{"id":4839,"date":"2022-09-25T18:59:14","date_gmt":"2022-09-25T21:59:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=4839"},"modified":"2022-09-25T19:27:17","modified_gmt":"2022-09-25T22:27:17","slug":"una-exposicion-i-la-imaginalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-i-la-imaginalizacion\/","title":{"rendered":"Una exposici\u00f3n I: la imaginalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: right;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Antes de comenzar dir\u00e9 que el asunto que quiero plantear es que lo que queremos llegar a expresar es el plus que se da entre las im\u00e1genes. Expresarlo antes o aparte de que sea imaginalizado (y atenci\u00f3n: lo m\u00e1s probable es que seamos nosotros mismos los que lo imaginalicemos).<\/li>\n<li>Ahora comienzo. Soy historiador. Como dec\u00eda Ignacio Lewkowicz, un historiador piensa el cambio. Piensa el presente en lo que se distingue del pasado. Al distinguirlo, podemos habitarlo. Distinguirlo lo especifica; habitarlo nos sit\u00faa. Si al presente no lo distinguimos-habitamos, apenas podemos tolerarlo, y no pasamos de quedar subsumidos en \u00e9l. As\u00ed, pues, voy a hablar de un cambio que hace que nuestra circunstancia no sea habitable, no sea pensable, como prolongaci\u00f3n del pasado. No voy a hablar de viejas tendencias que nos vienen desde ayer; voy a hablar de din\u00e1micas contempor\u00e1neas que las reconfiguran hoy. La din\u00e1mica imaginal reconfigura las pr\u00e1cticas semi\u00f3ticas, que ya no son representacionales.<\/li>\n<li>Este es el cambio del que voy a hablar, y se refiere a algo muy sutil: el comportamiento de los signos, la forma en que los signos <em>semiotizan<\/em> lo real, produci\u00e9ndolo como realidad. Los signos producen mundo, cosas, subjetivaciones. De todo lo que hacen, lo que m\u00e1s nos importa es si esas subjetivaciones padecen sometimiento o son procesos de emancipaci\u00f3n. La forma como practicamos la semiosis \u2013es decir, la forma como procedemos con los signos\u2013 es decisiva para definir si esas subjetivaciones padecen sometimiento o son procesos de emancipaci\u00f3n. Lo que pasa es que generalmente no practicamos la semiosis, sino que ella nos practica a nosotros (\u201csomos hablados por el lenguaje\u201d, dicen los psicoanalistas), nos semiotiza, y entonces la padecemos.<\/li>\n<li>Distinguir\u00e9 hoy dos modos de practicar la semiosis, el imaginal y el representacional. En la canci\u00f3n \u201cLogo\u201d de Kevin Johansen se aprecian ambos modos. Tomen \u201clogo\u201d como sin\u00f3nimo de \u201cimagen\u201d \u2013y no de la imagen en general, sino de la imagen imaginal.<\/li>\n<\/ol>\n<blockquote><p>(Coro) Generation Logo&#8230;&#8217;At\u00e9&#8217;, At\u00e9 Logo<br \/>\nTodo tiene Logo&#8230; &#8216;Ya tein&#8217;, ya tein Logo<br \/>\nVeneration Logo&#8230; &#8216;Ax\u00e9&#8217;, ax\u00e9 Logo<br \/>\nSi no tiene Logo, falta poco, saravarav\u00e1!<\/p>\n<p>Manteca, chuleta, buseca&#8230; &#8216;Ya tein Logo&#8217;!<br \/>\nCarlito, Robinho, Dieguito&#8230; &#8216;Ya tein Logo&#8217;!<br \/>\nMengano, Fulano, Caetano&#8230; &#8216;Ya tein Logo&#8217;!<br \/>\nTodo tiene Logo, at\u00e9 logo, saravarav\u00e1!<\/p>\n<p>[\u2026] Si no tiene Logo, falta poco, saravarav\u00e1&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Compre todo ahora porque ahora ya es ma\u00f1ana<br \/>\nY ma\u00f1ana ya va a ser pasado<br \/>\nSi no compra todo, seguro lo compra otro<br \/>\nY despues, seguro se lamentar\u00e1<br \/>\nTodo \u2018on sale\u2019, aproveche que sale temprano<br \/>\nY sin m\u00e1s demora<br \/>\nSi no compra ahora, va a caer en bancarrota<br \/>\nEspiritual, intelectual y emocional!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Yoga, en boga y la toga\u2026<br \/>\nOrg\u00e1nico, higi\u00e9nico, transg\u00e9nico\u2026<br \/>\nEl Mantra, el tantra, el \u201cchantra\u201d\u2026<\/p>\n<p>El Rock Star, el Pop Star, el \u201cOld Star\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo cosas de otros tiempos,<br \/>\nDe cuando el almac\u00e9n no ten\u00eda luces de ne\u00f3n<br \/>\nCuando el para\u00edso no ten\u00eda marquesina\u2026<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>El modo representacional ser\u00eda aproximadamente el del almac\u00e9n sin luces de ne\u00f3n. El almac\u00e9n no necesitaba pantallas lum\u00ednicas para que los habitantes del barrio se lo representaran como almac\u00e9n.<\/li>\n<li>El modo imaginal es el de \u201ctodo tiene logo\u201d: todo tiene imagen. Mas este modo no se limita solamente al \u201ctodo tiene logo\u201d, sino que incluye tambi\u00e9n el \u201csi no lo tiene ahora, ya lo va a tener\u201d, y tambi\u00e9n el \u201caproveche sin m\u00e1s demora, si no va a caer en bancarrota\u201d subjetiva. Como se ve, hay todo un dispositivo, toda una din\u00e1mica de la semiosis imaginal \u2013que no se limita ni a las im\u00e1genes ni a las TICs\u2013 con efectos en las subjetivaciones y las sujeciones, en la realidad, etc.<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"5\">\n<li>Como estas Jornadas invitan a hablar de mediatizaci\u00f3n, dir\u00e9 que hablamos de mediatizaci\u00f3n cuando la mediaci\u00f3n semi\u00f3tica es imaginal, mientras que, hasta ayer, se hablaba de mediaci\u00f3n \u2013y no mediatizaci\u00f3n\u2013 cuando la mediaci\u00f3n semi\u00f3tica era representacional.\n<ol>\n<li>Esta exposici\u00f3n diferenciar\u00e1 imaginal y representacional. Antes debemos distinguir la mediatizaci\u00f3n y la mediaci\u00f3n diciendo algo que sonar\u00e1 elemental: la mediatizaci\u00f3n opera con artefactos culturales <em>medi\u00e1ticos<\/em>, mientras que la mediaci\u00f3n operaba con artefactos culturales <em>mediadores<\/em>. Medi\u00e1tico es una red de celulares computadoras y smart tv&#8217;s o una red social virtual; mediadora es una escuela del siglo XX o una teolog\u00eda o una historia nacional. Medi\u00e1tica es la operatoria burs\u00e1til alrededor del globo y la emisi\u00f3n de bitcoins; mediador era el patr\u00f3n oro a que se aten\u00eda cada emisor de moneda (es decir, cada Estado-naci\u00f3n, que fue el mediador por excelencia hasta hace unas d\u00e9cadas). Los artefactos medi\u00e1ticos son correlativos a una semiosis m\u00e1s inmediata, mientras que los artefactos mediadores conllevan una semiosis m\u00e1s mediata (ya volveremos sobre qu\u00e9 puede querer decir \u201csemiosis mediata\u201d y \u201csemiosis inmediata\u201d). Alguien objetar\u00e1 que lo medi\u00e1tico tambi\u00e9n media, y es cierto, pero media de otra manera: contactando y no vinculando, conectando y no ligando, enredando y no estructurando, precarizando y no estabilizando.<\/li>\n<li>Volvamos a la cuesti\u00f3n: distinguir signos imaginales y representacionales.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>La relaci\u00f3n del humano con lo real es mediada, inevitablemente. No me refiero a lo que se refiere la convocatoria a este amable encuentro cuando ella dice \u201cmediaci\u00f3n\u201d \u2013no me refiero a esas pr\u00e1cticas que hacen vivir la vida como medio para otra cosa. La mediaci\u00f3n, si quieren, es una membrana o enlace entre sujeto y objeto, as\u00ed como entre sujetos. Es eso que nos da acceso a lo otro de nosotres y a la vez nos lo hace perder (aunque esto \u00faltimo no siempre lo advirtamos): un elemento mediador es tanto un puente hacia lo otro como su reemplazo por lo que lo representa; da existencia y enajena a un tiempo.<\/li>\n<li>Pero no es tan f\u00e1cil. La mediaci\u00f3n no es un cristal ni una membrana sino un dispositivo. Este dispositivo no se limita a estar en el medio entre lo real y lo cultural, no se limita a ser puente y abismo, filtro y tabique entre dos t\u00e9rminos, sino que, en tanto que l\u00f3gica pr\u00e1ctica compleja, <em>construye<\/em> esos dos t\u00e9rminos y sus relaciones. Eso que llamamos semiosis es el complejo de pr\u00e1cticas que construye lo humano y lo otro de lo humano; esa semiosis teje cuerpos, lenguajes, la realidad y lo otro de ellos \u2013vamos: la cultura.<\/li>\n<li>Podemos considerar semiosis a esa operatoria que Badiou llama \u201ccuenta por uno\u201d y desmultiplica lo real, haciendo de la multiplicidad inconsistente una multiplicidad consistente. Cit\u00e9moslo:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cLo m\u00faltiple es el predicado inevitable de lo que est\u00e1 estructurado, pues la estructuraci\u00f3n \u2013es decir, la cuenta-por-uno\u2013, es un efecto\u2026\u201d<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1 claro que lo m\u00faltiple se encuentra escindido. \u00abM\u00faltiple\u00bb se dice, en efecto, de la presentaci\u00f3n retroactivamente aprehendida como no-una, en la medida en que el ser uno es un resultado. Pero \u00abm\u00faltiple\u00bb se dice tambi\u00e9n de la composici\u00f3n de la cuenta, o sea de lo m\u00faltiple como \u00abmuchos unos\u00bb, contados por la acci\u00f3n de la estructura. Hay una multiplicidad de inercia, la de la presentaci\u00f3n, y una multiplicidad de composici\u00f3n, que es la del n\u00famero y la del efecto de estructura. Convengamos en llamar <em>multiplicidad inconsistente<\/em> a la primera y <em>multiplicidad consistente<\/em> a la segunda.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>O sea que seg\u00fan Badiou la cuenta por uno estructura la multiplicidad \u201cno-una\u201d, la inconsistente, y as\u00ed la hace unaria, la hace consistente. Ahora bien, Ignacio Lewkowicz propon\u00eda lo siguiente: si aceptamos que la cuenta por uno cuenta unos en lo real, podemos leer que el que cuenta unos es el discurso. Ahora bien, cuando la esfera de los signos es imaginal y ha dejado de ser predominantemente ling\u00fc\u00edstica, debemos decir que la que cuenta unos es la semiosis (y no s\u00f3lo el lenguaje). Pero hay m\u00e1s. Esta semiosis fluida cuenta unos en la multiplicidad inconsistente y produce una multiplicidad consistente, pero esta no es ya estructurada sino reticular. Cuando la metaestructura estatal-nacional no est\u00e1, cuando decimos que la realidad no es s\u00f3lida, decimos que no hay una operaci\u00f3n estructurante. La operaci\u00f3n que recorta unos genera una realidad fluida, metaestable, pues es una operaci\u00f3n precarizante.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>La l\u00f3gica del dispositivo mediador var\u00eda seg\u00fan var\u00eda su operatoria interna. Var\u00eda seg\u00fan var\u00ede la organizaci\u00f3n de los signos que la semiosis produce y circula. Hablaremos de una operatoria representacional y de una operatoria imaginal.<\/li>\n<li>Ambas nos quitan de la tierra, ambas nos ahorran la inmanencia, ambas nos dificultan acceder a un mundo otro \u2013ese mundo que est\u00e1 en este. Ambas nos disocian de nuestras potencias.<\/li>\n<li>Pero lo hacen de maneras distintas, y es crucial que las distingamos, pues ya no luchamos contra esa entidad metaf\u00edsica que nos quitaba de la inmanencia lig\u00e1ndonos con la trascendencia sino en esa red intangible que nos quita de la inmanencia enred\u00e1ndonos en la inmanencia. Nos introducimos en las redes autom\u00e1ticamente y autom\u00e1ticamente nos movemos en ellas, un automatismo gozoso que nos evita la posibilidad de pensar, de vincularnos y de abrir espacios intersticiales (\u201centres\u201d) m\u00e1s all\u00e1 de su din\u00e1mica. En otras palabras: las formas de dominaci\u00f3n contempor\u00e1neas son inmanentes. Nuestra lucha no es de lo inmanente contra lo trascendente, la vida contra la sobrevida, lo terreno contra lo celestial, sino de una inmanencia contra otra (o m\u00e1s bien: una inmanencia entre otra). Podr\u00edamos decir: una pol\u00edtica inmanente contra una polic\u00eda inmanente.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Hoy necesitamos distinguir entre inmanencias. Si ayer distingu\u00edamos entre tierra y cielo, hoy necesitamos distinguir entre tierra com\u00fan y tierra mercantil-cibern\u00e9tica.<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo nos quitaba de la inmanencia la representaci\u00f3n? Sometiendo a los signos a referir a un t\u00e9rmino central y trascendente. \u00bfC\u00f3mo nos quita de la inmanencia la imaginalizaci\u00f3n? Sometiendo a los signos a introducirse en la red del semiocapital. Entre las representaciones hab\u00eda ligadura. Lo dif\u00edcil era crear un sentido, pues los sentidos estaban atados a los t\u00e9rminos centrales. Entre las im\u00e1genes hay contacto. Lo dif\u00edcil es afirmar un sentido, pues los sentidos pueden caerse de la red \u2013pueden salirse de lo que Bifo llam\u00f3 el \u201csimulmundo\u201d y terminar en el \u201cprotomundo\u201d, como en Matrix.\n<ol>\n<li>Vayan cuatro fragmentos de textos representacionales. En ellos se concibe lo social representacionalmente. Esto es, como pluralidad de hechos (pluralidad de signos) atados a un signo central:<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cLa acci\u00f3n, en especial la social y tambi\u00e9n singularmente la relaci\u00f3n social, pueden orientarse, por el lado de sus part\u00edcipes, en la representaci\u00f3n de la existencia de un orden leg\u00edtimo. La probabilidad de que esto ocurra de hecho se llama \u00abvalidez\u00bb del orden en cuesti\u00f3n.\u201d (Weber, <em>Econom\u00eda y sociedad<\/em>, M\u00e9xico, FCE, 2002 [1922], 25, subrayados en el original)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuando se ama a su patria, cuando se ama a la humanidad, no se puede ver el sufrimiento de sus compa\u00f1eros sin sufrir uno mismo y sin experimentar la necesidad de llevarles un remedio. Pero aquello que nos liga al pr\u00f3jimo no es nada de lo que constituye su individualidad emp\u00edrica, sino que es el fin superior del cual es servidor y \u00f3rgano\u2026 La sociedad es el fin eminente de toda actividad moral\u2026 es un fin trascendente para las conciencias individuales.\u201d (Durkheim, <em>Sociolog\u00eda y filosof\u00eda<\/em>, Comares, Granada, 2006 [1906], p. 54) \u201cQuerer a la sociedad es, por una parte, querer algo que nos cubre y nos supera; pero es al mismo tiempo querernos a nosotros mismos y as\u00ed, no podr\u00edamos pretender salirnos de la sociedad sin querer dejar de ser hombres.\u201d (p. 56)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn cada siglo, [Tocqueville] encuentra \u00abun hecho singular y dominante con el cual los otros se relacionan; ese hecho da origen, casi siempre, a un pensamiento madre o a una pasi\u00f3n principal que termina por atraer y arrastrar consigo todos los sentimientos y todas las ideas. Es como el gran r\u00edo hacia el cual parece correr cada uno de los arroyos circundantes\u00bb. Al encarar el estudio de la sociedad norteamericana de mediados del siglo XIX, Tocqueville ve en \u00abla igualdad de condiciones\u00bb \u00abel hecho generador\u00bb del que cada hecho particular parece descender y que encuentra permanentemente ante \u00e9l una especie de \u00ab<em>punto central<\/em>\u00bb hacia el que convergen todas sus observaciones. Esta idea de un pensamiento madre que \u00ab<em>encadena<\/em>, por decirlo as\u00ed, <em>todas sus partes<\/em>\u00bb debe ser entendida\u2026 como una especie de matriz\u2026 \u2014o un principio de engendramiento\u2014 que est\u00e1 en el origen de una din\u00e1mica de \u00e9poca.\u201d (Revault d&#8217; Allonnes, <em>El poder de los comienzos: ensayo sobre la autoridad<\/em>, Buenos Aires, Amorrortu, 2008, p. 36, subrayados m\u00edos)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPese a la divergencia y diversidad de p\u00fablicos coexistentes y entremezclados en una sociedad, juntos parecen formar un \u00fanico y mismo p\u00fablico por su acuerdo parcial sobre algunos puntos importantes; y es esto lo que llamamos opini\u00f3n, cuya preponderancia pol\u00edtica crece siempre. En ciertos momentos cr\u00edticos de la vida de los pueblos, cuando un peligro nacional se presenta, esa fusi\u00f3n de la que hablo es sorprendente y casi completa; y vemos al grupo social por excelencia, la naci\u00f3n, transformarse como todos los otros grupos en un haz de lectores febriles, pendientes de la lectura de las noticias. En tiempos de guerra, clases, oficios, sindicatos, partidos, nada parece subsistir de los agrupamientos sociales en Francia, a no ser la armada francesa y \u00abel p\u00fablico franc\u00e9s\u00bb.\u201d (Tarde, <em>Creencias, deseos, sociedades,<\/em> Cactus, Buenos Aires, 2011 [1904], p. 221, subrayados m\u00edos)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Esos son textos sociol\u00f3gicos. De tener tiempo, les leer\u00eda textos pol\u00edticos del siglo XX, donde ver\u00edamos que cualquier intervenci\u00f3n en la arena p\u00fablica pugna por ligarse con el t\u00e9rmino que la representa: con Per\u00f3n o San Mart\u00edn, con la Patria, con la Clase, con la Revoluci\u00f3n, etc.\u2013tambi\u00e9n el Gran Hermano orwelliano (no el del <em>reality show<\/em>). Por supuesto, tambi\u00e9n podr\u00edamos ver textos religiosos y teol\u00f3gicos que ligan cada signo con Dios. Tambi\u00e9n podr\u00edamos ver discusiones entre hermanos, que buscan ligar sus nombres al nombre de su padre, y relatos de hijos a sus hijos inscribi\u00e9ndolos como descendientes de un padre-origen.<\/li>\n<li>Por supuesto, tambi\u00e9n se podr\u00eda ver en la relaci\u00f3n del \u201cequivalente general\u201d con el oro, al que tomaba como patr\u00f3n de equivalencia.<\/li>\n<li>Estos diagramas esquematizan los cuatro textos y la moneda con patr\u00f3n oro. Un t\u00e9rmino trascendente da sentido a los t\u00e9rminos del llano y su mediaci\u00f3n les permite reconocerse entre s\u00ed (se reconocen en tanto el signo central los reconoci\u00f3). El t\u00e9rmino trascendente valida, sanciona, reconoce, instituye a los t\u00e9rminos que representa.<\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4181\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-orden-representado-300x225.jpg\" alt=\"1 orden representado\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-orden-representado-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-orden-representado-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-orden-representado-150x113.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/1-orden-representado.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4182\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-300x225.jpg\" alt=\"2 patria humanidad\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-730x548.jpg 730w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-435x326.jpg 435w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-80x60.jpg 80w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad-150x113.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/2-patria-humanidad.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 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Esta posibilidad, en la din\u00e1mica imaginal, ser\u00eda trasladada a toda emisi\u00f3n semi\u00f3tica.<\/li>\n<li>Pero necesitamos una cita que muestre que la naci\u00f3n, signo central de la solidez, tambi\u00e9n operaba como mediaci\u00f3n unificadora y centralizadora. Le\u00e1mosla en un historiador nacional:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abSer Naci\u00f3n \u2013prop\u00f3sito \u00faltimo y superior de la voluntad nacional\u2013 supone la vertebraci\u00f3n de todos los sectores, todos los esfuerzos, todas las regiones; y la decisi\u00f3n de ser Naci\u00f3n no puede asumirse por una parte del pa\u00eds en soledad, sino por una vigorosa conjunci\u00f3n de voluntades armonizada en el prop\u00f3sito de realizarla.\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Suficientes ejemplos de mediaciones s\u00f3lidas. En el siguiente pasaje de Bauman, se ve bien c\u00f3mo la raz\u00f3n, v\u00eda mediaci\u00f3n, ligaba, mientras que el \u201csentimiento\u201d, v\u00eda autorreferencia, desliga, o m\u00e1s bien liga de manera inestable.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cDado que ser un individuo se traduce habitualmente por \u2018ser distinto a los dem\u00e1s\u2019 y dado que es a un \u2018yo\u2019, a m\u00ed mismo, a quien se apela y de quien se espera que destaque por separado y por su cuenta, la tarea se antoja intr\u00ednsecamente autorreferencial\u2026 As\u00ed que prestamos especial atenci\u00f3n a los indicios m\u00e1s \u00edntimos de nuestras emociones y sentimientos, lo cual parece un modo sensato de proceder, puesto que los sentimientos, a diferencia de la raz\u00f3n \u2013desapegada y universalmente compartida o \u2018compartible\u2019\u2013 son m\u00edos y solo m\u00edos, no \u2018impersonales\u2019. Como resulta imposible comunicarlos (de manera completa, al menos, o sea, a plena satisfacci\u00f3n nuestra y de nuestros oyentes) por medio de un lenguaje \u2018objetivo\u2019 y como no pueden ser compartidos de manera \u00edntegra con otras personas, parecen constituir un h\u00e1bitat natural para todo lo verdaderamente privado e individual. Inherentemente subjetivos como son, los sentimientos son el ep\u00edtome mismo de la \u2018singularidad\u2019.\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Lo que aqu\u00ed Bauman llama raz\u00f3n puede entenderse como un dispositivo de procedimientos que habilitaban compartir \u2018universalmente\u2019 lo que se dijera. Esto es, es una referencia compartida con la cual se ligaba cada ser \u201cracional\u201d. As\u00ed, raz\u00f3n, cuando no es un signo, es la \u201cgram\u00e1tica\u201d de la cual participar, y lo es para todos. Luego, es \u201cteniendo raz\u00f3n\u201d que se existe. Luego, se existe en ligaz\u00f3n con un valor que es el mismo para todos sus representados. La raz\u00f3n en este sentido era una mediaci\u00f3n com\u00fan, una abstracci\u00f3n que funcionaba como en el gr\u00e1fico \u201cesquematizaci\u00f3n de estos esquemas.\u201d<\/li>\n<\/ol>\n<ul>\n<li>Lo que aqu\u00ed Bauman llama sentimiento puede entenderse como un dispositivo de procedimientos que habilitan no compartir \u2018universalmente\u2019 lo que se diga; un dispositivo, por lo tanto, que, a la vez que te permite ser \u00fanico, te complica compartir, pues no pone una mediaci\u00f3n com\u00fan a los \u201c\u00fanicos\u201d; estos \u00fanicos no necesitan ligarse a un valor semejante para todos ni a su legalidad, no necesitan tener ese valor (por ejemplo, tener raz\u00f3n).<\/li>\n<li>Si la Raz\u00f3n obraba en la modernidad como t\u00e9rmino trascendente que representaba todas las emisiones de los seres racionales (sin\u00f3nimo en aquellos tiempos de humanos), el sentimiento obra en la vida l\u00edquida como t\u00e9rmino de intercambio, pero un intercambio sin patr\u00f3n, sin \u201c\u00faltima ratio\u201d. Adelanto que el dispositivo imaginal, v\u00eda por ejemplo \u201cselfies\u201d o \u201cvideorreacciones\u201d, ofrece los protocolos para semejante intercambio prescindente de un suelo com\u00fan de sentido como el que prove\u00eda por ejemplo la Raz\u00f3n.<\/li>\n<li>Pero la imaginalizaci\u00f3n no se limita a conectar im\u00e1genes sin mundo com\u00fan. Tambi\u00e9n, en un mismo movimiento, desingulariza eso que imaginaliza. Sin embargo, no lo hace como lo hac\u00eda la representaci\u00f3n (homogeneizando los sentidos) sino a su manera: compatibilizando elementos con el protocolo de internet, sustrayendo la presencia, evitando la expresi\u00f3n y percepci\u00f3n del encuentro (esto ser\u00e1 ampliado en el cap\u00edtulo \u201cLo imaginal y la expresi\u00f3n: entre la conexi\u00f3n y el encuentro\u201d y los cap\u00edtulos sobre expresi\u00f3n).<\/li>\n<\/ul>\n<ol>\n<li>Recurro ahora a dos videos que muestran la operatoria hiperconectiva y la dificultad para afirmar un sentido \u2013ergo, la dificultad para una subjetivaci\u00f3n situada, o, en palabras de Agust\u00edn Valle, para una intensificaci\u00f3n de la presencia,<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> o un sentido para lo sentido. Los dos videos son \u201cAphex Twin &#8211; T69 Collapse\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> y \u201cCristina Kirchner Remix Oficial\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Relatar esos videos ser\u00eda desnaturalizar el efecto que provocan, por lo que invito al lector a buscarlos y mirarlos.\n<ol>\n<li>Lo que se ve en ellos es que la imaginalizaci\u00f3n no dificulta hacer sentido por limitar los contenidos, sino por aumentar la velocidad y multiplicar las conexiones posibles. Y, como se ve en el \u201cCristina Kirchner Remix\u201d, esa multiplicaci\u00f3n conectiva incluye una fragmentaci\u00f3n o celularizaci\u00f3n de los signos que habilita una recombinaci\u00f3n no significante; produce una sensaci\u00f3n de burla, pero no un sentido argumentable. En el videoclip \u201cT69 Collapse\u201d, se ve nuevamente que la posibilidad de las im\u00e1genes imaginales de ser conectadas con cualesquiera otras habilita una concatenaci\u00f3n de signos que no requiere respetar una sem\u00e1ntica ni un tempo que permita decodificarlos. Si la representaci\u00f3n disciplinaba las concatenaciones entre signos v\u00eda una gram\u00e1tica que fijaba con un signo trascendente y encadenaba los signos entre s\u00ed seg\u00fan secuencias con sintaxis preestablecida que produc\u00edan sem\u00e1nticas previsibles (es decir, que hiciera sentido para el sentido hegem\u00f3nico), en cambio la imaginalizaci\u00f3n, que ya no fija los signos a uno trascendente y centralizador, no exige a esos signos el respeto de una sintaxis estructurada sino una mera concatenaci\u00f3n que movilice la atenci\u00f3n de la sensibilidad acelerada (y esto, por lo general, se logra sorprendiendo espectacularmente los sentidos, esto es, con imprevisibilidad).<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Mostr\u00e9 conectividad imaginal entre im\u00e1genes. Pero tambi\u00e9n la hay entre palabras: los twiteos, los art\u00edculos period\u00edsticos, los intercambios por wasap, las ristras de comentarios de Facebook y tambi\u00e9n las ristras de posteos en la propia \u201cbiograf\u00eda\u201d, los comentarios de los conductores de tv a las im\u00e1genes que aparecen en pantalla, las palabras de los afiches publicitarios, las pantallas cartogr\u00e1ficas del Waze, etc. etc. Ninguna imagen imaginal es imagen imaginal por ser un fen\u00f3meno gr\u00e1fico o ic\u00f3nico, sino por ser un signo conectado y no ligado. Y conectado con cualquier otro seg\u00fan oportunidad, y no ligado por necesidad. Conectado por la posibilidad de ser introducido en la red, y no ligado por la legalidad de unas representaciones. La conexi\u00f3n, a diferencia de la mediaci\u00f3n, no es discursiva. Por ejemplo, las conexiones entre las im\u00e1genes que se aglomeran en \u201cCristina Kirchner Remix\u201d y \u201cT69 Collapse\u201d son meras contig\u00fcidades y no un discurso que las articula explicando la contig\u00fcidad.<\/li>\n<li>Ahora bien. La dificultad para \u201cpresentificarse\u201d (otra expresi\u00f3n de Valle), la dificultad para constituirse alrededor de un sentido, no se vive como antesala de pensamiento, creaci\u00f3n, expresi\u00f3n; se vive naturalmente como vida pues es eficaz para que nuestros signos y nuestra imagen se conecten con otros signos e im\u00e1genes. La dificultad para presentificarse se vive como apuro para emitir, apuro para conectarse \u2013y este apuro se vive, en la polic\u00eda de los signos, como innecesariedad de presentificarse. Dispositivo imaginal y subjetividad que no se hace presente van juntos (aqu\u00e9l produce \u00e9sta).\n<ol>\n<li>Una anotaci\u00f3n al margen. La viralizaci\u00f3n puede verse como una forma de circulaci\u00f3n muy distinta a la representacional. Esta circulaci\u00f3n era del tipo \u201cuno a muchos\u201d, o <em>broadcasting<\/em>; sus canales eran an\u00e1logos a los canales que segu\u00edan los significados: toda emisi\u00f3n (dentro de una escuela, de un partido, de una instituci\u00f3n o de un pa\u00eds) deb\u00eda pasar por el punto central y elevado (dentro de una escuela, de un partido, de una familia o de un pa\u00eds) para desde all\u00ed enviar \u201cuna circular\u201d; hoy, en cambio, las comunicaciones par a par son un dato completamente naturalizado. Por natural que nos resulte hoy, hace unas d\u00e9cadas, sonaba ut\u00f3pico e inveros\u00edmil. Como sea, hoy se habla de <em>narrowcasting<\/em>, pues la circulaci\u00f3n es de \u201cmuchos a muchos\u201d o de \u201cpar a par\u201d (P2P). Viralizaci\u00f3n es el nombre de una circulaci\u00f3n lateral proliferante, impensable en una de tipo centralizado y restrictivo. Por supuesto, esto no trajo un para\u00edso donde todos comunicamos en pie de igualdad, y sigue habiendo emisores m\u00e1s fuertes que otros, pero su fuerza se verifica en su capacidad de viralizar sus emisiones, de hacerlas circular lateralmente, como si efectivamente fueran hechas de muchos a muchos. Es una circulaci\u00f3n sin lugares centrales instituidos, as\u00ed como la imaginalizaci\u00f3n es una semiotizaci\u00f3n sin signos trascendentes. Este tipo de circulaci\u00f3n es, por s\u00ed misma, otra dificultad para intensificar nuestra presencia. Ella pone a nuestra disposici\u00f3n las herramientas para que la mente act\u00fae a distancia sobre otras mentes. As\u00ed, cuando una intensidad llega a producirse en el par a par, ya se est\u00e1 escapando, tomando distancia de cada uno.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Es como si el sujeto y la sujeta promedio dij\u00e9ramos \u201cante el riesgo siempre acechante de no existir, voy a existir conect\u00e1ndome a lo que circula\u201d y el hecho de, en esa existencia, debilitar la presencia o ausentarse o despotenciarse no pudiera ser percibido. La hiperconectividad imaginal opera eficazmente, y esta eficacia incluye la dificultad para percibir nuestra separaci\u00f3n de la potencia, que parece no importar. Estaremos desligados, pero no desconectados.\n<ol>\n<li>Me se\u00f1ala Ariel Pennisi al leer el \u00faltimo p\u00e1rrafo: \u201cac\u00e1 me parece que est\u00e1 el punto m\u00e1s importante: conectados, pero no ligados, desligados pero no desconectados\u2026 Creo que ligadura y emergencia de sentido forman parte de eso que qued\u00f3 atr\u00e1s, pero el desaf\u00edo, para nada nost\u00e1lgico, es volver a pensar ligadura y sentido en condiciones precarias, fluidas. <em>Conexi\u00f3n-desconexi\u00f3n es el par fren\u00e9tico y ciego (tal vez, por eso mismo, tan potente) de la \u00e9poca, en tanto somos hablados por ella\u2026 o imaginalizados\u2026<\/em>\u201d Es cierto que aqu\u00ed est\u00e1 el punto m\u00e1s importante, pero, por la estrategia de nuestra historizaci\u00f3n, es preferible precisar algunos t\u00e9rminos. Primera precisi\u00f3n: es cierto que el broche entre ligadura y sentido qued\u00f3 atr\u00e1s, en la solidez, pero recordemos que se trataba de un sentido que no <em>emerg\u00eda<\/em> de la ligadura, sino que ven\u00eda instituido previamente en la estructura de la ligadura (esto es muy claro en el matrimonio, donde liga y sentido ven\u00edan dados antes de cada uni\u00f3n conyugal concreta, complicando la singularizaci\u00f3n de esa pareja, y tambi\u00e9n es claro en la relaci\u00f3n entre ciudadano y Estado, donde liga y sentido ven\u00edan dados antes de cada vida concreta, tambi\u00e9n complicando la singularizaci\u00f3n de esa vida). Segunda precisi\u00f3n: es cierto que \u201cel desaf\u00edo es volver a pensar ligadura y sentido en condiciones precarias, fluidas\u201d, pero, como se dar\u00e1 en condiciones post estatal-nacionales, sin estructura meta, no tendremos ligadura sino encuentro y, aqu\u00ed s\u00ed, el sentido emerger\u00e1 del encuentro, en esa inmanencia m\u00e1s all\u00e1 de la imaginalizaci\u00f3n que llamaremos <em>expresi\u00f3n <\/em>\u00ad\u2013porque expresa lo que vibra en el encuentro. La primera precisi\u00f3n es necesaria porque nos ayuda a pensar que los sentidos precarios que la imaginalizaci\u00f3n produce son tambi\u00e9n inmanentes (pero no surgen de expresar los encuentros que cursan en lo real sino de conectar con im\u00e1genes que circulan en la nube). La segunda precisi\u00f3n es necesaria porque nos ayuda a pensar una potencia no imaginalizada pero s\u00ed semiotizada, no dominada pero s\u00ed pensable. Precisiones aparte, retengamos el subrayado de Pennisi: lo imaginal conecta sin vincular (o relaciona con sentido precario o desliga al tiempo que conecta). Ya tendremos oportunidad de ahondar en los contactos sin v\u00ednculos en <em>Esto no es un v\u00ednculo<\/em> (en preparaci\u00f3n para Red Editorial).<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Insisto: somos gente al borde de la inexistencia, y la forma en que obtenemos existencia (la conectividad imaginal, la conexi\u00f3n de nuestra imagen a otras im\u00e1genes) es a la vez eficaz y vol\u00e1til: como es eficaz y r\u00e1pida, no da tiempo a pensar; como es vol\u00e1til, requiere reincidir, en un bucle sin fin. Estaremos desligados, pero estamos conectados.<\/li>\n<li>Lqqd: lo que domina, lo que nos quita de ac\u00e1, es la velocidad de nuestra inmanencia imaginal, y no un t\u00e9rmino trascendente. El m\u00e1s all\u00e1 no est\u00e1 en el cielo sino en la tierra; nunca est\u00e1 donde estamos nosotros, en nuestra situaci\u00f3n, en nuestro territorio, ac\u00e1, sino all\u00e1, en el mundo de los humanos plenos, la semi\u00f3sfera imaginal. Esta plenitud imaginal est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, es intangible, pero no es una abstracci\u00f3n metaf\u00edsica ni se ubica en la esfera de lo sobrenatural, es concreta como es concreta una imagen y es de este mundo como lo es cada uno de nosotros \u2013o, mejor, es de este mundo como lo es la ley del valor.<\/li>\n<li>Lo imaginal se corre y te hace correr. Lo imaginal te conecta imaginalmente con la plenitud imaginal. Como te hace existir, te quer\u00e9s conectar a la red donde circula (red informacional o red de mercanc\u00edas), donde circula ella y donde circul\u00e1s vos (es decir, donde circula la imagen imaginal de esa vida y esas pr\u00e1cticas que, semiotiz\u00e1ndolas, te individ\u00faan como \u201cvos\u201d). Como te conecta y da placer (o sentidos u orientaciones) a tu existencia, como te hace ser vos, te introduc\u00eds en sus redes, emit\u00eds, recib\u00eds, imaginaliz\u00e1s. Pero esa conexi\u00f3n te conecta a una plenitud que se corre: la selfie de anteayer ya no te da me gustas, y la serie que ves hoy ya no la ven tus amigues, as\u00ed como la noticia que retwiteaste ayer con un comentario mordaz o celebratorio perder\u00e1 inter\u00e9s hoy; de la misma manera, el auto o la consola o las zapas a que aspir\u00e1s hoy ser\u00e1n poco ma\u00f1ana, pero no porque tu deseo se corre, sino porque esos productos obsolescen al ser renovados, y la tendencia a la que te plegaste hoy ser\u00e1 desplazada por otras muy pronto. Con hashtags o con noticias o con innovaciones, lo imaginal se corre y te hace correr \u2013tras hashtags o tras noticias o tras innovaciones.<\/li>\n<li>Pero lo imaginal es d\u00f3cil ante t\u00ed: no te <em>obliga<\/em> a amoldarte a las im\u00e1genes de plenitud. Solo te deja pocas alternativas. Es, por as\u00ed decir, un poder que te fuerza sin obligarte. Pues, como el capital financiero, te deja la alternativa de la inexistencia. De todas maneras, antes, mucho antes de que esta alternativa resulte explicitada, pod\u00e9s conectarte a la imagen de plenitud. No es necesario que tomes su molde, sino que te <em>conectes<\/em>; para existir en la din\u00e1mica de la imagen, es necesario un hilito y no una adecuaci\u00f3n (adecuaci\u00f3n ped\u00eda la representaci\u00f3n, mientras que la imaginalizaci\u00f3n pide mera concatenaci\u00f3n entre im\u00e1genes: entre \u201cvos\u201d y ese plato de comida, por ejemplo, o entre \u201cvos\u201d sonriente y un para\u00edso tur\u00edstico como paisaje, y entre esas concatenaciones y esas otras im\u00e1genes que dicen \u201cme gusta\u201d, y entre esta concatenaci\u00f3n y un retwiteo, y si las concatenaciones se extinguen o su frecuencia languidece, pide que emitas nuevamente, y as\u00ed busques nuevas concatenaciones). As\u00ed, pues, si la representaci\u00f3n forzaba a los signos que ligaba a acoplarse a su estela de sentido, hegemoniz\u00e1ndolos y homogeneiz\u00e1ndolos, lo imaginal exige mucho menos de las im\u00e1genes de m\u00ed y de t\u00ed: nos capta como \u00fanicos, nos muestra irrepetibles. La \u00fanica exigencia para lograr tan amigable existencia es que las im\u00e1genes con las que la logremos puedan introducirse en la red (si es la red comunicacional, deben ser digitales, deben poder circular con ciertos protocolos de comunicaci\u00f3n; si es la red de mercanc\u00edas, deben conectar con las im\u00e1genes de la red comunicacional y con los flujos monetarios). En otras palabras, lo imaginal <em>captura lo singular, no por su forma, no por su contenido, sino por su operatividad,<\/em> operatividad que es tu condici\u00f3n de existencia. El dispositivo imaginal no te impone im\u00e1genes, sino que te invita (con una invitaci\u00f3n casi imposible de declinar) a <em>operar<\/em> como opera \u00e9l. Lo imaginal no te pide, como hac\u00eda lo representacional, que seas uno m\u00e1s, no te pide que demuestres que sos parte del todo, sino que te diferencies \u2013diferencia que mostrar\u00e1n bien una selfie o un comentario a un video de youtube, o tus videos o tus \u00e1lbumes de fotos publicados en internet, pero tambi\u00e9n la mostrar\u00e1n un tatuaje y un detalle en tu atuendo y en tu tocado. As\u00ed lo imaginal tambi\u00e9n satisface la unicidad que seg\u00fan Bauman satisfacen los sentimientos.<\/li>\n<li>Y en el dispositivo imaginal <em>se pierde lo que puede darse en los encuentros.<\/em> A eso que puede darse en los encuentros no lo captura, como la representaci\u00f3n, aplast\u00e1ndolo, o reduci\u00e9ndolo a la mediaci\u00f3n del t\u00e9rmino exterior al encuentro, no lo moldea, sino que lo neutraliza o invisibiliza, o bien por la dificultad para volverlo discreto o circunferido, o bien por la facilidad para mostrarlo como interacci\u00f3n entre unidades discretas. (Ya volveremos sobre esto).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li>Retomemos la distinci\u00f3n entre una semiosis imaginal y una representacional desde el punto de vista del distinto beneficio que cada una le trae a lo semiotizado (porque el dominado existe gracias a la semiotizaci\u00f3n), y tambi\u00e9n desde el punto de vista del distinto padecimiento que induce cada una.\n<ol>\n<li>El beneficio, para el dominado, de la dominaci\u00f3n imaginal es una existencia subjetiva <em>libre<\/em> (libre en el sentido de suelta) y r\u00e1pida. Como es r\u00e1pida, como no exige adecuaci\u00f3n, se hace f\u00e1cil existir. El padecimiento estriba en que la existencia queda, por un lado, m\u00e1s o menos reducida a lo visible del existir (m\u00e1s estrictamente: a lo imaginalizable) y, por otro, queda a la vera de dejar de existir. Por r\u00e1pida y libre, la existencia obtenida es vol\u00e1til, precaria, acechada, y tambi\u00e9n poco intensa. Este padecimiento no es necesariamente vivido como tal, y en general no lo es \u2013solo lo adivinamos como el fondo de la ansiedad por emitir y recibir, por visibilizarse, ser visto, ver y hacer ver.\n<ol>\n<li>La imaginalizaci\u00f3n tiene para su reo un beneficio m\u00e1s: es el reo mismo el que emite. El dominado se siente independizado de la voz de un representante que hable por \u00e9l. La dominaci\u00f3n est\u00e1 en la relaci\u00f3n que el reo establece con los signos, y no en una censura expl\u00edcita o impl\u00edcita por parte de un centro trascendente. El sometimiento de este \u201csiervo voluntario\u201d no es una pasividad sino una proactiva operatoria semi\u00f3tica.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>El beneficio, para el dominado, de la dominaci\u00f3n representacional era una existencia con \u201cseguridad ontol\u00f3gica\u201d (dado que los t\u00e9rminos \u2013los ciudadanos, por ejemplo\u00ad\u2013 quedaban ligados a una Naci\u00f3n inmemorialmente anterior y presuntamente eterna, su existencia quedaba asegurada). La semiosis donde cada signo tomaba un sentido se <em>estructuraba<\/em> alrededor de un signo central, representante del todo; de tal modo, ella pod\u00eda <em>fijar<\/em> al signo (o su sentido). El padecimiento estribaba en que eso que ligaba tambi\u00e9n, necesariamente, obligaba, y eso que inscrib\u00eda tambi\u00e9n, necesariamente, ataba. Dicho de otro modo, para ligar un signo, era requisito previo que se adecuara \u2013que se amoldara (como el signo \u201cobrero\u201d, desde 1946, se lig\u00f3 a la Naci\u00f3n \u2013otro signo, pero trascendente\u2013 amold\u00e1ndose al relato peronista: columna vertebral y no cabeza, organizaci\u00f3n sindical como disciplina y no autonom\u00eda, etc.). Romper o hendir una cadena de significaci\u00f3n con un significado singular era sumamente dif\u00edcil; todo desplazamiento se hac\u00eda raro o, si ocurr\u00eda \u2013y claro que ocurr\u00eda\u00ad\u2013, se hac\u00eda imperceptible por el simple hecho de que lo que se presentaba solo cobraba existencia cuando se representaba (la presentaci\u00f3n obrera del 17\/10\/45 cuenta, para el movimiento peronista, cuando, llamada D\u00eda de la Lealtad y considerada preludio al d\u00eda de San Per\u00f3n, y no autoafirmaci\u00f3n, puede ser convertida en representaci\u00f3n). En este sentido, lo representacional evitaba lo singular por desconocimiento, pero tambi\u00e9n por poner, en el lugar donde lo singular se presentaba, una representaci\u00f3n. As\u00ed, la representaci\u00f3n propiciaba la repetici\u00f3n sin diferencia (no porque las diferencias no ocurrieran sino porque la representaci\u00f3n, o bien no las representaba, dej\u00e1ndolas fuera del campo del lenguaje, o bien las representaba como amenaza, reduci\u00e9ndolas a t\u00e9rmino proscripto). Este padecimiento no era necesariamente vivido como tal, y en general no lo era \u2013solo se adivinaba retrospectivamente, cuando una singularidad adven\u00eda y dislocaba la estructura de representaci\u00f3n.<\/li>\n<li>As\u00ed, desconocimiento y reconocimiento (dupla que Althusser consideraba propia de la ideolog\u00eda, que era semiosis representacional) hay tanto en la imaginalizaci\u00f3n como en la representaci\u00f3n, pero se dan por caminos distintos.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Frente a todo esto, \u00bfc\u00f3mo estar presentes en los encuentros y las relaciones?, \u00bfc\u00f3mo estar presentes cuando ya no es \u2013como en la representaci\u00f3n\u2013 una trascendencia la que nos ausenta de la situaci\u00f3n sino \u2013como en la imaginalizaci\u00f3n\u2013 una inmanencia la que nos desv\u00eda de nuestra situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo habitar los signos que somos, los signos que producimos, los signos que emitimos, los signos que recibimos? Con la expresi\u00f3n.<\/li>\n<li>Pero, antes de entrar en este conato de semiosis, quiero mencionar los diversos y profundos efectos de la imaginalizaci\u00f3n:\n<ol>\n<li>Ontol\u00f3gicos: existe lo que se ve, y no lo que se representa.<\/li>\n<li>Subjetivos: precariedad tal que no puede pensar (por temor al \u201csilencio\u201d, al vac\u00edo de emisiones). Somos gerentes de nuestra propia visibilidad. \u201cInseguridad ontol\u00f3gica.\u201d<\/li>\n<li>La imagen imaginal permite hacer relatos que no son grandes relatos y hacer sentido sin que el tiempo de la cultura sea un tiempo progresivo ni continuo. La temporalidad puede manejarse <em>ad hoc<\/em>.\n<ol>\n<li>El manejo <em>ad hoc<\/em> de la temporalidad puede verse en la serie <em>Gambito de dama<\/em>, donde el ajedrez es un ritmo sonoro m\u00e1s que un desarrollo l\u00f3gico pausado y progresivo. El ritmo sonoro lo dan las piezas al apoyarse, los relojes al presionarse, los bol\u00edgrafos al anotar la movida. De tal forma, no es necesario saber jugar ajedrez para disfrutar de la serie y tampoco lo es para sentir el suspenso y la tensi\u00f3n en cada partida de ajedrez que juega la protagonista. Como en el video \u201cCristina Kirchner Remix\u201d, lo que importa, en tiempos imaginales, es el ritmo y no el progreso hacia un sentido.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Pol\u00edticos electorales: un partido que maneje bien las operaciones imaginales puede ganar elecciones sin representar los intereses de sus votantes. Los votos ya no son delegaci\u00f3n de soberan\u00eda sino elecci\u00f3n del gestor m\u00e1s competente.<\/li>\n<li>Pol\u00edticos estatales:\n<ol>\n<li>el Estado no puede detener su emisi\u00f3n si quiere existir como el elemento m\u00e1s relevante de lo social. Debe emitir, debe hacer publicidad de s\u00ed mismo para ser percibido como un \u201cEstado presente\u201d (y no importa si esa presencia pasa por hacer cloacas, distribuir alimentos o apostar efectivos policiales en los barrios).<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<ul>\n<li>el Estado no precede, sino que procede. No hay lugares a priori sino big data y monitoreo (tanto a posteriori como en tiempo real).<\/li>\n<li>un movimiento puede imaginalizar que es el de los \u201970, que tiene ideolog\u00eda, que hay industrializaci\u00f3n, Estado de bienestar, que es irreversible, etc.<\/li>\n<li>hoy, cuando gobernar no es administrar un orden sino gestionar las contingencias (\u201cgesti\u00f3n <em>ad hoc<\/em>\u201d) e incluso crearlas (por ejemplo, los volquetes con piedras la noche anterior a las manifestaciones contra el presupuesto 2018, o el tweet de Macri diciendo \u201cque la final boca-river se juegue con visitantes\u201d), la gesti\u00f3n del flujo de obviedad es crucial: es lo que hace posible gestionar la opini\u00f3n p\u00fablica \u201cmacro\u201d y la emocionalidad \u201cmicro\u201d. Dicho crudamente: el sentido com\u00fan que en solidez era efecto de una hegemon\u00eda y de dispositivos como la escuela, hoy es efecto de dispositivos medi\u00e1ticos (\u00e9stos y la escuela se oponen como la temporalidad de Gran Relato y la fluida<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>).<\/li>\n<\/ul>\n<ol>\n<li>Pol\u00edtico-te\u00f3ricos. La forma general de los dispositivos de poder no es ya la del pan\u00f3ptico, como no lo es la forma de la semiosis (que no tiene un signo central y elevado).<\/li>\n<li>Epistemol\u00f3gicos: existe lo imaginalizado, y las afirmaciones deben conectar con, y no adecuarse a, lo que existe. Es posible la posverdad.<\/li>\n<li>Productivos: infoproducci\u00f3n. La producci\u00f3n es manipulaci\u00f3n de signos.<\/li>\n<li>Relacionales: La semiosis imaginal nos reduce a la interacci\u00f3n entre unidades discretas, circunferidas. Evita as\u00ed los encuentros (en tanto hallazgos o suplementos o pluses) y por lo tanto debilita las intensidades. Invisibiliza lo que ocurre entre. Reduce los encuentros a interacciones entre m\u00f3nadas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Tiqqun: \u201cEn cada tumultuoso nacimiento del amor, renace el deseo fundamental de transformarse transformando el mundo. El odio y la sospecha que los amantes suscitan en torno a ellos son la respuesta autom\u00e1tica y defensiva a la guerra que mantienen, por el solo hecho de amarse, contra un mundo en el que toda pasi\u00f3n debe despreciarse y morir.\u201d<\/p>\n<ol>\n<li>El asunto es expresar ese plus que se da entre las im\u00e1genes. Expresarlo antes o aparte de que sea imaginalizado (y atenti: lo m\u00e1s probable es que seamos nosotros mismos los que lo imaginalicemos).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li>Volviendo, \u00bfc\u00f3mo estar presentes en los encuentros y las relaciones?, \u00bfc\u00f3mo estar presentes cuando ya no es \u2013como en la representaci\u00f3n\u2013 una trascendencia la que nos ausenta de la situaci\u00f3n sino \u2013como en la imaginalizaci\u00f3n\u2013 una inmanencia la que nos desv\u00eda de nuestra situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo habitar los signos que somos, los signos que producimos, los signos que emitimos, los signos que recibimos? Con la expresi\u00f3n. Son procedimientos inventivos de <em>expresi\u00f3n<\/em>.<\/li>\n<li>La expresi\u00f3n es una forma de continuar las vibraciones de un encuentro. Las afectaciones mutuas impulsan a expresarlas; a su vez, las expresiones afectan a y son afectadas por quienes las reciben.\n<ol>\n<li>Resumo aqu\u00ed la expresi\u00f3n que dispar\u00f3 un algarrobo que afect\u00f3 a un poeta y a un par de pintores y al que suscribe. Para un relato m\u00e1s pormenorizado, remito al posteo \u201cLa cultura como cadena de expresiones\u201d en www.pablohupert.com.ar. Ese algarrobo (un \u00e1rbol de m\u00e1s de ochocientos a\u00f1os, enorme, imponente, hermoso) es un punto de atracci\u00f3n tur\u00edstica en Merlo, provincia de San Luis. Como todo punto tur\u00edstico, puede entrar en la din\u00e1mica imaginal (por ejemplo, en un portal-red como Trip Advisor, donde cada usuario pone comentarios y fotos) o puede entrar en una cadena de expresi\u00f3n, donde un poeta (A. E. Ag\u00fcero) canta un \u00e1rbol abri\u00e9ndole m\u00faltiples dimensiones, lo nomina \u201cAlgarrobo Abuelo\u201d y luego una pintora (B. N. Ram\u00edrez) le abre m\u00e1s dimensiones. Quien se deja afectar por el Algarrobo, percibe, gracias a Ag\u00fcero y Ram\u00edrez, esas dimensiones en el \u00e1rbol.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> Si no estuvieran esas expresiones, todo se reducir\u00eda a la plet\u00f3rica semiotizaci\u00f3n imaginal, que no deja percibir esas dimensiones. (Vale la pena resaltar que la proliferaci\u00f3n sin fin de im\u00e1genes imaginales es una reducci\u00f3n de dimensiones.)<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4843\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Algarrobo-de-BNR-220x300.jpg\" alt=\"Algarrobo de BNR\" width=\"220\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Algarrobo-de-BNR-220x300.jpg 220w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Algarrobo-de-BNR-150x205.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Algarrobo-de-BNR.jpg 491w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">El Algarrobo Abuelo pintado por Beatriz Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"14\">\n<li>Y tambi\u00e9n puede practicarse expresi\u00f3n con artefactos medi\u00e1ticos e im\u00e1genes digitales. A veces parece escucharse la invitaci\u00f3n a la presencia como una invitaci\u00f3n a salir de las redes de acci\u00f3n mental a distancia. Pero el desaf\u00edo es lograr que entrar \/ estar en las redes nos permita encontrar los encuentros \u2013o sea, <em>expresar<\/em> los encuentros.\n<ol>\n<li>Una expresi\u00f3n es la de A. Tosso y su \u201cPr\u00f3cer abstracto\u201d.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> En este video, los billetes hist\u00f3ricos del dinero argentino pasan r\u00e1pida y c\u00edclicamente, pixel\u00e1ndose en cada nuevo ciclo hasta desvanecerse. Esta obra usa recursos medi\u00e1ticos para expresar una sensaci\u00f3n que tenemos ante la semisecular devaluaci\u00f3n del dinero argentino. M\u00e1s que expresar un encuentro, dir\u00edamos quiz\u00e1s, expresa un toparse con un des-encuentro.<\/li>\n<li>Tambi\u00e9n emplea recursos fotogr\u00e1ficos la obra de G. Germano \u201cAusencias\u201d.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> All\u00ed muestra pares de fotos. Cada par de fotos muestra una foto de antes de la Dictadura y otra tomada en 2006. Ambas tienen un grupo de personas y son tomadas en el mismo lugar, pero en la segunda foto falta uno: es un amigo desaparecido. Con esta expresi\u00f3n aparece algo que se supone irrepresentable, que es la ausencia. Con estos pares de fotos, se muestra una dimensi\u00f3n invisible para la representaci\u00f3n e invisible para la imaginalizaci\u00f3n. Esta expresi\u00f3n, como todas las expresiones, hace dos cosas: por un lado, expresa un encuentro y por otro, produce un encuentro. El encuentro anterior aqu\u00ed expresado es con las siluetas de El Siluetazo de 1983 y la consigna \u201caparici\u00f3n con vida\u201d; el encuentro producido es el de nosotros, les que vemos la serie, con la desaparici\u00f3n.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Un signo o conjunto de signos expresan algo, no cuando est\u00e1 en ellos la cosa en s\u00ed (lo cual es imposible), sino cuando contin\u00faan una vibraci\u00f3n, un impulso de eso que se expresa. Los signos son polic\u00edacos cuando se dejan combinar por los requerimientos de la circulaci\u00f3n (el flujo de obviedad), y son pol\u00edticos cuando se dejan afectar por la fuerza de un encuentro real (un encuentro entre alteridades, que provoca una r\u00e9plica s\u00edsmica). Si los signos se conectan con la circulaci\u00f3n y no con la vibraci\u00f3n, entonces se desconectan de la inmanencia-presencia. Si se conectan con la vibraci\u00f3n, entonces, aun en internet, se conectan con la inmanencia-presencia, muerden un real.<\/li>\n<li>Ahora bien, como los signos al semiotizar construyen, la forma en que procedan ser\u00e1 la forma en que nos construyan; luego, si la semiotizaci\u00f3n conecta con el flujo de obviedad, entonces construye una subjetivaci\u00f3n incapaz, dir\u00eda Ignacio Lewkowicz, de habitar la situaci\u00f3n en la que est\u00e1, despotenciada de procesar subjetivamente el encuentro que la afecta, una subjetivaci\u00f3n capaz en cambio de tolerar la situaci\u00f3n en la que est\u00e1 conectando con lo que la saca de all\u00ed y la pone en el flujo de obviedad, en la red del semiocapital, apostando a tomar existencia de su introducci\u00f3n en ella.<\/li>\n<li>Ning\u00fan funcionamiento estable de los signos ha sido transparente jam\u00e1s. Pero hay momentos -\u00bffogonazos?- en que los signos <em>expresan<\/em> la potencia, lo real de un encuentro. No podemos \u2013ser\u00eda ingenuo- apostar a un funcionamiento semi\u00f3tico estable que no tenga algo de ideol\u00f3gico en el sentido de hacer desconocer lo real, algo de separador de lo com\u00fan de su potencia semi\u00f3tica (expresiva). Podemos apostar a la expresi\u00f3n viva de lo vivo y a avivarla tantas veces como sea posible ante su absorci\u00f3n en la vida \u201cinstituida\u201d (o, m\u00e1s bien, astituida<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>). Lo m\u00e1s probable es que en general nos ausentemos<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> y que ocasionalmente nos \u201cpresentifiquemos\u201d. Lo m\u00e1s probable es que en general imaginalicemos y ocasionalmente expresemos, que corrientemente semioticemos \u2013y seamos semiotizados\u2013 en el dispositivo imaginal, y que eventualmente semioticemos con pr\u00e1cticas de expresi\u00f3n.\n<ol>\n<li>Vivimos entre artefactos medi\u00e1ticos m\u00e1s que bajo instituciones mediadoras; en general, apurados por llegar al pr\u00f3ximo evento y ansiosos por no caer en la inexistencia, usaremos los artefactos medi\u00e1ticos de forma imaginal; a veces les inventaremos un uso expresivo y los convertiremos en h\u00e1bitat de encuentros.<\/li>\n<li>Si este es el caso, tendremos con ellos una relaci\u00f3n de plataforma.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> Los dispositivos de la segunda fluidez no tienen lo que Badiou llama estado de la situaci\u00f3n, esa instancia trascendente que vigila y fija a los particulares de la situaci\u00f3n a una funci\u00f3n, y por esto est\u00e1 la posibilidad de abrir \u201cm\u00e1s-all\u00e1s\u201d de las astituciones y las mediatizaciones sin salirse de ellas (cosa que por lo dem\u00e1s estimo imposible).<\/li>\n<li>Si damos con una relaci\u00f3n de plataforma, los artefactos medi\u00e1ticos se convierten en mediadores. \u201cAhora bien, cuando, en la red, se produce un encuentro -con otra persona o varias, con un lugar, con una idea&#8230;- [\u2026], los medios pasan a valer como mediadores (y no mediatizadores), y se disuelve su fetiche.\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<li>Atenci\u00f3n. La imaginalizaci\u00f3n no hace que me ausente yo o mi grupo. La expresi\u00f3n no hace que se presentifique yo o su grupo, sino el encuentro, la potencia de un encuentro, un <em>entre<\/em>. La cuesti\u00f3n que nos planteamos es expresar el <em>entre<\/em> que no es mera interacci\u00f3n entre unidades discretas, sino encuentro sorpresivo y\/o tejido com\u00fan, como hizo M. Ikonomopoulo en esta foto o el CFP 24 en este mapa de la econom\u00eda social del barrio de Flores. Expresar eso que, para usar las palabras de Ranci\u00e8re, no tiene raz\u00f3n de ser visto en el r\u00e9gimen sensible dominante (en la imaginalizaci\u00f3n).<\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4840\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/ikonomopoulo-300x243.jpg\" alt=\"ikonomopoulo\" width=\"300\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/ikonomopoulo-300x243.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/ikonomopoulo-150x121.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/ikonomopoulo.jpg 507w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ikonomopoulo, de la serie \u201cLos espacios entre nosotros\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4841\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/mapeo-eco-social-de-Flores-224x300.jpg\" alt=\"mapeo eco social de Flores\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/mapeo-eco-social-de-Flores-224x300.jpg 224w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/mapeo-eco-social-de-Flores-150x201.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/mapeo-eco-social-de-Flores.jpg 528w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mapeo colectivo de la econom\u00eda social y solidaria del barrio de Flores.<\/p>\n<ol start=\"19\">\n<li>As\u00ed, pues, una \u00e9tica de la expresi\u00f3n: deberemos estar atentos a los encuentros, una percepci\u00f3n sensible a aquello de cada cuerpo que no es el yo imaginal sino la afectaci\u00f3n por un encuentro. Una exposici\u00f3n de cada quien a las vibraciones en aquello del cuerpo que no ha sido tomado por la imaginalizaci\u00f3n y puede afirmarse con signos vibrantes. (Estas vibraciones, por supuesto, no son una sustancia del cuerpo, sino efecto de los encuentros.)<\/li>\n<li>Esta es la apuesta; no es un programa voluntarista, sino un impulso vital por sentir vitalidad en los signos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[contin\u00faa en \u00ab<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-ii-la-expresion\/\">Una exposici\u00f3n II: La expresi\u00f3n<\/a>\u00ab]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Material preparatorio para la exposici\u00f3n en las jornadas <em>Jam\u00e1s Tan Cerca. Mediatizaci\u00f3n, lenguajes y pol\u00edtica<\/em>, FM La Tribu, Buenos Aires, septiembre de 2018. Se puede escuchar la grabaci\u00f3n de la exposici\u00f3n en: \u00ab<a title=\"La imagen imaginal. Un dispositivo sin pan\u00f3ptico\" href=\"https:\/\/www.ivoox.com\/imagen-imaginal-un-dispositivo-sin-panoptico-audios-mp3_rf_92434529_1.html\" data-tracking-impression=\"\" data-tracking-click=\"\">La imagen imaginal. Un dispositivo sin pan\u00f3ptico<\/a>\u00ab.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><em>El ser y el acontecimiento<\/em>, Buenos Aires, Manantial, 1999 [1988], p. 35, cursivas en el original.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Usamos el t\u00e9rmino polic\u00eda en el sentido que le da Ranci\u00e8re siguiendo a Foucault: pol\u00edtica de la dominaci\u00f3n. Pero veamos la propia definici\u00f3n de Ranci\u00e8re:<\/p>\n<p>\u201cHay que reconocer dos l\u00f3gicas del ser-juntos humano que en general se confunden bajo el nombre de pol\u00edtica [\u2026] Generalmente se denomina pol\u00edtica al conjunto de los procesos mediante los cuales se efect\u00faan la agregaci\u00f3n y el consentimiento de las colectividades, la organizaci\u00f3n de los poderes, la distribuci\u00f3n de los lugares y funciones y los sistemas de legitimaci\u00f3n de esta distribuci\u00f3n. Propongo dar otro nombre a esta distribuci\u00f3n y al sistema de estas legitimaciones. Propongo llamarlo polic\u00eda. No hay duda de que esta designaci\u00f3n plantea algunos problemas. La palabra polic\u00eda evoca corrientemente lo que se llama la baja polic\u00eda, los cachiporrazos de las fuerzas del orden y las inquisiciones de las polic\u00edas secretas, pero esta identificaci\u00f3n restrictiva puede ser tenida por contingente. Michel Foucault demostr\u00f3 que, como t\u00e9cnica de gobierno, la polic\u00eda definida por los autores de los siglos XVII y XVIII se extend\u00eda a todo lo que concierne al \u00abhombre\u00bb y su \u00abfelicidad\u00bb. La baja polic\u00eda no es m\u00e1s que una forma particular de un orden m\u00e1s general que dispone lo sensible en lo cual los cuerpos se distribuyen en comunidad.<\/p>\n<p>[\u2026] La distribuci\u00f3n de los lugares y las funciones que define un orden policial depende tanto de la espontaneidad supuesta de las relaciones sociales como de la rigidez de las funciones estatales. [\u2026] De este modo, la polic\u00eda es primeramente un orden de los cuerpos que define las divisiones entre los modos del hacer, los modos del ser y los modos del decir, que hace que tales cuerpos sean asignados por su nombre a tal lugar y a tal tarea; es un orden de lo visible y lo decible que hace que tal actividad sea visible y que tal otra no lo sea, que tal palabra sea entendida como perteneciente al discurso y tal otra al ruido. Es por ejemplo una ley de polic\u00eda que hace tradicionalmente del lugar de trabajo un espacio privado no regido por los modos del ver y del decir propios de lo que se denomina el espacio p\u00fablico, donde el tener parte del trabajador se define estrictamente por la remuneraci\u00f3n de su trabajo. La polic\u00eda no es tanto un \u00abdisciplinamiento\u00bb de los cuerpos como <em>una regla de su aparecer<\/em>, <em>una configuraci\u00f3n<\/em> de las ocupaciones y las propiedades de los espacios donde esas ocupaciones se distribuyen.<\/p>\n<p>Propongo ahora reservar el nombre de pol\u00edtica a una actividad bien determinada y antag\u00f3nica de la primera: la que rompe la configuraci\u00f3n sensible donde se definen las partes y sus partes o su ausencia por un supuesto que por definici\u00f3n no tiene lugar en ella: la de una parte de los que no tienen parte\u2026 La actividad pol\u00edtica es la que desplaza a un cuerpo del lugar que le estaba asignado o cambia el destino de un lugar; <em>hace ver lo que no ten\u00eda raz\u00f3n para ser visto<\/em>.\u201d (<em>El desacuerdo<\/em>, Nueva Visi\u00f3n, Buenos Aires, 1996, pp. 43-5).<\/p>\n<p>Para nosotros, la imaginalizaci\u00f3n es una polic\u00eda de los signos, mientras reservamos el mote de expresi\u00f3n a la pol\u00edtica de los signos. \u00bfQu\u00e9 es lo sojuzgado por la imaginalizaci\u00f3n? Ser\u00e1n las expresiones singulares las que nos digan qu\u00e9 es lo que la polic\u00eda de los signos impide ver. La pol\u00edtica expresiva produce, con la materia prima de una vibraci\u00f3n sensible, la dimensi\u00f3n real que la polic\u00eda imaginal invisibiliza e insensibiliza una y otra vez. Volveremos sobre la expresi\u00f3n m\u00e1s abajo en este texto y en otros cap\u00edtulos de este volumen.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> F\u00e9lix Luna, *Los Caudillos*, Buenos Aires, Pe\u00f1a Lillo, 1983 [1966], p. 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a><em>Vida l\u00edquida<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2006, p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u201c\u00bfC\u00f3mo hacemos, qu\u00e9 operaciones concretas, intensifican el sentido de la presencia? \u00bfQu\u00e9 intervenciones o movimientos logran que el encuentro \u00e1ulico devenga n\u00facleo aglutinador de los aprendizajes que vienen dispersos? \u00bfQu\u00e9 operaciones presentifican en la escuela, es decir, convocan a los cuerpos para que est\u00e9n ah\u00ed incluyendo el divino tesoro de su atenci\u00f3n?\u201d (https:\/\/t-d-x.com.ar\/nro8\/editorial\/).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SqayDnQ2wmw.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=TFSsJE2UhIU.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ver <em>El bienestar en la cultura<\/em>, cap. IV, \u201cEl tiempo fluido\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Esto se ampl\u00eda en el posteo mencionado.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=z2e9Xywy-GQ.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>http:\/\/www.gustavogermano.com\/#ausencias.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Ver el cap\u00edtulo \u201cEl Siluetazo, su estela y los derechos humanos como sismos de expresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Ver <em>Esto no es una instituci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del par instituido-instituyente.<\/em> Red Editorial, Buenos Aires, 2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u201cEl cuerpo separado de su potencia, mediatizado, ya no alimenta al cuerpo de mundo sino [que lo subordina] a un \u00abpara\u00bb ausente: para estar al tanto, para enriquecerse, para ser visto, para avanzar en la carrera&#8230; para, para, para: ser-para, separando vida y presencia.\u201d (A. Valle, <a href=\"http:\/\/sololascosas.blogspot.com\/\">http:\/\/sololascosas.blogspot.com\/<\/a> 2016\/05\/subjetividad-mediatica-notas.html).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ver <em>Esto no es una instituci\u00f3n<\/em>\u2026 pp. 86 y ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> A. Valle, \u201cSubjetividad medi\u00e1tica (notas).\u201d, revista <em>Campo Grupal<\/em>, abril 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[1] &nbsp; Antes de comenzar dir\u00e9 que el asunto que quiero plantear es que lo que queremos llegar a expresar es el plus que se da entre las im\u00e1genes. Expresarlo antes o aparte de que sea imaginalizado (y atenci\u00f3n: lo m\u00e1s probable es que seamos nosotros mismos los que lo imaginalicemos). Ahora comienzo. Soy historiador. &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-i-la-imaginalizacion\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Una exposici\u00f3n I: la imaginalizaci\u00f3n\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":4856,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[642,506,12],"tags":[72,451,543,452,199,644,450,405,648,643,646,329,638,588,650,553,449,647,448,495,645,649,532],"class_list":["post-4839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-esto-no-es-una-representacion","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-fluidez","tag-bauman","tag-dispositivo","tag-durkheim","tag-expresion","tag-imagen","tag-imagenes","tag-imaginal","tag-imaginalizacion","tag-jamas-tan-cerca","tag-patron-oro","tag-razon","tag-representacion","tag-representacional","tag-semiocapitalismo","tag-semiologia","tag-semiosis","tag-semiotica","tag-sentimiento","tag-signos","tag-tarde","tag-tocqueville","tag-valle","tag-weber","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4839"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4858,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4839\/revisions\/4858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4856"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}