{"id":4730,"date":"2020-09-24T18:31:27","date_gmt":"2020-09-24T21:31:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=4730"},"modified":"2022-09-25T19:31:11","modified_gmt":"2022-09-25T22:31:11","slug":"un-contrapunto-con-franco-bifo-berardi-dos-o-tres-modos-de-relacionamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/un-contrapunto-con-franco-bifo-berardi-dos-o-tres-modos-de-relacionamiento\/","title":{"rendered":"Un contrapunto con Franco Bifo Berardi: \u00bfDos o tres modos de relacionamiento?"},"content":{"rendered":"<p>El gran Franco Berardi alias Bifo visit\u00f3 nuestro pa\u00eds presentando las tesis de su <em>Fenomenolog\u00eda del Fin<\/em>.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Este libro brinda una riqueza de herramientas y caracterizaciones que no es el caso abordar aqu\u00ed.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Lo que en nuestra circunstancia interesa retomar es su distinci\u00f3n entre \u201cel modo conjuntivo de interacci\u00f3n social\u201d y el \u201cmodo conectivo\u201d.<\/p>\n<p>Bifo ubica una mutaci\u00f3n cuyo comienzo coincidir\u00eda aproximadamente con el comienzo de la fluidez. Antes de ese momento, dice, hab\u00eda conjunci\u00f3n. Despu\u00e9s de ese momento, predomina la conexi\u00f3n. Nosotros, en el trabajo <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/contactos-sin-vinculo-un-bosquejo-de-la-vincularidad-fluida\/\">\u201c\u00bfContactos sin v\u00ednculo? Un bosquejo de la vincularidad fluida\u201d<\/a>, \u00a0ubic\u00e1bamos, antes de ese corte, vinculaci\u00f3n, despu\u00e9s, desligaz\u00f3n y despu\u00e9s, contacteo. La coincidencia en el momento del corte y la semejanza de las palabras (\u201cv\u00ednculo\u201d y \u201cconjunci\u00f3n\u201d; \u201ccontacto\u201d y \u201cconexi\u00f3n\u201d) obliga a preguntar: a) si esas palabras son intercambiables; b) si se enriquecen mutuamente. Por su parte, la divergencia en la periodizaci\u00f3n (dos momentos seg\u00fan Bifo; tres momentos seg\u00fan nosotros) obliga a preguntar c) si es necesario distinguir dos o tres momentos o reg\u00edmenes de relacionamiento.<\/p>\n<h3>Definiciones.<\/h3>\n<p><em>Conexi\u00f3n y conjunci\u00f3n.<\/em> La tesis de Bifo es que \u201cdesde el neol\u00edtico\u201d (<em>sic<\/em>, p. 18) hasta hace poco la humanidad vivi\u00f3 en el \u201cmodo conjuntivo de interacci\u00f3n social\u201d y desde entonces (desde 1970-80 aproximadamente, cuando comienza lo que \u00e9l llama semiocapitalismo) se viene desarrollando el paradigma conectivo de interacci\u00f3n. Transcribo un p\u00e1rrafo que sintetiza bien el contraste.<\/p>\n<p>\u201cLa transici\u00f3n de la esfera de la conjunci\u00f3n hacia la esfera de la conexi\u00f3n es la mutaci\u00f3n que est\u00e1 actualmente afectando al organismo social y ling\u00fc\u00edstico. En este giro, ocurre el cambio. Mientras que la comunicaci\u00f3n conjuntiva es una aproximaci\u00f3n tentativa a las intenciones de significado de un cuerpo que env\u00eda mensajes ambiguos cuya interpretaci\u00f3n es objeto de negociaci\u00f3n e incertidumbres, la comunicaci\u00f3n conectiva implica y presupone una interacci\u00f3n perfectamente inequ\u00edvoca entre agentes de significaci\u00f3n que son sint\u00e1cticamente compatibles.<\/p>\n<p>\u201cPara entender lo que es la comunicaci\u00f3n conjuntiva, tan solo imaginemos a dos personas cortejando, actividad que involucra el deseo, la timidez, la ambig\u00fcedad, las insinuaciones e infinitas capas de (mal)entendidos. Para entender lo que es la comunicaci\u00f3n conectiva, pensemos en la superposici\u00f3n sint\u00e1ctica y en la identificaci\u00f3n sem\u00e1ntica de dos cadenas de informaci\u00f3n. La conexi\u00f3n es la interacci\u00f3n entre m\u00e1quinas sint\u00e1cticas que poseen un mismo formato. Cuando los seres humanos quieren participar en la conexi\u00f3n deben aceptar, previamente, la reducci\u00f3n sint\u00e1ctica de los contenidos de su intercambio al formato de las m\u00e1quinas que transportan sus signos.\u201d (FF, pp. 168-9)<\/p>\n<p>As\u00ed, la conjunci\u00f3n es sem\u00e1ntica y sensible a la vez, mientras que la conexi\u00f3n es sint\u00e1ctica. (Sint\u00e1cticos ser\u00edan el software inform\u00e1tico y los protocolos de comunicaci\u00f3n, que gestionan la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n indiferentes al significado de lo que sea gestionen: fotos, \u00f3rdenes de compra-venta o de fabricaci\u00f3n, estados del alma, resultados de partidos de tenis, ubicaciones geogr\u00e1ficas o estudios m\u00e9dicos.)<\/p>\n<p>La interacci\u00f3n que Bifo llama conjunci\u00f3n hace lugar a la ambig\u00fcedad y a mensajes no-verbales, mientras que la conexi\u00f3n no, y en \u00e9sta, \u201ctampoco es posible manifestar una intencionalidad por medio de matices\u201d (p. 30), pues \u201cpresupone una interacci\u00f3n inequ\u00edvoca\u201d (p. 189); as\u00ed, por ejemplo, si tomamos como ejemplo el estado del clima en mi ciudad, para el software que me lo informa, no hay ambages, pues nubosidad humedad temperatura y dem\u00e1s son cantidades inequ\u00edvocas, aunque yo pueda sentir que el d\u00eda entristece o alegra o aletarga o dinamiza o irrita u otra cosa.<\/p>\n<p>Pero la diferenciaci\u00f3n de Bifo sigue. El criterio de verdad de la conjunci\u00f3n, dice, es el placer de la conjunci\u00f3n misma y no la pertenencia identitaria (p. 20), mientras que el criterio de la conexi\u00f3n es la interoperabilidad (digamos: si mis fotos y tus fotos pueden subirse a Facebook, entonces su compatibilidad permite que interact\u00faen, y la interacci\u00f3n es \u2018exitosa\u2019). Lo que constata que una conjunci\u00f3n \u2018marcha\u2019 es su disfrute, mientras que una interacci\u00f3n conectiva \u2018marcha\u2019 si es operativa.<\/p>\n<p>En el modo conectivo la interacci\u00f3n es funcional y los t\u00e9rminos siguen diferenciados tras interactuar (p. 29), mientras que la conjunci\u00f3n \u201ces el encuentro y la fusi\u00f3n\u201d (p. 30). Este \u201cproceso de transici\u00f3n gradual de interpretaci\u00f3n sem\u00e1ntica a diferencias sint\u00e1cticas\u201d, que venimos viviendo desde los \u201970, conduce \u201ca un creciente intercambio desensibilizado de signos\u201d (ib\u00edd.). Pero, quiz\u00e1 lo m\u00e1s importante desde el punto de vista de la estrategia de Bifo (volveremos luego sobre ella), es otra distinci\u00f3n entre ambas modalidades conectivas: que la conjunci\u00f3n crea significado (p. 29), que ese significado es \u201cpreviamente inexistente\u201d, que resulta coextensivo al espacio colectivo creado por la conjunci\u00f3n, y que as\u00ed la conjunci\u00f3n produce subjetividad colectiva (p. 27), mientras que la conexi\u00f3n no produce ni requiere colectividad (p. 244) y es indiferente al significado (pues, como dec\u00edamos, su funcionamiento es sint\u00e1ctico y no sem\u00e1ntico). Y tambi\u00e9n importante es que, a diferencia de la conjunci\u00f3n, \u201cla conexi\u00f3n no es singular, intencional o vibracional\u201d sino que \u201cgenera mensajes que solo pueden ser descifrados por un agente que comparta el mismo c\u00f3digo sint\u00e1ctico en que se gener\u00f3 el mensaje\u201d (p. 28); de modo que en la conjunci\u00f3n es posible que se relacionen elementos heterog\u00e9neos, mientras que en la conexi\u00f3n se relacionar\u00edan elementos compatibilizados por su reducci\u00f3n previa a un c\u00f3digo binario-sint\u00e1ctico, es decir, formateados (p\u00e1ssim), es decir, homog\u00e9neos.<\/p>\n<p>En este contrapunto mostraremos que hay distintas formas de homogeneizaci\u00f3n en el relacionamiento (la vincular era una forma de homogeneizaci\u00f3n y la conectiva es otra), y que antes del semiocapitalismo el modo de interacci\u00f3n dominante no era la conjunci\u00f3n como la define Bifo sino el v\u00ednculo como lo defin\u00edamos en \u201c\u00bfContactos sin v\u00ednculo?\u201d. Tambi\u00e9n afirmaremos que el relacionamiento fluido que llamamos contacteo produce cierta sensibilidad que contradice la idea de una desensibilizaci\u00f3n general que recorre <em>Fenomenolog\u00eda del fin<\/em>, o al menos la limita a un cierto sentido. Habr\u00e1 m\u00e1s complejidades para abrir, pero dejemos que se vayan desarrollando con el transcurrir del texto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4732\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-300x169.jpg\" alt=\"conjuncion alternacion negacion\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-730x411.jpg 730w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-435x245.jpg 435w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion-150x84.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-alternacion-negacion.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<h3>Distingos. O por qu\u00e9 todo precario debe aprender a contar hasta tres.<\/h3>\n<p>Conjunci\u00f3n no es v\u00ednculo; conexi\u00f3n tampoco.<\/p>\n<p>As\u00ed, la conjunci\u00f3n berardiana, creadora de sentidos y subjetividad colectiva, parece ser un modo de interacci\u00f3n que nos hace devenir otros con otros. No era el caso del v\u00ednculo s\u00f3lido, que manten\u00eda los t\u00e9rminos siendo los mismos con los mismos en una relaci\u00f3n que tambi\u00e9n se repet\u00eda en su mismidad. Por ejemplo, el marido y la esposa de, digamos, la d\u00e9cada de 1960, repet\u00edan sus pr\u00e1cticas seg\u00fan lo preestablec\u00edan los roles de toda relaci\u00f3n matrimonial, que as\u00ed tambi\u00e9n se repet\u00edan Y la conexi\u00f3n, por su parte, con sus acoples funcionalmente inequ\u00edvocos e inequ\u00edvocamente funcionales, con sus elementos heterog\u00e9neos, parece ser un modo de interacci\u00f3n que nos separa de nuestra capacidad de alterar y ser alterados, al igual que \u00a1el v\u00ednculo s\u00f3lido! Conexi\u00f3n actual y v\u00ednculo s\u00f3lido se nos aparecen ambos como formas de evitar el devenir otro con otros.<\/p>\n<p>Sin embargo, la conexi\u00f3n no es un modo s\u00f3lido, al menos por cuatro motivos: por un lado, las relaciones conectivas est\u00e1n siempre \u201cal borde del colapso\u201d; por otro, son veloces (\u201cpara los amantes precarios ya no habr\u00eda tiempo disponible para las caricias y la conversaci\u00f3n\u201d; p. 51); por otro, se dan entre \u201csegmentos modulares de tiempo de atenci\u00f3n\u201d (p. 191) y no entre personas; por otro, no producen una conciencia colectiva de la relaci\u00f3n que sostienen (pp. 242-5); por otro, sencillamente, por la t\u00e9cnica disponible en tiempos s\u00f3lidos (radio y tv, mas no internet y smartphones ni mucho menos t\u00e9cnicas de software como el big data y el deep learning).<\/p>\n<p>Conexi\u00f3n y contacteo.<\/p>\n<p>Nos preguntamos en este trabajo si los paradigmas de interacci\u00f3n berardianos son sin\u00f3nimos de las vincularidades hist\u00f3ricas que distinguimos en \u201c\u00bfContactos sin v\u00ednculo?\u201d (en adelante, CSV).<\/p>\n<p>Pues bien, el contacteo y la conexi\u00f3n no son nociones intercambiables entre s\u00ed, pero s\u00ed se enriquecen mutuamente. En primer lugar, no son intercambiables. La conexi\u00f3n berardiana requiere necesariamente mediaciones inform\u00e1ticas (mediatizaci\u00f3n); el contacteo, no, aunque puede emplearlas. Aparte, la conexi\u00f3n se asegura a pura sintaxis digital; el contacteo, en cambio, usa una sintaxis fluida diferente a la sintaxis del v\u00ednculo s\u00f3lido, como ve\u00edamos en las vi\u00f1etas de CSV o en el contacteo v\u00eda Tinder,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> pero no prescinde de una sem\u00e1ntica imaginariamente compartida y precariamente compartida. Claro que esta sem\u00e1ntica es tambi\u00e9n fluida: es una sem\u00e1ntica imaginal.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>La sem\u00e1ntica imaginal, con su precaria y veloz y f\u00e1cil conexi\u00f3n entre significado y significante tanto como entre referentes y signos, logra crear r\u00e1pidos entendimientos entre quienes se relacionan (entendimientos que pueden caer tan f\u00e1cil como una distracci\u00f3n ocurra, creando serias ofensas y agresiones as\u00ed como f\u00e1ciles reconciliaciones o nuevas relaciones); la vi\u00f1eta de Gonzalo y Marina en CSV es un buen ejemplo, y seguramente el lector puede mencionar muchos otros; mencionar\u00e9 uno.<\/p>\n<p>En el Bachillerato Popular Sol del Sur, donde fui profesor y les profes no ten\u00edamos salario por nuestro trabajo, era<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> frecuente que tal o cual profe debiera dejar la escuela por diferentes motivos (los econ\u00f3micos, con ser los m\u00e1s frecuentes, no eran para nada los \u00fanicos), as\u00ed como era frecuente que ingresaran nuevos profes; lo que quiero contar es lo siguiente: la o el profe nuevo se incorporaba al colectivo tras una conversaci\u00f3n con dos o tres compas en la que se le ped\u00eda que, tanto al comenzar como en el caso de tener que abandonar la escuela no lo hiciera por mail o whatsapp sino que viniera a una reuni\u00f3n de profes a integrarse o a despedirse; nunca ning\u00fan \u201caspirante\u201d se opuso a esa condici\u00f3n; sin embargo, el \u201cs\u00ed, claro\u201d de esa aceptaci\u00f3n ten\u00eda una relaci\u00f3n tan precaria con la posibilidad efectiva de disponer del tiempo (y la subjetividad) para ir a una asamblea a abrir o cerrar un proceso de tejido de relaci\u00f3n, que constat\u00e1bamos una y otra vez que el contacto entre une profe y una escuela pend\u00eda de una sem\u00e1ntica para nada s\u00f3lida ni consolidada. Hab\u00eda contacto fluido, contacto precario, pero no, esa \u201cidentificaci\u00f3n sem\u00e1ntica de dos cadenas de informaci\u00f3n\u201d que Bifo atribuye al modo conectivo.<\/p>\n<p>Por otro lado, conexi\u00f3n y contacteo se enriquecen mutuamente: la conexi\u00f3n muestra de qu\u00e9 manera se puede reducir la potencia del encuentro sin la mediaci\u00f3n de un Tercero: con la reducci\u00f3n a un protocolo que hace que los conectados tengan \u201cinteroperabilidad\u201d. Y el contacteo a su vez le muestra a la conexi\u00f3n que la dificultad para lograr acoplar con el otro se da tambi\u00e9n con la compu apagada y en gente que no pertenece al cognitariado. La ausencia, en nuestra circunstancia, de un Tercero \u201cpaninstitucional\u201d como fue el Estado-naci\u00f3n signa las relaciones en general, no solamente las de los cognitarios.<\/p>\n<p>Una diferencia importante es que nosotros vemos inconsecuencia en el contacteo, mientra que, para Bifo, si bien habla de precariedad de la conexi\u00f3n, la inconsecuencia vincular no es una cuesti\u00f3n. Aqu\u00ed entendemos inconsecuencia como avatares \u2018mercantiles\u2019 o fluidos que precarizan o abortan o neutralizan un proceso de afectaci\u00f3n mutua y de generaci\u00f3n de un espacio relacional com\u00fan a los elementos de la relaci\u00f3n (esos avatares pueden consistir en p\u00e9rdida del lugar de trabajo compartido, mudanza, quiebra de la empresa donde trabajamos, ca\u00edda de la conexi\u00f3n a internet, desacuerdo s\u00fabito respecto de intereses novedosos, asados ahora imposibles por un veganismo s\u00fabito, amistosos pr\u00e9stamos de dinero que de repente no se pueden devolver, fin de los subsidios al centro cultural donde hac\u00edamos yoga juntes, etc. etc.).<\/p>\n<p>V\u00ednculo y conjunci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto al v\u00ednculo s\u00f3lido y la \u201cconcatenaci\u00f3n conjuntiva\u201d, no son intercambiables y no se enriquecen mutuamente (aunque s\u00ed se aclaran mutuamente). El v\u00ednculo no es una \u201caproximaci\u00f3n tentativa\u201d o una \u201cconcatenaci\u00f3n rizom\u00e1tica que depende de la habilidad para desambiguar signos no verbales de un otro heterog\u00e9neo\u201d,\u00a0 sino un acople imaginario que se logra por mediaci\u00f3n simb\u00f3lica de un Tercero que homogene\u00edza los t\u00e9rminos que se vinculan.<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n freudiana de los pares que se reconocen en tanto y en cuanto el l\u00edder los reconoce es un buen ejemplo de mediaci\u00f3n del Tercero; la imagen de los desconocidos que compart\u00edan la experiencia escolar infantil de la germinaci\u00f3n del poroto o el acto del 25 de mayo es un buen ejemplo de homogeneizaci\u00f3n subjetiva, sobre todo porque compart\u00edan operaciones subjetivas como \u201ctener tarea para el hogar\u201d, \u201cformar fila\u201d, saludar al directivo y a la bandera y otras implicadas en las mismas, como retener las ganas de orinar o de conversar hasta el recreo, as\u00ed como compart\u00edan sus significaciones y connotaciones (callar es bueno, estar quieto es necesario, obedecer a la moral es deseable, el reconocimiento de uno por parte de la autoridad merece la propia sobreadaptaci\u00f3n a sus exigencias, y as\u00ed), como asimismo les resultaban aprendizajes eficaces para desempe\u00f1arse en la f\u00e1brica donde esos dos desconocidos llegaban eventualmente a ingresar a trabajar y vincularse (y a reconocerse entre s\u00ed por mediaci\u00f3n del jefe).<\/p>\n<p>De tal forma, les que se vinculaban pod\u00edan saber qu\u00e9 esperar del otre y creer que lo encontraban (obviamente, de modo imaginario) pero este acoplamiento se daba pr\u00e1cticamente, porque cada cuerpo se ubicaba en el lugar simb\u00f3lico que el Otro, el Tercero (personificado en el patr\u00f3n o la maestra o el cura o San Mart\u00edn), guardaba para ese cuerpo. (En la l\u00ednea de Ignacio Lewkowicz, por lo dem\u00e1s, se debe indicar que la solidez y sus formas se dieron mientras hubo Estado-naci\u00f3n y no \u201cdesde el neol\u00edtico\u201d).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V\u00ednculo, conjunci\u00f3n y sensibilidad.<\/p>\n<p>La concatenaci\u00f3n conjuntiva, con su capacidad de lograr composiciones aut\u00f3nomas y singulares, con su carga de sensibilidad, parece m\u00e1s bien \u2013antes que la concatenaci\u00f3n t\u00edpica de tiempos industriales y estatal-nacionales\u2013 una forma de subjetivaci\u00f3n en plus del v\u00ednculo de esos tiempos (los s\u00f3lidos): parece eso que lograban las experimentaciones art\u00edsticas del siglo XX o los movimientos juveniles de los 1960\u2019s, pues en ellos la sensibilidad no ling\u00fc\u00edstica era decisiva (Bifo dedica buena parte del libro a la cuesti\u00f3n de la sensibilidad como facultad perceptiva y proyectiva que hace posible la conjunci\u00f3n). Entiendo que el psicoan\u00e1lisis y el psicodrama se hac\u00edan fuertes en lograr pensar eso de los v\u00ednculos que no entraba en el orden que los discursos vinculares establec\u00edan, que buscaban hacer espacio a, entre otras cosas por supuesto, sensaciones que los contratos narcisistas s\u00f3lidos obligaban a reprimir. Por su parte, el rock y la poes\u00eda lograban relacionar los cuerpos incorporando y proyectando lo sensual de los cuerpos. Lo sensual era exceso que subvert\u00eda la solidez del v\u00ednculo anudado al Tercero. Movimientos juveniles, psicodrama y psicoan\u00e1lisis desarrollaban una sensibilidad que la vincularidad s\u00f3lida reprim\u00eda o comprim\u00eda en sus moldes; si hicieron tanto ruido fue porque la conjunci\u00f3n que practicaban no era lo dominante en esos tiempos previos al semiocapitalismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, la conjunci\u00f3n de que habla Bifo <em>no puede<\/em> concebirse como dominante en tiempos del capitalismo industrial. El v\u00ednculo s\u00f3lido fijaba los cuerpos a sus lugares en el mismo (lugares simb\u00f3licos, emplazamientos de un marco consolidado como fondo por la metainstituci\u00f3n estatal-nacional), y propiciaba la repetici\u00f3n de las pr\u00e1cticas y, como dice Ranci\u00e8re, el anudamiento entre persona, tarea, nombre y lugar. A su vez, todo ese anudamiento estaba anudado a un sentido trascendente (Dios o la Naci\u00f3n o la Historia o la Familia, o alg\u00fan constructo por el estilo: esos que quedaban a salvo de la accidentada y polvorienta vida cotidiana, pero pod\u00edan volverla significativa si ella se vinculaba con ellos). No por casualidad llama Mariana Cantarelli a los tiempos s\u00f3lidos la era de \u201cla gran vinculaci\u00f3n\u201d:<\/p>\n<p>\u201cLa crisis de la sociedad actual implica una transformaci\u00f3n vasta, pero \u00bfen qu\u00e9 consiste esta transformaci\u00f3n? Por un lado, es el fin de la era de la gran vinculaci\u00f3n, caracterizada por el disciplinamiento y la articulaci\u00f3n social. Como parte de ese funcionamiento, el r\u00e9gimen social garantizaba un suelo institucional com\u00fan. El Estado y sus instituciones hac\u00edan de la vinculaci\u00f3n mutua el marco y el lenguaje de la existencia social. En rigor, una vida pod\u00eda ser pensada como la rutina que, m\u00e1s all\u00e1 de sus variedades, transcurr\u00eda de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>De tal forma, el v\u00ednculo generaba pertenencia e identidad. El mismo Berardi dice que<\/p>\n<p>\u201cla conjunci\u00f3n no tiene nada que ver con la pertenencia. Mientras esta supone una implicaci\u00f3n necesaria y una identidad fija, la conjunci\u00f3n no refiere a algo integrado o natural. Los actos conjuntivos no presuponen ning\u00fan significado, ya que este es <em>creado<\/em> por los actos de conjunci\u00f3n.\u201d (p. 244; subrayado m\u00edo)<\/p>\n<p>Implicaciones necesarias, pertenencias imperecederas, identidades fijas, significados presupuestos: todo eso es estructuraci\u00f3n s\u00f3lida de lo social, y no puede asimilarse a la conexi\u00f3n que es modo de interacci\u00f3n de tiempos semiocapitalistas, ni a la conjunci\u00f3n que es modo de interacci\u00f3n de espacios colectivos deseantes (tanto en tiempos industriales como posindustriales).<\/p>\n<p>De tal forma, la conjunci\u00f3n se opone tanto a la conexi\u00f3n como al v\u00ednculo; se opone tanto al relacionamiento fluido como al relacionamiento s\u00f3lido. As\u00ed, la conjunci\u00f3n ser\u00eda entonces m\u00e1s intercambiable con lo que en CSV llam\u00e1bamos trama consecuente, pues es una subjetivaci\u00f3n sin Tercero, una singularizaci\u00f3n dable en tiempos posindustriales y fluidos (tambi\u00e9n dada en los movimientos \u201cposleninistas\u201d que el mismo Bifo recoge del postrero capitalismo industrial: mayo de 1968, los \u201970 italianos). Pero asimilar trama y conjunci\u00f3n exige pasar por otros conceptos y otra periodizaci\u00f3n. Volveremos sobre esto luego, en el par\u00e1grafo \u201cUsos\u201d.<\/p>\n<p>Necesitamos entonces otras distinciones y otras oposiciones. Lo m\u00e1s activo, en breve, en esta \u00e9poca, est\u00e1, no tanto en oponer concatenaci\u00f3n conectiva-sint\u00e1ctica y concatenaci\u00f3n conjuntiva-sem\u00e1ntica, sino m\u00e1s bien en distinguir las formas diversas de semantizaci\u00f3n o significaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Esa significaci\u00f3n puede ocurrir sin concatenaci\u00f3n conectiva (como ocurr\u00eda con la sem\u00e1ntica representacional), y aun as\u00ed evitar la conjunci\u00f3n (como la evitaba la sem\u00e1ntica representacional), o puede ocurrir con concatenaci\u00f3n conectiva (como ocurre con la sem\u00e1ntica imaginal), y tambi\u00e9n as\u00ed evitar la conjunci\u00f3n. La conjunci\u00f3n, que sin duda es, en t\u00e9rminos generales, favorecida o desfavorecida por la tecnolog\u00eda de comunicaci\u00f3n reinante en cada momento hist\u00f3rico, nuestra \u00e9poca la torna improbable o la somete a su precarizaci\u00f3n, a su inconsecuencia, pero m\u00e1s por ser una comunicaci\u00f3n sin la mediaci\u00f3n de un Tercero y sin la homogeneizaci\u00f3n de un suelo-mundo com\u00fan que por ser una comunicaci\u00f3n formateada.<\/p>\n<p>Bifo dir\u00eda que en una comunicaci\u00f3n formateada los t\u00e9rminos de una concatenaci\u00f3n se conectan sin sentirse, y por eso no se dan conjunciones o \u201ccomposiciones afectivas conscientes\u201d; nosotros decimos que los contactos se conectan sin inscribirse en un campo social y simb\u00f3lico estable, y por eso se dan relaciones precarias, expuestas a su dispersi\u00f3n (sea en la forma de disoluci\u00f3n, sea en la forma de su proliferaci\u00f3n inconsecuente, incluso en la forma de enjambre o \u201cequipos colaborativos\u201d).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estrategia de Bifo: recomposici\u00f3n de clase.<\/p>\n<p>Digamos ahora algo sobre las distintas estrategias que orientan al trabajo de Berardi y al pensamiento de la segunda fluidez. Pues hay una pol\u00edtica posible en la dupla conjuntivo-conectivo y otra en el tr\u00edo v\u00ednculo-fragmentaci\u00f3n-contacteo. Explicitemos la de Bifo. Seg\u00fan \u00e9l, estamos en la siguiente encrucijada:<\/p>\n<p>\u201cLa red global de automatismos algor\u00edtmicos que ha penetrado en la esfera del capitalismo financiero es un intento por cartografiar y someter el <em>general intellect<\/em> [el conocimiento social devenido fuerza productiva o cognitariado]. Puede que este intento tenga \u00e9xito, en la medida en que aquel pueda ser reducido a un sistema de funciones operativas, implicaciones l\u00f3gicas e interacciones tecnol\u00f3gicas. Por el contrario, puede que no tenga \u00e9xito, ya que el <em>general intellect<\/em> posee un cuerpo, que es el cuerpo de incontables trabajadores cognitivos que viven bajo condiciones de precariedad salarial, competencia estresante, explotaci\u00f3n e hiperestimulaci\u00f3n nerviosa. Aqu\u00ed reside el punto d\u00e9bil de la <em>matrix<\/em>.\u201d (p. 193)<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n clave, para Bifo, como la plantea en el libro y como la remarc\u00f3 en su paso por Buenos Aires y Rosario<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, es la de la \u201crecomposici\u00f3n\u201d de la clase trabajadora cognitiva (o \u201ccognitariado\u201d), la \u00fanica que podr\u00eda luchar eficazmente contra el semiocapital. Enseguida veremos que, seg\u00fan nuestro tano, la composici\u00f3n y la recomposici\u00f3n son imposibles sin conjunci\u00f3n. De forma que si explicita la conexi\u00f3n como obst\u00e1culo a la conjunci\u00f3n, es porque su b\u00fasqueda es la de las v\u00edas de una recomposici\u00f3n de clase.<\/p>\n<p>Pero vayamos paso a paso. Primero, la composici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cLa composici\u00f3n social es el proceso de [mezcla] cultural entre organismos conscientes y sensibles que son relativamente diferentes, y que comparten la misma habilidad para comprender aquello que no es exactamente intercambiable, sino que puede ser intercambiado a trav\u00e9s de peque\u00f1as (o grandes) transformaciones en los organismos en s\u00ed mismos.\u201d (p. 189)<\/p>\n<p>Segundo, la recomposici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cEn el vocabulario del <em>post-opera\u00edsmo<\/em> italiano, la noci\u00f3n de recomposici\u00f3n (de clase) social juega un rol importante, ya que se refiere al proceso que est\u00e1 en la base de la solidaridad pol\u00edtica y de la creaci\u00f3n de condiciones culturales y psicol\u00f3gicas para la autonom\u00eda social de los trabajadores de las reglas capitalistas.\u201d (ib\u00edd.)<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Tercero, la \u201cdescomposici\u00f3n\u201d por efecto de la recombinaci\u00f3n semiocapitalista:<\/p>\n<p>\u201cEl proceso de recomposici\u00f3n est\u00e1 actualmente amenazado\u2026 debido a la reestructuraci\u00f3n t\u00e9cnica de la maquinaria social. En las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasado, la ofensiva neoliberal, ligada a la desterritorializaci\u00f3n t\u00e9cnica\u2026, destruy\u00f3 las antiguas formas de organizaci\u00f3n sociales de los trabajadores y comenz\u00f3 un proceso de descomposici\u00f3n\u2026 El producto del trabajo desterritorializado es recombinado en la red\u2026 Los seres humanos involucrados en los procesos productivos, cooperadores precarios cuya composici\u00f3n social es fragmentaria, son transformados en\u2026 segmentos perfectamente recombinables de flujos de informaci\u00f3n modulares.\u201d (pp. 190-1)<\/p>\n<p>Estos segmentos son \u201cfragmentos de vida incapaces de encontrarse y conjugarse, pero perfectamente capaces de interactuar cuando la red digital los recombina.\u201d (p. 231)<\/p>\n<p>Pero, cuarto, Bifo tiene la esperanza de \u201cintensificar la sensibilidad del <em>general intellect<\/em>\u201d (p. 315) y de que \u00e9ste se re\u00fana \u201ccon su cuerpo sensible para crear las condiciones de independencia del conocimiento respecto a la <em>matrix<\/em> y de singularidad de la experiencia\u201d (p. 336). Es decir, su estrategia es la recomposici\u00f3n de una clase considerada la \u00fanica capaz de antagonizar exitosamente con el capitalismo contempor\u00e1neo, el <em>general intellect<\/em>, el cognitariado.<\/p>\n<p>Esperamos haber podido resumir claramente la cuesti\u00f3n que orienta la reflexi\u00f3n berardiana: all\u00ed donde la lucha contra el capital contempor\u00e1neo necesita solidaridad social y pol\u00edtica, necesita recomposici\u00f3n de la principal clase explotada, y esta recomposici\u00f3n necesita conjunci\u00f3n. Porque \u201cla solidaridad no est\u00e1 basada en cuestiones \u00e9ticas o ideol\u00f3gicas, sino que depende de las caracter\u00edsticas de las relaciones entre los individuos en el tiempo y el espacio\u201d (p. 190).<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n, en tanto efecto de la sensibilidad y continuidad de los cuerpos, es condici\u00f3n para la \u201cinmediata comprensi\u00f3n de la consistencia de mis intereses con los del otro\u201d (p. 190). Pero la conjunci\u00f3n, sigue Bifo, se haya seriamente comprometida (aunque no totalmente cancelada) por el modo conectivo de interacci\u00f3n que, como vimos, disminuye lo que para \u00e9l es clave: la sensibilidad, la sensitividad, la posibilidad misma de empatizar y componerse con otros. Aun as\u00ed, Bifo plantea posible y no totalmente cancelada la recomposici\u00f3n de una clase en descomposici\u00f3n, que por sufrir este proceso \u2013la descomposici\u00f3n de clase\u00ad, la fragmentaci\u00f3n, la recombinaci\u00f3n sint\u00e1ctica, la heterogeneidad (p.191)\u2013, ni siquiera es reconocible como clase compuesta (ning\u00fan t\u00e9cnico en im\u00e1genes m\u00e9dicas se considera ni es considerado de igual clase que un docente o un youtuber o un broker financiero, y dudosamente de la misma clase que, incluso, el cognitario que transcribe los informes de las im\u00e1genes que \u00e9l produce \u2013por poner unos pocos ejemplos). La \u00fanica forma de que esta posibilidad te\u00f3rica encuentre una plausibilidad pr\u00e1ctica \u2013leemos en Bifo\u2013 es la conjunci\u00f3n, o la \u201cintensificaci\u00f3n de la sensibilidad del <em>general intellect<\/em>\u201d y la composici\u00f3n de sus fragmentos como cuerpo sensible autonomizado de la forma que le impone el semiocapital.<\/p>\n<p>As\u00ed, con la conjunci\u00f3n, volvemos a lo que nos interesa en esta vuelta a la cuesti\u00f3n de la vincularidad fluida. Queremos pensar los modos de relacionamiento o de interacci\u00f3n o de concatenaci\u00f3n. Y queremos mostrar que conviene periodizarlos en tres momentos (al menos): solidez, primera fluidez, segunda fluidez; o: v\u00ednculo, desligaz\u00f3n, contacteo.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4733\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-300x300.jpg\" alt=\"trama distorsionada\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-768x767.jpg 768w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-730x729.jpg 730w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada-435x434.jpg 435w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/trama-distorsionada.jpg 1579w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<p>Estrategia de un pensamiento de la fluidez: tejido de trama.<\/p>\n<p>En lo que a esta cuesti\u00f3n respecta, no nos conviene distinguir s\u00f3lo dos momentos, uno vigente en tiempos de capitalismo industrial (incluso, desde antes, desde el neol\u00edtico) y otro correspondiente a tiempos de semiocapitalismo. Nos hace obst\u00e1culo creer que los momentos son s\u00f3lo dos y suponer que lo que nos hace obst\u00e1culo hoy pasa exclusiva o principalmente por la reducci\u00f3n sint\u00e1ctica de todas las relaciones interhumanas.<\/p>\n<p>El problema pol\u00edtico en el mundo de hoy es la gran capacidad de captura de lo com\u00fan, la gran flexibilidad y movilidad de la dominaci\u00f3n para neutralizar y dome\u00f1ar lo que se le escapa. Esta gran capacidad de captura del relacionamiento humano se debe, creo, a una recombinaci\u00f3n, a una hibridaci\u00f3n del relacionamiento sint\u00e1ctico y el relacionamiento sem\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Bifo, lo sem\u00e1ntico no est\u00e1 en las conexiones sino en el cuerpo a cuerpo, en la sensibilidad, y, si est\u00e1, est\u00e1 como efecto de una experiencia sensible-conjuntiva que cre\u00f3 sentido y capacidad de crear sentido. Es que, entendemos, la concatenaci\u00f3n sint\u00e1ctica se da a trav\u00e9s de las redes, pero, en nuestra l\u00ednea de conceptualizaci\u00f3n, a trav\u00e9s de las redes se da tambi\u00e9n la concatenaci\u00f3n sem\u00e1ntica (pero lo sem\u00e1ntico imaginal, no lo sem\u00e1ntico representacional). La imaginalizaci\u00f3n provee sentidos a las relaciones, y en este sentido es una forma de conexi\u00f3n sem\u00e1ntica, pero una precaria.<\/p>\n<p>Si bien ampliamos la cuesti\u00f3n de lo imaginal en la parte de este volumen dedicada a ello, diremos que la din\u00e1mica imaginal de los signos es una donde un signo y su referente no son parte de una estructura de representaciones y por lo tanto su conexi\u00f3n es montable y desmontable, y recombinante. Muy prontamente dicho: la conexi\u00f3n entre una foto de m\u00ed en mi perfil de una <em>app<\/em> de citas y su referente no es necesariamente, ni mucho menos, de adecuaci\u00f3n, como tampoco es de adecuaci\u00f3n lo que cuento de m\u00ed en mi \u201cbiograf\u00eda\u201d de Facebook y mi vida, ni es de deducci\u00f3n ni progresi\u00f3n la relaci\u00f3n entre lo que cont\u00e9 ayer y lo que cuento hoy, pero tampoco se somete a comprobaci\u00f3n ni a coherencia la opini\u00f3n \u201cpol\u00edtica\u201d que emito en la cola del supermercado ni lo hacen los dichos del gobernante y del candidato. Tampoco se ata a su referente lo que le digo a una pareja o a un equipo de trabajo.<\/p>\n<p>Tomemos un momento de la serie <em>Millennials<\/em>.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> All\u00ed Benjam\u00edn cuenta proyectos empresariales que no tra\u00eda a Juanma, que s\u00ed los ten\u00eda; el proyecto de Benja coincide con el de Juanma y se convierten en socios y amigos; ahora bien, el proyecto de Benjam\u00edn es un conjunto de signos que no exist\u00eda como conjunto hasta que en el lugar de <em>co-working<\/em> se lo oye relatar parcialmente a Juanma sin que \u00e9ste lo advierta; Benja se lo cuenta como si fuera propio, y Juanma se pone contento por la coincidencia y la posibilidad de asociaci\u00f3n. Vemos pues una relaci\u00f3n empresarial y amistosa construida sobre la precariedad del contacto entre signos y referentes. Llegar\u00e1n los conflictos en la historia, por supuesto, pero ser\u00e1n t\u00edpicamente novelescos y no tendr\u00e1n que ver con esta manipulaci\u00f3n sem\u00e1ntica por parte de Benja; es decir, lo que desde un punto de vista representacional llamar\u00edamos inadecuaci\u00f3n o enga\u00f1o (pues Benja simul\u00f3 ser autor de una idea que en realidad escuch\u00f3 de otro), desde un punto de vista imaginal no provoca conflicto relacional. Y no lo provoca porque los signos imaginales no se vinculan a sus referentes sino que se conectan con ellos (se relacionan precariamente).<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Un se\u00f1alamiento necesario antes de volver a nuestro contrapunto es que lo imaginal no miente o encubre (como har\u00eda una sem\u00e1ntica s\u00f3lida o representacional) sino que es su misma velocidad, su aceleraci\u00f3n, lo que impide la decodificaci\u00f3n secuencial de significados<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> y la verificaci\u00f3n de las aserciones, las proyecciones y las aspiraciones, incluidas las propias emisiones, en un contexto de sobredemanda de atenci\u00f3n \u2013que siempre se\u00f1ala Bifo como morbilidad propia de esta \u00e9poca\u2013 que no es en rigor un \u201ccontexto\u201d sino una din\u00e1mica interna al dispositivo imaginal.<\/p>\n<p>En breve, toda la din\u00e1mica semi\u00f3tica fluida compele a generar contacto y no v\u00ednculo entre signo y referente, pero tambi\u00e9n entre el enunciador y su enunciado, pues las conexiones se someten a una l\u00f3gica mercantil y no a una gram\u00e1tica estable\u00a0 (mi posteo de ahora no necesariamente me representar\u00e1 ma\u00f1ana, pero me habr\u00e1 rendido unos cuantos <em>likes<\/em> y <em>retweets<\/em>).<\/p>\n<p>Y esta precariedad vincular entonces no depende de las formas de explotaci\u00f3n del trabajo cognitivo (cuesti\u00f3n clave y piedra de toque del planteo de Bifo), sino de la labilidad de los contactos de todo tipo (no solo laborales); depende de la inconsecuencia de que habl\u00e1bamos en CSV \u2013una inconsecuencia que alcanza a la semiosis imaginal.<\/p>\n<p>Y, si el problema est\u00e1 en esa labilidad de las relaciones contempor\u00e1neas, en esa inconsecuencia de los efectos de los contactos, entonces nuestro obst\u00e1culo y nuestra estrategia cambian. Lo inconsecuente del contacteo es que no genera sost\u00e9n, que las relaciones no se convierten en una referencia estable para les que se contactan, que la potencia de afectaci\u00f3n mutua no se despliega, que el contacto mismo queda como no trabajable, pues el contacteo es una forma mercantil de relacionamiento: se producen conexiones y desconexiones all\u00ed donde conectar y desconectar son rentables.<\/p>\n<p>La rentabilidad, la ganancia que propicia conexiones y desconexiones puede ser dineraria o libidinal. En cualquier caso, por un lado, somete la relaci\u00f3n a los vaivenes y bamboleos de un mercado econ\u00f3mico o afectivo y no a los lugares y sentidos de un suelo com\u00fan de interacci\u00f3n (diferencia con la solidez y sus emplazamientos industriales y estatal-nacionales) y la somete, por otro lado, al fin exterior de la ganancia y no a la inmanencia de su experimentaci\u00f3n (diferencia con la trama consecuente y con la conjunci\u00f3n). Aun si ni se dan ganancias ni se hacen los c\u00e1lculos con ese fin, se da su car\u00e1cter mercantil, pues, como dice el mismo Bifo, nuestra \u00e9poca produce enjambre y no sociedad o comunidad.<\/p>\n<p>Las relaciones mercantiles se conciben y practican como un intercambio en el que las partes se contraprestan servicios sin afectarse mutuamente y sin partir de un suelo estatal-hist\u00f3rico compartido (diferencia con el v\u00ednculo) y sin crear mundo com\u00fan a los t\u00e9rminos as\u00ed conectados (diferencia con la trama consecuente). El asunto es generarnos procesos de afectaci\u00f3n mutua, donde la afectaci\u00f3n misma pueda ser trabajada, procesos de devenir otros con otros, donde el devenir constituya com\u00fan: devenirnosotros.<\/p>\n<p>No hay en nuestra l\u00ednea una estrategia <em>a priori<\/em> de organizar a la clase productora y explotada, sino una estrategia situacional all\u00ed donde unos contactos generen unas consecuencias y estas puedan ser recuperadas por la red de contactos y convertirse en trama, all\u00ed donde una red se experimente como la inmanencia de su tejerse y no como el medio para otra cosa (aun si hace otras cosas), all\u00ed donde unas consecuencias de unas relaciones tejan m\u00e1s consecuencias relacionales.<\/p>\n<p>\u201cConsecuencia relacional\u201d puede llamarse a muchas cosas; puede ser que \u201cconsecuencia relacional\u201d signifique m\u00e1s libros y m\u00e1s interlocuci\u00f3n \u2013como en Red Editorial\u2013 que a su vez acarrea m\u00e1s relaci\u00f3n, puede ser que signifique cohabitaci\u00f3n e hijos \u2013como en algunas parejas\u2013 o viajes o migraci\u00f3n \u2013como en otras parejas\u2013 que a su vez acarrea m\u00e1s relaci\u00f3n, o proyectos autogestivos \u2013como en algunas redes de amigos\u2013 o deambulaciones exploratorias o reuniones pautadas \u2013como en otras\u2013 que a su vez tejen m\u00e1s trama. Pero tambi\u00e9n extraer consecuencias (producirlas a partir de efectos que de otro modo se dispersan en el fluido) puede significar afirmaci\u00f3n de lo que la relaci\u00f3n puede o de lo que cada uno pueda en la relaci\u00f3n al vivirla, y a la vez, como dec\u00edamos en CSV, significa abrirse a la desmesura de su porvenir no calculable y recuperar singularmente lo que singularmente se produjere.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Aqu\u00ed estar\u00eda la cuesti\u00f3n clave, estrat\u00e9gica, para nosotros. El obst\u00e1culo con que nos encontramos en el relacionamiento contempor\u00e1neo no nos parece una insensibilizaci\u00f3n que generan las m\u00e1quinas de funcionamiento binario sino una sensibilizaci\u00f3n espec\u00edfica, prol\u00edfica en contactos inconsecuentes (una sensibilidad especial se requiere para percibir, en la persona que me acaban de presentar, un recurso \u00fatil, aprovecharlo y eventualmente desechar la relaci\u00f3n, as\u00ed como se requiere una sensibilidad espec\u00edfica para \u201cno engancharse\u201d con alguien que \u201cno te sirve\u201d, pero tambi\u00e9n para \u201cseguir\u201d a un tuitero o un youtuber que \u201cme divierte\u201d o \u201ctiene muy buena data\u201d u otro beneficio semi\u00f3tico,<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> como atraer suscriptores a mi canal, pero tambi\u00e9n para competir con les integrantes de mi equipo de trabajo o estudio sin importarme las chances de estallido del equipo).<\/p>\n<p>Esta sensibilizaci\u00f3n espec\u00edfica, prol\u00edfica generadora de contacteo fluido, es efecto, tambi\u00e9n, de la din\u00e1mica imaginal, de sus sentidos precarios y recombinantes, y no solo de la compatibilizaci\u00f3n binaria y sint\u00e1ctica. Esta misma \u201creducci\u00f3n binaria\u201d de que habla Bifo, sus algoritmos, por lo dem\u00e1s, facilita mucho la circulaci\u00f3n de sentidos variados (la microsegmentaci\u00f3n de la publicidad es un buen ejemplo, pero tambi\u00e9n lo es la asignaci\u00f3n de un cierto telemarketer a un cierto usuario cuando este hace un llamado<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>) y genera contacteo que, por un lado, como \u00e9l dice, no tiene necesidad de ajuste de signos no verbales y no desarrolla esta capacidad en la subjetividad, pero que, a la vez, ofrece la satisfacci\u00f3n del reconocimiento a quienes se contactan (por ejemplo, una app como Samsung Health me dice \u201cFelicitaciones Pablo, caminaste sesenta y dos minutos hoy!\u201d; esta congratulaci\u00f3n es un sentido logar\u00edtmicamente generado, pero que v\u00eda logaritmos y c\u00f3digo binario produce\/configura\/captura mi afectividad, m\u00e1s que reducirla hasta pr\u00e1cticamente cancelarla). Se ve, en breve, que estos tiempos m\u00e1s linkeadores que vinculadores generan una sensibilidad espec\u00edfica, hist\u00f3rica \u2013diferente por supuesto a la sensibilidad de tiempos s\u00f3lidos\u2013 m\u00e1s que una desensibilizaci\u00f3n o una p\u00e9rdida de sensibilidad.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>La estrategia de un nosotros, en fin, no es la recomposici\u00f3n de una clase explotada definida <em>a priori<\/em> como clase sino que sucedemos all\u00ed donde una subjetividad colectiva, com\u00fan, singular, una malla de sost\u00e9n afectivo, pueda ser producida y se convierta en un agenciamiento alterador, un singular espacio com\u00fan de devenires otros. Esto puede pasar en un aula escolar, en un grupo terap\u00e9utico, en un equipo de un hospital, en un bachillerato popular, en un equipo de co-visi\u00f3n, en una residencia, en un colectivo de madres de menores en problemas con la ley o las sustancias, en una compa\u00f1\u00eda teatral, etc.: digo, no necesariamente en escenarios laborales, y no necesaria ni principalmente en escenarios laborales de la econom\u00eda del conocimiento.<\/p>\n<p>Donde haya composici\u00f3n, trama, devenir otros en com\u00fan, all\u00ed hay una tarea, all\u00ed hay una consecuencia en proceso de producci\u00f3n. La tarea ser\u00e1, all\u00ed, para esa trama, producir las consecuencias que la tejan y la mantengan deviniendo singular. Si ese proceso ocurre entre trabajadores cognitivos, entonces la tarea, all\u00ed, ser\u00e1 una composici\u00f3n de clase; pero lo ser\u00e1 luego y no antes de que ocurra, en esa situaci\u00f3n y no globalmente. No podemos asignarnos una tarea <em>a priori<\/em> como ir all\u00ed donde sea que el <em>general intellect<\/em> es explotado sino que un agenciamiento se trama all\u00ed donde una red se teja como trama, all\u00ed donde unos contactos se tramen en sus consecuencias. La tarea de la trama es tramar, y esa tarea aparece como consecuencia, no como premisa, y representa una tarea para quienes componen la trama, no para toda la humanidad.<\/p>\n<p>Bien. La diferencia con <em>Fenomenolog\u00eda del fin<\/em> no solo est\u00e1 en una \u201ccronolog\u00eda\u201d m\u00e1s compleja, que recurre a tres momentos y no a dos, ni solamente en una \u201cpol\u00edtica\u201d m\u00e1s compleja, que halla una modalidad espec\u00edfica de subjetivaci\u00f3n en cada uno de esos momentos, tampoco solamente en una interacci\u00f3n m\u00e1s compleja entre lo sint\u00e1ctico y lo sem\u00e1ntico, sino tambi\u00e9n en la subjetivaci\u00f3n que se imagina y se percibe ocurrir.<\/p>\n<p>La diferencia clave, y la propuesta central, est\u00e1 en que no pretendemos la subjetivaci\u00f3n de una clase, definida <em>a priori<\/em>, sino la subjetivaci\u00f3n de un colectivo que se define en su inmanencia, en su recuperaci\u00f3n de ciertas consecuencias, en su impedir que esas consecuencias se disuelvan o se dispersen en las din\u00e1micas de valorizaci\u00f3n mercantil de la \u00e9poca. Una propuesta, en otras palabras, que apuesta a prestar atenci\u00f3n a las formas en que cada red trama su com\u00fan, c\u00f3mo lo cuida y c\u00f3mo lo expande.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Esta diferencia, a su vez, acarrea una diferencia m\u00e1s profunda, pues Bifo est\u00e1 pensando c\u00f3mo derrotar al capitalismo, mientras que nosotros estamos tratando de pensar c\u00f3mo, gracias al relacionamiento, hacer la experiencia de una existencia, c\u00f3mo producir subjetivaci\u00f3n. Mejor dicho: estamos tratando de pensar las subjetivaciones que se producen.<\/p>\n<p>En este sentido, se\u00f1ala Franco Ingrassia, el planteo de Bifo termina siendo m\u00e1s bien molar y el que presentamos aqu\u00ed, m\u00e1s bien molecular \u00ad\u2013en particular, la idea de una recomposici\u00f3n de clase, pero tambi\u00e9n la idea de una encrucijada global (tan cara al marxismo y al progresismo). Hay una encrucijada, s\u00ed, pero en cada situaci\u00f3n relacional: \u00bfla relaci\u00f3n, esta relaci\u00f3n, se tramar\u00e1 como un espacio colectivo o se limitar\u00e1 a ser un nodo m\u00e1s de la red de contacteo donde cada persona es un mundo?, o \u2013lo que es lo mismo pero con otras palabras\u2013: \u00bflograremos, estos que nos relacionamos, hacer experiencia de la existencia de nosotros o nuestro contactarnos pasar\u00e1 sin afectarnos?<\/p>\n<p>Estrategias distintas, correlativas a distintas pol\u00edticas posibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos o tres momentos en la periodizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasemos a la cuesti\u00f3n de la conveniencia de distinguir tres momentos de relacionamiento y no dos. Primero aclaremos que nuestra secuencia triple no quiere ser definitiva, y que toda secuencia hist\u00f3rica puede ser continuada por un nuevo segmento que la reescribe al agregarse. Si los pares dicot\u00f3micos tienen la ventaja de ser claros, tambi\u00e9n tienen la desventaja de parecer completos. El tres corre con desventaja en lo respectivo a la claridad, pero tiene la ventaja del plural, \u201cno como n\u00famero gramatical, sino como reserva de infinitos: recovecos inadvertidos de lo indeterminado.\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>En palabras de Franco Ingrassia, \u201ctodo precario debe aprender a contar hasta tres\u201d. \u00c9l dice:<\/p>\n<p>\u201cBifo tiene m\u00e1s pensado el pasaje al posfordismo. Por eso piensa el cambio de \u00e9poca en t\u00e9rminos de recomposici\u00f3n de clase, porque Italia fue un laboratorio de ese pasaje. Nosotros desde ac\u00e1 tenemos m\u00e1s pensado el pasaje al neoliberalismo. Pensamos el cambio de \u00e9poca en t\u00e9rminos de mutaci\u00f3n de la ontolog\u00eda de lo social, porque Argentina fue un laboratorio de ese pasaje.\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>En estas tierras, el desguace del Estado nacional y benefactor nos sumi\u00f3 en una experiencia subjetiva anonadante, lo que Ignacio Lewkowicz llam\u00f3 \u201ccat\u00e1strofe\u201d, o destituci\u00f3n generalizada.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> En ella \u2013vueltos obsoletos o inviables los procedimientos instituidos en el siglo XX para que alguien o algo llegaran a existir\u2013 era la existencia misma lo que resultaba improbable. No se trataba del pasaje del \u201cobrero masa\u201d al \u201cobrero social\u201d y de la reconfiguraci\u00f3n de la clase productora \u2013como tan bien describiera el postopera\u00edsmo italiano\u2013, sino del agotamiento \u2013que tan bien describiera Lewkowicz\u2013 del suelo invisible, metaestructural, donde cualquier relaci\u00f3n social (desde las institucionales hasta las laborales, pasando por las conyugales, incluyendo esa relaci\u00f3n social que llam\u00e1bamos \u201cyo\u201d) llegaba a ser un ente entre los entes, o a ser una pr\u00e1ctica entre las pr\u00e1cticas, o a ser alguien entre los alguienes.<\/p>\n<p>La constituci\u00f3n de una pr\u00e1ctica como tal pr\u00e1ctica depende de unas condiciones hist\u00f3ricas. En otras palabras, la determinaci\u00f3n de algo como un ente, como un alguien, como una pr\u00e1ctica, como lo que sea, es un proceso pr\u00e1ctico que depende de condiciones pr\u00e1cticas. En otras palabras, toda ontolog\u00eda de lo social es hist\u00f3rica, condicionada.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Y el pensamiento de la fluidez es el pensamiento de las v\u00edas pr\u00e1cticas por las que las que cosas, signos, sujetos, relaciones, instituciones y dem\u00e1s llegan, en las condiciones contempor\u00e1neas, a constituirse como seres.<\/p>\n<p>Este \u201cllegar a ser\u201d (algo o alguien) ha conocido, en los \u00faltimos quince o veinte a\u00f1os, notables creaciones hist\u00f3ricas en sus modalidades \u2013y son estas modalidades pr\u00e1cticas de llegar a ser un ente social las que la segunda fluidez quiere referir: la astituci\u00f3n, el contacto sin v\u00ednculo, la imaginalizaci\u00f3n, el Estado posnacional, son formas que muestran una mutaci\u00f3n del orden de la ontolog\u00eda social m\u00e1s que del orden de la producci\u00f3n econ\u00f3mica. Se trata de pensar \u201cla precarizaci\u00f3n de los objetos y los sujetos del capitalismo.\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a><\/p>\n<p>He ah\u00ed entonces la raz\u00f3n m\u00e1s general de la necesidad de distinguir tres momentos: existencia estatal, \u201cdesexistencia\u201d mercantil, existencia mercantil. Refiri\u00e9ndose a los a\u00f1os macristas, el fil\u00f3sofo D. Tati\u00e1n dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cLa destrucci\u00f3n del tejido social, de la autoestima de miles de personas por la ca\u00edda en la intemperie laboral, de la autonom\u00eda pol\u00edtica frente a los poderes financieros, de los bienes comunes materiales y simb\u00f3licos atesorados por el trabajo y el pensamiento de muchas generaciones, del acceso al alimento y a las m\u00e1s elementales condiciones para afrontar el reino de la necesidad, no agotan todas las dimensiones de la destrucci\u00f3n. Existe una, intangible, del orden de los v\u00ednculos\u2026 <em>El da\u00f1o mayor se produjo<em>\u2026 <\/em>en los v\u00ednculos entre las personas y de las personas consigo mismas<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Este p\u00e1rrafo sirve de indicio del nivel ontol\u00f3gico donde se juega nuestro drama. En la fluidez conviven la primera y la segunda, pues la des-existencia es una posibilidad de la existencia, la destituci\u00f3n es una posibilidad que late en el n\u00facleo de la constituci\u00f3n (que toma la forma de <em>astituci\u00f3n<\/em>). Si nuestro drama es ontol\u00f3gico, no es un drama que sea identificable con el gobierno de turno y resoluble s\u00f3lo en y desde ese terreno, como parecen creer Tati\u00e1n y muchos otros. Si el medio ambiente social es el mercado radicalizado, si en este ambiente el Estado es incapaz de dar un marco nacional a la actividad econ\u00f3mica, si ya no es el fundamento de lo social sino apenas un elemento m\u00e1s (un elemento muy importante, pero no simb\u00f3lica e institucionalmente fundamental), si en estas condiciones la existencia simb\u00f3lica no est\u00e1 garantizada, entonces la afirmaci\u00f3n subjetiva pasa a ser cuesti\u00f3n cardinal de una \u00e9tica-pol\u00edtica. Si la des-existencia es una posibilidad propia de la existencia contempor\u00e1nea, las formas por las que nos subjetivamos y perseveramos en la subjetivaci\u00f3n pasan a ser, junto con los obst\u00e1culos a las mismas, cuestiones centrales de la reflexi\u00f3n inherente a toda pol\u00edtica. (Por lo dem\u00e1s, esta reflexi\u00f3n inherente al agenciamiento subjetivo ser\u00e1, naturalmente, molecular.)<\/p>\n<p>Retome.<\/p>\n<p>Distinguir, en lo que a modos de relacionamiento concierne, tres momentos de la vincularidad, distinguiendo dos momentos fluidos, nos es \u00fatil, entonces, para distinguir los obst\u00e1culos a la experiencia subjetiva de existencia.<\/p>\n<p>La fluidez, primera o segunda, es ese medio ambiente sin fondo metainstitucional que asegure la existencia. En la primera fluidez, dec\u00eda Ignacio Lewkowicz, lo que dificultaba y hasta imposibilitaba hacer experiencia era el desfondamiento del suelo y marco institucional que hasta entonces la hab\u00eda asegurado; en la segunda fluidez, lo que la dificulta o la precariza son las v\u00edas que ella misma promueve para una individuaci\u00f3n que toma por accesorias las relaciones que pueden sostenerla; directamente: lo que precariza la existencia es el hecho de que relaciones y yoes llegan a existir por contacteo inconsecuente. Ayer, Ignacio postul\u00f3 \u201cla existencia de nosotros\u201d, la \u201casamblea que ya est\u00e1 ocurriendo\u201d como posibilidad de existencia de cada uno. Hoy postulamos la experiencia de lo com\u00fan que se puede tramar a partir del precario contacteo como v\u00eda de afirmaci\u00f3n de la existencia insegura.<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> Distinguir condiciones, en fin, es importante para distinguir obst\u00e1culos y las formas de atravesarlos.<\/p>\n<p>La necesidad de distinguir dos momentos en la fluidez puede tambi\u00e9n decirse de otra manera correlativa, una manera que toma registro del pasaje al neoliberalismo como mutaci\u00f3n de la ontolog\u00eda de lo social. El concepto pr\u00e1ctico de hombre, dec\u00eda Nacho a fines de los \u201990, hab\u00eda mutado de tal forma que la condici\u00f3n humana de un cuerpo se hab\u00eda hecho dependiente de su capacidad de consumir; los cuerpos expulsados del mercado perd\u00edan as\u00ed su condici\u00f3n humana. Los desocupados, que en tiempos industriales pod\u00edan considerarse \u201cpoblaci\u00f3n excedente relativa\u201d, ahora se hab\u00edan convertido, dec\u00eda Lewkowicz, en poblaci\u00f3n excedente absoluta. Ahora bien, segu\u00eda Ignacio, como los incluidos no ten\u00edan garantizada la inclusi\u00f3n en el mercado, la condici\u00f3n humana quedaba afectada para todos los homo sapiens. La mera posibilidad de devenir poblaci\u00f3n excedente instalaba <em>la condici\u00f3n superflua <\/em>del ser hombre.<\/p>\n<p>Andado el tiempo, esto volvi\u00f3 a cambiar. La inclusi\u00f3n en el mercado se ha convertido en una condici\u00f3n variable e inestable pero pr\u00e1cticamente inevitable \u2013ya sea v\u00eda planes sociales o v\u00eda cr\u00e9ditos, v\u00eda consumo efectivo o v\u00eda consumo de im\u00e1genes de consumo, ya sea v\u00eda inserci\u00f3n mercantil o v\u00eda inserci\u00f3n meramente intern\u00e9tica, ya sea v\u00eda trabajo regular o v\u00eda trabajo autogenerado ocasionalmente, v\u00eda \u201cdecencia\u201d o v\u00eda ilegalismos, etc. Pero es una inclusi\u00f3n precaria, completamente distinta a la de tiempos industriales y Estado regulador; para decirlo con los t\u00e9rminos que nos ocupan en este trabajo, m\u00e1s que un v\u00ednculo entre trabajadores o consumidores y mercado, la relaci\u00f3n de cada uno con el mercado es un <em>contacto<\/em>. Este contacto puede proliferar o puede disolverse, puede desconectar para volver a conectar, pero, en condiciones de ausencia de Estado-naci\u00f3n que fije lugares y anude a los cuerpos con ellos, no puede pasar de la metaestabilidad a la estabilidad. As\u00ed las cosas, la condici\u00f3n de humanidad superflua no es generada por el riesgo de expulsi\u00f3n, como dec\u00eda Ignacio Lewkowicz, sino por el estatuto pr\u00e1ctico de la inclusi\u00f3n. Volviendo y abreviando: La mutaci\u00f3n de la antropolog\u00eda epocal tambi\u00e9n aconseja contar hasta tres: inclusi\u00f3n industrial-estatal-nacional, exclusi\u00f3n, inserci\u00f3n precaria, o tambi\u00e9n condici\u00f3n necesaria, condici\u00f3n superflua excedentaria, condici\u00f3n superflua contactada.<\/p>\n<p>Distinguir tres momentos permite entonces la definici\u00f3n de la estrategia y los modos de subjetivaci\u00f3n: seg\u00fan un antagonismo <em>a priori<\/em> y molar o seg\u00fan lo que la trama trame y lo que defina como su antag\u00f3nico, <em>a posteriori<\/em> y como una de sus consecuencias. Es que lo que la trama busca evitar es la superfluidad de la existencia precaria, y ese antagonizar con lo superfluo define innumerables antagonismos situacionales posibles. Para un bachillerato popular, por ejemplo, el antagonismo puede ser la carencia de educaci\u00f3n secundaria en adultos, mientras que para una pareja conyugal puede constituirlo la dificultad para construir mundo com\u00fan. (Por supuesto, si en cierta situaci\u00f3n la trama que se teje es de trabajadores cognitivos, entonces all\u00ed el antagonismo se definir\u00e1 quiz\u00e1 como semiocapital y la situaci\u00f3n se plantee, <em>a posteriori<\/em>, como de composici\u00f3n de clase.)<\/p>\n<p>En fin, proponemos distinguir tres momentos (v\u00ednculo, desligaz\u00f3n, contactos) y no dos (conexi\u00f3n y conjunci\u00f3n) pues permite, adem\u00e1s de las distinciones anteriores, percibir m\u00e1s tipos de obst\u00e1culos y de estrategias de subjetivaci\u00f3n. Permite, sobre todo, situarnos en la inmanencia de una situaci\u00f3n, en su eficacia, en la interioridad de un agenciamiento, en las consecuencias que lo afirmar\u00e1n.<\/p>\n<h3>Usos. Bifo como pensamiento que hace pensar.<\/h3>\n<p>Que una caracterizaci\u00f3n no parezca corroborada o atinada no significa que no haya ah\u00ed un pensamiento que hace pensar, ahora en otra estrategia. Dig\u00e1moslo as\u00ed: Bifo est\u00e1 en esa asamblea que ya est\u00e1 ocurriendo y que nos da la posibilidad de experimentarnos existentes. Dig\u00e1moslo con Ignacio Lewkowicz: Franco Berardi nos da una figura que entra en la actividad configurante de nosotros.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>Retome; construcci\u00f3n de significado.<\/p>\n<p>Hemos dicho ya que no alcanza con dos momentos y que es conveniente distinguir entre diversas formas de construir significado, pues los tiempos s\u00f3lidos, estatal-nacionales o industriales, si bien no eran los del predominio del paradigma conectivo, tampoco eran los del predominio de la conjunci\u00f3n. Hemos se\u00f1alado que en tiempos estatal-nacionales el significado se constru\u00eda v\u00eda representaciones, y que estas eran anudadas a una gram\u00e1tica estable o estructura y que eran homogeneizadas por la mediaci\u00f3n de una representaci\u00f3n general (Naci\u00f3n, Clase, Padre, etc.) y jerarquizada. De forma que la conjunci\u00f3n, forma rizom\u00e1tica de creaci\u00f3n de significado, tampoco \u00a0predominaba en aquellos tiempos anteriores a la fluidez y al semiocapitalismo.<\/p>\n<p>Retome; sensibilizaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Hemos dicho tambi\u00e9n que la segunda fluidez desensibiliza en el sentido de licuar la forma moderna de sentir las personas, las cosas y las palabras (una desensibilizaci\u00f3n que Bifo viene ayudando enormemente a advertir desde hace mucho) pero tambi\u00e9n <em>sensibiliza<\/em> de una manera nueva, produciendo una forma fluida de sentir. No tenemos tiempo ni espacio para investigar esta sensibilidad fluida, pero hemos sugerido al menos que est\u00e1 condicionada por la precariedad y el miedo a \u201ccaerse del mapa\u201d, como asimismo por la precariedad y las posibilidades de recombinaci\u00f3n de personas, cosas y palabras, que ofrece. Esta sugerencia no es una caracterizaci\u00f3n cabal, pero s\u00ed indica que la sensibilidad debe ser historizada, que debemos pensar, no que se pierde o que queda afuera de la <em>matrix<\/em>, sino que se reconfigura, que se produce de otros modos, produciendo, s\u00ed, un neo-mundo y un neo-humano (que, al decir de Baricco, \u201crespira con branquias de Google\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>). E indica algo m\u00e1s, que tambi\u00e9n hemos mostrado: las computadoras (los celulares lo son) s\u00ed funcionan reduciendo los <em>inputs <\/em>que reciben a ceros y unos, reduciendo binariamente sus conexiones, pero los seres humanos, en su interacci\u00f3n con ellas y sus interfaces, tienen una pl\u00e9tora divers\u00edsima de opciones y modulaciones. Ejemplos: mis cientos y miles de fotos no son vistas como ceros y unos ni como abstracciones desreferencializadas ni por su emisor ni por sus receptores; los colores de mi monitor son 16,7 millones aunque para la placa de video no sean m\u00e1s que ceros y unos; los diversos tipos de personalidad en que son clasificados quienes llaman a un call center<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> tampoco son sentidos como un mundo reducido a blanco o negro; las sugerencias tan afines a mis gustos que me hacen YouTube Netflix o Spotify tampoco son binarias ni me binarizan; y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>Como dec\u00edamos, s\u00f3lo apuntes podemos hacer, pero nos dejan en la senda de <em>percibir<\/em> una sensibilidad hist\u00f3rica, contempor\u00e1nea, m\u00e1s que una desensibilizaci\u00f3n. Y percibir una sensibilidad epocal\u00a0 nos permite pensar esa sensibilizaci\u00f3n como modos fluidos de captura de lo com\u00fan, capturas de eso nuestro que no logramos afirmar, desplegar, componer, continuar.<\/p>\n<p>Dichos esos dos conjuntos de cosas, considero sumamente \u00fatil traer las ideas de conjunci\u00f3n berardiana, de composici\u00f3n autonomista y de caosmosis guattariana al tejido de la trama consecuente, as\u00ed como creo que la caracterizaci\u00f3n de la segunda fluidez se enriquece con la caracterizaci\u00f3n del paradigma conectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un uso: enjambre.<\/p>\n<p>Por un lado, la conexi\u00f3n berardiana puede mostrarnos la dificultad para tejer lazo, para componernos, en condiciones de contacteo generalizado as\u00ed como mostrarnos formas de socialidad fluida, una forma sin representaci\u00f3n de lo social como un todo ni mando centralizado, como puede ser el enjambre<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p>En la reflexi\u00f3n lewkowicziana, la fluidez nos dejaba \u201cal borde de lo asocial\u201d,<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> y se hac\u00eda dif\u00edcil, si no imposible, imaginar producci\u00f3n de subjetividad dominada (pues solamente con pensamiento pod\u00eda llegar a haber subjetividad) o imaginar sociedad sin \u201cpaninstituci\u00f3n donadora de sentido\u201d (o Estado-naci\u00f3n). Ni subjetividad ni sociedad eran pensables sin Estado-naci\u00f3n.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> Un enjambre no es una sociedad, pero s\u00ed es una socialidad de masas, con una caracter\u00edstica parad\u00f3jica: \u201cmuestran patrones globales a partir de interacciones locales y una fuerza direccional con intenci\u00f3n que no tiene un control centralizado.\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> Y si decimos \u201cinteligencia de enjambre\u201d denotamos<\/p>\n<p>\u201cel comportamiento colectivo de los sistemas descentralizados, autoorganizados, naturales o artificiales\u2026 Est\u00e1n t\u00edpicamente formados por una poblaci\u00f3n de agentes simples que interact\u00faan localmente entre ellos y con su medio ambiente. Los agentes siguen reglas simples y, aunque no existe una estructura de control centralizado que dictamine el comportamiento de cada uno de ellos, las interacciones locales entre los agentes conduce a la emergencia de un comportamiento global complejo. Como ejemplos naturales se incluyen las colonias de hormigas, el alineamiento de las aves en vuelo, el comportamiento de reba\u00f1os durante el pastoreo.\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n<p>En otras palabras, un enjambre no es una sociedad porque no tiene un gobierno central y voluntario (pero s\u00ed tiene, dir\u00e1 Bifo, una \u201cgobernanza\u201d), y sobre todo porque no se constata en ella el efecto de uno, el efecto de todo, que las ciencias sociales cl\u00e1sicamente adjudicaban a sus sociedades y que los Estados-naci\u00f3n produc\u00edan como representaci\u00f3n efectiva. En fin, la conexi\u00f3n produce enjambre, y ello nos ayuda a pensar una socialidad como la de la segunda fluidez, que, a pesar de no hacer uno, a pesar de no hacer naci\u00f3n, se da \u2013se produce y se reproduce, que es lo que en la primera fluidez resultaba efectivamente impensable. As\u00ed, Bifo nos ayuda a entender el contacteo disperso y proliferante de los \u201cagentes locales\u201d aun por fuera de la <em>net<\/em>. Este contacteo tiene un efecto social agregado que no hace naci\u00f3n ni pueblo y sin embargo no se disuelve, no se extingue. \u201cConectividad sin colectividad\u201d, resume Bifo (p. 242).<\/p>\n<p>El efecto de enjambre puede explicarse sin ning\u00fan esp\u00edritu social unificador y trascendente ni presente en los elementos sociales; se lo explica recurriendo a reglas sencillas para esos elementos o agentes. El programa pionero se llam\u00f3 Boids, que en 1986 logr\u00f3 simular bandadas de p\u00e1jaros indicando apenas tres breves reglas a cada \u201cp\u00e1jaro\u201d.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/p>\n<p>El enjambre es un t\u00edpico caso de \u201cmano invisible\u201d, como dice el mismo Thaker, en el que atendiendo cada agente su juego se autoorganiza un juego general. Podr\u00edamos incluso decir que el enjambre es un ox\u00edmoron bien propio de la segunda fluidez: tiene forma de concatenaci\u00f3n rizom\u00e1tica pero no se da por conjunci\u00f3n. Es la paradoja que la segunda fluidez quiere resaltar: Las jerarqu\u00edas t\u00edpicamente estatal-nacionales, los gobiernos de lo social, se agotan como principio constitutivo de las relaciones sin que eso signifique que las nuevas relaciones se den por principios activos, potentes como la conjunci\u00f3n, la trama consecuente, la composici\u00f3n.<\/p>\n<p>La figura del enjambre que nos trae Bifo es un conglomerado social sin representaci\u00f3n de su todo: si la Europa medieval se representaba a s\u00ed misma como \u201cla cristiandad\u201d, si cada pa\u00eds moderno se representaba a s\u00ed mismo como tal naci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea no hace sociedad. La red hace enjambres, pero no hace mundos comunes como sol\u00edamos encontrar en clubes, grupos operativos, clases, aldeas, congregaciones religiosas, partidos pol\u00edticos, sindicatos, etc. cuando todos ellos se apoyaban en el suelo metainstitucional que constitu\u00eda el Estado-naci\u00f3n.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Sin ese suelo, no hay mundos comunes dados previamente, mundos trascendentes y precedentes como fueron la cristiandad y la naci\u00f3n, y es tarea de cada trama consecuente gener\u00e1rselo, pero en las condiciones de precariedad generalizada, esos mundos comunes resultan inmanentes al mismo hacer com\u00fan. Es lo que hizo esa trama llamada \u201cMadres de la Esperanza\u201d.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a><\/p>\n<p>Otro uso: conjunci\u00f3n y caosmosis en la trama consecuente.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n, la composici\u00f3n y la caosmosis son todas formas de concatenar sin jerarqu\u00edas, sin trascendencias, y por ello nos convienen (a los nosotros tanto como a los precarios que no estamos en una actividad de trama colectiva consciente). Nos convienen siempre y cuando no queramos adscribirlas a una clase social definida <em>a priori<\/em> por su lugar en la producci\u00f3n sino incluirlas en la caja de herramientas de una precariedad que busca componerse.<\/p>\n<p>Lo primero que nos interesa de la composici\u00f3n es que proporciona la posibilidad de sentirnos participando en un cuerpo extenso, percibir la continuidad de mi cuerpo con el de otro (p. 190). Inmediatamente despu\u00e9s nos interesa que es la base de una solidaridad, precondici\u00f3n a su vez de una autonom\u00eda (p. 189). Lo que nos interesa de la conjunci\u00f3n es que se da entre organismos heterog\u00e9neos (ni homogeneizados previamente en instituciones estatal-nacionales ni formateados previamente por el semiocapital); nos interesa tambi\u00e9n que concatena sin jerarqu\u00edas (p. 188) y que puede tramitar la opacidad de la interacci\u00f3n sin recurrir a la mediaci\u00f3n de unas jerarqu\u00edas; asimismo, encuentra contenci\u00f3n-sost\u00e9n sin hacer todo ni participar en uno. En la conjunci\u00f3n,<\/p>\n<p>\u201cno existe una l\u00f3gica impl\u00edcita que una un signo con otro y su composici\u00f3n no aspira a lograr un isomorfismo con el mundo. La parte no se completa con otra parte, ni tampoco crean una totalidad las partes unas junto a las otras. El \u00fanico criterio de verdad es el placer de la conjunci\u00f3n: t\u00fa y yo, esto y aquello, la abeja y la orqu\u00eddea. La conjunci\u00f3n es el placer de volverse otro.\u201d (p. 20-1)<\/p>\n<p>Devenir otro con otros, como en la trama consecuente. Pero la conjunci\u00f3n que teje trama consecuente no se topa tanto con el obst\u00e1culo de la estructura fija, estabilizada, esa de las pertenencias y las identidades, como muchas veces parece decir Bifo (ver m\u00e1s arriba) sino que su punto de partida es la inestable o metaestable red de contactos, esa dispersi\u00f3n que mantiene a cada uno a salvo de trabajar lo conflictivo de la vida en com\u00fan, disfrutando de su soledad,<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> como cuando un domingo en lugar de reunirnos con amigos buscamos relajarnos con la operaci\u00f3n \u201cvoy a desconectar viendo Netflix\u201d. Como la trama, que es un proceso de singularizaci\u00f3n colectiva,<\/p>\n<p>\u201cla recomposici\u00f3n es el encuentro, el punto de convergencia y la uni\u00f3n de cuerpos singulares en un camino que comparten provisoriamente durante un per\u00edodo de tiempo. Ese camino en com\u00fan no se halla inscripto en un c\u00f3digo gen\u00e9tico [ni] en una pertenencia cultural; es el descubrimiento de una posibilidad compartida como punto de encuentro en la <em>deriva singular del deseo<\/em>.\u201d (p. 28)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos resulta \u00fatil una salvedad dicha muy al pasar en <em>Fenomenolog\u00eda del Fin<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cLlamo conjunci\u00f3n tambi\u00e9n a la concatenaci\u00f3n de cuerpos y m\u00e1quinas que pueden generar significado sin seguir un dise\u00f1o preestablecido y sin obedecer a ninguna ley o finalidad interna.\u201d (ib\u00edd.)<\/p>\n<p>Esto significa que podemos pensar la conjunci\u00f3n como un proceso singular que no se da exclusivamente entre humanos ni que depende de una sensibilidad corporal pr\u00edstina, ajena a las m\u00e1quinas, que se perder\u00eda por participar cada vez m\u00e1s del paradigma de la conexi\u00f3n (debi\u00e9ramos, quiz\u00e1s, preguntarnos si hay una sensibilidad de la \u201cbioinfom\u00e1quina\u201d).<\/p>\n<p>Ahora pasemos brevemente a la \u201ccaosmosis\u201d para seguir recuperando herramientas de <em>Fenomenolog\u00eda del Fin<\/em> que coadyuvan al devenir otro con otros \u2013pensamientos que hacen pensar. \u201cCaosmosis es la reconfiguraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la infoesfera y la mente, un proceso de re-sintonizaci\u00f3n y re-focalizaci\u00f3n que no puede ser prefijado por la voluntad pol\u00edtica. Solo puede ser preparado por el moldeamiento de la sensibilidad.\u201d (p. 272)<\/p>\n<p>\u201cEl esquizoan\u00e1lisis de Guattari\u2026 est\u00e1 basado en la idea de que curar es un proceso de singularizaci\u00f3n y no de conformidad. Pero este proceso de singularizaci\u00f3n implica unas din\u00e1micas complejas de mutua transformaci\u00f3n entre el entorno social y las mentes individuales.\u201d (p. 273)<\/p>\n<p>Podemos definir el contacteo como un proceso de <em>conformidad<\/em> con la velocidad y la inconsecuencia \/ recombinaci\u00f3n del relacionamiento. En su conformidad con las din\u00e1micas epocales, la subjetividad fluida se conforma tratando sus contactos no como amigos sino como segmentos modulares a recombinar seg\u00fan su mejor aprovechamiento para la forma de vida mercantil-global.<\/p>\n<p>Pero este conformarnos conforme lo requiere la segunda fluidez nos separa de lo que podemos: nos separa de nuestra potencia de afectividad, nuestra potencia de afectar y ser afectados por la sinton\u00eda o la conflictividad de las relaciones. Nos separa tanto que \u201chablar\u201d y abrirnos a la desmesura del encuentro se convierte en algo raro, aunque parezca que al pedir que me hables \u201cno te pido nada raro\u201d. \u201cHablar\u201d no debe tomarse en sentido literal y puede ser cualquier operaci\u00f3n de intensificaci\u00f3n de la afectaci\u00f3n, incluso en conversaciones medi\u00e1ticas.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> Una operaci\u00f3n de intensificaci\u00f3n es la actividad teatral, como desplegaba un trabajo anterior,<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> porque trabaja la afectividad de las relaciones (al interior del colectivo que monta la obra y a veces tambi\u00e9n entre obra y espectadores) de una forma que el contacteo debe eludir. Este \u201cdeber eludir\u201d no es un deber moral explicitado, sino una compulsi\u00f3n de hecho, que se impone por la fuerza de las cosas, producida por las din\u00e1micas de relacionamiento.<\/p>\n<p>De la conformidad con esa compulsi\u00f3n se desv\u00eda la trama consecuente. En este sentido, \u00e9sta es un proceso de singularizaci\u00f3n y no de adaptaci\u00f3n, como la caosmosis y sus operaciones complejas (como el <em>caoideo<\/em>, el refr\u00e1n, el <em>ritornello<\/em>, sobre las que no podemos detenernos en los l\u00edmites de este trabajo). El punto es que a trav\u00e9s de esas operaciones la caosmosis relaja los espasmos producidos por \u201cla violenta penetraci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista en la esfera de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n que act\u00faan sobre la cognici\u00f3n, la sensibilidad y el inconsciente\u201d (p. 270).<\/p>\n<p>S\u00ed diremos que se trata de operaciones est\u00e9ticas, no de operaciones pol\u00edticas con programa (p. 273), y que, al actuar en el campo de la sensibilidad, logran una aproximaci\u00f3n o sintonizaci\u00f3n entre lo individual y lo colectivo y entre este colectivo singular y su entorno. Se trata, dir\u00eda, de una pol\u00edtica no voluntarista, que \u201cmoldea la sensibilidad\u201d (p. 272), que pone el acento en la capacidad de afectividad, y no en la direcci\u00f3n voluntaria o racionalista de acciones y agentes. \u201cEl deseo est\u00e9tico es el surgimiento vibratorio de una sinton\u00eda, una conjunci\u00f3n.\u201d All\u00ed donde una conjunci\u00f3n ocurre, all\u00ed algo se trama. Enti\u00e9ndase que eso que se trama es lo que Bifo llama \u201ccolectividad afectiva consciente\u201d (p. 244) y nosotros llamamos trama consecuente.<\/p>\n<p>El procedimiento que leemos en las pr\u00e1cticas en mayor tensi\u00f3n con la segunda fluidez, las singularizantes, las no conformadas seg\u00fan sus din\u00e1micas compulsivas, es el de recoger los efectos de sus entramados y generar m\u00e1s consecuencias abri\u00e9ndose a la desmesura de su com\u00fan. El procedimiento de continuar lo que se trama es un procedimiento consecuente, y no un programa previo ni una coherencia desarrollada desde unas premisas hasta unas finalidades. Lo que \u2013constatamos\u2013 mueve a los entramados a tramarse no es un plan sino la alegr\u00eda de reunirse con su potencia de afectividad.<\/p>\n<p>Abreviando. La caosmosis tal como la presenta Bifo, por un lado, permite pensar una singularizaci\u00f3n colectiva en la que no es necesario que cambie todo el contexto para que haya subjetivaci\u00f3n. Nada de \u201crevoluci\u00f3n mundial\u201d o \u201csatisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas\u201d como requisito previo (ni tampoco lo contrario: ning\u00fan requisito previo para desviarnos del <em>mainstream<\/em>; cualquier condici\u00f3n dada es un buen comienzo para una singularizaci\u00f3n). As\u00ed, se hace posible un activismo inmanente que siga como un sabueso las composiciones que se dan.<\/p>\n<p>Por otro lado, la caosmosis presentada por nuestro tano se presenta como una experiencia de existencia individual y colectiva que no necesita una metainstituci\u00f3n estatal como el Estado-naci\u00f3n para darse. No hace falta terminar con la precariedad existencial (ya irreversible) para comenzar el devenir otro con otros. All\u00ed (aqu\u00ed) donde nos cuesta concatenar e \u201cinteractuar semi\u00f3ticamente\u2026 debido a una falta de sinton\u00eda\u201d (p. 284) es posible que nazcan formas relacionales nuevas \u201ca partir de la autoorganizaci\u00f3n del contenido\u201d (p. 282). As\u00ed, se hace posible un activismo molecular. Este no va tras un antagonismo molar <em>a priori<\/em>; va tras consistencias relacionales de afectaci\u00f3n com\u00fan (o tramas consecuentes).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Insistimos, para terminar, en la necesidad de discernir una segunda fluidez (un cambio dentro de la etapa que comenz\u00f3 con la mutaci\u00f3n de los \u201970-\u201980). Pensar tres momentos permite pensar una dominaci\u00f3n que no procede fijando los elementos sino con capturas din\u00e1micas como el contacteo, una dominaci\u00f3n que no institucionaliza sino que precariza. Habilita tambi\u00e9n el uso situado de operaciones complejas como la conjunci\u00f3n o la caosmosis, seg\u00fan esas condiciones y no creyendo que el poder nos apresa en la conexi\u00f3n y la insensibilidad. Si el poder nos separa de nuestras potencias sensibles lo hace sensibiliz\u00e1ndonos en y para el contacteo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4731\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-logica-en-teoria-de-conjuntos-300x176.png\" alt=\"conjuncion-logica-en-teoria-de-conjuntos\" width=\"300\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-logica-en-teoria-de-conjuntos-300x176.png 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-logica-en-teoria-de-conjuntos-150x88.png 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/conjuncion-logica-en-teoria-de-conjuntos.png 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<h3>Tesis.<\/h3>\n<p>Sinteticemos este contrapunto:<\/p>\n<ol>\n<li>Necesitamos contar tres momentos y no dos.<\/li>\n<li>A cada momento corresponde una forma hist\u00f3ricamente espec\u00edfica de padecer el tipo de relacionamiento dominante.<\/li>\n<li>A cada momento corresponde una forma hist\u00f3ricamente espec\u00edfica de ir m\u00e1s all\u00e1 del tipo de relacionamiento dominante.<\/li>\n<li>Estamos en la segunda fluidez, que es la \u00e9poca del contacteo y la conexi\u00f3n.<\/li>\n<li>La solidez no fue un tiempo de conjunci\u00f3n. M\u00e1s bien, la conjunci\u00f3n fue la forma hist\u00f3ricamente espec\u00edfica de ir m\u00e1s all\u00e1 del relacionamiento s\u00f3lido, o v\u00ednculo.<\/li>\n<li>El v\u00ednculo era una forma \u201canal\u00f3gica\u201d o industrial y s\u00f3lida de dejar la sensibilidad fuera del relacionamiento. La reducci\u00f3n de la sensibilidad se operaba, no por formateo binario-sint\u00e1ctico, sino por homogeneizaci\u00f3n institucional-sem\u00e1ntica.<\/li>\n<li>Los movimientos de los \u201960 buscaron hacer entrar la sensibilidad en las pr\u00e1cticas. Se podr\u00eda decir que practicaban la conjunci\u00f3n.<\/li>\n<li>El contacteo es una forma posindustrial y fluida de dejar la potencia de afectividad fuera del relacionamiento. La reducci\u00f3n de la afectividad se opera por relacionamiento conectivo pero sobre todo por inconsecuencia o precariedad relacional.\n<ol>\n<li>Desde el punto de vista de su dimensi\u00f3n semi\u00f3tica, la precariedad relacional es precariedad \u2018significacional\u2019: una sem\u00e1ntica imaginal informa las relaciones fluidas.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>La forma de ir m\u00e1s all\u00e1 del contacteo es la composici\u00f3n situacional o la trama consecuente, y no la recomposici\u00f3n de clase \u2013a menos que la situaci\u00f3n se plantee como de composici\u00f3n de clase.<\/li>\n<li>La composici\u00f3n situacional busca la experiencia de una existencia subjetiva. La recomposici\u00f3n de clase, en cambio, busca reflotar un antagonismo molar (entre productores y capital).\n<ol>\n<li>Esta diferencia de orientaci\u00f3n tiene relaci\u00f3n con los diferentes pasajes que experimentaron Italia y Argentina, o cierta tradici\u00f3n intelectual en cada pa\u00eds. All\u00ed, el pasaje al posfordismo; aqu\u00ed, del Estado-naci\u00f3n al Estado t\u00e9cnico-administrativo primero y al Estado posnacional despu\u00e9s. Esto nos hizo padecer las dificultades del neoliberalismo existencial.<\/li>\n<li>Si contamos tres momentos, podemos ocuparnos de las distintas v\u00edas por las que experimentamos existencia: institucional-s\u00f3lida, fluida-destituyente, fluida-astituyente o precaria o inconsecuente.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Se ha comprendido la interacci\u00f3n de distintas maneras. Lo que se juega en las diferentes formas de conceptualizar y periodizar los modos de relacionamiento es la forma de transitar la experiencia de la subjetivaci\u00f3n o singularizaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Fenomenolog\u00eda del Fin. Sensibilidad y mutaci\u00f3n conectiva<\/em>, Caja Negra, Buenos Aires, 2018<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Una <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/fenomenologia-del-fin-una-lectura-del-libro-de-bifo\">rese\u00f1a<\/a> del argumento del libro disponible en www.pablohupert.com.ar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u201cUn mundo sin Tinder y un Tinder sin mundo,\u201d este volumen.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ver el cap\u00edtulo sobre la din\u00e1mica imaginal, en este volumen.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Sol del Sur sigue existiendo, pero prefiero hablar en pasado porque perd\u00ed contacto con este BP.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u201cInstituciones en construcci\u00f3n\u201d, <em>Media Revista<\/em>, a\u00f1o 2, n\u00ba 2, 2007, p. 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <a href=\"https:\/\/canalabierto.com.ar\/2018\/11\/09\/franco-bifo-berardi-en-la-faculta-de-sociales\/\">https:\/\/canalabierto.com.ar\/2018\/11\/09\/franco-bifo-berardi-en-la-faculta-de-sociales\/<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=MDLMhV5PMY8\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=MDLMhV5PMY8<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Y agrega: \u201cEl proceso de la recomposici\u00f3n involucra a todo el rango de la vida social, lo que implica expectativas, estilos de vida coalescentes, conflictos nacionales o \u00e9tnicos, empat\u00eda psicol\u00f3gica, mitolog\u00edas, tradiciones culturales, etc.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> La enumeraci\u00f3n queda abierta, como abierta es toda secuencia hist\u00f3rica. En otras palabras, pueden darse m\u00e1s modos de relacionamiento. Con tres queremos abrir la especularidad autosuficiente de la dicotom\u00eda; de ninguna manera esta secuencia da por clausurada la cantidad de modos de vincularidad. M\u00e1s que secuencia cerradora, quiere ser abridora de la posibilidad de pensar la interacci\u00f3n en nuestra circunstancia y la subjetivaci\u00f3n en nuestras situaciones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Creada por M. Kweller, Argentina, 2018.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Bifo hace un muy importante desarrollo sobre lo que llama \u201cemancipaci\u00f3n de la semiosis de la referencialidad\u201d o \u201cdesreferencializaci\u00f3n\u201d (p. 173 y ss.). Pero extrae de ese punto de partida con el que acordamos plenamente derivaciones muy distintas a las que aqu\u00ed se\u00f1alamos. Muy esquem\u00e1ticamente: para Bifo, eso establece la posibilidad de la reducci\u00f3n binario-sint\u00e1ctica de la interacci\u00f3n humana; para nosotros, eso establece, tambi\u00e9n y a la vez, una sem\u00e1ntica precaria, en la que signos, significados y referentes se relacionan veloz e inestablemente, sin anclajes estructurales ni ataduras referenciales, lo que a su vez posibilita la tan mentada \u201cpost-verdad\u201d. La desreferencializaci\u00f3n habilita, en esta l\u00ednea, una sem\u00e1ntica m\u00e1s f\u00e1cil de montar \u00a0y desmontar, y no solamente la reducci\u00f3n al formato sint\u00e1ctico que enfatiza la l\u00ednea berardiana. Pero todo esto se ver\u00e1 m\u00e1s claramente en la parte de este volumen dedicada a la imaginalizaci\u00f3n; aqu\u00ed quiero reconocer nuestro acuerdo con Bifo en esa desreferencializaci\u00f3n (que se\u00f1al\u00e1ramos por ejemplo en \u201cImaginer\u00eda de la dispersi\u00f3n\u201d), aun si derivamos distintos efectos de ella.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Esta afirmaci\u00f3n la hab\u00eda hecho el mismo Bifo en el cap\u00edtulo \u201cHiperexpresi\u00f3n\u201d en <em>Generaci\u00f3n postalfa\u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Este com\u00fan como relaci\u00f3n entre otredades que se afectan mutuamente, en un devenir que se desv\u00eda de los automatismos a que compelen las condiciones de la \u00e9poca, puede verse desplegado en la parte de este volumen sobre las astituciones. All\u00ed la trama consecuente lleva el nombre de m\u00e1s-all\u00e1s de la astituci\u00f3n. Se puede tambi\u00e9n ver <em>Esto no es una instituci\u00f3n<\/em>, 90 intervenciones, Buenos Aires, 2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> La expresi\u00f3n \u201csemiobeneficios\u201d es del mismo Bifo. Bifo tiene muchas sugerencias, caracterizaciones, conceptualizaciones muy \u00fatiles para pensar las condiciones fluidas en general y la vincularidad fluida en particular, pero eso no lo hace coincidir con la idea de segunda fluidez. Este comentario intenta, justamente, deslindar la reflexi\u00f3n de Bifo sobre la mutaci\u00f3n en curso de la tesis de la segunda fluidez, pues su cercan\u00eda invita a confusiones en la caracterizaci\u00f3n y la estrategia de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u201c\u2013En un art\u00edculo explicabas que tambi\u00e9n los <em>call center<\/em> de Estados Unidos te clasifican mientras hablas, y cuando vuelves a llamar te derivan a un empleado con una personalidad af\u00edn a la tuya.<\/p>\n<p>\u201c\u2013As\u00ed es\u2026 El trabajo lo hacen alrededor de diez mil algoritmos que te escuchan hablar y clasifican tu personalidad en seis diferentes cajas. La \u00faltima vez que habl\u00e9 con esta compa\u00f1\u00eda, me dijeron que ya el 30% de las llamadas a los <em>call center<\/em> de Estados Unidos est\u00e1n intermediadas as\u00ed. Y ya hay sistemas que les dan inteligencia en tiempo real: el tipo est\u00e1 ah\u00ed con un monitor que le dice \u201cahora es el momento de ofrecerle tal cosa\u201d, \u201cahora ya no\u201d\u2026 Y todo esto, al final, \u00bfa qu\u00e9 nos lleva? A crear burbujas, en todos los niveles\u2026 Que la gente emocional s\u00f3lo hable con gente emocional, la gente de acci\u00f3n con la gente de acci\u00f3n, los reactivos con los reactivos. Hablamos mucho de que ahora los dem\u00f3cratas no hablan con republicanos, pero esta fragmentaci\u00f3n de la sociedad en subgrupos va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica.\u201d (\u201c<a href=\"https:\/\/www.theclinic.cl\/2017\/01\/19\/martin-hilbert-experto-redes-digitales-obama-trump-usaron-big-data-lavar-cerebros\/\">Martin Hilbert, experto en redes digitales<\/a>\u201d, entrevista de D. Hopenhayn, en www.theclinic.cl).<\/p>\n<p>Como vemos, las \u201cm\u00e1quinas sint\u00e1cticas\u201d no est\u00e1n impedidas de captar signos no verbales, lo cual ciertamente dificulta aun m\u00e1s el entrenamiento subjetivo en la conjunci\u00f3n, pero promueve el contacteo y entrena a la subjetividad en la ilusi\u00f3n de la satisfacci\u00f3n plena de la clonaci\u00f3n, as\u00ed como la aleja de tejer trama relacional all\u00ed donde el otro no me clona o \u2013dicho de otra manera\u00ad\u2013 donde me frustra. Promover contacteo es no producir mundo com\u00fan.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> El \u00e9nfasis de Bifo en la sensibilidad tambi\u00e9n puede ser le\u00eddo de otra manera. No como si vivi\u00e9ramos un tiempo de p\u00e9rdida de sensibilidad, sino como si toda politizaci\u00f3n necesitara, adem\u00e1s de una argumentaci\u00f3n y una movilizaci\u00f3n espec\u00edficas, una sensibilidad propia creada por esa politizaci\u00f3n. En este sentido, sentido activo, es que Diego Sztulwark habla de \u201cresensibilizaci\u00f3n\u201d: \u201cUna clave de interpretaci\u00f3n posible para la historia argentina reciente pasa por la reducci\u00f3n \u2013modulaci\u00f3n\u2013 de lo sensible. Del terrorismo de Estado al neoliberalismo hay un cont\u00ednuo: del terror a la competencia\u2026 Las pr\u00e1cticas de contrapoder, desde las Madres de Plaza de Mayo hasta el movimiento de mujeres, del movimiento piquetero a la lucha por la tierra y la defensa de los bienes comunes, han atravesado el tejido social con una impronta fuertemente historizante, resensibilizante\u201d (\u201c<a href=\"https:\/\/www.elcohetealaluna.com\/esperando-a-bifo\/\">Esperando a Bifo<\/a>\u201d, en www.elcohetealaluna.com, 28\/10\/18). Esta resensibilizaci\u00f3n no pone sensibilidad donde hab\u00eda dejado de haberla sino que reconfigura la sensibilidad realmente existente, reforma la sensibilidad dada, esa que ha sido reducida en el sentido de que ha sido sojuzgada. Pero <em>Fenomenolog\u00eda del Fin<\/em> pone el \u00e9nfasis en la <em>p\u00e9rdida<\/em> de la sensibilidad en general, y especialmente de la sensibilidad social y humanista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ver una trama colectiva singular en <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/las-madres-de-la-esperanza-y-la-autorizacion-ignorante\/\">\u00abLas Madres de la Esperanza y la autorizaci\u00f3n ignorante\u00bb<\/a> en este volumen y en www.pablohupert.com.ar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Marcelo Percia, <em>Estancias en com\u00fan<\/em>, La Cebra, Buenos Aires, 2017, p. 10. Las secuencias hist\u00f3ricas siempre tienen m\u00e1s de un segmento, pero eso no asegura su apertura. Como dice el mismo Percia, \u201cno alcanza con a\u00f1adir eses a las palabras para escapar a los encantos de la unidad.\u201d De hecho, la lectura que ha prevalecido del trabajo de Ignacio Lewkowicz es la que toma sus dos segmentos (solidez y fluidez) como una unidad completa. Las dicotom\u00edas corren ese riesgo especular. Hecha esa lectura, solo dos caminos se vienen planteando al lector: o bien decir que qued\u00f3 refutada la tesis lewkowicziana porque la desconfiguraci\u00f3n fluida no continu\u00f3 y un Estado \u201cvolvi\u00f3\u201d, o bien decir que la fluidez contin\u00faa sin considerar las formas fluidas de reconfiguraci\u00f3n. El camino que seguimos en este libro consiste en agregar un segmento a una secuencia que, como el resto de las secuencias hist\u00f3ricas, es incompleta y est\u00e1 siempre sujeta a reescritura por la llegada de nuevos segmentos. En breve: toda historia es reserva de infinitos segmentos y secuencias.<\/p>\n<p>Una vez acordado eso, diremos que a su vez cada segmento tiene una \u201creserva\u201d de infinitas dimensiones que ning\u00fan libro puede aspirar a abarcar. Este libro, al caracterizar la segunda fluidez, aspira a brindar herramientas para leerla y lineamientos metodol\u00f3gicos y \u00e9tico-pol\u00edticos para producir nuevas herramientas para leer las dimensiones no abarcadas y los segmentos que se avecinan.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Franco Ingrassia. Comunicaci\u00f3n personal, 25\/9\/2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> \u201c<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/psicologia\/9-7505-2002-07-11.html\">Estos son los sujetos de la devastaci\u00f3n<\/a>\u201d, <em>P\u00e1gina\/12<\/em> del 11 de julio de 2002. Ver el cap\u00edtulo \u201cCambios en la fluidez (de la primera a la segunda), o c\u00f3mo pensar sin Estado hoy\u201d, en este volumen.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ver M. Campagno e I. Lewkowicz, <em>La historia sin objeto<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Tiqqun, <em>La hip\u00f3tesis cibern\u00e9tica<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> \u201c\u00bfQu\u00e9 hacer con una destrucci\u00f3n?\u201d, en <a href=\"http:\/\/rededitorial.com.ar\/27\/\">rededitorial.com.ar\/27<\/a>, 25\/9\/19, subrayado m\u00edo (por supuesto, Tati\u00e1n no distingue v\u00ednculo de contacto, de modo que su \u201cv\u00ednculos\u201d debe entenderse con el sentido gen\u00e9rico de \u201crelaciones\u201d).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Quiz\u00e1 la estrategia de afirmaci\u00f3n de una existencia ineluctablemente precaria sea lo que diferencie la trama consecuente de las estrategias estatal y empresarial, que buscan aseguramiento de la existencia pero promueven el contacteo (es decir, el relacionamiento precario).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Hace falta decir que <em>Fenomenolog\u00eda del fin<\/em> ofrece una cantidad y calidad valios\u00edsima de herramientas conceptuales y caracterizaciones en las que aqu\u00ed no entramos porque acordamos o no nos hacen obst\u00e1culo para pensar la vincularidad contempor\u00e1nea. Pero de ninguna manera ese excepcional libro debe reducirse a lo que aqu\u00ed tratamos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Los B\u00e1rbaros. Ensayo sobre la mutaci\u00f3n<\/em>, Anagrama, 2008.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Ver arriba la cita de M. Hilbert.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Ver <em>Fenomenolog\u00eda del fin<\/em>, cap. 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Pensar sin Estado<\/em>, 208.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ver el cap\u00edtulo \u201cCambios en la fluidez\u2026\u201d, en este volumen.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> E. Thaker, \u201cNetworks, Swarms, Multitudes.\u201d, citado en <em>Fenomenolog\u00eda del Fin<\/em>, p. 243.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Inteligencia_de_enjambre\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Inteligencia_de_enjambre<\/a> [consultado el 26\/9\/19].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Las reglas de ese algoritmo eran: \u201cseparaci\u00f3n (volar evitando abarrotarse con los compa\u00f1eros cercanos o locales), alineaci\u00f3n (volar hacia el rumbo promedio de los compa\u00f1eros locales), cohesi\u00f3n (volar avanzando hacia la posici\u00f3n promedio -centro de masa- de los compa\u00f1eros locales)\u201d. (<a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Swarm_intelligence\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Swarm_intelligence<\/a>). Por supuesto, desde entonces se han desarrollado algoritmos que simulan enjambres mucho m\u00e1s complejos y diversos. En todo caso, se ve claramente que en el enjambre \u201cbandada de p\u00e1jaros\u201d no es necesario que cada p\u00e1jaro tenga una representaci\u00f3n de \u201cbandada\u201d para formar una bandada.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Para el concepto del Estado-naci\u00f3n como suelo metainstitucional, ver el cap\u00edtulo \u201cCambios en la fluidez\u2026\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ver una trama colectiva singular en <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/las-madres-de-la-esperanza-y-la-autorizacion-ignorante\/\">\u00abLas Madres de la Esperanza y la autorizaci\u00f3n ignorante\u00bb<\/a> en este volumen y en www.pablohupert.com.ar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Ver \u201cEl bienestar en la cultura\u201d, en <em>El bienestar en la cultura\u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Se pueden ver los trabajos de Agust\u00edn Valle y su \u00e9nfasis en la intensificaci\u00f3n de la presencia, con o sin artefactos medi\u00e1ticos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> \u201cEl presente absoluto del tiempo fluido y el presente puro del tiempo teatral\u201d, en <em>El bienestar en la cultura\u2026<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gran Franco Berardi alias Bifo visit\u00f3 nuestro pa\u00eds presentando las tesis de su Fenomenolog\u00eda del Fin.[1] Este libro brinda una riqueza de herramientas y caracterizaciones que no es el caso abordar aqu\u00ed.[2] Lo que en nuestra circunstancia interesa retomar es su distinci\u00f3n entre \u201cel modo conjuntivo de interacci\u00f3n social\u201d y el \u201cmodo conectivo\u201d. Bifo &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/un-contrapunto-con-franco-bifo-berardi-dos-o-tres-modos-de-relacionamiento\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Un contrapunto con Franco Bifo Berardi: \u00bfDos o tres modos de relacionamiento?\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":4731,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[651,506,12,23,24],"tags":[74,79,104,616,582,617,470,423],"class_list":["post-4730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-esto-no-es-un-vinculo","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-fluidez","category-pensamiento","category-politica-2","tag-berardi","tag-bifo","tag-conexion","tag-conjuncion","tag-contactos","tag-estrategia-politica","tag-fluidez","tag-vinculos","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4730"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4747,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4730\/revisions\/4747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}