{"id":5325,"date":"2026-01-10T17:18:14","date_gmt":"2026-01-10T20:18:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=5325"},"modified":"2026-01-10T17:20:09","modified_gmt":"2026-01-10T20:20:09","slug":"vinculo-contacto-trama-transindividual-y-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/vinculo-contacto-trama-transindividual-y-comun\/","title":{"rendered":"V\u00ednculo, contacto, trama, transindividual y com\u00fan"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:35px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La trama consecuente pone en marcha un com\u00fan. Pero, \u00bfqu\u00e9 se pone en marcha al ponerse en marcha un com\u00fan? \u00bfC\u00f3mo pensar lo com\u00fan? Venimos ensay\u00e1ndolo en los cap\u00edtulos anteriores y aqu\u00ed los seguimos ensayando con Percia, Deleuze y Parnet, Ingrassia y Simondon. A leer Simondon nos ayudar\u00e1n Combes, Virno y Pennisi.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">I. Acercamiento a lo transindividual<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simondon parte del ser, pero un ser que no est\u00e1 individuado, que no est\u00e1 estructurado, que no est\u00e1 determinado. El ser se determinar\u00e1 en un proceso que llama individuaci\u00f3n, un proceso de producci\u00f3n de unos o entes o, como les dice \u00e9l, \u201cindividuos\u201d. Por eso, el ser de Simondon es preindividual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera individuaci\u00f3n es seg\u00fan \u00e9l la individuaci\u00f3n f\u00edsica. Luego siguen la individuaci\u00f3n biol\u00f3gica y la ps\u00edquica, para llegar a la individuaci\u00f3n colectiva. Cada proceso de individuaci\u00f3n produce entes o unos o \u201cindividuos\u201d f\u00edsicos, biol\u00f3gicos, ps\u00edquicos, respectivamente. S\u00f3lo dir\u00e9 eso de ellas pues aqu\u00ed nos interesa saber si la \u201cindividuaci\u00f3n colectiva\u201d simondoniana produce un ente colectivo o al menos nos permite pensarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comencemos con la distinci\u00f3n preindividual-individual. El ser se individ\u00faa y este proceso de individuaci\u00f3n produce \u201cindividuos\u201d (enti\u00e9ndase \u201centes\u201d u objetos discernibles, no \u201cpersonas\u201d). Sin embargo, el proceso de individuaci\u00f3n no es nunca completo, y siempre queda algo de ser indeterminado. Un individuo ps\u00edquico, una persona, es determinado, pero junto con esa determinaci\u00f3n subsiste una indeterminaci\u00f3n, a la que Simondon llamar\u00e1 \u201cnaturaleza\u201d o <em>apeir\u00f3n<\/em> y que es ser sin individuar: lo preindividual. Simondon llamar\u00e1 \u201csujeto\u201d al conjunto de individuo ps\u00edquico y eso preindividual que aun no ha sido individuado (y que nunca lo ser\u00e1 del todo: lo preindividual puede atravesar sucesivas individuaciones, pero estas nunca logran determinarlo completamente).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si ya hay un individuo ps\u00edquico, \u00bfc\u00f3mo puede continuar la individuaci\u00f3n? Con la relaci\u00f3n transindividual. Es decir, entrando en lo colectivo. Queremos ver si la noci\u00f3n de transindividual nos permite pensar lo com\u00fan. Adelanto la respuesta: en parte s\u00ed, en parte no, pero podemos forzar el concepto para que lo haga. Pero antes veamos c\u00f3mo opera lo transindividual de Simondon.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLo transindividual no es interior ni exterior al individuo; se constituye \u2018en el l\u00edmite entre exterioridad e interioridad\u2019, en esa zona no individual que es para el sujeto como un afuera interior, y \u2018no aporta una dimensi\u00f3n de exterioridad, sino de rebasamiento en relaci\u00f3n al individuo\u2019 (ILFI, 357-358).\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> O sea que lo \u201ctrans-\u201c de lo transindividual es eso que pone en relaci\u00f3n las zonas preindividuales de los sujetos. \u201cEs entre zonas preindividuales en cada quien que se urde la transindividualidad, no entre individuos individuados.\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Lo transindividual, lo colectivo simondoniano, atraviesa los sujetos, pues pone en relaci\u00f3n sus zonas no individuadas. Por esto es que Combes habla de una \u201cintimidad de lo com\u00fan\u201d (p. 91): lo com\u00fan relaciona eso preindividual que cada sujeto lleva consigo, es \u201cmolecular\u201d (p. 96) y no molar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo estimulante de esta concepci\u00f3n es algo con lo que viene insistiendo Virno al menos desde que tradujo a Simondon al italiano en 2001: \u201cla experiencia colectiva, lejos de se\u00f1alarnos su decadencia o eclipse, prosigue y afina la individuaci\u00f3n.\u201d<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> La concepci\u00f3n moderna constru\u00eda una relaci\u00f3n individuo-sociedad de suma cero, en la que un aumento en la fuerza del polo individual significaba una disminuci\u00f3n de la fuerza del polo social, y viceversa, el polo de la sociedad se viv\u00eda como limitante del desarrollo individual. Con la individuaci\u00f3n colectiva simondoniana, en cambio, se construye una relaci\u00f3n en la que, al haber un colectivo, hay m\u00e1s -y no menos- individuaci\u00f3n. Lo podemos decir m\u00e1s claro en los t\u00e9rminos de Franco Ingrassia: \u201cdesde la perspectiva de la vida colectiva, las relaciones son afectaciones, es decir, tienen un efecto <em>resingularizante<\/em> sobre las singularidades vinculadas.\u201d<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, la individuaci\u00f3n colectiva as\u00ed pensada (pensada con lo preindividual y lo transindividual) contin\u00faa la individuaci\u00f3n de cada sujeto, pero no produce en Simondon un sujeto o una composici\u00f3n nueva, colectiva. Eso -la producci\u00f3n de un sujeto colectivo- es lo que uno se esperar\u00eda de la expresi\u00f3n \u201cindividuaci\u00f3n colectiva\u201d. Si la individuaci\u00f3n f\u00edsica produce entes o individuos f\u00edsicos, la individuaci\u00f3n biol\u00f3gica, entes o individuos biol\u00f3gicos y la ps\u00edquica, entes o individuos ps\u00edquicos, era de esperar que la individuaci\u00f3n colectiva produjera un ente o sujeto colectivo. Tambi\u00e9n se espera eso cuando Combes escribe que \u201cun colectivo se constituye cuando ciertos individuos se comprometen en una nueva individuaci\u00f3n, a t\u00edtulo de elementos de esta\u201d (p. 69). Pero no: la transindividualidad, la individuaci\u00f3n colectiva, contin\u00faa determinando lo preindividual de cada sujeto, pero no produce un ente colectivo, un sujeto colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Virno apunta e insiste en que \u201cLejos de elidirse, lo Com\u00fan y lo Singular reenv\u00edan uno al otro en una suerte de c\u00edrculo virtuoso.\u201d Y da ejemplos: \u201cpi\u00e9nsese [\u2026] en la condici\u00f3n de los migrantes o en la d\u00factil inventiva requerida al trabajo intelectual de masas. En ambos casos (movilidad de masas y capacidad de invenci\u00f3n), es asunto de realidades preindividuales [\u2026] que dan pie a un extraordinario proceso de diversificaci\u00f3n de la experiencia y de la praxis. Y viceversa: [\u2026] <em>este<\/em> migrante y <em>este<\/em> trabajador intelectual no dejan de prestar testimonio de la existencia de un trasfondo indiferenciado.\u201d<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Lo Com\u00fan para Virno es trasfondo y premisa, no consecuencia: \u201cLa multitud es una red de singularidades que, en vez de converger en la unidad postiza del Estado, perduran como tales precisamente porque hacen valer siempre de nuevo, en las formas de vida y en el espacio-tiempo de la producci\u00f3n social, la realidad preindividual que tienen a sus espaldas, esto es, lo Com\u00fan<em> de lo cual derivan<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de releer a Combes, a Virno y a Pennisi, me da la sensaci\u00f3n de que lo transindividual <em>parte<\/em> de lo com\u00fan y <em>no crea<\/em> un com\u00fan en el sentido que le daremos en lo que sigue. Lo com\u00fan de lo que parte es lo preindividual que subsiste en cada une, \u201cque es simult\u00e1neamente dimensi\u00f3n molecular de lo colectivo\u201d.<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a> La trama consecuente, en cambio, s\u00ed crea un com\u00fan que no estaba antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese com\u00fan no se forma por identidad sino por actividad, lo que Ignacio Lewkowicz llam\u00f3 \u201cactividad configurante\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a> realizada por un nosotrxs. Ese nosotrxs no es previo a cualquier individuaci\u00f3n (no es preindividual) sino posterior. Pero no se define por mera agregaci\u00f3n ni por reunir individuos con rasgos coincidentes (somos todos de Boca o somos todos obreros o nos gusta a todos la cerveza o Lali Esp\u00f3sito). Quiz\u00e1s no se define, pero se forma, y se forma por actividad y por encuentro. Y en la actividad y en el encuentro se lo siente, se lo experimenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 se experimenta? Se experimenta poder configurar algo junto a otres, entre otres. Se experimenta la actividad configurante. La idea de actividad configurante la propone Ignacio Lewkowicz en <em>Pensar sin Estado<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\">En dispersi\u00f3n algo se puede configurar: \u00e9se es el acto inaugural. El acto configurante decide la posibilidad de figurabilidad en una situaci\u00f3n. Una configuraci\u00f3n es un sentido; antes y despu\u00e9s, la nada o menos que eso: la superfluidad sin dignidad filos\u00f3fica. El acto configurante propone una figura al grupo de vinculados por esa figura -en el breve espacio en que se vinculan, precisamente, por esa figura-. Esa forma, esa figura en proceso de configuraci\u00f3n, constituye la inestable regla de! v\u00ednculo configurante. La configuraci\u00f3n propuesta a los vinculados por la configuraci\u00f3n propuesta no encuentra medio estable donde establecerse. Persevera, pero no permanece. No basta entonces con la propuesta del acto configurante; se precisa el compromiso de los conjurados en la actividad configurante. No hay identidad, pero tampoco devenir: s\u00f3lo operaciones de perseverancia sobre un fondo de contingencia esencial que tiende a disolverlo todo. Esa perseverancia de la actividad configurante -act\u00fae contra, con, en paralelo a, por fuera de, en medio de o m\u00e1s all\u00e1 del capital- depende s\u00f3lo de su capacidad de configurar (p. 203).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que Ignacio Lewkowicz propuso esto en una circunstancia muy precisamente definida por \u00e9l mismo: la destituci\u00f3n de la ley moderna y soberana, un fondo de contingencia esencial. Hoy quiz\u00e1s la circunstancia no es la misma (han aparecido una dispersi\u00f3n de dispositivos de gobernanza con normativas <em>ad hoc<\/em>, adem\u00e1s de la gubernamentalidad algor\u00edtmica,<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a> que es tambi\u00e9n una dispersi\u00f3n de algoritmos no coordinados entre s\u00ed), pero resulta activo caracterizar que en nuestra dispersi\u00f3n la trama consecuente persevera en ofrecer figuras que configuren algo y que esa configuraci\u00f3n colectiva de algo por parte de la actividad de configurar -o de entramar consecuencias- compone un com\u00fan, un sujeto colectivo inesencial, precario, que comparte una tarea, una figura y una conjura que lo configuran y que configuran algo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese com\u00fan-nosotrxs es una composici\u00f3n. Es una consecuencia producida y no una premisa dada. Propongo que cuando hablemos del proceso que lo transindividual es pensemos en la composici\u00f3n de comunes, y no solamente en la continuaci\u00f3n de las individuaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo interesante de Simondon es que lo transindividual puede no ocurrir. Esto es, la composici\u00f3n colectiva puede no ocurrir. Deteng\u00e1monos un tanto en este punto en el que Virno no repara y Combes s\u00ed. Es importante porque lo habitual, lo <em>mainstream<\/em>, lo dominante, es que no ocurra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simondon dice que la agregaci\u00f3n corriente es la \u201ccomunidad constituida\u201d, es decir, la instituida. \u201cEn efecto, lo colectivo no se confunde con la comunidad humana constituida y solo puede advenir a partir de lo que no es ni el individuo constituido ni lo social como entidad, sino esa zona preindividual de los sujetos que permanece inefectuada en toda relaci\u00f3n funcional entre individuos.\u201d<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la comunidad constituida o instituida, en lo social como entidad, no hay relaci\u00f3n transindividual sino relaci\u00f3n funcional; hay \u201cv\u00ednculo\u201d <em>inter-individual<\/em>. \u201cEl v\u00ednculo interindividual constituye incluso un <em>obst\u00e1culo<\/em> [\u2026] a la efectuaci\u00f3n de este preindividual residual.\u201d La relaci\u00f3n transindividual,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">al instaurarse, convoca a la <em>suspensi\u00f3n<\/em> moment\u00e1nea de toda relaci\u00f3n interindividual. Pero, \u00bfqu\u00e9 diferencia una relaci\u00f3n interindividual de una relaci\u00f3n transindividual? \u00bfY por qu\u00e9 la constituci\u00f3n de una exige, aunque fuese de manera moment\u00e1nea, la <em>destituci\u00f3n<\/em> de la otra? En la relaci\u00f3n interindividual, el individuo entra en relaci\u00f3n con los otros y aparece a sus propios ojos como una suma de im\u00e1genes sociales.<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, el v\u00ednculo interindividual es entre individuos bien individualizados (mientras que lo transindividual \u201cno se trata de una relaci\u00f3n entre individuos, sino entre procesos de individuaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces hab\u00eda en Simondon una agregaci\u00f3n social que no era un colectivo sino una comunidad instituida y hab\u00eda un relacionamiento interindividual que no era transindividual, y adem\u00e1s lo interindividual obstaculizaba lo transindividual. A este punto quer\u00eda llegar, porque el relacionamiento dominante en la segunda fluidez es interindividual y obstaculiza la composici\u00f3n transindividual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, debemos preguntarnos c\u00f3mo Simondon (que escribi\u00f3 en tiempos s\u00f3lidos<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a>) entend\u00eda lo interindividual y c\u00f3mo entenderlo en fluidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Simondon, lo interindividual es \u201cmenos una verdadera relaci\u00f3n que\u2026 un \u2018simple v\u00ednculo\u2019, en el cual el yo es \u2018captado como personaje a trav\u00e9s de la representaci\u00f3n funcional que otro se hace de \u00e9l\u2019.\u201d<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Ese v\u00ednculo, entonces, es entre individuos constituidos, cabales (que no est\u00e1n en proceso de individuaci\u00f3n), pues cada uno sabe para qu\u00e9 est\u00e1 en el v\u00ednculo (sabe su funci\u00f3n para lxs otrxs). En otras palabras, el \u201cv\u00ednculo simple\u201d del que habla Simondon, es un v\u00ednculo como eran los v\u00ednculos dominantes en los tiempos en que \u00e9l escrib\u00eda (tiempos s\u00f3lidos, tiempos representacionales: cada unx ten\u00eda un lugar fijo y una representaci\u00f3n tambi\u00e9n fija de su lugar y de su tarea en ese lugar). Por eso, lo transindividual ten\u00eda un efecto <em>desindividuante<\/em><a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, pero no en un sentido catastr\u00f3fico y angustioso, pues \u201cla desindividuaci\u00f3n transindividual es la condici\u00f3n de una nueva individuaci\u00f3n\u201d.<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a>&nbsp; \u201cEn ese sentido, lo transindividual es relaci\u00f3n consigo mismo y con los otros a trav\u00e9s de lo que no es cristalizaci\u00f3n social, funci\u00f3n, jerarqu\u00eda, rol.\u201d<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\">[17]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parafraseemos. En la fluidez, lo interindividual es menos un \u201csimple v\u00ednculo\u201d que un \u2018simple contacto\u2019, en el cual el yo es captado a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n imaginal entre los otros y \u00e9l. El individue de tiempos fluidos no tiene una funci\u00f3n clara en las relaciones sociales que contacta, y debe invent\u00e1rsela a cada paso: ahora como turista que muestra fotos de su viaje, al rato como alumne de una clase v\u00eda zoom, al rato como laburante, al rato como consumidor\/a de un capuchino, al rato como profe, al rato como pasajero de colectivo que hace otras cosas en el celular, al rato como madre o padre, etc., todo debidamente desparramado en im\u00e1genes en su perfil virtual, en la b\u00fasqueda de que los megustas y reacciones que las im\u00e1genes recojan le devuelvan una representaci\u00f3n de su funci\u00f3n social. Pero, por su misma factura (conectiva, veloz, m\u00faltiple) y por el entorno mudable, esa funci\u00f3n recogida ser\u00e1 precaria, tambaleante, y el individue deber\u00e1 trabajar febrilmente para restituir a cada paso lo que a cada paso logra y a cada paso se dispersa o se desvanece o simplemente muta. As\u00ed, el yo es captado como personaje, pero su personaje es ligero (es por un rato y no llega a echar ra\u00edces en un mundo com\u00fan), precario y plural. Esta inseguridad del yo as\u00ed construido, y as\u00ed amenazado, no tiene como efecto -como una suposici\u00f3n errada podr\u00eda hacer esperar- un yo flexible: el yo fluido, por su misma precariedad constitucional, es m\u00e1s r\u00edgido y m\u00e1s reactivo que el yo s\u00f3lido (lo r\u00edgido, a diferencia de lo s\u00f3lido, es quebradizo). En otras palabras, ese \u2018contacto simple\u2019 del que hablamos es un contacto como son los contactos corrientes en los tiempos en que escribimos (tiempos fluidos, tiempos imaginales: cada unx no tiene un lugar fijo y tiene m\u00faltiples im\u00e1genes de sus varios lugares y de las m\u00faltiples tareas en sus varios lugares).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Propongo llamar individualizaci\u00f3n a lo que detiene el proceso de individuaci\u00f3n. En la segunda fluidez, en su <em>mainstream<\/em>, hay individualizaci\u00f3n. Como dice Virno, \u201cpor fuera de lo Com\u00fan, hay identidad, no singularidad.\u201d<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a> Identidad es eso que tendr\u00eda cada individualidad y que, o bien es solipsista (no se relaciona) o bien no es afectado por las relaciones que establece (o alguna combinaci\u00f3n de ambas cosas). El contacteo es la forma de relacionarse que <em>individualiza<\/em>, que evita la afectaci\u00f3n, que mantiene la individualidad intacta, que detiene la individuaci\u00f3n, esto es, que detiene la determinaci\u00f3n de lo preindividual. \u201cLa individualidad [lo que propongo llamar individualizaci\u00f3n] opera una clausura identitaria, privilegiando la sustancialidad sobre la procesualidad y relegando las interconexiones constitutivas a un estatus secundario o accidental.\u201d<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo transindividual romp\u00eda lo comunitario s\u00f3lido. Como vimos en las citas de Combes m\u00e1s arriba, lo interindividual deb\u00eda ser destituido para que lo transindividual ocurriera. Si hoy -tiempos fluidos- no hallamos esa comunidad humana constituida ni ese individuo constituido, \u00bfqu\u00e9 sentido asignarle a lo transindividual? \u00bfqu\u00e9 sentido tiene si no va m\u00e1s all\u00e1 de un individuo y una sociedad instituidos? Entend\u00e1monos: si no va m\u00e1s all\u00e1 de un individuo y una sociedad instituidos, no va m\u00e1s all\u00e1 del v\u00ednculo s\u00f3lido, no va m\u00e1s all\u00e1 de un lazo social estructurado funcionalmente, no va m\u00e1s all\u00e1 de un lazo social configurado por las funciones que cada cual cumpl\u00eda para les dem\u00e1s y para el todo social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Simondon: \u00abEl individuo es realidad de una relaci\u00f3n constituyente, no interioridad de un t\u00e9rmino constituido\u00bb.<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a> En la segunda fluidez, no hay comunidad constituida, pero les individues s\u00ed se piensan a s\u00ed mismes como ya constituidos. Una \u2018constituidez\u2019 (un car\u00e1cter de constituido) que est\u00e1 tal vez amenazada, pero que igual excluye la relaci\u00f3n constituyente (la que Simondon llamaba \u201cverdadera relaci\u00f3n\u201d), pues las relaciones que el individue contactea en segunda fluidez son instrumentales: le sirven o no, y as\u00ed son pensadas-practicadas por el individue. Por eso, quiz\u00e1s el indvidue de la segunda fluidez tenga m\u00e1s conexiones que relaciones ten\u00eda el de la solidez, pero esas conexiones son interindividuales, y no transindividuales, pues no lo desfasan, no lo hacen devenir otre con otres. \u201cEs desde [la] sociabilidad transindividual que encontramos \u2013dicen Combes y Simondon al un\u00edsono\u2013 potenciales para devenir-otros.\u201d<a href=\"#_ftn21\" id=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordemos por qu\u00e9 estamos haciendo este rodeo por Simondon (o sus comentaristas). Queremos pensar lo que la trama consecuente produce. Queremos hacernos pensable que la trama produzca algo colectivo que es singular y no comunidad instituida ni grupo representacional ni red imaginal, a la vez que eso colectivo produzca resingularizaciones en los individuos individualizados. Necesitamos poder pensar que la relaci\u00f3n transindividual compone un com\u00fan situado, no global y previo -un algo com\u00fan que hemos sentido quienes tuvimos la fortuna de participar de un com\u00fan concreto y que es necesario en todo proceso de autoorganizaci\u00f3n y autonom\u00eda. Esto -pensar lo com\u00fan como composici\u00f3n que crea un ente nuevo- ser\u00eda, lo admitimos y lo proponemos, forzar a Simondon, o al menos forzar la noci\u00f3n de transindividual, un forzamiento necesario para pensar lo com\u00fan de manera relacional y como actividad no homogeneizante sino resingularizante y componedor, un com\u00fan no adecuado a las masas del siglo XX sino a la multitud del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un paso hacia la composici\u00f3n lo da Ariel Pennisi al leer que \u201cla transindividualidad [se da], como ya dijimos, no entre individuos individuados, sino entre <em>participantes de una subjetividad com\u00fan<\/em> que se construye haciendo lugar al car\u00e1cter acontecimental y al potencial de mutaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn22\" id=\"_ftnref22\">[22]<\/a> al tiempo que aclara que \u201cno hay una voluntad unitaria en el origen de dicha experimentaci\u00f3n\u201d pero s\u00ed \u201cun proceso colectivo que convoca fuerzas y elementos heterog\u00e9neos entre s\u00ed.\u201d<a href=\"#_ftn23\" id=\"_ftnref23\">[23]<\/a> Y sigue introduciendo lo colectivo como composici\u00f3n com\u00fan al relacionar lo transindividual con instituciones: \u201cLas nuevas instituciones del com\u00fan dicen de lo que nos vincula m\u00e1s all\u00e1 de las individualidades ya constituidas, de lo que nos moviliza atraves\u00e1ndonos sin pertenecernos ni requiriendo nuestra pertenencia ni identidad, de los efectos de un acontecimiento o una afectividad com\u00fan (por ejemplo, el dolor).\u201d<a href=\"#_ftn24\" id=\"_ftnref24\">[24]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es estrat\u00e9gico pensar la composici\u00f3n? Como anot\u00f3 Franco Ingrassia en 2006, \u201cen contextos [fluidos,] las pr\u00e1cticas fundantes de autoorganizaci\u00f3n son pr\u00e1cticas de composici\u00f3n y no de ruptura. Estas pr\u00e1cticas de composici\u00f3n asumen el trabajo incesante de sostener un lazo comunitario en el tiempo ante los efectos dispersivos de la variabilidad constante del entorno.\u201d La composici\u00f3n es autoorganizada y autoorganizadora y produce un colectivo, un com\u00fan. En esta cita de Ingrassia, a lo colectivo se lo nombra \u201clazo comunitario\u201d, pero no es la comunidad constituida de Simondon sino que es un comunitario no instituido sino instituyente y aut\u00f3nomo: un com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es estrat\u00e9gico pensar la composici\u00f3n porque necesitamos una comprensi\u00f3n de lo social y del lazo social que no sea la contractual, que es como la sociedad moderna y burguesa se relat\u00f3 a s\u00ed misma. Hoy, si bien la modernidad se agot\u00f3, no hay una filosof\u00eda dominante expl\u00edcita sobre la constituci\u00f3n de lo social. De todas formas, se puede considerar que existe un concepto de lo social en estado pr\u00e1ctico, que dice, como el neoliberalismo, que lo que hace sociedad es la competencia, que, como el contractualismo, afirma que el estado natural del hombre es el aislamiento y que constata estos presupuestos en la interacci\u00f3n reticular de la <em>Net<\/em>, donde primero existe el individuo y luego la conexi\u00f3n con otros. Hemos consultado a Simondon porque nos hace pensar \u201cverdaderas relaciones\u201d -esto es, relaciones constituyentes, esto es, relaciones donde devenimos otres con otres- y porque nos arrima a pensar -parafraseando- \u201cverdaderos colectivos\u201d contempor\u00e1neos, esto es, composiciones hechas de relaciones constituyentes, en una circunstancia como la contempor\u00e1nea, que nos evita devenir otres con otres.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">II. Acercamiento de lo transindividual a la trama consecuente y la composici\u00f3n de un com\u00fan<\/h5>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/imagen.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"467\" height=\"326\" src=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/imagen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5331\" srcset=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/imagen.png 467w, https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/imagen-300x209.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) calc(100vw - 50px), (max-width: 767px) calc(100vw - 70px), (max-width: 991px) 429px, (max-width: 1199px) 637px, 354px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si una trama consecuente crea un com\u00fan, \u00bfc\u00f3mo pensarlo? Lo primero es distinguir <em>lo<\/em> com\u00fan como principio general y ser gen\u00e9rico de <em>un<\/em> com\u00fan como colectivo concreto. Lo siguiente es pensar un com\u00fan. Nos serviremos de dos o tres nociones: lo grupal, la composici\u00f3n, el nosotros lewkowicziano. Tomamos, para demarcar el problema que nos interesa, que es el de los comunes concretos, la distinci\u00f3n de Laval y Dardot:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">\u00bfQu\u00e9 es \u201clo com\u00fan\u201d? Siempre vuelve la problem\u00e1tica del t\u00e9rmino, del concepto, de la noci\u00f3n. Voy a explicar muy brevemente de qu\u00e9 se trata para nosotros. Lo com\u00fan es para nosotros un principio, el principio pol\u00edtico de la <em>construcci\u00f3n de instituci\u00f3n<\/em>. Ese principio tiene dos dimensiones: por un lado, la democracia radical, que encontramos un poco por todas partes dentro de las exigencias de democracia participativa, incluyente, etc. Por otro lado, el derecho de uso que prevalece sobre el derecho de propiedad, como encontramos por ejemplo en las experiencias de los comunes urbanos. Democracia y derecho de uso son las dos caracter\u00edsticas principales de ese principio de lo com\u00fan. Como principio, lo com\u00fan es distinto de \u201clos comunes\u201d, los comunes particulares, que son <em>instituciones de participaci\u00f3n<\/em> que corresponden o remiten al principio general de lo com\u00fan.<a href=\"#_ftn25\" id=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No sabemos si todos lo comunes remiten a esos dos principios generales (eso deberemos verlo en los casos concretos), pero retendremos que lo com\u00fan es un principio instituyente que evita convertirse en cosa instituida, l\u00ednea \u201cque viene de Marx y habla de \u2018<em>autoactividad instituyente<\/em>\u2019 de grupos humanos capaces de revolucionar las condiciones de vida\u201d.<a href=\"#_ftn26\" id=\"_ftnref26\">[26]<\/a> Al mismo tiempo, lo com\u00fan es gen\u00e9rico, en el sentido de que refiere a los rasgos comunes del g\u00e9nero humano, como el lenguaje y la misma capacidad de crear instituciones. Luego, Laval y Dardot avanzan diciendo que un com\u00fan concreto \u201csolo puede vivir en la medida [en] que hay una coproducci\u00f3n de normas.\u201d Propongo ampliar la mirada y decir \u201cun com\u00fan vive en la medida en que haya <em>coproducci\u00f3n<\/em>, sea de normas, de afectos, de ideas, de otras cosas, o de todo eso combinado,\u201d pues, si bien las normas son importantes, no debemos conceder al contractualismo moderno que sean fundantes. En varios colectivos que conocimos,<a href=\"#_ftn27\" id=\"_ftnref27\">[27]<\/a> las normas no han sido originarias y, una vez que se produjeron, no necesariamente se explicitaron, o se produc\u00edan luego de que se presentaran alg\u00fan conflicto o alg\u00fan obst\u00e1culo. Muchas veces el dolor compartido (como en las Madres de Plaza de Mayo) o una inquietud pol\u00edtico-intelectual (como en el colectivo Inmanentes)<a href=\"#_ftn28\" id=\"_ftnref28\">[28]<\/a> o una inadecuaci\u00f3n a las demandas social y acad\u00e9mica (como en el colectivo Las Muchas)<a href=\"#_ftn29\" id=\"_ftnref29\">[29]<\/a> o una dificultad en el maternar (como en el colectivo Madres de la Esperanza)<a href=\"#_ftn30\" id=\"_ftnref30\">[30]<\/a> est\u00e1n en el origen del colectivo y de lo que \u00e9l instituye. Y m\u00e1s veces, una trama afectiva est\u00e1 en la prehistoria del origen del com\u00fan en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces nos importa pensar comunes concretos m\u00e1s que lo com\u00fan gen\u00e9rico. Un com\u00fan es un colectivo instituyente que crea instituci\u00f3n, pero no es un grupo en el sentido s\u00f3lido que le da a \u201cgrupo\u201d Marcelo Percia en \u201cLo grupal. La cuesti\u00f3n de lo neutro\u201d.<a href=\"#_ftn31\" id=\"_ftnref31\">[31]<\/a> Para pensar un com\u00fan necesitamos servirnos de un concepto que este texto recupera y resignifica: lo grupal. Es un concepto dif\u00edcil de asir, como dif\u00edcil es asir la cualidad de com\u00fan de un com\u00fan, y por eso nos conviene, para asir algo que el sentido com\u00fan no percibe y que las categor\u00edas sociol\u00f3gicas habituales no saben.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Los grupos se dejan inmovilizar en calificaciones y encerrar en presunciones. Se dice: un grupo numeroso, un grupo callado, un grupo demandante, un grupo c\u00e1lido, un grupo disperso, un grupo agradecido. Tambi\u00e9n se utiliza el adjetivo grupal para indicar cualidad de conjunto, se dice: un problema grupal, una situaci\u00f3n grupal, una producci\u00f3n grupal, un esc\u00e1ndalo grupal. En la expresi\u00f3n <em>lo grupal<\/em> el adjetivo precedido por el art\u00edculo neutro queda sustantivado. Situarse en lo neutro es un modo de evitar las fijezas que suelen adosarse al sustantivo grupo; a la vez que la des-adjetivaci\u00f3n del t\u00e9rmino grupal intenta recuperar la potencia que flota en algunas situaciones colectivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta asociaci\u00f3n que hace Percia entre lo grupal y lo neutro, lo importante es que se recorta sustray\u00e9ndose de las atribuciones instituidas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Lo neutro es pasi\u00f3n del <em>ni<\/em>: ni masculino ni femenino, ni activo ni pasivo, ni vivo ni muerto, ni presente ni ausente, ni visible ni invisible. El <em>ni<\/em> no importa tanto por lo que parece negar, como por lo que fuerza a pensar entre las cosas ya pensadas. Lo grupal es potencia todav\u00eda no nacida o exiliada de los grupos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un com\u00fan, la potencia exiliada del grupo ha nacido y la hemos experimentado y apostamos a seguirla como a \u201clo que huye inclasificado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces lo grupal existe fuera de lo ya pensado. Tambi\u00e9n, fuera de lo instituido y de lo individuado: \u201cEn la proposici\u00f3n lo grupal no son los grupos, lo neutro transforma la negaci\u00f3n en enunciado infinito (no son los grupos ni las instituciones, ni las comunidades, ni las multitudes ni los conjuntos).\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Propongo darle, a lo grupal, un referente oscilante, que Percia no acordar\u00eda en darle: nosotrxs, pero un nosotrxs que no es el de un grupo (si con Percia llamamos grupo a lo que se deja calificar y encerrar como unidad, se organiza \u201calrededor de un poder\u201d y \u201ccultiva identidades individuales y de conjunto\u201d). \u00bfCu\u00e1l es la utilidad de hacerlo? Se ver\u00e1 en lo que sigue que lo convierte en un colectivo concreto, existente, inmanente, que no es un grupo s\u00f3lido ni una red de contactos y que puede proferir una enunciaci\u00f3n colectiva (en este aspecto, es una voz colectiva). No es el nosotrxs de una identidad, sino el nosotrxs de una composici\u00f3n que habla por s\u00ed misma. Percia dice que \u201clo grupal es la voz inaudible del habla colectiva\u201d. Nosotrxs digamos que un nosotrxs es la voz o el sujeto, a veces audible y a veces inaudible, de esa enunciaci\u00f3n. Lo grupal, en nuestro uso, dice \u201cnosotrxs\u201d, pero, como el nosotrxs no es un grupo, su referente es sutil y evanescente, pues se experimenta pero no se deja identificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con lo grupal ocurre como con lo com\u00fan de un com\u00fan:<a href=\"#_ftn32\" id=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Interesa lo grupal como acontecimiento siempre posible y no como moral predeterminada para muchedumbres disciplinadas que cumplan los gestos solidarios y festivos esperados del estar juntos. Lo grupal, as\u00ed invocado, s\u00f3lo puede narrarse como potencia ya acontecida, como existencia nunca imaginada antes de ser vivida [o de estar vivi\u00e9ndose].<a href=\"#_ftn33\" id=\"_ftnref33\">[33]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O sea que la postulaci\u00f3n de lo com\u00fan de un com\u00fan se dice en interioridad: es un rastro evanescente pero palpable para el nosotrxs que vive esa existencia. Y esa existencia ya vivida o en proceso de estar vivi\u00e9ndose, se vive como potencia. \u201cSi el <em>escrache<\/em> [que hac\u00edan los hijos de desaparecidos a los represores libres] es una acci\u00f3n de grupo que sirve para denunciar algo; lo grupal es la potencia alegre que fluye en toda denuncia colectiva de lo socialmente silenciado.\u201d Extendiendo la idea, lo com\u00fan de un com\u00fan es la potencia alegre que fluye en toda posibilitaci\u00f3n colectiva de lo socialmente imposibilitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, lo grupal no solamente aloja la diferencia sino tambi\u00e9n el diferir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Lo grupal no interesa s\u00f3lo como espacio posible en el que se alojan diferencias de los que se re\u00fanen en grupo (obviedad que casi no necesita ser dicha), lo que importa, ahora, es lo grupal como ocasi\u00f3n para que, en el relato de cada cual, acontezca la posibilidad del <em>diferir en uno mismo<\/em>, oportunidad de una fuga de s\u00ed, huida de la obstinada perseverancia de una representaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos hace precisar una diferencia m\u00e1s entre lo grupal perciano y lo com\u00fan de un com\u00fan. Un com\u00fan no interesa s\u00f3lo como posibilidad de huir de la obstinada perseverancia de una identificaci\u00f3n yoica (posibilidad ya presente en la idea de individuaci\u00f3n transindividual que desindividuaba al individualizado) sino tambi\u00e9n como posibilidad de habitar un espacio que no es meramente yoico ni meramente conjuntista, como posibilidad de relacionarse con una entidad colectiva inmanente que tanto difiere de la agregaci\u00f3n social y sus conjuntos como me hace diferir en m\u00ed; es la posibilidad de sentirse \u201cparte de algo m\u00e1s grande\u201d en cuya construcci\u00f3n se participa, algo que no viene de arriba ni de yo. Como ocurr\u00eda en la composici\u00f3n de Bifo, un com\u00fan proporciona la posibilidad de sentirnos participando en un cuerpo extenso, de percibir la continuidad de mi cuerpo con el de otro.<a href=\"#_ftn34\" id=\"_ftnref34\">[34]<\/a> Al mismo tiempo, un com\u00fan es flujo social que difiere del <em>mainstream<\/em> social. En tanto un com\u00fan concreto es dispositivo \u201cdifiriente\u201d, lo com\u00fan de ese com\u00fan es un rastro sutil, palpable y evanescente a la vez, que se afirma y se vivencia tanto como se escurre al querer definirlo (es decir, al querer identificarlo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se hace necesario insistir en un pensamiento de la fluidez. Percia dice que \u201clo grupal es deseo de pensar, tras la regularidad de los grupos, qu\u00e9 insiste como irregularidad; tras la previsibilidad de los conjuntos, qu\u00e9 insiste como imprevisibilidad; tras el equilibrio de los colectivos humanos, qu\u00e9 insiste como oscilaci\u00f3n.\u201d Como se ve, piensa lo grupal en contraste con el grupo s\u00f3lido, y propone lo grupal como un m\u00e1s-all\u00e1 de esa solidez; nosotrxs, que sabemos que la irregularidad, la imprevisibilidad y la oscilaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en las condiciones fluidas dominantes y en sus configuraciones, necesitamos pensar un grupo fluido<a href=\"#_ftn35\" id=\"_ftnref35\">[35]<\/a> (o la ausencia fluida de grupo) y un m\u00e1s-all\u00e1 de esa fluidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vimos que Percia recurre a lo neutro para \u201cevitar las fijezas que suelen adosarse al sustantivo grupo.\u201d Ahora bien, en un grupo fluido, en un grupo de contactos, no hay fijezas sino ocasionalidades: un grupo se arma con asunto \u201ccumplea\u00f1os de Mechi\u201d o \u201cfinde en Mendoza\u201d o \u201ctrabajo pr\u00e1ctico de Historia Argentina II\u201d, dos desconocidos se mensajean con ocasi\u00f3n de una averiguaci\u00f3n (\u201c\u00bften\u00e9s el tel\u00e9fono de tal?\u201d o \u201cme dijo Juan que andabas buscando un dise\u00f1ador gr\u00e1fico\u201d), un aficionado a la escritura pasa por la vez de prueba de un taller, un navegante se identifica con el meme que tiene en la pantalla del celular durante el segundo en que ese meme est\u00e1 en su pantalla, etc. En suma, en los grupos de contactos, la participaci\u00f3n en ellos es ocasional y no fija, por lo cual los grupos tampoco alcanzan a fijarse. La participaci\u00f3n ocasional tiene un fin puntual, mientras que la participaci\u00f3n en un grupo s\u00f3lido ten\u00eda, adem\u00e1s del fin individual m\u00e1s o menos inhibido de cada participante, el fin m\u00e1s o menos inconsciente de reproducir el grupo (l\u00e9ase alimentar su identidad, su imaginario, as\u00ed como su estructuraci\u00f3n). De modo que situarse en lo com\u00fan hoy es un modo no ya de huir de las fijezas sino de producir lo que no se produce si cada persona es un mundo; tambi\u00e9n, otras veces situarse en lo com\u00fan no es eso sino un hacerle espacio y tiempo a lo que se produce en las ocasiones contactuales. Porque \u201ccontacto\u201d tiene afortunadamente una ambig\u00fcedad: se llama as\u00ed a la vez la persona que se conecta con otra\/s ocasionalmente y la conexi\u00f3n entre esas personas, como cuando decimos \u201chicimos contacto\u201d. \u201cContacto\u201d es un nodo de una red pero tambi\u00e9n puede ser el entre que hay entre dos o m\u00e1s nodos. En este caso, situarse en lo com\u00fan es, a veces, un modo de evitar las fijezas que todav\u00eda -de vez en cuando- se adosan al sustantivo grupo y, dadas las condiciones fluidas, es, m\u00e1s veces, un modo de propiciar y continuar la potencia alegre que fluye en las conexiones ocasionales, un modo de producir consecuencias de esa alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un com\u00fan no se define, como los grupos, por compartir un \u201calgo com\u00fan\u201d imaginario como el que le\u00edamos en Ana Mar\u00eda Fern\u00e1ndez,<a href=\"#_ftn36\" id=\"_ftnref36\">[36]<\/a> pues, como lo grupal, no se identifica con los conjuntos establecidos. Lo com\u00fan o un com\u00fan, seg\u00fan Percia,<a href=\"#_ftn37\" id=\"_ftnref37\">[37]<\/a> \u201cexcede <em>grupos<\/em>, <em>colectivos<\/em>, <em>comunidades<\/em>, <em>sociedades<\/em>. Interesa sin representaci\u00f3n, incapturable, siempre por advenir fuera de lo existente.\u201d<a href=\"#_ftn38\" id=\"_ftnref38\">[38]<\/a> Sin embargo, un com\u00fan existe (pero como proceso precario cuya consolidaci\u00f3n es imposible) y ya se vivi\u00f3 o est\u00e1 vivi\u00e9ndose. A veces existe como colectivo, no como lo com\u00fan general sino como un com\u00fan concreto. \u00bfC\u00f3mo pensar lo com\u00fan de un com\u00fan como algo que est\u00e1 fuera de lo existente y a la vez existe ahora? Digamos que un com\u00fan \u201cse ofrece como refugio de intensidades que necesitan m\u00e1s de un cuerpo.\u201d<a href=\"#_ftn39\" id=\"_ftnref39\">[39]<\/a> Nos interesa aqu\u00ed que sostiene -no solo refugia- intensidades con m\u00e1s de un cuerpo. Podr\u00edamos decir que las sostiene de modo transindividual, pero no solamente en cada uno sino tambi\u00e9n en el colectivo. En la psicolog\u00eda social de anta\u00f1o, se consideraba que un grupo compart\u00eda unos rasgos, una tarea y unas representaciones, mientras que un colectivo era una agregaci\u00f3n amorfa y pasajera (como la fila del supermercado), sin representaci\u00f3n ni tarea com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed empleamos la palabra \u201ccolectivo\u201d en otro sentido. Tiene una tarea com\u00fan pero no representaci\u00f3n com\u00fan ni rasgos identitarios homog\u00e9neos, ni est\u00e1 compuesto de yoes (o individuos individualizados), como lo estaban el grupo y el colectivo de la psicolog\u00eda social de anta\u00f1o y como lo est\u00e1 (aunque con yoes distintos) la red de contactos contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">No confirmamos nuestra pertenencia a un espacio determinado por unas propiedades en com\u00fan; ingresamos a un espacio indeterminado para construirlo: estamos en comunidad. <em>Nosotros <\/em>s\u00f3lo existe en cada uno de nosotros, pero no en cada <em>yo. <\/em>Pensamos juntos; pero no es necesario que pensemos lo mismo. Incluso, es m\u00e1s cierto que estamos pensando juntos que la inaccesible certeza de que estamos pensando lo mismo. Hay asamblea, pensamos a la vez, pero no al un\u00edsono.<a href=\"#_ftn40\" id=\"_ftnref40\">[40]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa juntura de nosotrxs al pensar-hacer-sentir-decir es lo com\u00fan de un com\u00fan concreto, es lo com\u00fan de un colectivo en el sentido en que lo empleamos nosotrxs.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">No se trata de una <em>conciencia com\u00fan<\/em> de trabajadoras y trabajadores que se unen para luchar por sus derechos y las condiciones materiales de vida, sino de soledades que inventan <em>nombres de fantas\u00edas<\/em>, desencantadas y hartas de las constricciones a las que las someten otras formas unificadas. Falsifican una <em>unidad<\/em> para querellar compulsiones a la <em>unidad<\/em> [yoica o grupal].<a href=\"#_ftn41\" id=\"_ftnref41\">[41]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Haciendo semblante de unidad, el colectivo que dice \u201cnosotrxs\u201d elude compulsiones partidarias, mercantiles o estatales a la unidad. <em>Estamos<\/em> juntos; no <em>somos<\/em> homog\u00e9neos, como lo eran (o como se representaban que eran) la clase social o el pueblo o la naci\u00f3n o el partido del siglo XX. Estamos juntos para la tarea com\u00fan, y cooperamos en ella. Algo se compone en esta cooperaci\u00f3n y esta juntura: un com\u00fan concreto, un colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces -volviendo- necesitamos pensar el com\u00fan concreto como composici\u00f3n y no como homogeneidad, ni como sistema ni como totalidad, ni como conjunto de entes o individuos o unos. Para hacerlo, nos encontramos con un relato de Deleuze de su forma de trabajar con Guattari, y dicho de manera general, de un devenir que es un componerse. All\u00ed Deleuze afirma que trabajamos en soledad, pero en una soledad poblada. Pero \u201cno poblada de sue\u00f1os, de fantasmas, ni de proyectos, sino de encuentros.\u201d<a href=\"#_ftn42\" id=\"_ftnref42\">[42]<\/a> \u00bfQu\u00e9 tipo de encuentros? No el que genera un acoplamiento y un nuevo todo completo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Encontramos personas (y a veces sin conocerlas ni haberlas visto jam\u00e1s), pero tambi\u00e9n movimientos, ideas, acontecimientos, entidades. Y aunque todas estas cosas tengan nombres propios, el nombre propio no designa ni a una persona ni a un sujeto. Designa un efecto zig-zag, algo que pasa o que sucede entre dos como bajo una diferencia de potencia: \u00abefecto Compton\u00bb, \u00abefecto Kelvin\u00bb.<a href=\"#_ftn43\" id=\"_ftnref43\">[43]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomemos el efecto Compton, como ejemplo de ese \u201czig-zag\u201d que seg\u00fan Deleuze es producido por el encuentro. En la experiencia que hizo Arthur Compton, a un fot\u00f3n que se topaba con un electr\u00f3n le ocurr\u00edan al menos dos cosas inesperadas hasta el momento: se desviaba y su longitud de onda se ampliaba.<a href=\"#_ftn44\" id=\"_ftnref44\">[44]<\/a> Otro ejemplo de encuentro que ofrece Deleuze est\u00e1 dado por la coevoluci\u00f3n de ciertas especies de abeja y ciertas orqu\u00eddeas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Las orqu\u00eddeas de Europa, \u00c1frica, Sudam\u00e9rica y Australia emiten feromonas similares a las feromonas sexuales secretadas por abejas y avispas. Los insectos macho perciben el aroma de la hembra e intentan aparearse con la flor. En el proceso, recogen polen que luego entregan a la siguiente orqu\u00eddea. Las flores desarrollaron esta capacidad al mismo tiempo que los insectos. Un ejemplo espec\u00edfico de esto es la orqu\u00eddea martillo australiana y la avispa t\u00ednida. El ritual de apareamiento de la avispa consiste en que la hembra se siente en lo alto de una rama o planta, esperando a que el macho la descubra. La orqu\u00eddea martillo imita la cabeza brillante y el cuerpo peludo de la avispa hembra, creando una pose de mirada hacia arriba. Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre si aparece una avispa hembra real? La selecci\u00f3n natural tambi\u00e9n se encarg\u00f3 de eso. Estas orqu\u00eddeas solo florecen cuando los machos salen a volar, pero las hembras a\u00fan no lo hacen.<a href=\"#_ftn45\" id=\"_ftnref45\">[45]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma en que est\u00e1 relatada esta coevoluci\u00f3n y nuestra existencia mercantil nos hacen entender la relaci\u00f3n abeja-orqu\u00eddea como un contrato de mutuo beneficio. Deleuze relata la relaci\u00f3n de otra manera y nos permite ver otro tipo de relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Las bodas siempre son contra natura. Las bodas es lo contrario de una pareja. Se acabaron las m\u00e1quinas binarias: pregunta-respuesta, masculino-femenino, hombre-animal, etc. Una conversaci\u00f3n podr\u00eda ser eso, el simple trazado de un devenir. La abeja y la orqu\u00eddea nos dan el ejemplo. La orqu\u00eddea aparenta formar una imagen de abeja, pero de hecho hay un devenir-abeja de la orqu\u00eddea, un devenir-orqu\u00eddea de la abeja, una doble captura, puesto que \u00ablo que\u00bb cada una deviene cambia tanto como \u00abel que\u00bb deviene. La abeja deviene una parte del aparato de reproducci\u00f3n de la orqu\u00eddea, y la orqu\u00eddea deviene \u00f3rgano sexual para la abeja. Un mismo y \u00fanico devenir.<a href=\"#_ftn46\" id=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bf\u201dUn mismo y \u00fanico devenir\u201d? \u00bfVuelve la homogeneidad? No: es el devenir de un <em>entre<\/em> que no es ni la orqu\u00eddea ni la abeja. Como ve\u00edamos para lo com\u00fan seg\u00fan Percia, adviene fuera de lo existente, entre los entes dados. Es decir, en esta coevoluci\u00f3n, en esta relaci\u00f3n, no nos llaman la atenci\u00f3n la una y la otra o sus devenires, sino una tercera dimensi\u00f3n, el devenir conjunto, no instituido (Deleuze gusta decir \u201cbodas, pero no parejas ni conyugalidad\u201d<a href=\"#_ftn47\" id=\"_ftnref47\">[47]<\/a>) que zig-zaguea, digamos, como un fot\u00f3n tras chocarse con un electr\u00f3n: con una trayectoria inesperada (inesperada al menos hasta la investigaci\u00f3n de Compton), no instituida ni <em>mainstream<\/em>. Deleuze nos muestra otra composici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Mi encuentro con F\u00e9lix Guattari ha cambiado muchas cosas\u2026 Un F\u00e9lix cuyo nombre propio designaba algo que ocurr\u00eda, y no un sujeto\u2026 S\u00f3lo \u00e9ramos dos, pero lo que contaba para nosotros no era tanto trabajar juntos como el hecho extra\u00f1o de trabajar entre los dos. Uno dejaba de ser \u00abautor\u00bb. Y este entre-los-dos remit\u00eda a otras personas, diferentes para uno y para otro. El desierto crec\u00eda, pero crec\u00eda pobl\u00e1ndose cada vez m\u00e1s\u2026 Ni reuni\u00f3n ni yuxtaposici\u00f3n, l\u00ednea quebrada que pasa entre dos, proliferaci\u00f3n, tent\u00e1culos.<a href=\"#_ftn48\" id=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Una conversaci\u00f3n podr\u00eda ser eso, el simple trazado de un devenir.<a href=\"#_ftn49\" id=\"_ftnref49\">[49]<\/a> Se crea un bloque asim\u00e9trico y no algo mutuo, una evoluci\u00f3n a-paralela, unas bodas, siempre \u00abfuera\u00bb y \u00abentre\u00bb. Una conversaci\u00f3n ser\u00eda precisamente eso.<a href=\"#_ftn50\" id=\"_ftnref50\">[50]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No muchos tuvieron la fortuna de escribir con Guattari, pero es m\u00e1s corriente tener una conversaci\u00f3n donde componemos algo que no es ni lo que dicen \u00e9l, ella, vos o yo, sino un hilo que pasa entre y fuera de nuestras lenguas y se compone como producci\u00f3n nuestra pero impropia. (Seguramente nos ha pasado; la cuesti\u00f3n es poder relat\u00e1rnoslo y percibirlo.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesaria una aclaraci\u00f3n: esta dimensi\u00f3n tercera, imposible en la \u201cm\u00e1quina binaria\u201d, es abierta por un encuentro y es una dimensi\u00f3n que se abre no solo cuando el encuentro es entre dos, sino tambi\u00e9n entre tres, cuatro, cinco, ene entes dados (o unos o individuos). Esta dimensi\u00f3n pasa entre los entes, que son unos, adviene por fuera de lo existente. En nuestro caso singular, es Deleuze-Guattari, un colectivo que advino por fuera del individuo Deleuze y el individuo Guattari. Otra aclaraci\u00f3n: este devenir que ocurre <em>entre<\/em>, esta composici\u00f3n, es una multiplicidad (en el caso D-G, \u201ceste entre-los-dos remit\u00eda a otras personas\u201d). <em>Esta multiplicidad es lo com\u00fan que se produce en un com\u00fan concreto<a href=\"#_ftn51\" id=\"_ftnref51\"><strong>[51]<\/strong><\/a> -y se percibe como potencia, como alegr\u00eda. Es una consecuencia de pensar juntos pero no al un\u00edsono, o una consecuencia de entramarnos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es bueno producir m\u00e1s consecuencias a partir de esa consecuencia, pues as\u00ed la alegr\u00eda que flota en la composici\u00f3n dura y la potencia gana constancia. En los colectivos, \u201cinteresa <em>lo colectivo<\/em> como acontecimiento posible y no como arresto moral de conjuntos que cumplen gestos solidarios y festivos del estar juntos.\u201d<a href=\"#_ftn52\" id=\"_ftnref52\">[52]<\/a> \u201cInteresa cuando consagra vidas, no modelos, normas, culturas.\u201d<a href=\"#_ftn53\" id=\"_ftnref53\">[53]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si dejamos de lado la moral grupal, no entramos en la desorientaci\u00f3n, sino que podemos entrar en una \u00e9tica, la de la producci\u00f3n de consecuencias.<a href=\"#_ftn54\" id=\"_ftnref54\">[54]<\/a> As\u00ed como reconocemos con Marcelo Percia que los colectivos \u201cse rompen tras decir lo que tienen que decir,\u201d<a href=\"#_ftn55\" id=\"_ftnref55\">[55]<\/a> tambi\u00e9n ocurre que a veces apuestan a continuar el colectivo para que afirme lo que lo dicho hace decir. No es una \u00e9tica superyoica sino deseante: va tras la alegr\u00eda que nos da la potencia que aparece en los encuentros, en las composiciones, en las tramas, una potencia no imaginada antes de vivirla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos pensar un com\u00fan concreto, la multiplicidad que \u00e9l es, como un sujeto colectivo, como una enunciaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:13px\">Puede pensarse <em>enunciaci\u00f3n colectiva <\/em>como impulso de un habla que, para decirse, necesita muchos cuerpos. <em>Impulso <\/em>que no consiste en instigaci\u00f3n o choque de fuerzas misteriosas, sino en empuje de deseos y dolores callados en la historia\u2026 <em>Enunciaci\u00f3n colectiva <\/em>no como decir que pertenece a <em>todos<\/em>, sino como habla impersonal, an\u00f3nima, que posibilita la ficci\u00f3n pa\u00adsajera de un <em>nosotros<\/em>.<a href=\"#_ftn56\" id=\"_ftnref56\">[56]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero de nuevo: este sujeto colectivo es composici\u00f3n, es m\u00faltiple, es l\u00ednea quebrada o zigzagueante, de bordes difusos (no como la clase o el pueblo o el grupo de la solidez), de existencia precaria (pues existe entre y fuera de los entes dados o instituidos y su continuidad depende de la continuidad de un deseo impersonal y de lo que pueda inventar). Pero hay m\u00e1s: a diferencia de los entes sociales dados, es singular, se desv\u00eda de lo general (del sentido com\u00fan y del hacer corriente); en otras palabras, cada colectivo se individ\u00faa como tal en un proceso dependiente de las relaciones que invente hacia dentro y hacia fuera (y tambi\u00e9n por esto no forma pueblo ni clase ni grupo). Podemos decir con Bifo que esa composici\u00f3n \u201ces el descubrimiento de una posibilidad compartida como punto de encuentro en la <em>deriva singular del deseo<\/em>\u201d colectivo.<a href=\"#_ftn57\" id=\"_ftnref57\">[57]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se hace necesaria una digresi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre un com\u00fan y la soledad, palabra que apareci\u00f3 en dos de nuestras citas (Deleuze y Percia) y aparece tambi\u00e9n en Simondon. Ocurre que un com\u00fan no compone individuos individualizados sino sujetos en proceso de individuaci\u00f3n; en otras palabras, un com\u00fan no contiene relaciones interindividuales sino que es una relaci\u00f3n transindividual. Pues la experiencia de soledad es la experiencia del punto en que somos inadecuados<a href=\"#_ftn58\" id=\"_ftnref58\">[58]<\/a> al <em>mainstream<\/em> social y a los individuos (quiz\u00e1s cosas, quiz\u00e1s personas) que el <em>mainstream<\/em> nos ofrece. Esa inadecuaci\u00f3n, esa \u201csoledad\u201d, es la que nos deja disponibles para la composici\u00f3n transindividual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, ese sujeto colectivo que un com\u00fan compone es transindividual. Lo es porque su individuaci\u00f3n, su producci\u00f3n, es sin\u00e9rgica con la individuaci\u00f3n ps\u00edquica: \u201cno hay oposici\u00f3n entre el colectivo como individuo compuesto y el ser singular como parte del colectivo, sino incremento en los dos sentidos, aumento de la potencia de obrar, vincularse y afectarse.\u201d<a href=\"#_ftn59\" id=\"_ftnref59\">[59]<\/a> Y tambi\u00e9n es transindividual porque, como lo grupal de Percia, no muestra un acoplamiento entre individuos ni entre \u00e9stos y el <em>mainstream<\/em> social. S\u00ed muestra relaci\u00f3n transindividual: relaciones constituyentes entre lo desacoplado de cada uno, relaciones constituyentes de singularidad individual y singularidad colectiva, o sea, constituyentes de un com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una pregunta para hacernos es si -como hicimos m\u00e1s arriba- llamar \u201csujeto\u201d o \u201csujeto colectivo\u201d a un com\u00fan concreto es adecuado. Quiz\u00e1s no lo sea, si consideramos, como en la tradici\u00f3n moderna y s\u00f3lida, que un sujeto es uno y que se despliega seg\u00fan una l\u00f3gica (que es la de ese uno). En cambio, un com\u00fan debe ser considerado como una multiplicidad reunida alrededor de una tarea com\u00fan, quiz\u00e1s el rastro plural de un pensamiento en estado pr\u00e1ctico. Quiz\u00e1s un com\u00fan concreto es el proceso contempor\u00e1neo que toma la posta (no el lugar ni el reemplazo) de lo que en tiempos modernos fue el sujeto pol\u00edtico, pero ya sin \u201cmisi\u00f3n hist\u00f3rica\u201d ni \u201cconciencia verdadera\u201d ni masividad ni unidad. Toma la posta, no del moderno sujeto de la conciencia cient\u00edfica o hist\u00f3rica, sino de los procesos de subjetivaci\u00f3n. Un com\u00fan es un pensamiento en estado pr\u00e1ctico, un proceso de subjetivaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">III. Resumen del argumento<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La trama consecuente pone en marcha un com\u00fan. Para pensar esto, necesitamos hacer el siguiente recorrido.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>En un sujeto (en sentido simondoniano) hay individuo y preindividual.<\/li>\n\n\n\n<li>La relaci\u00f3n transindividual hace que contin\u00fae el proceso de individuaci\u00f3n, determinando lo preindividual de los sujetos.<ol><li>En lo com\u00fan seg\u00fan Combes, Virno y Simondon, lo com\u00fan es lo preindividual. Por lo tanto es premisa y no consecuencia.<\/li><\/ol><ol><li>Al mismo tiempo, el proceso transindividual como lo entienden ellxs no crea un ente colectivo o com\u00fan.<\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Introducir en nuestro universo la relaci\u00f3n transindividual es potente pues nos permite distinguir una relaci\u00f3n social que no es la relaci\u00f3n interindividual, que es la propiciada por el relacionamiento fluido en general y las redes en particular.<ol><li>La relaci\u00f3n interindividual individualiza mientras que la transindividual individ\u00faa.<\/li><\/ol><ol><li>La relaci\u00f3n transindividual no se trata de mera interacci\u00f3n -como la interindividual- sino de \u201cverdaderas relaciones\u201d, esto es, relaciones constituyentes de los t\u00e9rminos que relacionan.<\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Es potente pensar que las verdaderas relaciones no solo constituyen sujetos singulares sino tambi\u00e9n, proponemos, colectivo singular.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Necesitamos pensar lo transindividual de tal forma que lo com\u00fan sea producci\u00f3n y no solo punto de partida.\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Hacerlo nos torna pensable y expresable la experiencia de vivir lo com\u00fan de un com\u00fan.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Distinguimos entre lo com\u00fan como principio gen\u00e9rico y los comunes concretos. Nos interesa pensar estos, pues son procesos de coproducci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Para hacerlo, necesitamos los conceptos del nosotros lewkowicziano, de la composici\u00f3n discernible en el devenir deleuziano y de lo grupal perciano.<\/li>\n\n\n\n<li>Lo grupal perciano nos permite pensar eso que los grupos pueden generar pero que los grupos no son.<ol><li>Lo grupal genera algo com\u00fan que difiere de los conjuntos instituidos.<\/li><\/ol><ol><li>Lo grupal excede las fijezas del grupo s\u00f3lido y las ocasionalidades de los grupos fluidos.<\/li><\/ol><ol><li>Lo grupal es potencia alegre que flota en algunas situaciones colectivas (las que crean un com\u00fan). Un com\u00fan se produce al producir consecuencias a partir de esa alegr\u00eda, para continuarla.<\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Lo grupal, como un com\u00fan, es un diferir. Ello resingulariza a sus integrantes<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>El nosotros de Ignacio Lewkowicz nos permite pensar un colectivo que no se define por su identidad o su ideolog\u00eda, como un grupo, sino por el problema y la actividad que comparte, que es una actividad configurante y un hacer-pensar juntxs, no al un\u00edsono.<ol><li>A diferencia del grupo s\u00f3lido, no es homog\u00e9neo.<\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>A diferencia del grupo fluido y de la ausencia fluida de grupo, configura algo y coopera en un problema-tarea.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>La composici\u00f3n discernible en el devenir deleuziano nos permite pensar un devenir que adviene por fuera de los entes que la componen. Ese devenir dibuja una trayectoria inesperada.<\/li>\n\n\n\n<li>Podemos entonces acercar el proceso transindividual y la producci\u00f3n de consecuencias (o trama consecuente).<\/li>\n\n\n\n<li>En este nexo (o trama) entre transindividual y consecuencia, se produce un colectivo o un nosotrxs o un com\u00fan concreto.\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Este se experimenta como potencia o alegr\u00eda, que no solo resingulariza a sus integrantes (pues determina su carga preindividual) sino que tambi\u00e9n singulariza lo colectivo (pues un colectivo piensa-hace juntamente pero no homog\u00e9neamente).<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>La fluidez se ha limitado a interconectar el mundo; de lo que se trata es de entramarnos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ver \u00ab<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/un-comun-concreto-las-muchas\">Un com\u00fan concreto: Las Muchas.<\/a>\u00ab<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Muriel Combes, <em>Simondon: una filosof\u00eda de lo transindividual<\/em>, Buenos Aires: Cactus, p. 78; las citas internas son de Simondon (\u201cILFI\u201d refiere a su libro <em>La individuaci\u00f3n a la luz de las nociones de forma y de informaci\u00f3n<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ariel Pennisi, <em>Nuevas instituciones (del com\u00fan)<\/em>, Vicente L\u00f3pez: Red Editorial, 2022, p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u201cMultitud e individuaci\u00f3n\u201d (posfacio a Simondon, <em>L\u2019individuazione psichica e collettiva<\/em>), Revista <em>Pensamiento de los confines<\/em> n\u00b027, verano-oto\u00f1o 2011.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cRelaciones, singularidades, individuos y colectivos\u201d, en Revista <em>Adynata<\/em>, 6\/5\/25; subrayado m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Y as\u00ed sucesivamente, al infinito. L\u00f3gica y antropolog\u00eda<\/em>, FCE, Buenos Aires, 2013; subrayados en el original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Y as\u00ed sucesivamente\u2026<\/em>, p. 250, subrayado m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Combes, ob. cit., p. 96.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Pensar sin Estado<\/em>, Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2004, cap. 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> <a>Antoinette Rouvroy y Thomas Berns, \u201cGubernamentalidad algor\u00edtmica y perspectivas de emancipaci\u00f3n\u201d, en <em>Adenda Filos\u00f3fica<\/em> n\u00b0 1, diciembre 2016<\/a> y Flavia Costa, \u201cBig data, algoritmos y el nuevo orden informacional\u201d, en <em>Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida.<\/em> Taurus, Buenos Aires, 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Combes, cit., p. 73.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ib\u00edd., subrayados m\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Pennisi, cit., p. 61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>La individuaci\u00f3n a la luz de las nociones de forma y de informaci\u00f3n<\/em> es parte de su tesis doctoral, defendida en 1958.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Combes, cit., p. 73.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> Id., p. 74.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> Pennisi, cit., p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Y as\u00ed sucesivamente, al infinito. L\u00f3gica y antropolog\u00eda<\/em>, FCE, Buenos Aires, 2013, p. 256.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Ingrassia, F., \u201cRelaciones\u2026\u201d, cit.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> Citado por Combes, ob. cit., p. 49.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref21\" id=\"_ftn21\">[21]<\/a> L. Colautti, Rese\u00f1a de Simondon: una filosof\u00eda de lo transindividual, en <em>Avatares filos\u00f3ficos <\/em>#5, Buenos Aires, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref22\" id=\"_ftn22\">[22]<\/a> Ob. cit. p. 63, subrayado m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref23\" id=\"_ftn23\">[23]<\/a> P. 62.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref24\" id=\"_ftn24\">[24]<\/a> P. 63.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref25\" id=\"_ftn25\">[25]<\/a> Laval en \u201cComunes bastardos: una conversaci\u00f3n entre Christian Laval, Pierre Dardot y el Campo de la Cebada\u201d (<a href=\"http:\/\/anarquiacoronada.blogspot.com\/2016\/07\/comunes-bastardos-una-conversacion.html\">http:\/\/anarquiacoronada.blogspot.com\/2016\/07\/comunes-bastardos-una-conversacion.html<\/a>); subrayados nuestros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref26\" id=\"_ftn26\">[26]<\/a> \u00cdd.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref27\" id=\"_ftn27\">[27]<\/a> Ver \u201cUn nosotros sin identidad. Seis movimientos colectivos\u201d en www.pablohupert.com.ar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref28\" id=\"_ftn28\">[28]<\/a> AA.VV., <em>Mujeres colectivas<\/em>, Vicente L\u00f3pez: Red Editorial, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref29\" id=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ver m\u00e1s abajo \u201cUn com\u00fan concreto: Las Muchas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref30\" id=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ver \u201cUna trama con consecuencias. Las Madres de la Esperanza y la autorizaci\u00f3n ignorante\u201d en este libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref31\" id=\"_ftn31\">[31]<\/a> En milnovecientossesentayocho.blogspot.com\/2014\/09\/lo-grupal-la-cuestion-de-lo-neutro.html. A menos que se aclare, las citas que siguen pertenecen a este texto y las cursivas son del original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref32\" id=\"_ftn32\">[32]<\/a> Diremos \u201clo com\u00fan de un com\u00fan\u201d para referirnos a una cualidad que se experimenta cuando participamos de un com\u00fan y para diferenciarlo de lo com\u00fan como ese principio general que postulan Laval y Dardot y -de otra manera- Virno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref33\" id=\"_ftn33\">[33]<\/a> Percia repite casi textualmente la idea en su libro <em>estancias en com\u00fan<\/em>, Buenos Aires: La Cebra, 2017, p. 92, pero esta vez para caracterizar lo com\u00fan: \u201cInteresa <em>lo colectivo <\/em>como acontecimiento posible y no como arresto moral de conjuntos que cumplen gestos solidarios y festivos del estar juntos. Una <em>estancia en com\u00fan<\/em>, as\u00ed invocada, s\u00f3lo puede narrarse como potencia ya incidida, como existencia no imaginada antes de estar vivi\u00e9ndose.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref34\" id=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ver \u201c\u00bfDos o tres modos de relacionamiento?\u201d en este volumen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref35\" id=\"_ftn35\">[35]<\/a> Ver \u201cUna posdata sobre los grupos fluidos\u201d en este libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref36\" id=\"_ftn36\">[36]<\/a> Ver \u201cUna posdata sobre los grupos en fluidez\u201d en este volumen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref37\" id=\"_ftn37\">[37]<\/a> Percia no hace la distinci\u00f3n entre lo com\u00fan y los comunes que tomamos de Laval y Dardot para poder hablar de cada com\u00fan concreto, por lo que puede tomarse el \u201clo com\u00fan\u201d de Percia en ambos sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref38\" id=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>estancias en com\u00fan<\/em>, cit., p. 281.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref39\" id=\"_ftn39\">[39]<\/a> \u00cdd, p. 291.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref40\" id=\"_ftn40\">[40]<\/a> Ignacio Lewkowicz, <em>Pensar sin Estado<\/em>, Buenos Aires: Paid\u00f3s, 2004, p. 230. Cursivas en el original, subrayado nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref41\" id=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>estancias\u2026<\/em>, cit., p. 89.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref42\" id=\"_ftn42\">[42]<\/a> Gilles Deleuze y Claire Parnet, <em>Di\u00e1logos<\/em>, Valencia: Pre-textos, 1980 [1977], p. 10.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref43\" id=\"_ftn43\">[43]<\/a> \u00cdd, p. 11.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref44\" id=\"_ftn44\">[44]<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Efecto_Compton\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Efecto_Compton<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref45\" id=\"_ftn45\">[45]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.beepods.com\/coevolution-bees-and-flowers\/\">https:\/\/www.beepods.com\/coevolution-bees-and-flowers\/<\/a>, traducido con Google Translator.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref46\" id=\"_ftn46\">[46]<\/a> Deleuze y Parnet, cit., p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref47\" id=\"_ftn47\">[47]<\/a> \u00cdd., p. 13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref48\" id=\"_ftn48\">[48]<\/a> \u00cdd., p. 20-23, subrayado nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref49\" id=\"_ftn49\">[49]<\/a> \u00cdd., p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref50\" id=\"_ftn50\">[50]<\/a> \u00cdd., p. 11.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref51\" id=\"_ftn51\">[51]<\/a> N\u00f3tese: lo com\u00fan de un com\u00fan no es uno sino m\u00faltiple.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref52\" id=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>estancias\u2026<\/em>, cit., p. 92, cursivas en el original; subrayado nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref53\" id=\"_ftn53\">[53]<\/a> \u00cdd., p. 291.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref54\" id=\"_ftn54\">[54]<\/a> F. Ingrassia, \u201cInconsecuencia\u201d, in\u00e9dito, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref55\" id=\"_ftn55\">[55]<\/a> Ob. cit., p. 91.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref56\" id=\"_ftn56\">[56]<\/a> \u00cdd., p. 90, cursivas en el original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref57\" id=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Fenomenolog\u00eda del fin<\/em>, p. 28, cit.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref58\" id=\"_ftn58\">[58]<\/a> Como se ve en el cap\u00edtulo \u201cUna trama con consecuencias. La amistad\u201d, tomo esta idea de inadecuaci\u00f3n generalizada de Ariel Pennisi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref59\" id=\"_ftn59\">[59]<\/a> Ariel Pennisi, ob. cit., p. 71.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es estrat\u00e9gico pensar la composici\u00f3n porque necesitamos una comprensi\u00f3n de lo social y del lazo social que no sea la contractual, que es como la sociedad moderna y burguesa se relat\u00f3 a s\u00ed misma. Hoy, si bien la modernidad se agot\u00f3, no hay una filosof\u00eda dominante expl\u00edcita sobre la constituci\u00f3n de lo social. De todas formas, se puede considerar que existe un concepto de lo social en estado pr\u00e1ctico, que dice, como el neoliberalismo, que lo que hace sociedad es la competencia, que, como el contractualismo, afirma que el estado natural del hombre es el aislamiento y que constata estos presupuestos en la interacci\u00f3n reticular de la Net, donde primero existe el individuo y luego la conexi\u00f3n con otros. Hemos consultado a Simondon porque nos hace pensar \u201cverdaderas relaciones\u201d -esto es, relaciones constituyentes, esto es, relaciones donde devenimos otres con otres- y porque nos arrima a pensar -parafraseando- \u201cverdaderos colectivos\u201d contempor\u00e1neos, esto es, composiciones hechas de relaciones constituyentes, en una circunstancia como la contempor\u00e1nea, que nos evita devenir otres con otres.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/vinculo-contacto-trama-transindividual-y-comun\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"V\u00ednculo, contacto, trama, transindividual y com\u00fan\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":5332,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[651,506,12,24,25],"tags":[852,100,612,458,845,727,854,671,849,856,711,853,244,283,669,855,714,564],"class_list":["post-5325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-esto-no-es-un-vinculo","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-fluidez","category-politica-2","category-problemas","tag-abeja-y-orquidea","tag-colectivo","tag-composicion","tag-comun","tag-contacteo","tag-contacto","tag-devenir","tag-grupo","tag-individuacion","tag-individualizacion","tag-ingrassia","tag-laval-y-dardot","tag-lewkowicz","tag-nosotros","tag-nosotrxs","tag-relacion","tag-trama","tag-virno","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5325"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5345,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325\/revisions\/5345"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5332"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}