{"id":442,"date":"2010-12-28T15:27:06","date_gmt":"2010-12-28T18:27:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=442"},"modified":"2017-03-03T16:44:44","modified_gmt":"2017-03-03T19:44:44","slug":"micropoliticas-por-diego-sztulwark","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/micropoliticas-por-diego-sztulwark\/","title":{"rendered":"Micropol\u00edticas"},"content":{"rendered":"<pre style=\"text-align: right;\">por Diego Sztulwark<\/pre>\n<pre style=\"text-align: right;\">octubre de 2010<\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La micro-pol\u00edtica es un deber moral para evitar que cualquier devenir de la macro-pol\u00edtica nos joda la vida. <\/em>Silvia Rivera Cusicanqui<\/p>\n<p><strong>O. Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Invitado a conversar en <!--more-->torno a la <em>micropol\u00edtica<\/em> y a hacerlo partir de la experiencia de los \u00faltimos a\u00f1os como parte del <em>Colectivo\u00a0 Situaciones, <\/em>propongo explicitar el uso que damos a la noci\u00f3n de micropol\u00edtica para nuestro contexto y desarrollar alguna hip\u00f3tesis propia para, al final, referirme a un texto ut\u00f3pico- colectivo que puede contar algo m\u00e1s de nuestras preocupaciones actuales.<\/p>\n<p><strong>II. Micro y macro<\/strong><\/p>\n<p>En un texto cl\u00e1sico dec\u00edan Deleuze y Guattari: \u201c<em>Todo es pol\u00edtica pero toda pol\u00edtica es a la vez macropol\u00edtica y micropol\u00edtica<\/em>\u201d. \u00bfCu\u00e1l es la especificidad de la <em>micropol\u00edtica<\/em>? Lejos de constituir la parte chica del todo grande de la pol\u00edtica, las micropol\u00edticas tienen al menos dos grandes posibilidades que le son propias: la elaboraci\u00f3n de nuevos afectos (o modos de vida) y la creaci\u00f3n de un nuevo tipo de percepci\u00f3n en la escala en que se desarrollan estas modificaciones de los afectos colectivos.<\/p>\n<p>A la micropol\u00edtica le corresponde, por esto, un contenido \u00e9tico, en la medida en que pone en primer plano la relaci\u00f3n entre modo-de-ser y sus conexiones posibles (no-dadas) con el mundo. Le conciernen las din\u00e1micas en desplazamiento, as\u00ed como el advenimiento de posibles que no encuentran nunca una traducci\u00f3n adecuada y exhaustiva al mundo de la pol\u00edtica a secas.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos pol\u00edticos, la activaci\u00f3n micropol\u00edtica crea lugares de pensamiento aut\u00f3nomo, de producci\u00f3n de mutaciones subjetivas, de deserci\u00f3n y creaci\u00f3n de proyectos existenciales.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica (a secas), en cambio, trata de la contraposici\u00f3n de intereses y de las representaciones de actores ya constituidos. Tiene su centro en la \u201cdecisi\u00f3n pol\u00edtica\u201d, y en la capacidad de arraigar y traducir procesos moleculares. Funciona a partir de la distribuci\u00f3n\/asignaci\u00f3n de un sistema estable de juicios y percepciones.<\/p>\n<p>Como advirti\u00f3 hace unos a\u00f1os Suely Rolnik, la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y micropol\u00edtica no remite de ning\u00fan modo a dos mundos separados. Su indisoluble relaci\u00f3n constituye antes un <em>punto de partida problem\u00e1tico para las pr\u00e1cticas, <\/em>que un horizonte a alcanzar. La pol\u00edtica depende siempre de unas micropol\u00edticas (aunque no siempre lo reconozca) y, al mismo tiempo, las micropol\u00edticas no dejan de aspirar a producir efectos en la macro proponiendo nuevos problemas, afectos y lenguajes.<\/p>\n<p>En palabras de Silvia Rivera Cusicanqui: <em>La micro-pol\u00edtica es un deber moral para evitar que cualquier devenir de la macro-pol\u00edtica nos joda la vida. Es un deber mantener ese espacio de la micro-pol\u00edtica porque el Estado tiene una tendencia y una inercia colonial, por un lado, y totalizante, por otro, es decir, de moldear todo a su propia imagen. Entonces, tal aparato funciona a veces al margen de las personas y por eso los espacios micro-pol\u00edticos son tan cruciales.<\/em><\/p>\n<p><strong>III. la disyunci\u00f3n del 2001<\/strong><\/p>\n<p>No es disparatado tomar como punto de partida de nuestra reflexi\u00f3n la disyunci\u00f3n producida durante el a\u00f1o a\u00f1o 2001 entre dos realidades diferentes. La atm\u00f3sfera securistista que se crea con los atentados a las torres gemelas para buena parte de occidente, que Agamben llama <em>estado de excepci\u00f3n permanente<\/em>, a nivel global. Y al mismo tiempo, la frustraci\u00f3n de la tentativa que en nuestro pa\u00eds y en parte de la regi\u00f3n sudamericana breg\u00f3 por sostener la crisis de legitimidad del neoliberalismo basada en la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Es un hecho que casi una d\u00e9cada despu\u00e9s, buena parte del occidente capitalista se encuentra en crisis, y los pa\u00edses del cono sur de Am\u00e9rica son percibidos como una zona alejada de la guerra, y portadores de los recursos naturales\u00a0 indispensables para el abastecimiento de buena parte del planeta.<\/p>\n<p><strong>IV. Antagonismo y polarizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En nuestra regi\u00f3n existen al menos dos din\u00e1micas en juego. De un lado una polarizaci\u00f3n muy fuerte entre un modelo de rasgos neodesarrollistas y el viejo n\u00facleo neoliberal de la postdictadura.\u00a0 Los antecedentes de esta polarizaci\u00f3n remiten al a\u00f1o 2003, y luego al conflicto por la resoluci\u00f3n 125.\u00a0 Mientras que los elementos del antagonismo (que marcan el proceso de fondo) se dan a partir de una coexistencia <em>promiscua<\/em> entre una penetrante microf\u00edsica neoliberal, y una infra-pol\u00edtica de tipo <em>anticolonial<\/em>, cuya genealog\u00eda remite al a\u00f1o 2001.<\/p>\n<p>Llamo anticolonial a las infrapol\u00edticas antagonistas porque su eficacia consiste en desarticular una y otra vez esa mezcla de racismo y clasismo que divide a letrados de iletrados, blancos de negros, lo pol\u00edtico de lo social, villas de barrios, etc.<\/p>\n<p>De la polarizaci\u00f3n se puede decir que \u201cabre pero cierra\u201d. Que retoma binarizando todo aquello que durante la crisis funcion\u00f3 seg\u00fan el par destituci\u00f3n\/apertura. Del antagonismo se puede decir que subsiste como una din\u00e1mica de <em>desborde<\/em>. De all\u00ed que el impasse no sea enunciado desde la impotencia sino desde al <em>inquietud<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>V. Hip\u00f3tesis<\/strong><\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis que propongo es doble: por un lado (a) que, incluso contra toda apariencia, las actuales innovaciones macro-pol\u00edticas del continente sudamericano encuentran su orientaci\u00f3n \u00e9tica (de modo muy evidente desde hace algo m\u00e1s de dos d\u00e9cadas) en el conjunto de micropol\u00edticas que opera como fondo, base y a veces como causa directa de dichos procesos y que; (b) los gobiernos llamados progresistas (que constituyen un avance notable en muchos sentidos) no asumen con facilidad la productividad irreductiblemente \u201cmicro\u201d de estos fen\u00f3menos que sin embargo los atraviesan; que tienden a identificar contenido democr\u00e1tico con un mayor presencia del estado en el juego pol\u00edtico de intereses constituidos; y que suelen caer en el error de considerar ciertos rasgos aut\u00f3nomos de la infra-pol\u00edtica como una r\u00e9mora de la resistencias pasadas contra el neo-liberalismo antes que como una dimensi\u00f3n esencial del procesos que vivimos.<\/p>\n<p><strong>VI. Impasse y constituci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Cuando hablamos de impasse no nos referimos al decurso de las alternativas macropol\u00edticas en juego sino al proceso de formaci\u00f3n incesante e inacabado del poder colectivo. Ese proceso (que remite al incesante ensamblaje entre los cuerpos singulares-colectivos) fue muy visible durante la crisis, y ha sido devuelto a un nivel infrapol\u00edtico a partir de lo que ha dado en llamarse la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d econ\u00f3mica e institucional del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Es natural que en cualquier democracia coexistan aquellas narraciones que remiten a la legitimidad de las instituciones junto a otras que remiten a los puntos de vitalidad o bloqueo de procesos vivos, situaciones singulares con sus dificultades y hallazgos.\u00a0 Estas \u00faltimas rebelan el fondo material de constituci\u00f3n de cada momento del poder colectivo, y desaf\u00edan, hoy m\u00e1s que nunca, al entramado pol\u00edtico e institucional en curso.<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo del pasaje de un sistema de afinidades que aproxime estos discursos anta\u00f1o alejados, sino de la capacidad de conversi\u00f3n constante de la instituci\u00f3n en proceso y del proceso en instituci\u00f3n, es decir, de superar la imagen soberanista de la instituci\u00f3n. O de replantear la cuesti\u00f3n de la pol\u00edtica: menos el problema del origen del poder <em>pol\u00edtico<\/em>, y m\u00e1s el origen <em>pol\u00edtico<\/em> del poder colectivo.<\/p>\n<p>Es evidente que la racionalidad del conjunto depender\u00e1 de la capacidad de ambos niveles del proceso de constituir espacio para elaborar democr\u00e1ticamente las l\u00f3gicas antag\u00f3nicas que tienden a emerger y a expresarse de diversos modos.\u00a0 El impasse, entonces, puede traducirse en una interrogaci\u00f3n sobre las instituciones que hoy surgen en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>VII. Artensanalidad<\/strong><\/p>\n<p>Que ambas din\u00e1micas se tocan, se traducen y se solapan mutuamente es, finalmente, lo que se trata de comprender. No existe exterioridad entre el proceso de composici\u00f3n de afectos y pasiones, constituci\u00f3n de relaciones y poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La micropol\u00edtica (positiva o negativa) tiende a hacerse \u201cpoder colectivo, pol\u00edtico\u201d en virtud de su naturaleza contagiosa, transindividual, expansiva, comunicativa, imitativa, semi\u00f3tica, constitutiva. A su vez la pol\u00edtica macro, el poder colectivo constituido opera a partir de un conjunto de dispositivos de racionalizaci\u00f3n, representaci\u00f3n, segmentaci\u00f3n, integraci\u00f3n y condensaci\u00f3n de las fuerzas de los afectos que operan en la micro.<\/p>\n<p>Dec\u00edamos que la relaci\u00f3n macro-micro constituye un punto de partida. \u00a0El modo virtuoso de ese encuentro se da cuando el ensamble de los cuerpos da lugar a ciclos afectivos positivos que favorecen la interacci\u00f3n con el poder colectivo democr\u00e1tico. <em>El nivel micro pol\u00edtico de los afectos verifica el proceso y da nuevos contenidos de lo pol\u00edtico<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>VIII. Inquietud<\/strong><\/p>\n<p>Esta inquietud para quienes venimos intentando pensar activamente este impasse, puede dar lugar a algunas ideas. En primer lugar, un cambio de actitud en la b\u00fasqueda de detectar\/activar <em>asimetr\u00edas<\/em>. La mixtura y la promiscuidad de elementos neoliberales y resistentes de que hablamos antes no equivale a la indiscernibilidad o a la impotencia.\u00a0 Pero no resulta suficiente con apelar a la existencia de gobiernos progresistas para destrabar todo bloqueo, toda situaci\u00f3n de injusticia. Si prestamos atenci\u00f3n a la solidificaci\u00f3n de ciertos guetos urbanos como las villas dentro mismo de la ciudad de buenos aires, podemos darnos una idea de la compleja trama infrapol\u00edtica a que nos venimos refiriendo.<\/p>\n<p>En una nota del d\u00eda 7\/9\/2010 el diario La Naci\u00f3n informa sobre un censo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el territorio de las villas 31 y 31bis de la zona de Retiro que demuestra un notable crecimiento de poblaci\u00f3n proveniente de pa\u00edses lim\u00edtrofes. En la franja etaria de los 20 a los 29 a\u00f1os, se obtiene que el 85 por ciento es extranjero, dato que avala la hip\u00f3tesis de ese cambio en las migraciones en la Argentina, ya que se trata de reci\u00e9n llegados. <strong>El 38 por ciento de los pobladores de ambas villas lleg\u00f3 despu\u00e9s de 2005<\/strong>. No es dif\u00edcil establecer una relaci\u00f3n de proporcionalidad directa entre per\u00edodo de crecimiento de la econom\u00eda y de las villas.<\/p>\n<p>De modo paralelo ha crecido estos a\u00f1os una econom\u00eda de ultra-explotaci\u00f3n a partir de los talleres textiles de mano de obra mayoritariamente boliviana. Los \u00faltimos a\u00f1os estas cosas han aparecido a la luz p\u00fablica pero, en general, lo han hecho siempre bajo una forma terriblemente estereotipada, negando siempre algo de la enorme complejidad y ambig\u00fcedad de estos fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Ante la dificultad de estas situaciones, un riesgo fuerte, en el nivel del trabajo micropol\u00edtico es el de la <em>estetizaci\u00f3n<\/em>, la exaltaci\u00f3n de la pseudodiferencia tolerada o exotizada. La activaci\u00f3n de una asimetr\u00eda es siempre un proceso de problematizaci\u00f3n. La estetizaci\u00f3n, en cambio resuelve en el nivel de la apariencia lo que en la realidad permanece frustrado.<\/p>\n<p>Creo que otro desaf\u00edo para los colectivos y movimientos infra-pol\u00edticos pasa por la necesidad de desarrollar una cierta disposici\u00f3n para la apertura sin contar para ello con c\u00f3digos funcionales, que no sean los clich\u00e9s que d\u00eda a d\u00eda se nos ofrecen como sustitutos. \u00a0Lo colectivo se juega, quiz\u00e1s, en esa disponibilidad para lo \u00a0p\u00fablico motivada \u2013y no inhibida\u2013 por esta falta de lenguajes comunes previos.<\/p>\n<p><strong>IX. infrapol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>La tapa del diario p\u00e1gina 12 del \u00faltimo domingo muestra a unos pocos chicos de las tomas de los colegios secundarios bajo un t\u00edtulo que incluye la siguiente frase: \u201csomos<em> hijos<\/em> del 2001\u201d. Buscando dentro, el art\u00edculo traduce esta frase en dos tipos de enunciados: \u201c<em>desconfiamos <\/em>de los pol\u00edticos\u201d, y nos interesa \u201cla participaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d (piquete y asamblea).<\/p>\n<p>Asocio esta <em>desconfianza<\/em> -tan diferente de la desconfianza liberal a toda acci\u00f3n que cuestione a la figura del individuo pleno- con un modo <em>infrapol\u00edtico<\/em>, un estar al \u201cacecho\u201d (como los animales de que habla Deleuze), siempre atentos a lo que pueda venir de cualquier lado.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n pol\u00edtica que desconf\u00eda de la pol\u00edtica puede resultar en la f\u00f3rmula de una contra-efectuaci\u00f3n, de una <em>contra-actualizaci\u00f3n<\/em>. No, ya, el \u201cquerer lo que ocurre\u201d, sino m\u00e1s bien el querer \u201clo que ocurre <em>en<\/em> lo que ocurre\u201d. Querer no lo que sucede, sino algo en lo que sucede\u201d. La infra-pol\u00edtica quiere repetir lo actual, recubri\u00e9ndolo de <em>virtualidades<\/em>. Para que la cosa no muera en la inscripci\u00f3n. Para que siga ocurriendo por siempre, como exceso in-apropiable. Plus que rechaza de plano el cierre que nos ofrece la <em>actualidad<\/em> cerrada sobre s\u00ed misma, con sus puntos-representaci\u00f3n a los que s\u00f3lo queda obedecer.<\/p>\n<p><strong>X. Lectura del texto-red de la casa <\/strong><\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o estamos embarcados en un proyecto de gesti\u00f3n colectiva de una casa a partir de reunir ciertas pr\u00e1cticas colectivas en las que participan viejos compa\u00f1eros de movimientos sociales, gente de escuelas, la editorial retazos, que trabajan con las telas remanentes de los talleres textiles, j\u00f3venes migrantes bolivianos, etc. Como parte de la discusi\u00f3n colectiva tenemos un borrador llamado \u201cLa excusa perfecta\u201d, un texto ut\u00f3pico, digo, porque antecede a la ocupaci\u00f3n de la casa. Creo que al leerle algunos fragmentos podr\u00e9 transmitirles aunque sea un tono. Aqu\u00ed lo pueden ver completo: <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/archivos\/2010\/12\/Palabras-y-preguntas-para-seguir-pensando-sobre-el-proceso-de-la-Casa.doc\">https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/archivos\/2010\/12\/Palabras-y-preguntas-para-seguir-pensando-sobre-el-proceso-de-la-Casa.doc<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La micro-pol\u00edtica es un deber moral para evitar que cualquier devenir de la macro-pol\u00edtica nos joda la vida.<br \/>\nDe la polarizaci\u00f3n se puede decir que \u201cabre pero cierra\u201d. Que retoma binarizando todo aquello que durante la crisis funcion\u00f3 seg\u00fan el par destituci\u00f3n\/apertura. Del antagonismo se puede decir que subsiste como una din\u00e1mica de desborde. De all\u00ed que el impasse no sea enunciado desde la impotencia sino desde la inquietud.<br \/>\nLa hip\u00f3tesis que propongo es doble: por un lado (a) que, incluso contra toda apariencia, las actuales innovaciones macro-pol\u00edticas del continente sudamericano encuentran su orientaci\u00f3n \u00e9tica (de modo muy evidente desde hace algo m\u00e1s de dos d\u00e9cadas) en el conjunto de micropol\u00edticas que opera como fondo, base y a veces como causa directa de dichos procesos y que; (b) los gobiernos llamados progresistas (que constituyen un avance notable en muchos sentidos) no asumen con facilidad la productividad irreductiblemente \u201cmicro\u201d de estos fen\u00f3menos que sin embargo los atraviesan; que tienden a identificar contenido democr\u00e1tico con un mayor presencia del estado en el juego pol\u00edtico de intereses constituidos; y que suelen caer en el error de considerar ciertos rasgos aut\u00f3nomos de la infra-pol\u00edtica como una r\u00e9mora de la resistencias pasadas contra el neo-liberalismo antes que como una dimensi\u00f3n esencial del procesos que vivimos. <\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/micropoliticas-por-diego-sztulwark\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Micropol\u00edticas\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":3601,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,6,12,24],"tags":[137,165,234,237,281,305,310],"class_list":["post-442","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-argentina","category-fluidez","category-politica-2","tag-diego-sztulwark","tag-estado-posnacional","tag-kirchnerismo","tag-lazo-social","tag-neoliberalismo","tag-politica","tag-post-nacional","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=442"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/442\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3580,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/442\/revisions\/3580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}