{"id":5164,"date":"2023-12-10T14:22:00","date_gmt":"2023-12-10T17:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=5164"},"modified":"2023-12-11T20:55:06","modified_gmt":"2023-12-11T23:55:06","slug":"un-libro-que-trae-novedades-y-preguntas-prologo-a-mundos-otros-de-raul-zibechi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/un-libro-que-trae-novedades-y-preguntas-prologo-a-mundos-otros-de-raul-zibechi\/","title":{"rendered":"Un libro que trae novedades y preguntas. Pr\u00f3logo a Mundos Otros, de Ra\u00fal Zibechi"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro <em><a href=\"https:\/\/www.rededitorial.com.ar\/producto\/mundos-otros\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mundos otros<\/a><\/em> nos dice que existen posibles diferentes al capitalismo. Que existen formas de vida diferentes a la precarizada forma de vida neoliberal de nuestros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habitualmente o\u00edmos que el socialismo fracas\u00f3 y que por lo tanto no hay alternativa que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la disyuntiva entre neoliberalismo puro y duro y la mezcla variable entre neoliberalismo y neodesarrollismo que proponen los progresismos latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero sabemos, con Zibechi, que los progresismos fracasan en cuidar las formas de vida antisist\u00e9micas, sea por la fuerza del establishment, sea por sus connivencias inconfesadas con ese establishment.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esos posibles, esas formas de vida, dice Ra\u00fal, son mundos otros. Estos mundos otros, nos muestra \u00e9l, hacen dos cosas. Por un lado, encaran la transici\u00f3n al socialismo (donde socialismo no refiere ni al realmente existente en el siglo XX, ni al socialismo con democracia pregonado por el trotskismo, sino a otra cosa). Por otro lado, los mundos otros cuestionan el pensamiento occidental, y especialmente el pensamiento cr\u00edtico y los supuestos de la visi\u00f3n de la izquierda tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos movimientos antisist\u00e9micos latinoamericanos plantean tanto la superaci\u00f3n\/destrucci\u00f3n del capitalismo y de los estados naci\u00f3n, como una batalla igualmente importante por la descolonizaci\u00f3n del pensamiento y, muy en particular, del pensamiento cr\u00edtico.\u201d<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.rededitorial.com.ar\/producto\/mundos-otros\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5166\" width=\"405\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros.jpg 1000w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/libro-mundos-otros-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">II.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A. Una de las tesis m\u00e1s importantes de este libro es que se producen \u201cbrotes de ese mundo nuevo\u201d sin necesidad de una revoluci\u00f3n previa. \u201cDebemos considerar,\u201d dice Zibechi, \u201cque ya existen pueblos que est\u00e1n saliendo del sistema capitalista y est\u00e1n formando mundos otros muy distintos al a\u00fan hegem\u00f3nico.\u201d Se trata de pueblos en movimiento, en general, aunque no exclusivamente, pueblos originarios. En este apartado resumir\u00e9 c\u00f3mo emprenden esa salida del sistema seg\u00fan la propuesta del libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuperan en general los medios de producci\u00f3n, sobre todo la tierra, sea en el campo o en la ciudad. \u201cEstamos ante una contra-tendencia popular nacida abajo, que supone la recuperaci\u00f3n de una parte de aquello que ha sido expropiado por el capitalismo.\u201d Pero esto no es lo central, nos dice el autor, sino los trabajos colectivos que realizan las comunidades de los pueblos en movimiento. Estos trabajos colectivos, forma principal de articulaci\u00f3n social, pueden referirse a la actividad econ\u00f3mica tanto como a las actividades de gesti\u00f3n com\u00fan de lo com\u00fan (o autogobierno), como asimismo a los cuidados colectivos en la salud, en la protesta, en la pandemia, en la defensa del acoso extractivista o narco, etc. La protagonista de los trabajos colectivos de los mundos otros es la comunidad, pero \u201cno considero la comunidad como una instituci\u00f3n,\u201d de modo que no es la comunidad fuertemente ritualizada que nos refer\u00edan los antrop\u00f3logos de fines del siglo XIX y principios del XX, sino una comunidad creativa, que \u201cexiste como v\u00ednculo social\u201d en un territorio, un v\u00ednculo social que se puede pensar a s\u00ed mismo y comenzar a dejar atr\u00e1s la subordinaci\u00f3n de las mujeres y los h\u00e1bitos mercantiles o introducir elementos ajenos a la tradici\u00f3n en la salud o la educaci\u00f3n. \u201cEs en el trabajo vivo y creativo donde hay alguna posibilidad de modificar culturas y modos de hacer, no en las instituciones establecidas que funcionan con base en inercias que reproducen las opresiones.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, estos pueblos construyen \u201cpoderes no estatales\u201d, que no son sim\u00e9tricos al poder estatal, que ostenta su separaci\u00f3n de la sociedad y su burocracia profesional, sino que articulan de maneras variadas la decisi\u00f3n colectiva en asambleas y la delegaci\u00f3n de la gesti\u00f3n de lo cotidiano de los asuntos comunes. As\u00ed, por ejemplo, en el Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca-CRIC, \u201cen principio los cargos no son remunerados porque se consideran un servicio a la comunidad, aunque algunos gobernadores y miembros de la directiva perciben salario,\u201d y en territorio zapatista, \u201c\u2018la paga\u2019 es el cuidado comunitario de la milpa, del frijolar, del cafetal o el potrero.\u201d Zibechi cree que \u201cel aspecto central de la nueva sociedad es el autogobierno, en todo nivel, de los sectores populares: en sus comunidades y ejidos, en municipios y territorios rurales y urbanos. El mundo nuevo puede asumir la forma de una amplia red de autogobiernos locales conectados entre s\u00ed a trav\u00e9s de formas poco jerarquizadas o, mejor con jerarqu\u00edas bajo control de los autogobiernos.\u201d Y esto ya est\u00e1 ocurriendo, de formas diferentes, adem\u00e1s de en el Cauca colombiano y en Chiapas, en el pueblo de Cher\u00e1n en M\u00e9xico y en la naci\u00f3n Wampi en Per\u00fa. Pero no solamente los poderes no estatales desarrollan formas de autogobierno sino tambi\u00e9n formas de defensa y autodefensa, tanto armada (zapatismo y polic\u00eda comunitaria de Guerrero, M\u00e9xico) como desarmada (Guardia Ind\u00edgena del Cauca, Guardias Cimarronas de Colombia, las fogatas de Cher\u00e1n en M\u00e9xico, las brigadas de la Comunidad Habitacional Acapatzingo en la Ciudad de M\u00e9xico, los Guardianes de las Lagunas en Per\u00fa). \u201cLos pueblos re-crean poderes no estatales, como las comunidades y los cabildos ind\u00edgenas del Cauca que se dotan de guardias ind\u00edgenas; las juntas de buen gobierno zapatistas; las asambleas de los movimientos campesinos que, en Per\u00fa, por ejemplo, cuentan con sus \u2018rondas campesinas\u2019 para la defensa de sus tierras.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos poderes no estatales son \u201cno estatales\u201d, no por el mero hecho de surgir en paralelo al Estado, sino por no buscar convertirse en un Estado y por no necesitar hegemonizar el conjunto de lo social. \u201cSer\u00eda un grave error, de cu\u00f1o colonial\/patriarcal, pensar que los nuevos modos se presentar\u00e1n en el mismo formato de la vieja cultura pol\u00edtica que est\u00e1 en crisis. No deber\u00edamos creer que la \u2018civilizaci\u00f3n de la libertad\u2019 aspira a derrotar\/derrocar a la civilizaci\u00f3n capitalista\/ estatal, para imponer su hegemon\u00eda en el conjunto de la sociedad. El conflicto entre esas dos sociedades\/culturas\/civilizaciones no es ni puede ser sim\u00e9trico a la lucha de clases\u201d. La naci\u00f3n Wampi, por ejemplo, busca autogobernarse pero no busca \u201cechar\u201d al Estado peruano. \u201cEl caminar de los pueblos no puede consistir en tomar el poder estatal para imponer su hegemon\u00eda sobre otros, porque ser\u00eda tanto como consumar su autodestrucci\u00f3n,\u201d pues cuidan su \u201cradical otredad\u201d sin pretender someter a otras otredades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">B. En lo que hace a lo epistemol\u00f3gico, la tesis central de Zibechi es que \u201clos instrumentos anal\u00edticos con que contamos para comprender y analizar la realidad ya no son confiables, porque son conocimientos de matriz colonial (como la relaci\u00f3n sujeto-objeto en la que est\u00e1n sustentados) que se limitan a consagrar el actual patr\u00f3n civilizatorio como algo natural e impiden pensar en formas de vivir diferentes.\u201d Repasemos en este apartado sucintamente los supuestos cuestionados por los pueblos en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero y probablemente principal es el del progreso. \u201cEl papel destacado que atribuimos a los pueblos originarios, pero tambi\u00e9n negros y campesinos, est\u00e1 estrechamente vinculado a la conservaci\u00f3n en su seno de un concepto otro del tiempo, circular y no lineal, donde la idea de progreso resulta ajena. En su lugar, los sujetos colectivos siguen empe\u00f1ados en vivir en armon\u00eda con el medio, en conservar y no depredar, en cuidar y no acumular, en no convertir la naturaleza en mercanc\u00eda.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo supuesto cuestionado es el estadocentrismo, que \u201cha llevado a la bancarrota de la pol\u00edtica emancipatoria.\u201d Los zapatistas nos muestran que puede haber \u201cun gobierno que no es Estado\u201d, y las pr\u00e1cticas de los pueblos en movimiento no son conducidas por un Estado o un partido. Adem\u00e1s, nos dice Zibechi, \u201cse da por sentado que la revoluci\u00f3n se produce en un Estado-naci\u00f3n, algo l\u00f3gico desde el momento en que gira en torno a la conquista del poder estatal.\u201d Sin embargo, \u00e9l considera que la actual transformaci\u00f3n est\u00e1 ocurriendo en la \u201cplanta baja de las sociedades\u201d, que, siguiendo una conceptualizaci\u00f3n de Braudel, alcanza la vida material de las familias y las comunidades y sus intercambios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un tercer supuesto cuestionado es la matriz colonial. Los marxistas tomaron la teor\u00eda de Marx como \u201cv\u00e1lida para todo tiempo y lugar\u201d, homogeneizando lo que es hist\u00f3rica y estructuralmente heterog\u00e9neo, como Am\u00e9rica Latina. \u201cDicha heterogeneidad podr\u00eda resumirse en la existencia de cinco formas de control y explotaci\u00f3n del trabajo: el salario, la esclavitud, la servidumbre, la reciprocidad y la peque\u00f1a producci\u00f3n mercantil que a menudo nombramos como informalidad. Por lo tanto, el trabajo asalariado no es hegem\u00f3nico, pero, sobre todo, \u2018no es el \u00fanico sujeto antagonista o alternativo al capital\u2019 [como dice Quijano].\u201d Por otra parte, \u201cLa actitud paternalista\u201d de la izquierda considera a \u201clos pueblos originarios y negros [como] objetos de \u2018ayudas\u2019 sociales, pero nunca sujetos en pie de igualdad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un cuarto supuesto cuestionado por los pueblos en movimiento es el car\u00e1cter determinante de la econom\u00eda. \u201cLo que organiza las comunidades zapatistas no es la econom\u00eda sino la resistencia.\u201d Por su parte, el intelectual kurdo Abdullah \u00d6calan, referente de otro pueblo en movimiento, de quien Zibechi toma algunas ideas nodales, postula que \u201c\u2018el capitalismo es poder, no econom\u00eda\u2019, que se asienta en la concentraci\u00f3n de fuerza, armada y no armada, capaz de confiscar los excedentes que produce la sociedad.\u201d En consecuencia, afirma Zibechi que \u201cel socialismo, o la sociedad de la transici\u00f3n, es el poder de los trabajadores\u201d. Como cit\u00e1bamos m\u00e1s arriba, para \u00e9l lo decisivo es el autogobierno a todo nivel. Y, de hecho, en las experiencias que nos cuenta, resalta la capacidad de los movimientos para regular de manera pol\u00edtica o social las actividades econ\u00f3micas. As\u00ed, la venezolana cooperativa Cecosesola realiza reuniones de planificaci\u00f3n de la producci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n entre productores y consumidores; las asambleas zapatistas determinan a qui\u00e9nes les prestan los bancos zapatistas y a qu\u00e9 inter\u00e9s; la reciprocidad regula los intercambios entre los originarios del Cauca o entre estos y los de la ciudad. \u201cUno de los promotores de este trueque destaca: \u201cSomos ricos porque producimos comida. Pero lo m\u00e1s importante no es lo material, sino el hermanamiento, lo espiritual. El trueque nos ayuda a romper la din\u00e1mica del individualismo y fortalece lo comunitario.\u2019\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un quinto supuesto cuestionado por la emergencia de los mundos otros es el de la totalidad homog\u00e9nea. Citando a Quijano, dice Zibechi: \u201cLa totalidad existe pero es diferente, no org\u00e1nica, de modo que el conjunto no podr\u00e1 moverse \u2018de manera unilineal, ni unidireccional, ni unidimensional, porque est\u00e1n en acci\u00f3n m\u00faltiples, heterog\u00e9neas e incluso conflictivas pulsiones o l\u00f3gicas de movimiento\u2019.\u201d Con ello queda cuestionada una dicotom\u00eda que dividi\u00f3 a la izquierda de principios del siglo XX: \u201cEn la nueva concepci\u00f3n del cambio que va ganando forma, la autonom\u00eda y el autogobierno desplazan a la vieja dicotom\u00eda entre reforma y revoluci\u00f3n.\u201d Ocurre que las luchas contempor\u00e1neas crean mundos otros que existen como \u201cislotes\u201d y \u201cno como un continuo\u201d, de modo que no se trata de reemplazar una totalidad por otra. As\u00ed cae, al mismo tiempo, la toma del poder del Estado como precondici\u00f3n de la salida del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un sexto supuesto cuestionado es el de la posibilidad de un movimiento pr\u00edstino. El itinerante Ra\u00fal cuenta que \u201ca escasos metros de donde estamos, debajo de los bananos ya no se ven cafetales, sino plantaciones de coca que crecen en las laderas soleadas a m\u00e1s de dos mil metros de altitud y son, de hecho, el principal cultivo visible. M\u00e1s que una contradicci\u00f3n, propongo reflexionarla como una radical ambig\u00fcedad del movimiento ind\u00edgena colombiano, que atraviesa todas sus manifestaciones, sus estructuras organizativas y limita la enorme potencia creativa del movimiento. No la hoja de coca, sino la dependencia del capitalismo y del Estado, que atraviesan todo el proyecto ind\u00edgena del Cauca pero no lo condicionan, lo tensionan y ponen a prueba su potencial emancipatorio.\u201d Y m\u00e1s adelante dice del mismo movimiento: \u201cconstruyen instituciones aut\u00f3nomas, pero funcionan con recursos estatales; asumen formas propias en la educaci\u00f3n y la salud, pero las promotoras y promotores son financiados por el Estado. Las contradicciones pueden ampliarse a\u00fan m\u00e1s, ya que en los resguardos ind\u00edgenas abundan los cultivos il\u00edcitos, por lo cual la presencia de grupos armados (desde disidencias de las FARC hasta narcotraficantes y paramilitares) es habitual y la Guardia Ind\u00edgena encuentra enormes dificultades para ponerles l\u00edmites.\u201d De ese modo, podr\u00edamos decir que, as\u00ed como aparecen mundos nuevos cual islotes en el mundo capitalista, tambi\u00e9n la ambig\u00fcedad se asoma de mil maneras en los mundos nuevos, poniendo a prueba su capacidad de resistencia, de cohesi\u00f3n y de creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un s\u00e9ptimo supuesto tradicional de la izquierda que queda cuestionado es el de que hay momentos separados de luchas ofensivas y luchas defensivas. Todo el tiempo este libro muestra c\u00f3mo la resistencia de los pueblos en movimiento va acompa\u00f1ada de creaci\u00f3n (pues, si no crearan, no lograr\u00edan moverse ni mover). Los pueblos necesitan crear para resistir. \u201cEs cierto que ya no hay lugares seguros, pero podemos crearlos.\u201d As\u00ed, por ejemplo, la Guardia Ind\u00edgena del Cauca, cuyos miembros no llevan armas: \u201cEn varias ocasiones se han concentrado cientos de sus integrantes, convocados por los silbatos tradicionales, para rescatar a un prisionero secuestrado por los narco-paramilitares o la guerrilla. Hacen valer el peso de la cantidad de guardias disciplinados y su determinaci\u00f3n, para conseguir liberar a los secuestrados sin violencia. En ocasiones tambi\u00e9n han hecho frente a las fuerzas armadas del Estado.\u201d As\u00ed tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de bancos por parte de los zapatistas, que prestan dinero a las familias y comunidades para facilitar sus gastos en salud o emprendimientos comunitarios. Se trata de creaciones necesarias para resistir. Y tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que se trata de resistencias necesarias para crear, para mantener la rebeld\u00eda que quiere vivir de otra forma que la del sistema dominante. La rebeld\u00eda que dice, por ejemplo, \u201cno nos vamos a la ciudad a ser trabajadores precarizados\u201d o \u201cno queremos perder la conexi\u00f3n con los r\u00edos y las monta\u00f1as\u201d y \u201cno vamos a dejarle nuestro espacio a la megaminer\u00eda\u201d o \u201cno queremos colonialismo ni patriarcado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un octavo supuesto que queda cuestionado por los pueblos en movimiento es aquel seg\u00fan el cual la historia es la historia de la lucha de clases. Dice Zibechi: \u201cEncorsetar la resistencia de los pueblos en los esquemas de la lucha de clases es una actitud te\u00f3rico-pol\u00edtica colonialista. Que termina por imponerles, desde afuera y desde arriba, objetivos y modos que ellos no han elegido. Los pueblos tienen otras formas de hacer pol\u00edtica y de organizarse, otros tiempos y maneras, porque su objetivo es seguir siendo pueblos, para lo cual necesitan luchar para desprenderse del capitalismo, del colonialismo y del patriarcado.\u201d La historia se est\u00e1 haciendo, podr\u00edamos decir con Zibechi, con luchas, s\u00ed, pero no de clases, sino de pueblos que, para seguir siendo pueblos, se re-crean, as\u00ed como crean nuevas formas de luchar y resistir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un noveno cuestionamiento, no solo a la izquierda sino a una concepci\u00f3n logoc\u00e9ntrica de la historia, es a la idea de que los movimientos sociales proceden por doctrinas: \u201cLas tradiciones indias junto a las urbano-populares, de las que forman parte las culturas afros, las rurales, cristianas de base y tambi\u00e9n ind\u00edgenas, conforman un conjunto de referentes \u00e9ticos y simb\u00f3licos, algo as\u00ed como los \u2018usos y costumbres\u2019 de las rebeld\u00edas de los de abajo, que est\u00e1n presentes en muchos movimientos antisist\u00e9micos. No se trata de que exista un paradigma emancipatorio similar pero diferente al occidental, sino algo diferente: <em>un sustrato de tradiciones rebeldes, m\u00faltiples y no unificadas, practicadas y no teorizadas<\/em>, que est\u00e1n alimentando los modos y formas de los insubordinados de hoy. Por cierto, los movimientos inspirados en esas tradiciones no excluyen las que los movimientos antisist\u00e9micos han heredado de la revoluci\u00f3n francesa y de las revoluciones posteriores, sino que las enriquecen, as\u00ed como est\u00e1n, en algunas ocasiones, abiertos a recibir las propuestas occidentales\u201d (cursivas m\u00edas). La idea de sustrato de tradiciones, que no es un paradigma en el sentido occidental, sustrato presente en los movimientos de la hora, es un especial aporte dentro del aporte general que hace este libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00e9cimo cuestionamiento a los supuestos tradicionales de la izquierda es que el mercado sea fatalmente parte de la l\u00f3gica capitalista. Para cuestionar ese supuesto, Zibechi se apoya en Braudel, historiador franc\u00e9s que opina que el capitalismo no empieza con el mercado sino cuando \u201clas cuarenta familias\u201d, o unas pocas corporaciones, comienzan a controlar el mercado por medios no solo econ\u00f3micos. En este sentido, el capitalismo es para Braudel el anti-mercado, por lo que reserva el t\u00e9rmino mercado para el intercambio que hacen los campesinos y otros peque\u00f1os productores y comerciantes. \u201cPor eso [Braudel] define al capitalismo como el \u2018contramercado\u2019, el lugar de los intercambios desiguales donde no funciona la competencia sino los monopolios, \u2018donde merodean los grandes depredadores y rige la ley de la selva\u2019, porque se mueve a distancia del mercado verdadero y de la vida material, rompe las relaciones entre el productor y el destinatario final de las mercanc\u00edas, de ese modo escapa a las reglas y controles, se mueve a \u2018larga distancia\u2019 y consigue \u2018anormales beneficios\u2019. Los monopolios consiguen anular la competencia e instalan la opacidad de los v\u00ednculos econ\u00f3micos.\u201d Es dif\u00edcil para quienes abrevamos en la tradici\u00f3n marxista no definir el mercado como espacio donde rige la ley del valor, pero Zibechi, con Braudel y \u00d6calan, invita a cuestionar esa idea introduciendo elementos extraecon\u00f3micos para caracterizar el mercado y el capitalismo. \u201cBraudel enfatiza que el capitalismo es poder, no econom\u00eda.\u201d Y lo interesante de ello es que los pueblos en movimiento pueden ser pensados como mundos otros aun si practican diversos intercambios que no se limitan al trueque. \u201cHacia donde quiero dirigirme, es a considerar que las relaciones sociales no capitalistas o de nuevo tipo, s\u00f3lo pueden surgir en el vasto oc\u00e9ano de la vida material y luego pueden extenderse al mundo de los intercambios o de la vida econ\u00f3mica. Ah\u00ed es donde surgieron las pr\u00e1cticas no capitalistas de los movimientos sociales latinoamericanos, en espacios controlados por ellos, donde los monopolios no tienen acceso.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">III.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un libro puede ser un punto de llegada o un punto de partida. Un lugar donde asentarse o una exploraci\u00f3n que comienza \u2013o contin\u00faa, pero no una que acaba. Puede coronar una construcci\u00f3n o proyectarse en el tejido de m\u00e1s relaciones. De modo que quisiera finalizar este pr\u00f3logo formulando algunas preguntas o problemas que este libro nos deja planteados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, el problema que en mayor medida nos interroga es el de \u201cla radical ambig\u00fcedad del mundo ind\u00edgena\u201d y, podr\u00edamos agregar, de los mundos otros en general. Contaba en 2019 el ex director de la universidad del CRIC: \u201c[Tenemos] una dependencia alta a programas del Estado como Familias en Acci\u00f3n; dependencia a los recursos del Estado para la operaci\u00f3n del sistema de salud y educaci\u00f3n, de los mismos cabildos ind\u00edgenas, entre otros. En s\u00edntesis, una falsa autonom\u00eda de las familias y personas que, por contar con el dinero suficiente para comprar su equivalente, piensan que han logrado superar la pobreza, las necesidades y ven la comunitariedad, la autoridad ind\u00edgena y hasta la del Estado como obst\u00e1culos, como verdaderos enemigos.\u201d De modo que la centralidad, en los mundos otros, de la comunidad y de lo pol\u00edtico-social que destac\u00e1bamos m\u00e1s arriba, se ve cuestionada o fisurada de manera m\u00faltiple por la subjetividad mercantil dispersa entre les compa\u00f1eres de nuestro mundo otro. Es otra manera de encontrar que no hay movimientos pr\u00edstinos, un\u00edvocos, no problem\u00e1ticos. No se tratar\u00e1, parece decirnos Zibechi, de dejar todas las dificultades objetivas y subjetivas atr\u00e1s, sino de no dejar de moverse: \u201cdurante la pandemia esta \u2018radical ambig\u00fcedad\u2019 del mundo ind\u00edgena continu\u00f3 movi\u00e9ndose, tal vez de forma m\u00e1s acelerada\u2026 el CRIC decidi\u00f3 una <em>Minga Hacia Adentro<\/em>, con el objetivo de fortalecer la comunidades a trav\u00e9s de la armonizaci\u00f3n entre personas y con la naturaleza, profundizar la autonom\u00eda alimentaria, diversificar los cultivos y revitalizar las autoridades propias\u201d y se movilizaron 7.000 Guardias Ind\u00edgenas para controlar los ingresos y egresos de los territorios. Por supuesto, la movilizaci\u00f3n y el fortalecimiento comunitario no cancelan la ambig\u00fcedad, pero le permiten al mundo otro seguir trabaj\u00e1ndola, seguir saliendo del universo capitalista. As\u00ed como no hay movimiento un\u00edvoco, tampoco hay salidas definitivas del universo dominante. De hecho, Zibechi dice que los pueblos en movimiento \u201cest\u00e1n saliendo\u201d, no que est\u00e9n afuera. Y, como no est\u00e1n afuera, deben relacionarse con el Estado, con el narco, con el \u201ccontramercado\u201d capitalista y tambi\u00e9n con los arca\u00edsmos de la tradici\u00f3n. El trabajo que construye comunidad, autonom\u00eda y autogobierno es un trabajo que recomienza una y otra vez, pues tiene que v\u00e9rselas con la ambig\u00fcedad una y otra vez, aqu\u00ed y all\u00e1. Pero decir esto no termina de resolver c\u00f3mo pensar la ambig\u00fcedad (algo que el pensamiento de matriz moderno\/colonial que portamos no desarroll\u00f3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro problema es que, si el mundo otro no busca hegemonizar el mundo, no sabemos c\u00f3mo expande sus pr\u00e1cticas, sus creaciones, sus formas de salir del capitalismo. Seguramente no sea algo que deban responder los zapatistas o los caucanos y que debamos investigar les que estamos fuera de esos mundos. Por lo pronto, Zibechi cuenta que \u201cse registra una expansi\u00f3n horizontal de las guardias. Si a comienzos del milenio se pod\u00edan contar por centenares, durante la pandemia s\u00f3lo el CRIC moviliz\u00f3 siete mil Guardias para controlar el ingreso y salida de los resguardos. Esta notable multiplicaci\u00f3n se consolid\u00f3 durante los meses de revuelta [en Colombia en 2021]. Pero la expansi\u00f3n m\u00e1s notable es la que se produjo en los \u00faltimos a\u00f1os hacia los pueblos negros y campesinos.\u201d La cuesti\u00f3n de la expansi\u00f3n de esas experiencias singulares que el autor llama mundos otros sigue en pie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el CRIC nuclea a 300.000 ind\u00edgenas, y se trata de un autogobierno relativamente grande, su poblaci\u00f3n es relativamente poca (Colombia tiene una poblaci\u00f3n de unos 51 millones y Am\u00e9rica Latina, unos 650 millones), a Zibechi y a nosotrxs no nos importa la masividad de los mundos otros sino su existencia, pues su existencia pone una nueva cualidad en el mundo, una nueva posibilidad. Lo mismo puede decirse del zapatismo, que tambi\u00e9n es un autogobierno de unas 300.000 personas. La pregunta es, nuevamente, si esa cualidad se puede expandir y contagiar a otros territorios. O, tambi\u00e9n, si otros territorios podemos tomar algo de esas posibilidades. Si son un fermento para leudar mundos otros por aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A tono con esa cuesti\u00f3n, aparece la pregunta por la posibilidad de crear mundos otros, no ya en zonas rurales de poblaci\u00f3n originaria y con tradiciones comunitarias arraigadas, sino en zonas urbanas con poblaci\u00f3n atomizada y pr\u00e1cticas de subsistencia neoliberales. Zibechi insiste con que la poblaci\u00f3n de las barriadas latinoamericanas porta ese mencionado sustrato de tradiciones comunitarias que se activa en ciertas luchas. Y de hecho en el conurbano bonaerense hay mingas rotativas o espor\u00e1dicas para construir o hacer arreglos en la casa de alguien del barrio, pero ello no construye mundos otros discernibles, por lo que la cuesti\u00f3n sigue en pie. Una forma de rehuir al problema ser\u00eda decir que la salida del capitalismo es inevitablemente rural, pues las ciudades est\u00e1n estructuralmente asociadas al desarrollo del capitalismo, pero esta rehuida comportar\u00eda desconocer la vitalidad de muchos movimientos urbanos que practican otras formas de v\u00ednculo social y de econom\u00eda social y solidaria, as\u00ed como los movimientos de g\u00e9nero y antipatriarcales. De hecho, este libro menciona la montevideana marcha Alerta Feminista, que se realiza cada vez que una mujer es asesinada, y termina en una lectura en ronda y sin tarimas de un documento colectivo, con lo cual \u201cse distancian de la pol\u00edtica representativa y estadoc\u00e9ntrica, y construyen una \u2018constelaci\u00f3n de voces\u2019 en la que participan tanto las m\u00e1s activas como las que s\u00f3lo asisten a las marchas, rompiendo la dicotom\u00eda entre las que hablan y las que escuchan.\u201d Con lo cual la pregunta insiste: \u00bfqu\u00e9 rol cumplen los movimientos urbanos en este paisaje de mundos otros? En la tradici\u00f3n occidental, la ciudad ha sido epicentro de la pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 lugar tiene en esta pol\u00edtica latinoamericana donde aparecen mundos otros rurales?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro problema que deja planteado este libro es si los mundos otros son v\u00edas hacia una sociedad otra que la actual (hacia el socialismo, dir\u00eda Zibechi) y valen por ello, o si valen como experiencias presentes de una potencia humana de la que el capitalismo nos separa. La buena nueva, creo, que aporta este libro es que les humanes podemos autogobernarnos, resolver los problemas comunes en com\u00fan y desarrollar pr\u00e1cticas econ\u00f3micas reguladas de manera com\u00fan, tres potencias de las que el capitalismo nos separa. \u00bfC\u00f3mo reunirnos con ellas en el \u00e1mbito donde estemos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Pablo Hupert<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Buenos Aires, agosto de 2023<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.rededitorial.com.ar\/producto\/mundos-otros\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver la p\u00e1gina del libro o comprarlo<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. El libro Mundos otros nos dice que existen posibles diferentes al capitalismo. Que existen formas de vida diferentes a la precarizada forma de vida neoliberal de nuestros tiempos. Habitualmente o\u00edmos que el socialismo fracas\u00f3 y que por lo tanto no hay alternativa que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la disyuntiva entre neoliberalismo puro y duro &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/un-libro-que-trae-novedades-y-preguntas-prologo-a-mundos-otros-de-raul-zibechi\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Un libro que trae novedades y preguntas. 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