u00edndole, mientras que, en la glosa \u201cSobre la formalizaci\u00f3n de las situaciones sin dominante\/Estado sin dominante\u201d, Ignacio Lewkowicz escribe (en 2003) que no hay, y propone pensar un Estado que no ocupa el lugar de pr\u00e1ctica dominante (en esto consistir\u00eda entiendo \u201cpensar sin Estado\u201d). Para pensar el mercado como pr\u00e1ctica dominante (y asumo que la es, pues comanda las conductas), hay que pensar una pr\u00e1ctica dominante ubicua (sin lugar) y plural y que no excluye la posibilidad de co-comandar pr\u00e1cticas junto a otras a las que no domina. Pero tambi\u00e9n hay que pensar que es un tipo de dominante que, as\u00ed como no tiene lugar instituido y no instituye lugares, no hace situaci\u00f3n. Digamos que su dominaci\u00f3n es m\u00e1s una dominancia que un sistema de fijaciones. Dir\u00edamos, sin tener muy claro qu\u00e9 significa, que no hace situaci\u00f3n y s\u00ed hace \u00e9poca.<\/p>\n<p>[12] Este singular situacional, como en Badiou, es universalizable: ver \u201cParticular, Universal, Singular\u201d, en Fari\u00f1a, <em>\u00c9tica: un horizonte en quiebra<\/em>. Eudeba, Buenos Aires, 1998. O tambi\u00e9n, \u201c<a href=\"http:\/\/www.elsigma.com\/literatura\/reconstruccion-de-la-ultima-clase-magistral-de-ignacio-lewkowicz-paradoja-infinito-y-negacion-de-la-negacion\/7014\">Paradoja, infinito y negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n<\/a>\u201d (clase de 2003).<\/p>\n<p>[13] \u201cPosestatal\u201d es empleada por el mismo Ignacio en <em>Pensar sin Estado<\/em>. \u201cA-estatal\u201d, por S. Abad y M. Cantarelli en <em>Habitar el Estado<\/em>. M\u00e1s recientemente, Franco Ingrassia ha propuesto pensar una pol\u00edtica \u201cmetaestatal\u201d, que hace \u201csin y\/o con\u201d el Estado. Cualquiera sea nuestra preferencia en prefijos, el Estado, a diferencia del Estado-naci\u00f3n, deja de ser centro y suelo. Qu\u00e9 s\u00ed es \u2013o mejor, qu\u00e9 s\u00ed hace\u2013 hay que verlo en sus pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>[14] Esa definici\u00f3n la formulaba en una charla en FADU el 13\/03\/03: \u201cSuceso, situaci\u00f3n, acontecimiento\u201d, Ficha de la C\u00e1tedra de Psicoterapia II, Facultad de Psicolog\u00eda, UNLP.<\/p>\n<p>[15] Me permito referir a <em>El Estado posnacional. M\u00e1s all\u00e1 de kirchnerismo y antikirchnerismo<\/em>, Pie de los Hechos, Buenos Aires, 2011. Versi\u00f3n digital en <a href=\"http:\/\/elestadoposnacionallibro.blogspot.com.ar\/p\/conseguir-el-libro.html\">elestadoposnacionallibro.blogspot.com<\/a>.<\/p>\n<p>[16] Me permito referir a <em>El bienestar en la cultura y otras composiciones precarias<\/em>, Pie de los Hechos, Buenos Aires, 2012 y a <em>Juda\u00edsmo l\u00edquido. Multiculturalismo y jud\u00edos solitarios<\/em>, Biblos, 2014. Tambi\u00e9n me permito invitar a pensarlo en taller.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irnos de la representaci\u00f3n de lo que hay para llegar a lo que hay. Como dice Pancho Ferrara, no se trata de irnos de ac\u00e1, sino de irnos ac\u00e1. Si a alg\u00fan viaje nos invitaba Nacho, era al viaje a la situaci\u00f3n: vamos hacia ac\u00e1. Vivamos ac\u00e1, y no en la representaci\u00f3n de ac\u00e1. Para esta operaci\u00f3n, Nacho ten\u00eda un verbo claro y oscuro: la llamaba pensar.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo aprehender eso no representado que se presenta? Pens\u00e1ndolo, claro. Laburo cuando menos doble: una percepci\u00f3n atenta a lo no-representado, por un lado. Lo buscaba con maestr\u00eda, Nacho: en una desatenci\u00f3n[5] o en una incoherencia[6] en el nivel de la representaci\u00f3n; o en el nivel de la presentaci\u00f3n en una mutaci\u00f3n inadvertida[7] o en un acontecimiento[8] o en un exceso[9], o incluso en una falta.[10] Esta enumeraci\u00f3n no agota los caminos que pod\u00edamos tomar para alcanzar la presentaci\u00f3n, pero ilustra la disponibilidad, la apertura, la atenci\u00f3n que Ignacio empe\u00f1aba en ese viaje a que nos invitaba, ese viaje que necesitaba hacer para habitar la situaci\u00f3n, para ir ac\u00e1. Y por otro lado, aunque en un mismo movimiento (e incluso antes), el laburo de pensar eso que se presenta y que las representaciones obstaculizan percibir y aprehender. <\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/ignacio-lewkowicz-estrategia-de-pensamiento-estrategia-vital\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Ignacio Lewkowicz: estrategia de pensamiento, estrategia vital\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":2153,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,23,24,25],"tags":[63,163,165,190,198,199,210,420,421,473,474,305,306,310,329,422,351,352,353],"class_list":["post-2152","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fluidez","category-pensamiento","category-politica-2","category-problemas","tag-astitucion","tag-estado","tag-estado-posnacional","tag-historia","tag-ignacio-lewkowicz","tag-imagen","tag-institucion","tag-marcelo-campagno","tag-mariana-cantarelli","tag-pablo-hupert","tag-pensamiento","tag-politica","tag-posnacional","tag-post-nacional","tag-representacion","tag-sebastian-abad","tag-subjetivacion","tag-subjetividad","tag-sujeto","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2152"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2169,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2152\/revisions\/2169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}