{"id":4665,"date":"2020-02-27T10:07:48","date_gmt":"2020-02-27T13:07:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=4665"},"modified":"2020-02-27T10:07:48","modified_gmt":"2020-02-27T13:07:48","slug":"lectura-como-composicion-entre-concepto-y-situacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/lectura-como-composicion-entre-concepto-y-situacion\/","title":{"rendered":"Lectura como composici\u00f3n entre concepto y situaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Lectura como composici\u00f3n entre concepto y situaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Varies lectores ponderan los relatos que hago en mis textos (los hechos que cuento). Otres se quedan con los conceptos que destilo. Son pocas las oportunidades en las que advierten que, por un lado, para contar lo que cuento necesito de conceptos que hagan perceptibles y \u2018encadenables\u2019 los hechos, y, por otro, para conceptualizar esta circunstancia que suelen llamar \u201cla \u00e9poca\u201d necesito de hechos que hagan necesarios conceptos nuevos. En otras palabras, conceptos y situaciones se componen, y se componen en una relaci\u00f3n de lectura.<\/p>\n<p>Ampliemos.<\/p>\n<p>I. En mis trabajos intento mostrar no solamente los conceptos para pensar la fluidez, sino la productividad que tienen esos conceptos para leer situaciones, y leerlas de manera tal que, sin esos conceptos, no llegar\u00edan a percibirse como <em>esas<\/em> situaciones.<\/p>\n<p>La idea es que un concepto tiene sentido si permite una lectura situacional. Si permite tambi\u00e9n, a la vez \u2013porque son casi lo mismo\u2013, una lectura de un proceso de subjetivaci\u00f3n que se encuentra con determinados obst\u00e1culos que logra atravesar. Y, justamente porque logra atravesarlos, es de subjetivaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para que logre esto un concepto, para que sea operador de un pensar, operador de una lectura pr\u00e1ctica, de unas pr\u00e1cticas de lectura, de un devenir otro, es necesario que, a la vez, el concepto se vaya construyendo, determinando, dejando configurar por las mismas pr\u00e1cticas que lee. De modo que no sea el concepto dado primero y sea luego la aplicaci\u00f3n a una realidad exterior; que sea un concepto que se construye <em>vis-a-vis<\/em> la lectura que el concepto va haciendo; una indeterminaci\u00f3n que se determina en su pr\u00e1ctica \u2013y <em>su pr\u00e1ctica es la lectura<\/em>. Su determinaci\u00f3n es como tal concepto, sea el de expresi\u00f3n, sea el de astituci\u00f3n, o el de lo imaginal, o el de la trama consecuente, u otro de los que aparecen en el libro.\u00a0El concepto, leyendo, se compone con lo que lee; el concepto aplicado, en cambio, se mantiene externo a eso a lo que es aplicado. As\u00ed, al aplicarse a algo, quiz\u00e1s explique ese algo, pero no se piensa a s\u00ed mismo pensando el algo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II. El concepto \u201castituci\u00f3n\u201d, por ejemplo, se piensa a s\u00ed mismo, se configura nuevamente, al pensar un incidente en la astituci\u00f3n \u201cDirecci\u00f3n de Ni\u00f1ez, Adolescencia y Familia de la ciudad de Rosario\u201d. Cuenta Luciano Rodr\u00edguez Costa \u2013en su libro de pr\u00f3xima aparici\u00f3n sobre violencia\u2013 que el 31 de Octubre de 2016 se produjo la represi\u00f3n de dos j\u00f3venes a manos de polic\u00edas solicitados por los mismos trabajadores de all\u00ed -representantes administrativos del enfoque de derechos que expresa la ley provincial de Protecci\u00f3n Integral de los Derechos de las Ni\u00f1as, Ni\u00f1os y Adolescentes, de 2009, una ley reciente-.<\/p>\n<p><em>\u201cEsos j\u00f3venes, para ser protegidos, hab\u00edan sido separados de sus n\u00facleos de vida donde se consider\u00f3 hab\u00edan sido vulnerados sus derechos. Como no se dispon\u00eda de alojamientos adecuados, estos j\u00f3venes viv\u00edan en hostels de mala muerte con acompa\u00f1antes personalizados. La comida ten\u00edan que buscarla ellos mismos en otro establecimiento. Para ello requer\u00edan pasar por la Direcci\u00f3n de Ni\u00f1ez para buscar \u201ctickets\u201d. As\u00ed, el sustraerlos de un centro de vida se lograba sin ofrecerles una forma de provisi\u00f3n hogare\u00f1a, es decir, retraumatiz\u00e1ndolos.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Estos j\u00f3venes plantearon agresivamente sus reclamos, y la respuesta de la Direcci\u00f3n que improvis\u00f3 su \u201creubicaci\u00f3n\u201d fue la represi\u00f3n policial\u2026 El agente que contaba esto, indignado, subrayaba la injusticia y desprotecci\u00f3n que significa llamar \u201cviolento\u201d al violentado por las improvisaciones-repentizaciones que realiz\u00f3 la Direcci\u00f3n para evitar, paradoja, la perpetuaci\u00f3n de la vulneraci\u00f3n que estos j\u00f3venes sufr\u00edan en sus hogares.<\/p>\n<p>Volviendo a nuestra cuesti\u00f3n, podemos decir que la improvisaci\u00f3n, la repentizaci\u00f3n febril para satisfacer demandas siempre nuevas, ya estaba presente en el concepto de astituci\u00f3n; sin embargo, este incidente permite decir que la improvisaci\u00f3n y el apuro no solamente son una caracter\u00edstica de la fiebre restitutiva que ve\u00edamos inherentes a las hiperactivas astituciones. Tambi\u00e9n provocan una reactividad en los agentes que, apurados por cumplir su funci\u00f3n de satisfacer las demandas que formula la ley que la cre\u00f3 (o el actor que llega a la astituci\u00f3n), se ven desbordados y logran responder no componi\u00e9ndose con el otro sino reactuando ante el otro. La precariedad, as\u00ed, no se plantea solamente en el car\u00e1cter reciente de la astituci\u00f3n o en la falta de rutinas o en la heterogeneidad de los casos y demandas que debe satisfacer. La precariedad es una din\u00e1mica que lleva a \u201cponerse la gorra\u201d cuando una demanda precariamente satisfecha no contiene a los actores. La din\u00e1mica astitucional, as\u00ed, debe reformularse como de acechante reactividad. Es una din\u00e1mica que exige proactividad de sus actores y a la vez puede hacerlos pasar directamente a la reactividad. Si los actores astitucionales no logran relacionarse como alteridades en composici\u00f3n (ver \u201cAstituciones y sus m\u00e1s-all\u00e1s\u201d, apartado V) y abrir as\u00ed unos espacios m\u00e1s-all\u00e1 de esa din\u00e1mica, entonces responder\u00e1n a las contingencias que los desborden de manera reactiva (que incluir\u00e1, si les es posible, la manera represiva). Esta din\u00e1mica es inherente a la din\u00e1mica astitucional y no un error humano de los agentes o una falta de capacitaci\u00f3n o de previsi\u00f3n; las astituciones, astituciones fluidas y precarias, al querer restituir\/restituirse hallan inevitablemente desbordes imprevistos; y la precariedad trata los desbordes de manera reactiva inevitablemente, \u2013inevitablemente de no mediar una subjetivaci\u00f3n abridora de un m\u00e1s-all\u00e1. La recurrente (irregularmente recurrente) oscilaci\u00f3n entre proactividad y reactividad, compele a no pasar por la actividad (es decir, propicia que no se activen\/ no activemos las l\u00edneas de potencia que surgen en los encuentros; es decir, propicia que no haya encuentros). Como se ve, el concepto \u201castituci\u00f3n\u201d puede simplemente \u201caplicarse\u201d al nuevo \u201ccaso\u201d, pues lo explica: un seco \u201cla astituci\u00f3n no tiene rutinas\u201d confirma secamente el concepto de \u201castituci\u00f3n\u201d. Pero si con \u201castituci\u00f3n\u201d, en vez de aplicar, <em>leemos<\/em> el incidente, el concepto deviene distinto con este, y concepto y situaci\u00f3n, \u201castituci\u00f3n\u201d e incidente, cambian, pues se piensan uno a otro, devienen otros con el otro. El incidente, le\u00eddo, permite elucidar una forma en que la astituci\u00f3n vuelve gobernables los cuerpos: evitando que se encuentren y que activen lo activo que encuentran en el encuentro. Incidente y astituci\u00f3n, situaci\u00f3n y concepto, se componen, trabajan un com\u00fan, elucidan lo aun no definido que comparten.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Pero, dig\u00e1moslo tambi\u00e9n, no es lo mismo si son la trama consecuente y la expresi\u00f3n que si son la astituci\u00f3n o lo imaginal. La trama consecuente y la expresi\u00f3n son lectura de procesos de subjetivaci\u00f3n. Mientras que los otros dos conceptos, imaginal y astituci\u00f3n, son lectura de lo que hay, lectura de obst\u00e1culos. Pero la lectura de las pr\u00e1cticas de subjetivaci\u00f3n nos mostr\u00f3 que los obst\u00e1culos no son solo vallas, barreras. La composici\u00f3n de pr\u00e1cticas que esa lectura es mostr\u00f3 que los obst\u00e1culos, lo que hay, pueden operar tambi\u00e9n como plataformas de la pr\u00e1ctica de subjetivaci\u00f3n. De manera tal que la idea de obst\u00e1culo y la idea de subjetivaci\u00f3n se redeterminaron a su vez con las lecturas.<\/p>\n<p>Retomando y abreviando, la lectura es conceptual y situacional a la vez porque el concepto lee y la lectura conceptualiza. Lee una situaci\u00f3n, conceptualiza los t\u00e9rminos de la situaci\u00f3n, los dispositivos de las disposiciones situacionales. Se puede decir entonces que los conceptos tienen cierta capacidad de predecir situaciones an\u00e1logas a las que leen porque son met\u00e1foras de ellas mismas. A veces hasta predicen porque se componen con lo que leen y porque leen componiendo. Conceptual, situacional, compositiva, la lectura-pensamiento pone en relaci\u00f3n el concepto y la situaci\u00f3n, a veces, definiendo la situaci\u00f3n con el concepto que necesita para ser le\u00edda; otras veces, resultando lectura de situaciones isomorfas que logran definirse como situaciones isomorfas al ser le\u00eddas con ese concepto. Pero necesariamente el concepto se redeterminar\u00e1 al pensar una nueva situaci\u00f3n y pensarse en ella (no se redeterminar\u00e1 si solamente se aplicare). Cuando un agente de una astituci\u00f3n exclama \u201c\u00a1en donde trabajo pasa eso mismo que describe el texto sobre las astituciones!\u201d, el concepto \u201castituci\u00f3n\u201d predijo una situaci\u00f3n an\u00e1loga, fue aplicado quiz\u00e1s, pero aun no ley\u00f3 la situaci\u00f3n; quien lleve el concepto al lugar donde trabaja deber\u00e1 redeterminar el concepto con lo que la lectura de la situaci\u00f3n sugiera: El concepto lee la situaci\u00f3n y la situaci\u00f3n lee el concepto; cuando no se esperan aplicaciones a \u201ccasos\u201d, se apuesta a las composiciones entre conceptos y situaciones. Composici\u00f3n es la forma de relaci\u00f3n que la pr\u00e1ctica llamada \u201clectura\u201d produce. El vuelo del concepto de una situaci\u00f3n originaria a otra an\u00e1loga producir\u00e1 una nueva composici\u00f3n entre situaci\u00f3n y concepto.<\/p>\n<p>Entonces, la relaci\u00f3n entre concepto y situaci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre lectura y situaci\u00f3n no es de aplicaci\u00f3n, no es de reflejo. Es de composici\u00f3n. Es de di\u00e1logo. Y exige una mutua plasticidad.<\/p>\n<p>Estas lecturas, estas conceptualizaciones hallar\u00e1n sus mejores usos en lecturas pl\u00e1sticas que se compongan con las situaciones que haga falta leer; \u201chaga falta\u201d, no por una necesidad a priori, sino por una necesidad de un proceso subjetivo. Por la necesidad de seguir alguna l\u00ednea de potencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III. Esas lecturas pl\u00e1sticas necesitan mantener, adem\u00e1s de plasticidad, algunas premisas formales de lectura de la segunda fluidez. O de asunci\u00f3n subjetiva de las condiciones que est\u00e1n supuestas en el mundo fluido contempor\u00e1neo, como son que no hay todo, que no hay Tercero, que la representaci\u00f3n est\u00e1 en crisis terminal, que las conexiones no son v\u00ednculos o encastres.<\/p>\n<p>Eso, para comenzar con principios formales que indican ausencias. Que en tiempos de Estado-naci\u00f3n eran condiciones presentes y que para las ciencias sociales tradicionales del siglo xix y xx, eran supuestos que casi nunca necesitaban explicitaci\u00f3n. Porque se hicieron visibles gracias a la lectura lewkowicziana del agotamiento del Estado-naci\u00f3n, esto es, del agotamiento de esas condiciones, de esos supuestos de la sociedad moderna y estatal nacional o capitalista industrial.<\/p>\n<p>Pero hay un principio general y formal del conjunto de condiciones que llamamos segunda fluidez que quiz\u00e1s todav\u00eda requiere mayor especificaci\u00f3n. Aunque se fue haciendo claro a lo largo del libro. Y es el principio productivo, el principio formal positivo de esta lectura, que es el de la precariedad de la relaci\u00f3n entre puntos sociales. Sea lo que sea que estos puntos sociales sean: un grupo social y otro, una clase social y otra, un hombre y una mujer, unos amigos, un significante y un significado, un signo y otro signo, una ley y su vigencia, un Estado y una sociedad, una instituci\u00f3n y un miembro de una instituci\u00f3n, un padre y un hijo, un yo y su subjetividad, unas pr\u00e1cticas y unas representaciones de las pr\u00e1cticas, un instante y otro, un estudiante y su compa\u00f1ero de banco, etc. Y esas relaciones se construir\u00e1n en base a las operaciones disponibles en las condiciones del capitalismo fluido: Operaciones precarizadoras, operaciones que configuran precariamente lo que configuran. U operaciones que configuran fluidamente.<\/p>\n<p>La precariedad se presenta entonces como operatoria productora de precariedades. Y, dicho relacionalmente, la relaci\u00f3n precaria entre puntos se presenta como operatoria que relaciona precariamente puntos que dan lugar a configuraciones precarias, fluidas, d\u00factiles, flexibles. A veces crudas, a veces moment\u00e1neamente r\u00edgidas, a veces endurecidas y reactivas, pero nunca s\u00f3lidas.\u00a0Volviendo, entonces.<\/p>\n<p>Las condiciones a asumir como supuestas en el mundo fluido contempor\u00e1neo, no son solamente las negativas como que no hay todo, que no hay Tercero, que la representaci\u00f3n est\u00e1 en crisis terminal, que las conexiones no son v\u00ednculos o encastres, sino tambi\u00e9n sobre todo las positivas:\u00a0que todo lo que parezca estable y duradero no es sino metaestable, que todo elemento social o subjetivo es precario, que toda operatoria social es producci\u00f3n de precariedad, que toda precariedad es un conjunto de operaciones que resuelven precariamente las exigencias de la existencia objetiva, subjetiva y semi\u00f3tica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se trata entonces, en la forma de leer que llamamos segunda fluidez, al componerse con los t\u00e9rminos potentes de una situaci\u00f3n, al componerse leyendo las l\u00edneas de potencia, de preguntarle a la situaci\u00f3n c\u00f3mo configura precariamente, preguntarle c\u00f3mo construye precariedad. De tal forma, la lectura de cada nueva situaci\u00f3n, de un nuevo conjunto de obst\u00e1culos o de un nuevo proceso de subjetivaci\u00f3n compondr\u00e1 nuevamente concepto y situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cuenta Ariel Pennisi que para Virno lo com\u00fan se define como lo aun-no-decidido-que-compartimos. De modo \u2013agrego\u2013 que lo Com\u00fan (la com\u00fan-politizaci\u00f3n) se construye pensando eso; no es revelaci\u00f3n instant\u00e1nea de lo ya-desde-antes-definido-y-compartido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectura como composici\u00f3n entre concepto y situaci\u00f3n Varies lectores ponderan los relatos que hago en mis textos (los hechos que cuento). Otres se quedan con los conceptos que destilo. Son pocas las oportunidades en las que advierten que, por un lado, para contar lo que cuento necesito de conceptos que hagan perceptibles y \u2018encadenables\u2019 los &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/lectura-como-composicion-entre-concepto-y-situacion\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Lectura como composici\u00f3n entre concepto y situaci\u00f3n\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":3,"featured_media":4670,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[506,23],"tags":[599,612,614,470,427,516,615,613,611],"class_list":["post-4665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-pensamiento","tag-astituciones","tag-composicion","tag-concepto","tag-fluidez","tag-instituciones","tag-lectura","tag-situacion","tag-solidez","tag-teoria","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4665"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4669,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665\/revisions\/4669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}