{"id":4849,"date":"2022-10-01T18:43:36","date_gmt":"2022-10-01T21:43:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=4849"},"modified":"2022-09-25T19:12:22","modified_gmt":"2022-09-25T22:12:22","slug":"una-exposicion-ii-la-expresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-ii-la-expresion\/","title":{"rendered":"Una exposici\u00f3n II: la expresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: right;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/h2>\n<p>[este post es una continuaci\u00f3n de \u00ab<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-i-la-imaginalizacion\/\">Una exposici\u00f3n I: la imaginalizaci\u00f3n<\/a>\u00ab, pero puede leerse por separado]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>\u201cSeg\u00fan los t\u00e9rminos de una distinci\u00f3n que introdujo Jacques Ranci\u00e8re,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> es oportuno <em>distinguir entre una polic\u00eda y una pol\u00edtica<\/em> de las im\u00e1genes. Accesoriamente represiva en los momentos de crisis bajo la forma expl\u00edcita de la censura, la polic\u00eda de las im\u00e1genes se traduce sobre todo por el establecimiento de un orden positivo que <em>define las condiciones de acceso a la visibilidad<\/em> [\u2026]; regular y legisladora sobre el dominio de la percepci\u00f3n com\u00fan, <em>censura menos de lo que conforma<\/em>, repite, prescribe. Una pol\u00edtica de las im\u00e1genes debe ser entendida en el sentido de <em>la excepci\u00f3n que viene a perturbar el reino de las normas perceptivas<\/em> a trav\u00e9s de un cambio de r\u00e9gimen de las im\u00e1genes que trastornan o contradicen las identificaciones recibidas. Desviaci\u00f3n es el t\u00e9rmino apropiado a este cambio; no hay costado y desplazamiento que muestren de otra manera y otra cosa, al mismo tiempo que no hay descuartizamiento que tense la escena de lo visible hasta el desgarro que manifiesta sus l\u00edmites, sus olvidos y sus imposturas. Si tiene como efecto el volver visible lo invisible, <em>no es para acoger favorablemente una trascendencia de lo irrepresentable sino para dar lugar a lo excluido por la instituci\u00f3n misma de la escena de lo visible<\/em>. Lo visible nunca es tan puro como lo quisiera la fenomenolog\u00eda, es una escena de montaje compleja, un dispositivo articulado por un sistema de configuraci\u00f3n y de nominaci\u00f3n que no vuelve visibles seres, cosas, lugares y relaciones sin ocultar otros. Siempre una imagen esconde otra.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Para distinguir una semiotizaci\u00f3n que sujeta de una que subjetiva, para distinguir una semiotizaci\u00f3n que emancipa de una que domina, no es necesario, como creen los denunciadores profesionales o de vocaci\u00f3n, dar con un objeto o un sujeto censurado; la censura y la denuncia de la misma se\u00f1alan, en principio, una diferencia cuantitativa de poder (entre uno m\u00e1s poderoso y otro menos poderoso), y nosotros debemos dar con una diferencia cualitativa entre un poder y una potencia. Esta potencia ser\u00e1 un real que no existir\u00e1 si no logramos semiotizarla; dicho de otra manera, existir\u00e1 al modo de una insistencia sin consistencia, como una potencia de la cual estaremos separados si no podemos expresarla. Pero \u2013aqu\u00ed est\u00e1 la mayor dificultad\u2013, <em>tambi\u00e9n estaremos separados de ella si logramos imaginalizarla<\/em>, pues la imaginalizaci\u00f3n les da a las cosas y personas poder de circulaci\u00f3n, poder de ser vistos, y estos poderes pueden separarlas de las potencias incluso antes de ser censuradas e incluso nunca siendo censuradas. Lo definitorio de la semiosis polic\u00edaca no es tanto que reprima o censure, sino que constituye entes impotentes, pues la misma l\u00f3gica de su constituci\u00f3n polic\u00edaca separa a las pr\u00e1cticas de sus potencias; una constituci\u00f3n polic\u00edaca separa a un cuerpo de su potencia; la din\u00e1mica semi\u00f3tica polic\u00edaca constituye y despolitiza en un mismo movimiento. La neutralizaci\u00f3n de la potencia no ocurre tanto por un accionar represivo de la polic\u00eda sino por un accionar constitutivo y anterior, por un accionar \u2018positivo\u2019 antes que uno \u2018negativo\u2019. Esto, por supuesto, no quita que una potencia que ha logrado una expresi\u00f3n que circula y visibiliza, y que en su circulaci\u00f3n produce r\u00e9plicas s\u00edsmicas que multiplican la expresi\u00f3n, y que la visibilizaci\u00f3n imaginal no logra neutralizar, sea invisibilizada o censurada o bloqueada (los procedimientos m\u00e1s visibles y famosos de la polic\u00eda; no, sin embargo, los decisivos).<\/p>\n<p>La potencia es separada de los cuerpos en el mismo momento en que son individuados por la semiotizaci\u00f3n dominante. Cada cuerpo, cada pr\u00e1ctica delimitada, cada yo circunferido, es as\u00ed separado de eso no determinado de s\u00ed que llamamos potencia o poder de afectar y ser afectada. Como la potencia no es un atributo ni una propiedad de la pr\u00e1ctica individuada, sino que se da en el afectar y ser afectadas las pr\u00e1cticas, la potencia es un entre: no les pertenece a los entes sino a lo que se les escapa. Toda potencia se da en un <em>entre<\/em>, y se encuentra entre los entes (pero lo contrario no es necesariamente cierto: no todos los entre los entes producen potencias o albergan posibles). En fin, en la imaginalizaci\u00f3n, \u201clos encuentros son reducidos a interacci\u00f3n\u201d, como dice Tiqqun en <em>La hip\u00f3tesis cibern\u00e9tica<\/em>. Nuevamente vemos el car\u00e1cter <em>constructivo<\/em> de la semiosis dominante: no impide la interacci\u00f3n sino que la estimula \u2013pues, a mayor interacci\u00f3n, menor encuentro, menor <em>entre<\/em>; a mayor interacci\u00f3n, mayor neutralizaci\u00f3n de posibles insospechados. Dice Tiqqun del encuentro: \u201cEn cada tumultuoso nacimiento del amor, renace el deseo fundamental de transformarse transformando el mundo. El odio y la sospecha que los amantes suscitan en torno a ellos son la respuesta autom\u00e1tica y defensiva a la guerra que mantienen, por el solo hecho de amarse, contra un mundo en el que toda pasi\u00f3n debe despreciarse y morir.\u201d No mantienen una guerra porque los atributos de estos amantes <em>sean<\/em> los del guerrero, sino porque aman; no por las propiedades que los signos les han otorgado, sino <em>por los posibles que el encuentro ha producido<\/em>.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s Tiqqun idealiza el amor y el \u201cdeseo fundamental\u201d, pero retengamos esta idea: La imaginalizaci\u00f3n desprecia eso con lo que nos encontramos en los encuentros. La representaci\u00f3n tambi\u00e9n lo hac\u00eda, pero de modo distinto.<\/p>\n<p>La representaci\u00f3n lo evitaba por mediaci\u00f3n del signo central. Podr\u00edamos decir que en la representaci\u00f3n los encuentros quedaban reducidos a ligaduras y acoples m\u00e1s que a interacciones: amarse quedaba sumergido en su representaci\u00f3n matrimonial; los encuentros quedaban imperceptibles al ser sumergidos en formas instituidas. Si en la representaci\u00f3n la percepci\u00f3n del entre era evitada por mediaci\u00f3n, en la imaginalizaci\u00f3n es evitada por interacci\u00f3n entre unidades discretas y circulaci\u00f3n de las mismas. Insisto: tanto la mediaci\u00f3n como la interacci\u00f3n constituyen cosas y personas, y constituyendo despotencian, pero lo hacen de formas distintas. (Estas formas distintas, vale aclararlo, no son opciones disponibles por igual, pues las trascendencias y sus s\u00f3lidas mediaciones se han tornado inviables en las condiciones contempor\u00e1neas, posrepresentacionales.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>) Ahora bien, tomemos una pr\u00e1ctica cualquiera (un yo, una empresa, un servicio o producto, una canci\u00f3n o un auto, una mercanc\u00eda o un destino tur\u00edstico), \u00bfser\u00eda posible, para ella, evitar la interacci\u00f3n, evitar la emisi\u00f3n, abstenerse de circular? Claramente, no es imposible, pero raya lo imposible que una pr\u00e1ctica mercantil (incluyo al yo, que, como sabemos, es un yo-marca) quiera no existir en la red y caer en la incerteza de existir en lo que podr\u00edamos con Bifo llamar \u201cel protomundo\u201d. En fin, evitar todo eso es asumir la posibilidad de la inexistencia. Y, para una pr\u00e1ctica que ya existe \u2013precariamente, por supuesto\u2013 el acecho de inexistencia es un poderoso movilizador a existir practicando automatismos, un poderoso condicionante que la compele a interactuar, emitir, ver, escrolear, opinar, circular, para existir, para ser alguien entre los humanos y las humanas. As\u00ed, el acecho de inexistencia, las ansias de existencia, compelen a la imaginalizaci\u00f3n, que es tanto como una compulsi\u00f3n a obviar los encuentros, y, si ocurren, a obviar tambi\u00e9n lo que se encuentra en los encuentros. Esta precariedad constitutiva, este acecho de inexistencia, esta febrilidad por existir, aumenta la credulidad en todo lo circunferido y circulante. Cada qui\u00e9n, solo, es reo de imaginalizaci\u00f3n \u2013y tambi\u00e9n es reo de interacci\u00f3n en tanto unidad circunferida. Cada qui\u00e9n, interactuando, es reo de la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, \u00bfqu\u00e9 hacemos?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacer que los encuentros que tienen lugar tengan lugar? Que tengan lugar significar\u00eda que nos constituyamos a partir de ellos, que los <em>entres<\/em> y sus pasiones intensifiquen su presencia. \u00bfC\u00f3mo constituirnos a partir de los posibles que los encuentros muestran? \u00bfC\u00f3mo \u201cpresentificar\u201d, dir\u00eda Valle, los encuentros? Para empezar, semiotiz\u00e1ndolos. A la semiotizaci\u00f3n que hace que los encuentros que tienen lugar tengan lugar podemos llamarla <em>expresi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un signo o conjunto de signos expresan algo, no cuando est\u00e1 en ellos la cosa en s\u00ed (lo cual es imposible), sino cuando contin\u00faan una vibraci\u00f3n, un impulso de eso que se expresa. Los signos son polic\u00edacos cuando se dejan combinar por los requerimientos de la circulaci\u00f3n (flujo de obviedad), y son pol\u00edticos cuando se dejan afectar por la fuerza de un encuentro real (un encuentro entre alteridades, que provoca lo que Vauday llama una r\u00e9plica). Si los signos se conectan con la circulaci\u00f3n, entonces se desconectan de la inmanencia-presencia. Si se conectan con la vibraci\u00f3n, se conectan con la inmanencia-presencia (Vauday llama <em>r\u00e9plica <\/em>a esta conexi\u00f3n para condensar dos de los sentidos de la palabra: por un lado, el sentido s\u00edsmico; por otro, el sentido de respuesta; as\u00ed, una expresi\u00f3n compondr\u00eda afectaci\u00f3n vibratoria o s\u00edsmica y respuesta semi\u00f3tica, pero no cerrando una \u2018ida\u2019 de la comunicaci\u00f3n con una \u2018vuelta\u2019 de la misma sino expandiendo la afectaci\u00f3n con imprevisibles r\u00e9plicas).<\/p>\n<p>Ahora bien, como los signos al semiotizar construyen, la forma en que procedan ser\u00e1 la forma en que nos construyan; luego, si la semiotizaci\u00f3n conecta con el flujo de obviedad, entonces construye una subjetivaci\u00f3n que Agust\u00edn Valle llamar\u00eda <em>ausente<\/em>; incapaz, dir\u00eda, Ignacio Lewkowicz, de habitar la situaci\u00f3n en la que est\u00e1, despotenciada de procesar subjetivamente el encuentro que la afecta, una subjetivaci\u00f3n capaz, en cambio, de tolerar la situaci\u00f3n en la que est\u00e1 conectando con lo que la saca de all\u00ed y la pone en el flujo de obviedad, en la red del semiocapital, apostando a tomar existencia de su introducci\u00f3n en ella.<\/p>\n<p>Ning\u00fan funcionamiento estable de los signos ha sido transparente jam\u00e1s. Pero hay momentos \u2013fogonazos\u2013 en que los signos <em>expresan<\/em> la potencia, lo real de un encuentro. No podemos \u2013ser\u00eda ingenuo\u2013 apostar a un funcionamiento semi\u00f3tico estable que no tenga algo de ideol\u00f3gico en el sentido de hacer desconocer lo real, algo de separador de lo com\u00fan de su potencia semi\u00f3tica (expresiva). Podemos apostar a la expresi\u00f3n viva de lo vivo y a avivarla tantas veces como sea posible ante su absorci\u00f3n en la vida \u201cinstituida\u201d o \u2013como hoy nada est\u00e1 instituido\u2013 vida \u201castituida\u201d o vida mainstream. Lo m\u00e1s probable es que en general nos ausentemos y que ocasionalmente nos \u201cpresentifiquemos\u201d. Lo m\u00e1s probable es que en general imaginalicemos y ocasionalmente expresemos, que corrientemente semioticemos \u2013y seamos semiotizados\u2013 en el dispositivo imaginal y que eventualmente semioticemos con pr\u00e1cticas de expresi\u00f3n. Vivimos entre artefactos medi\u00e1ticos m\u00e1s que bajo instituciones mediadoras; en general, apurados por llegar al pr\u00f3ximo evento y ansiosos por no caer en la inexistencia, usaremos los artefactos medi\u00e1ticos de forma imaginal; a veces les inventaremos un uso expresivo y los convertiremos en h\u00e1bitat de encuentros. Esta es la apuesta; no es un programa voluntarista, sino un impulso vital a ver vitalidad en los signos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n no es necesariamente m\u00e1s adecuada: no es m\u00e1s potente<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> que la imaginalizaci\u00f3n porque escape hacia la representaci\u00f3n. En tanto pr\u00e1ctica semi\u00f3tica potente no restaura los poderes de la pr\u00e1ctica semi\u00f3tica representacional. Tampoco la expresi\u00f3n es necesariamente m\u00e1s duradera y menos precaria que la imaginalizaci\u00f3n: no es m\u00e1s potente que \u00e9sta porque asegure una inscripci\u00f3n y una seguridad ontol\u00f3gica a la cosa o cuerpo semiotizados. Como pr\u00e1ctica semi\u00f3tica potente no cancela los poderes de la pr\u00e1ctica semi\u00f3tica imaginal. Lo que s\u00ed hace es semiotizar un com\u00fan, dar visibilidad o hacer perceptible (con im\u00e1genes y\/o palabras, pero tambi\u00e9n con ruidos y\/o sonidos y\/o movidas de las llamadas \u201cperform\u00e1ticas\u201d,<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> pa\u00f1uelos, objetos,<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> etc.) la existencia de eso que, en la imaginalizaci\u00f3n, el mainstream semi\u00f3tico, no existe porque no es percibido. Con Ranci\u00e8re quiz\u00e1s dir\u00edamos que la expresi\u00f3n redistribuye lo sensible pues hace perceptible una parte que no contaba; aunque la expresi\u00f3n muchas veces hace algo m\u00e1s radical, pues hace perceptible algo que ni siquiera llegaba a existir como parte que no contaba: por ejemplo, un amor u otro afecto. As\u00ed, en el Bachillerato Popular \u201cSol del Sur\u201d, un grupo pint\u00f3 un mural con la frase \u201cAqu\u00ed se respira lucha\u201d y un pu\u00f1o rompiendo una cadena. Ese mural expres\u00f3 una vibraci\u00f3n que hasta entonces profes y estudiantes no hab\u00edamos percibido: en la cotidianeidad del bachi, adem\u00e1s de tizas y pizarrones, adem\u00e1s de sillas, personas, clases, marchas al Ministerio de educaci\u00f3n, hay lucha cotidiana de profes y estudiantes para estar all\u00ed haciendo de ese espacio una escuela; lucha cotidiana para tener una escuela que ning\u00fan ministerio dispuso abrir y para estar en ella de una manera hospitalaria que ninguna escuela ministerial practica.<\/p>\n<p>Una potencia de la expresi\u00f3n est\u00e1 en su capacidad de entretejer la existencia de ese com\u00fan que constituimos sin saberlo, sin siquiera percibirlo, o percibi\u00e9ndolo de manera muy poco compartible. Esto es, o no lo percibimos, o lo percibimos tan difusamente, tan sin semiotizar, que no podemos comunicarlo y decirlo en com\u00fan, sentirlo en com\u00fan. Dicho sencillamente: la potencia de la expresi\u00f3n est\u00e1 en su capacidad de expresar lo com\u00fan com\u00fanmente. La expresi\u00f3n expresa un <em>entre<\/em> que se da entre nosotros y que no es reductible ni a la suma de cada uno ni forma un todo; al expresar ese <em>entre<\/em>, presentifica un nosotros que no es vos, \u00e9l, ella y yo sino eso que en nuestra cooperaci\u00f3n se constituye, y que no llega a consistir si no lo expresamos. Al hacerlo, se torna existente para nosotros mismos y no solamente para la red, para \u201clos dem\u00e1s\u201d. La potencia de la expresi\u00f3n, as\u00ed, est\u00e1 en que concibe, hace nacer, le da una figura pensable a algo que no la ten\u00eda ni para nosotros ni para otros, o a una dimensi\u00f3n nueva y reci\u00e9n descubierta de ese algo. Eso, para decirlo con los claros t\u00e9rminos de Valle, intensifica la presencia nuestra \u2013pero no tanto la de cada uno, sino la del com\u00fan o nosotrxs que constituimos, la del nosotros que configura y nos configura. Podr\u00edamos decirlo as\u00ed: si un com\u00fan es el agenciamiento transindividual de un sustrato ontol\u00f3gico com\u00fan (lo preindividual), ese agenciamiento se compone no solo de las pr\u00e1cticas y las fuerzas que all\u00ed se combinan y afectan mutuamente, sino tambi\u00e9n de las expresiones que ah\u00ed lo nominan; en otras palabras, no hay com\u00fan ni agenciamiento sin constituci\u00f3n o composici\u00f3n; esta composici\u00f3n es inconcebible sin expresi\u00f3n (por ejemplo, el com\u00fan BP \u201cSol del Sur\u201d es inconcebible sin el mural que expresa \u201cAqu\u00ed se respira lucha\u201d).<\/p>\n<p>Otra potencia de la expresi\u00f3n es que transmite las vibraciones que movieron a producir los signos. Una vibraci\u00f3n se expresa en signos vibrantes que generan nuevas vibraciones que requerir\u00e1n expresarlas en nuevos signos vibrantes. Quiz\u00e1s, incluso, los nuevos signos act\u00faen sobre los primeros generando nuevas vibraciones que requerir\u00e1n expresarlas en nuevos signos vibrantes\u2026 En cuanto encadenamiento infinito de expresi\u00f3n, la expresi\u00f3n es una pr\u00e1ctica semi\u00f3tica abierta, expansiva, exploratoria, intensa. Un poco como la representaci\u00f3n, \u201crepresenta\u201d algo, pero a diferencia de ella, no lo cierra ni lo ancla a un signo trascendente (en este sentido, lo <em>presenta<\/em>). Un poco como la imaginalizaci\u00f3n, es conectiva y busca visibilidad y circulaci\u00f3n de la visibilidad, pero no lo hace tanto conectando con las im\u00e1genes ya aceptadas y la b\u00fasqueda de likes (esas y estos est\u00e1n en el m\u00e1s all\u00e1<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>) como conectando con lo que encontramos en el ac\u00e1, en la situaci\u00f3n; en este sentido, a diferencia de la imaginalizaci\u00f3n, muerde un real vibratorio sensible, explora su densidad y contin\u00faa y hace continuar su intensidad. La intensificaci\u00f3n de la presencia no se da si no se da a la vez una intensificaci\u00f3n de la semiosis, o sea, una expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Material preparatorio para la exposici\u00f3n en las jornadas <em>Jam\u00e1s Tan Cerca. Mediatizaci\u00f3n, lenguajes y pol\u00edtica<\/em>, FM La Tribu, Buenos Aires, septiembre de 2018.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El lector puede ver esta distinci\u00f3n en la segunda nota al pie de \u201cUna exposici\u00f3n: la imaginalizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> P. Vauday, <em>La invenci\u00f3n de lo visible<\/em>, Buenos Aires, Letra n\u00f3mada, 2009, p. 29, subrayados nuestros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ver la Introducci\u00f3n, apartado II.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ser\u00eda m\u00e1s correcto decir que la expresi\u00f3n \u2013semiosis pol\u00edtica\u2013 es potente y la imaginalizaci\u00f3n \u2013semiosis polic\u00edaca\u00ad\u2013 no lo es. La polic\u00eda y sus formas no es potente sino poderosa. Si decimos que la expresi\u00f3n es \u201cm\u00e1s potente\u201d es en parte por comodidad de la comunicaci\u00f3n y en parte porque ninguna pr\u00e1ctica efectiva es absolutamente potente o absolutamente poderosa (esas purezas son lujos que nos podemos dar en los conceptos, cuya potencia es, justamente, discernir cualidades en las pr\u00e1cticas \u2013activa o reactiva, potente o poderosa, pol\u00edtica o polic\u00edaca).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Me refiero a instalaciones, obras de teatro, intervenciones callejeras, incluso construcciones m\u00e1s duraderas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> En la presentaci\u00f3n del libro <em>Linchamientos<\/em>, el 20\/11\/15, distribuimos \u201clinchifijos\u201d (una mezcla de crucifijo y crucifixi\u00f3n linchadora) hechos por Celina Capelo. Otros objetos tambi\u00e9n pueden ser los que se venden en una feria (una remera estampada, una artesan\u00eda alusivas al nosotros en cuesti\u00f3n).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Lo que es necesario precisar es que es un m\u00e1s all\u00e1 terrenal: no es el cielo divino, sino el brillo del consumo y de la fama. Lo hist\u00f3ricamente singular de la imaginalizaci\u00f3n estriba en que no nos quita de la situaci\u00f3n por remisi\u00f3n a una trascendencia (sea Dios, el Saber, la Naci\u00f3n) sino por deriva a m\u00faltiples inmanencias (el trabajo, el otro trabajo, la changa, las notificaciones de Facebook o Youtube, las noticias, la promoci\u00f3n que termina hoy, el cybermonday, etc. etc.).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[1] [este post es una continuaci\u00f3n de \u00abUna exposici\u00f3n I: la imaginalizaci\u00f3n\u00ab, pero puede leerse por separado] &nbsp; \u201cSeg\u00fan los t\u00e9rminos de una distinci\u00f3n que introdujo Jacques Ranci\u00e8re,[2] es oportuno distinguir entre una polic\u00eda y una pol\u00edtica de las im\u00e1genes. Accesoriamente represiva en los momentos de crisis bajo la forma expl\u00edcita de la censura, la &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-exposicion-ii-la-expresion\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Una exposici\u00f3n II: la expresi\u00f3n\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":4855,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[642,506,12],"tags":[452,199,644,450,405,650,553,449,448],"class_list":["post-4849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-esto-no-es-una-representacion","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-fluidez","tag-expresion","tag-imagen","tag-imagenes","tag-imaginal","tag-imaginalizacion","tag-semiologia","tag-semiosis","tag-semiotica","tag-signos","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4849"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4853,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4849\/revisions\/4853"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}