{"id":5350,"date":"2026-04-15T17:54:00","date_gmt":"2026-04-15T20:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=5350"},"modified":"2026-03-28T18:22:44","modified_gmt":"2026-03-28T21:22:44","slug":"una-posdata-sobre-el-concepto-de-vinculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-posdata-sobre-el-concepto-de-vinculo\/","title":{"rendered":"Una posdata sobre el concepto de v\u00ednculo"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jaime Barylko escribi\u00f3 que \u201cv\u00ednculos, en lat\u00edn y en la realidad, son cadenas. Pero las cadenas est\u00e1n rotas.\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Otro significado latino posible para <em>vinc\u016dlum<\/em> es atadura. Lo que debemos retener es que hubo un tiempo en que, como cadena o como atadura, esa etimolog\u00eda se constataba, aunque fuera como \u201cficci\u00f3n activa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">En las ciencias sociales actuales se suele llamar <em>ficciones <\/em>a estas grandes entidades discursivas que organizan y dan consistencia al lazo social. Entonces, el medio en que transcurre la experiencia est\u00e1 hecho de ficciones. Pero no todo es lo mismo. Como confundimos profesionalmente lo real con lo simb\u00f3lico y lo imaginario, preferimos llamar <em>verdaderas <\/em>en situaci\u00f3n a las ficciones activas y <em>ficticias <\/em>en situaci\u00f3n a las ficciones agotadas. Todo se juega en la temporalizaci\u00f3n interna de estas ficciones -y no en su supuesta adecuaci\u00f3n o desacople con una realidad verdadera y considerada en s\u00ed-. [&#8230;] No <em>son <\/em>ni verdaderas ni falsas, sino que <em><u>funcionan <\/u><\/em>como verdaderas o falsas.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy la palabra v\u00ednculo sigue us\u00e1ndose, pero la subjetividad no la asume, ni en sus representaciones ni en sus pr\u00e1cticas, como atadura. En situaci\u00f3n, es una ficci\u00f3n agotada, o ficticia. Es que la pr\u00e1ctica del contacteo tiene efectos fluidificadores del significado de \u201cv\u00ednculo\u201d. De modo que necesitamos historizar la palabrita, ver qu\u00e9 relacionamiento configuraba en solidez para ver que en la segunda fluidez no lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomaremos, para ayudarnos en esa historizaci\u00f3n, el concepto de v\u00ednculo de Enrique Pichon-Rivi\u00e8re tal como es explicado por Gladys Adamson. Comienzo con un p\u00e1rrafo dif\u00edcil que luego se aclarar\u00e1:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Para Pichon Rivi\u00e8re los v\u00ednculos son estructuras simb\u00f3licas externas, pero tambi\u00e9n son estructuras internas. Frente a los integrantes del grupo, el sujeto del v\u00ednculo va a iniciar un proceso de subjetivaci\u00f3n dial\u00e9ctica de esa estructura simb\u00f3lica vincular que finalmente va a constituir lo que Pichon Rivi\u00e8re denomina un <em>grupo interno<\/em>.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Pichon-Rivi\u00e8re, el \u00e9nfasis -al pensar el v\u00ednculo- est\u00e1 puesto en interrelacionar estructura externa y estructura interna. Nosotros queremos poner el \u00e9nfasis -al pensar el v\u00ednculo- en que el v\u00ednculo interrelacionaba <em>estructuras<\/em> y no redes, mientras que el contacto interrelaciona nodos de redes y no estructuras. As\u00ed, al pensar el v\u00ednculo, Pichon-Rivi\u00e8re caracteriza que \u00abcada uno de nosotros tiene un mundo interno poblado de representaciones de objetos [es decir, de otros sujetos] en el que cada uno est\u00e1 cumpliendo un rol, una funci\u00f3n determinada, y esto es precisamente lo que hace posible la predicci\u00f3n de la conducta de los dem\u00e1s.\u00bb<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> La estructura interna era la distribuci\u00f3n de los roles de las personas con las que el sujeto interactuaba, que ten\u00edan una conducta predecible (predecibilidad que interrelacionaba estructura externa y estructura interna). Es decir que la estructura interna del v\u00ednculo era esa distribuci\u00f3n de roles. Por supuesto, Pichon-Rivi\u00e8re indicaba que \u00e9ste o aqu\u00e9l pod\u00edan no comportarse de la manera esperada y que esto requer\u00eda un \u00abaprendizaje\u00bb (una resignificaci\u00f3n del v\u00ednculo), pero este aprendizaje daba lugar a una nueva estructura interna del v\u00ednculo, correlacionada a las nuevas conductas. Es decir que el v\u00ednculo siempre ten\u00eda que ver con estructuras, era un relacionamiento estructurado. El contacto, en cambio, no muestra esa estabilidad ni esa sistematizaci\u00f3n de las conductas de les dem\u00e1s, pues es fluido: no se sabe qu\u00e9 nodo se conectar\u00e1 con qu\u00e9 nodo, qu\u00e9 har\u00e1 durante la conexi\u00f3n, cu\u00e1nto durar\u00e1 ni si se repetir\u00e1, entre otras incertidumbres (de las cuales la m\u00e1s importante es que, aun si el mismo nodo vuelve a conectarse, lo m\u00e1s probable es que no haga lo mismo que hizo en la conexi\u00f3n anterior), lo que le impide al sujeto internalizar ese anudamiento de cada une con una \u00abfunci\u00f3n determinada\u00bb del que habla Pichon-Rivi\u00e8re. Esta inestabilidad no permite estructurar, ni interna ni externamente, una distribuci\u00f3n de roles y conductas predecibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otro \u00e9nfasis de Pichon-Rivi\u00e8re -al pensar el v\u00ednculo- y es que la estructura del v\u00ednculo es abierta, cambia. Es una \u201cestructura estructur\u00e1ndose\u201d, dice Adamson. Aun as\u00ed, es un proceso de estructuraci\u00f3n, y no un proceso de conexi\u00f3n-desconexi\u00f3n-reconexi\u00f3n impredecible para el sujeto. En otras palabras, el v\u00ednculo pichoniano inclu\u00eda fijaciones (que \u00e9l apostaba a \u201cdialectizar\u201d con la t\u00e9cnica grupal, pero esa dialectizaci\u00f3n desestructuraba para volver a estructurar, o sea, a fijar); el contacto contempor\u00e1neo, en cambio, est\u00e1 hecho de ocasiones.<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adamson dice que en Pichon-Rivi\u00e8re<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">El esquema referencial como estructura subjetiva est\u00e1 sostenida por v\u00ednculos interiorizados. La estructura cognitiva (modos de pensar), la estructura afectiva (modos de sentir) y las estructuras de acci\u00f3n (modos de actuar) han sido conformadas a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas sociales siempre sostenidas por un v\u00ednculo. Toda la socializaci\u00f3n se produce a trav\u00e9s de su intermediaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esto nos plantea una pregunta: \u00bfc\u00f3mo queda afectada la socializaci\u00f3n cuando la principal forma de relacionamiento no es el v\u00ednculo? Por ejemplo, a veces vemos madres o padres que no llegan a estructurar un v\u00ednculo con sus hijes y en cambio tienen contactos con ellxs. Se plantea entonces otra pregunta tambi\u00e9n. \u00bfC\u00f3mo queda afectada la constituci\u00f3n subjetiva cuando la principal forma de relacionamiento no es el v\u00ednculo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquier caso, el v\u00ednculo como sost\u00e9n de toda la socializaci\u00f3n es hoy una ficci\u00f3n agotada, incapaz de estructurarse a s\u00ed mismo y al resto de las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:18px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos puntaciones m\u00e1s debemos hacer en esta posdata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera y m\u00e1s importante es que el v\u00ednculo como estructura, el v\u00ednculo como ficci\u00f3n \u201cencadenante\u201d, el v\u00ednculo como estabilidad y estabilizaci\u00f3n de las funciones y las conductas, en breve, el v\u00ednculo como relacionamiento s\u00f3lido, era posible en tanto no era una relaci\u00f3n \u201cdesnuda\u201d entre dos, sino siempre mediada por un Tercero. Este Tercero pod\u00eda tener rostro o no, pod\u00eda estar personificado (en el padre o en el jefe o en la maestra, etc.) o estar codificado expl\u00edcita e impl\u00edcitamente (en contratos, reglamentos o normas y h\u00e1bitos) o actuar estructuralmente (el modo de producci\u00f3n, o la cultura, o las relaciones sociales o las institucionales, los pactos inconscientes, etc.). Ese Tercero regulaba el relacionamiento y lo estabilizaba como v\u00ednculo en el sentido de cadena o, m\u00e1s precisamente, en el sentido de disciplina que indicaba las conductas a seguir a quienes se relacionaban (disciplina que inclu\u00eda la internalizaci\u00f3n y predictibilidad que se\u00f1alaba Pichon-Rivi\u00e8re). Ese Tercero a veces se conceptualiz\u00f3 como Ley (ley simb\u00f3lica). Ahora bien, ese Tercero ten\u00eda un supuesto general que era, como se\u00f1al\u00f3 Ignacio Lewkowicz, el Estado-naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Finalmente, la ley simb\u00f3lica se vehiculiza, se inscribe y opera a trav\u00e9s del aparataje judicial estatal [nacional]. Las capacidades estatales de sanci\u00f3n y castigo, la inscripci\u00f3n de la estructura formal de la ley simb\u00f3lica a trav\u00e9s de prescripciones concretas, en distintos dispositivos estatales de producci\u00f3n de subjetividad, todo eso proporciona a la ley simb\u00f3lica una materialidad de enunciaci\u00f3n eficaz. Esta normatividad tiene una forma espec\u00edfica: rige para todos, rige <em>a priori<\/em>, rige en forma de prohibici\u00f3n, castiga la transgresi\u00f3n en prisiones estatales seg\u00fan un c\u00f3digo penal p\u00fablico. Quiz\u00e1 por la hegemon\u00eda secular del Estado[-naci\u00f3n] hemos asumido que esta forma hist\u00f3rica de la norma era la forma gen\u00e9rica, abstracta, de la ley. Pero esa asimilaci\u00f3n entre la formalizaci\u00f3n de una experiencia concreta y la forma pura de la ley ejecuta un salto l\u00f3gico que incurre en anacronismo.<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Bajo la hegemon\u00eda del Estado[-naci\u00f3n], la norma jur\u00eddica articula -mediante su forma, su operatoria y su vigilancia- la ley simb\u00f3lica y la regla social consigo misma.<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, si bien los Estados contin\u00faan llam\u00e1ndose a s\u00ed mismos \u201cEstado nacional\u201d, no funcionan como totalidades que articulan las diferentes hebras de lo social, no funcionan como \u201cpaninstituciones donadoras de sentido\u201d.<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a> M\u00e1s precisamente, no son (como las llamaba el Grupo Doce) metainstituci\u00f3n que asegura el concierto de las instituciones, no son metaestructuras que aseguran el funcionamiento y reproducci\u00f3n de las estructuras sociales.<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a> El mercado globalizado y el capitalismo financiero requieren de Estados, pero Estados con otra forma, pues los Estados-naci\u00f3n ser\u00edan un obst\u00e1culo a su funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ausencia estructural de metaestructura se traduce pr\u00e1cticamente en un relacionamiento fluido, en la pr\u00e1ctica del contacteo. Cuando nos relacionamos, aunque querramos entrar en un v\u00ednculo, entramos en una conexi\u00f3n sin suelo com\u00fan, sin mundo com\u00fan.<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a> Decimos o proyectamos \u201cv\u00ednculo\u201d (\u00bfqui\u00e9n quiere prescindir de esa palabra?) pero un v\u00ednculo s\u00f3lido es hoy impracticable, y por eso practicamos una conexi\u00f3n sin Tercero (con terceridades, pero sin Tercero), un relacionamiento precario. Eso, en el caso del relacionamiento sin pensamiento, el autom\u00e1tico, el de las pr\u00e1cticas <em>mainstream<\/em>, el de menor tensi\u00f3n con la \u00e9poca. Si entramos en una din\u00e1mica de desv\u00edo del <em>mainstream<\/em>, si practicamos una tensi\u00f3n con la \u00e9poca, si logramos entrar en una din\u00e1mica as\u00ed y sostenerla, estaremos entrando en una trama consecuente. Estaremos, en este camino, produciendo mundo com\u00fan, pero no un suelo metaestructural (eso no est\u00e1 a nuestro alcance ni parece posible para nadie en condiciones de capitalismo financiero y corporativo).<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto \u00faltimo nos permite aclarar una confusi\u00f3n habitual cuando se escucha la idea de la trama consecuente: la pr\u00e1ctica de la producci\u00f3n de consecuencias no restablece la solidez vincular. Su efecto no es una restituci\u00f3n de lo perdido sino una subjetivaci\u00f3n, un com\u00fan, que parte de lo que hay, que opera en las condiciones de la segunda fluidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra puntuaci\u00f3n que requiere esta posdata es una distinci\u00f3n entre v\u00ednculo como relacionamiento s\u00f3lido y \u201cv\u00ednculo\u201d como se usa en la corriente psicoanal\u00edtica que habla de lo vincular m\u00e1s que de v\u00ednculo y que lo concibe como relacionamiento acontecimental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el otro es objeto, el otro es mundo interno, representaci\u00f3n, y no se puede pensar la relaci\u00f3n. Pichon-Rivi\u00e8re, para pensar el v\u00ednculo, propuso una doble relaci\u00f3n de objeto\u00a0 (si la relaci\u00f3n es entre dos, m\u00faltiple relaci\u00f3n de objeto si es un grupo), en la que a tiene una representaci\u00f3n de b y b tiene una representaci\u00f3n de a y ambas representaciones coinciden gracias a que, en la socializaci\u00f3n (que obedece a una estructura social), se genera una estructura de relaci\u00f3n que repite las conductas y las hace predecibles para a y para b (y para c, d, n si es una estructura grupal). Esta predicci\u00f3n es permitida por la relaci\u00f3n interiorizada, el \u201cgrupo interno\u201d, que a su vez permite, junto con la repetici\u00f3n de las conductas sociales\/vinculares, la fijaci\u00f3n de los v\u00ednculos, que son <em>estructuras<\/em> vinculares. En otras palabras, Pichon-Rivi\u00e8re caracteriza el v\u00ednculo de su momento, el s\u00f3lido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Janine Puget, precursora del abordaje de lo vincular, muestra que el v\u00ednculo pensado a partir de la representaci\u00f3n del yo es pensar dentro de la l\u00f3gica del Uno, que es la l\u00f3gica de la mismidad, de la reducci\u00f3n de lo otro a lo mismo, y propone pensar el v\u00ednculo en la l\u00f3gica del Dos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Hay que concebir la relaci\u00f3n del Dos teniendo en cuenta que cada miembro de una relaci\u00f3n tiene una condici\u00f3n de alteridad y de ajenidad de la cual depende un estado de tensi\u00f3n creativo. La alteridad se niega a ser reducida por identificaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el otro es objeto, la \u00fanica forma de explicar una relaci\u00f3n es por identificaci\u00f3n, es decir, como confirmaci\u00f3n del yo por el otro. As\u00ed, si el otro es objeto, la teor\u00eda psicoanal\u00edtica no puede pensar la alteridad de quienes se relacionan, porque queda dentro de la hegemon\u00eda del Uno. Pero si el otro es pensado como otro, como ajeno y diferente, el v\u00ednculo debe ser pensado como l\u00f3gica del Dos, que no relaciona dos unos mediados por Uno (el Tercero) sino que abre la relaci\u00f3n como espacio de diferencia que crea nuevas diferencias, como tensi\u00f3n y no como acople arm\u00f3nico. \u201cUna relaci\u00f3n de pareja no est\u00e1 sostenida solo por la idea de una conjunci\u00f3n arm\u00f3nica.\u201d<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a> \u201c[Puget] nos introduce a situar las trampas del narcisismo en las relaciones de pareja y visibilizar sus modelos e ideales, derivados de los ideales de la complementariedad.\u201d<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en esta forma de entender el v\u00ednculo, hay que hablar de lo vincular m\u00e1s que de v\u00ednculo, pues sugiere un entre e indica una relaci\u00f3n que se define en la relaci\u00f3n (y en la situaci\u00f3n, no en la estructura social o vincular previa, subraya Puget con Ignacio Lewkowicz), una relaci\u00f3n que es trabajo de la diferencia y no dial\u00e9ctica de lo Mismo. El trabajo de la diferencia tiene consecuencias impredecibles mientras que la dial\u00e9ctica de lo Mismo promete una s\u00edntesis. En este sentido propongo entender \u201clo vincular\u201d como actividad incesante de vincular, como verbo y no como sustantivo (\u201cel v\u00ednculo\u201d). Incluso, en esta l\u00ednea, si o\u00edmos \u201cel v\u00ednculo\u201d tenemos que o\u00edr \u201ctrabajo de la diferencia\u201d, \u201cactividad de vincular alteridades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero dejemos esta breve presentaci\u00f3n de esta corriente psi y volvamos a lo que nos ocupa en esta posdata, que consiste en situar el contacteo y la trama consecuente respecto de las formas heredadas de pensar \u201cv\u00ednculo\u201d. Pichon-Rivi\u00e8re lo piensa con estructura (en el mundo interno, en la relaci\u00f3n misma, en la sociedad y en la relaci\u00f3n entre esas estructuras), mientras que Puget lo piensa sin estructura (como tensi\u00f3n que no cesa de multiplicar diferencia).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la l\u00f3gica del Uno, hay formato. Este formato es una representaci\u00f3n compartida as\u00ed como un conjunto de pr\u00e1cticas instituidas; \u00e9l unifica y hace uno de los dos y que entre ellos no haya entre, no haya espacio de multiplicaci\u00f3n relacional. Aqu\u00ed, en el formato, lo que hace uno de los dos o muchos del v\u00ednculo es la estructura, el Estado-naci\u00f3n, el Tercero. En la l\u00f3gica del Dos, en cambio, el relacionamiento plantea acontecimiento una y otra vez (porque el otro me presenta algo inesperado una y otra vez, y la relaci\u00f3n se multiplica). No hay formato vincular, sino un vincular sin formato; el concepto de v\u00ednculo que encontramos en Adamson-Pichon es l\u00f3gica del Uno y l\u00f3gica s\u00f3lida. El concepto de v\u00ednculo que encontramos en Puget es l\u00f3gica del Dos, pero no es l\u00f3gica fluida, no es contacteo. Puget \u201cpiensa junto con Berenstein lo vincular como: \u2018Trabajo de estar juntos en la diferencia y lo que se produce en el encuentro\u2019.\u201d<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a> En el contacteo no se trabaja lo que se produce en el encuentro. En el relacionamiento que llamamos contacteo hay, si se puede pensar tal cosa, una l\u00f3gica del Uno fluida, un relacionamiento sin formato al que adaptarse, sin trabajo de estar juntos: la relaci\u00f3n que no produce placer o utilidad se descarta como se descartan las mercanc\u00edas en el consumo. Como dec\u00edamos en \u201c\u00bfContactos sin v\u00ednculo?\u201d, el disconfort no se trabaja de manera creativa, con el otrx, colectivamente. El supuesto de estar juntxs (o de buscar estar juntxs) que formulaban Berenstein y Puget no se constata hoy.<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\">[17]<\/a> Hoy estamos en una l\u00f3gica del uno aislado y autosuficiente (es decir, conectado pero que se siente, se piensa y se practica prescindente de v\u00ednculos), y no la del uno adaptado al formato.<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La trama consecuente s\u00ed es l\u00f3gica del Dos, pero no disloca la l\u00f3gica s\u00f3lida (la del formato vincular) sino que se desv\u00eda de la l\u00f3gica fluida, no disloca la l\u00f3gica del dos-en-uno (donde lo que hace uno es el Tercero) sino que se desv\u00eda de la l\u00f3gica de dos unos sin Tercero, sin suelo com\u00fan. Es, como en el pensamiento de lo vincular, \u00abALTERarse, o sea hacer lugar a lo otro que excede lo propio, lo conocido y dejarme afectar para dislocarme de mi pensamiento\u2026 lineal centrado en m\u00ed mismo\u00bb.<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a> Pero hay m\u00e1s, pues la trama consecuente no solamente altera a cada unx de lxs que se relacionan sino que tambi\u00e9n produce un com\u00fan entre ellxs, un suelo producto y productor de un estar juntxs sin homogeneizaci\u00f3n, es decir, sin Uno.<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a> Solo colectivamente podemos alterarnos y solo alter\u00e1ndonos podemos devenir colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resumiendo, en esta posdata quisimos diferenciar el contacto sin v\u00ednculo tanto del v\u00ednculo estructurado o predecible (conceptualizado por Pichon-Rivi\u00e8re) del v\u00ednculo acontecimental o generador de diferencia (conceptualizado por Puget) y se\u00f1alar que el v\u00ednculo estructural supone un suelo com\u00fan o un Tercero que eran producto del Estado-naci\u00f3n. Tambi\u00e9n quisimos acercar el pensamiento de lo vincular a la noci\u00f3n de trama consecuente, en tanto relacionamiento que no se subordina a la l\u00f3gica del Uno y que ayuda a pensar c\u00f3mo relacionarnos en condiciones fluidas yendo m\u00e1s all\u00e1 del contacteo y sin ilusionarnos con una restituci\u00f3n de la solidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Posdata de PH a <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/contactos-sin-vinculo-un-bosquejo-de-la-vincularidad-fluida\">https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/contactos-sin-vinculo-un-bosquejo-de-la-vincularidad-fluida<\/a>\/ para el libro <em>Esto no es un v\u00ednculo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Jaime Barylko, <em>El miedo a los hijos<\/em>, Buenos Aires: Emec\u00e9, 1992, p. 47.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ignacio Lewkowicz, <em>Pensar sin Estado<\/em>, Paid\u00f3s, 2004, p. 26, subrayado nuestro; cursivas en el original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Gladys Adamson, \u201cEl concepto de v\u00ednculo en la teor\u00eda de E. Pichon Rivi\u00e8re\u201d, Escuela de Psicolog\u00eda Social del Sur, Buenos Aires, 2012, p. 4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> EPR, <em>Teor\u00eda del V\u00ednculo <\/em>Buenos Aires. Ediciones Nueva Visi\u00f3n. 2000, p. 114, citado por Adamson, cit. p. 2.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ver la menci\u00f3n a las ocasionalidades del grupo fluido en \u201cV\u00ednculo, contacto, trama, transindividual y com\u00fan\u201d en este volumen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Pensar sin Estado<\/em>, cit. p. 191-2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u00cdd., p. 193.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ver Grupo Doce, <em>Del fragmento a la situaci\u00f3n<\/em>, edici\u00f3n de autor, Buenos Aires, 2001.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Para ver c\u00f3mo se puede pensar un Estado que no funciona como un Estado-naci\u00f3n, un Estado fluido, compatible con el mercado globalizado, se puede ver Pablo Hupert, <em>El Estado posnacional<\/em>, Red Editorial, 2015 (disponible en <a href=\"http:\/\/elestadoposnacionallibro.blogspot.com\">http:\/\/elestadoposnacionallibro.blogspot.com<\/a>). Para ver c\u00f3mo se pueden pensar instituciones fluidas, que funcionan y se relacionan sin metainstituci\u00f3n, ver <em>Esto no es una instituci\u00f3n<\/em>, Red Editorial, 2019 (versi\u00f3n digital en&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/astituciones-y-sus-mas-allas-completo\/\">https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/astituciones-y-sus-mas-allas-completo\/<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ver \u201cAyer un mundo sin Tinder y hoy un Tinder sin mundo\u201d, en este volumen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Para un intento de pensar un com\u00fan que no es producido por un Estado-naci\u00f3n, un com\u00fan que no es una trascendencia como los comunes modernos y s\u00f3lidos (Humanidad, Historia, Mundo, Patria, Pueblo, Clase, etc.), ver el cap\u00edtulo \u201cV\u00ednculo, contacto, trama, transindividual y com\u00fan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> Puget, \u201cLo llamado nuevo y sus efectos\u201d, en Jornadas de Reflexi\u00f3n \u00abLas tramas vinculares hoy; su influencia en la construcci\u00f3n de la subjetividad\u00bb, Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, 9\/9\/2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Puget, \u201cCada vez nos conocemos menos\u201d, Panel de FEPAL \u201cPerspectivas Psicoanal\u00edticas sobre los v\u00ednculos de familia y pareja\u201d, 15\/9\/2007, Buenos Aires, APdebA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> L. Grandal y M. A. Pezo, \u201cLos v\u00ednculos, lo vincular\u201d, en <em>Pr\u00e1cticas indisciplinadas 1<\/em>, Buenos Aires, 2025.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> Grandal y Pezo, cit.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ver \u201cAyer un mundo sin Tinder\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> Dec\u00eda Hern\u00e1n Altobelli en una ocasi\u00f3n que hoy hay un \u201cdiscurso de la autosuficiencia\u201d (\u201cquerete a vos mismo\u201d, \u201cs\u00e9 tu propio jefe\u201d, etc.) y que este discurso conduce a una reactividad odiante ante lo otro, ante lo que altera. Incluso, dijo Altobelli, esta reactividad da un paso m\u00e1s que la de la crueldad, pues en la crueldad el otrx existe. (Intervenci\u00f3n en el Club de Conversaci\u00f3n del 23\/10\/25.) A ese discurso de la autosuficiencia podemos agregar el \u201cc\u00e1sate contigo mismx\u201d de la sologamia (ver \u201cSin mundo com\u00fan: La seducci\u00f3n de la soledad y los contactos sin v\u00ednculo\u201d en youtube.com; participaci\u00f3n de PH en el 6\u00b0 Encuentro Entre de la Federaci\u00f3n de Psicoan\u00e1lisis de Am\u00e9rica Latina, el 26\/4\/25).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se hace necesaria una digresi\u00f3n. Como suger\u00edamos en <em>Esto no es una representaci\u00f3n<\/em> (Red Editorial, 2023) los \u201cdiscursos\u201d de la segunda fluidez son imaginales y no representacionales. Esto significa que son una dispersi\u00f3n de conexiones entre significantes y no un encadenamiento disciplinado o una estructura articulada de significados, lo cual precariza la capacidad del discurso para construir mundo, subjetividad, lazo. As\u00ed, dir\u00eda que ese \u201cdiscurso de la autosuficiencia\u201d es incapaz de instituir una subjetividad autosuficiente. La produce, pero no la deja instituida, establecida, regularmente reproducida (por ejemplo, se conocen casos de personas que se casaron consigo mismas y a los pocos meses, e incluso d\u00edas, decideron divorciarse de s\u00ed mismas, as\u00ed como empresarios de s\u00ed mismos que ven cambiar una y otra vez las condiciones en que deben realizar alg\u00fan emprendimiento). En breve, esa dispersi\u00f3n que llamamos \u201cdiscurso de la autosuficiencia\u201d precariza lo que produce; sus productos son constitutivamente precarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Grandal y Pezo, cit.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> Ver la parte B, de <em>Esto no es un v\u00ednculo<\/em>, \u201cLo que hacemos con lo que hay.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[1] Jaime Barylko escribi\u00f3 que \u201cv\u00ednculos, en lat\u00edn y en la realidad, son cadenas. Pero las cadenas est\u00e1n rotas.\u201d[2] Otro significado latino posible para vinc\u016dlum es atadura. Lo que debemos retener es que hubo un tiempo en que, como cadena o como atadura, esa etimolog\u00eda se constataba, aunque fuera como \u201cficci\u00f3n activa\u201d. En las ciencias &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/una-posdata-sobre-el-concepto-de-vinculo\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Una posdata sobre el concepto de v\u00ednculo\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":2,"featured_media":5357,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[651,506,12],"tags":[865,862,138,866,470,863,244,864,867,861,352,376],"class_list":["post-5350","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-adelanto-del-libro-esto-no-es-un-vinculo","category-adelanto-del-libro-sobre-segunda-fluidez","category-fluidez","tag-adamson","tag-berenstein","tag-diferencia","tag-ficcion-agotada","tag-fluidez","tag-grandal","tag-lewkowicz","tag-pezo","tag-pichon-riviere","tag-puget","tag-subjetividad","tag-vinculo","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5350"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5358,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5350\/revisions\/5358"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}