{"id":68,"date":"2008-11-13T18:08:10","date_gmt":"2008-11-13T21:08:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-nino-con-el-pijama-de-rayas\/"},"modified":"2018-03-16T12:58:52","modified_gmt":"2018-03-16T15:58:52","slug":"el-nino-con-el-pijama-de-rayas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-nino-con-el-pijama-de-rayas\/","title":{"rendered":"El ni\u00f1o con el pijama de rayas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>[Este art\u00edculo entr\u00f3 como cap\u00edtulo en el libro<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/libros\/libro_el_bienestar_en_la_cultura\/\">\u201c<\/a><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/el-bienestar-en-la-cultura-y-mas-composiciones-precarias\/\" target=\"_blank\">El bienestar en la cultura<\/a>\u2026<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/libros\/libro_el_bienestar_en_la_cultura\/\">\u201c<\/a>\u00a02da edici\u00f3n ampliada, publicada por Pie de los hechos en 2016]<\/strong><\/p>\n<p>Acabo de terminar <em>El ni\u00f1o con el pijama de rayas,<\/em> novela de John Boyne, publicada por primera vez en 2006.<a name=\"_ftnref1\"><\/a> Realmente esa novela no se puede dejar, realmente es magistral, realmente es conmovedora. Por lo dem\u00e1s, es un \u00e9xito mundial en ventas y fue llevada al cine.<\/p>\n<p>Vale la pena pensar por qu\u00e9 una idea as\u00ed aparece reci\u00e9n en 2006. Primero digamos cu\u00e1l es la idea <em>as\u00ed<\/em>. La novela muestra que el hijo de un comandante nazi encargado del campo de Auschwitz puede explorar el alambrado perimetral del campo del lado de afuera, escap\u00e1ndose del control de su familia, hasta encontrar que del lado de adentro hay un ni\u00f1o en pijama de rayas, que solo la edad tiene en com\u00fan con \u00e9l (nueve a\u00f1os), y el d\u00eda de nacimiento. Del lado de afuera Bruno, del lado de adentro Shmuel. Lo conmovedor es que ese alambrado, algo as\u00ed como el \u00faltimo baluarte o basti\u00f3n de la demarcaci\u00f3n moderna, cae, pierde su eficacia demarcatoria. El alambrado se puede levantar un poquito y un ni\u00f1o puede pasar por all\u00ed abajo. <!--more-->Ninguno de los dos, sin embargo, se anima a pasar, pero despu\u00e9s de bastante tiempo de amistad, como un a\u00f1o de charla alambrado de por medio, se llegan a tocar la mano. Sin embargo, en un momento (recomiendo detenerse si usted quiere leer esta novela sin saber el final) Bruno atraviesa la cerca y entra al campo. Quiere abrazarlo a Shmuel, encuentra tres o cuatro motivos para abrazarlo, pero no lo hace:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abBruno sinti\u00f3 ganas de abrazar a Shmuel y decirle lo bien que le ca\u00eda y cu\u00e1nto hab\u00eda disfrutado hablando con \u00e9l durante todo ese a\u00f1o. Por su parte, Shmuel sinti\u00f3 ganas de abrazar a Bruno y darle las gracias por sus muchos detalles, por todas las veces que le hab\u00eda llevado comida y porque iba a ayudarlo a encontrar a su padre. Pero ninguno de los dos abraz\u00f3 al otro\u00bb (p. 206).<\/p><\/blockquote>\n<p>Shmuel quiere abrazarlo a Bruno tambi\u00e9n, por otros tantos motivos propios, pero no se abrazan.<\/p>\n<p>El alambrado ha sido internalizado por los demarcados, como ocurr\u00eda con todas las demarcaciones modernas. El dispositivo de encierro ya es constitutivo de esa subjetividad. El dispositivo, sin embargo, tiene sus fisuras, porque esa parte de el alambrado no estaba vigilado, no estaba bien fijada al piso, esa parte de el alambrado es atravesada por un ario. Esa alambrada que ten\u00eda la funci\u00f3n de proteger a los arios de los no arios y antiarios se ha convertido en una trampa sin salida para un ario. Bruno logra pasar desapercibido porque hab\u00eda sido rapado por tener piojos y porque Shmuel le hab\u00eda conseguido un pijama a rayas de su talle para que pasara desapercibido, para disfrazarse de prisionero (pero Bruno no sab\u00eda que los que viv\u00edan de ese lado del alambrado eran prisioneros).<\/p>\n<p>Vale la pena pensar por qu\u00e9 una novela as\u00ed aparece reci\u00e9n en 2006. Una novela as\u00ed es posible por la crisis del sistema estatal nacional; digo: ha sido escrita en tiempos de crisis de los dispositivos disciplinarios. Es as\u00ed, en condiciones de agotamiento del sistema estatal-nacional, que hoy podemos concebir una novela que muestra que la l\u00ednea demarcatoria se debilita y esfuma. Es en estas condiciones que podemos leerla, que podemos imaginar sus escenas y sus personajes, aun a sabiendas de que es fantasiosa, y dejarnos atrapar.<\/p>\n<p>Lo conmovedor de la novela es que Bruno y Shmuel derriban el muro gu\u00e9tico que supone el alambrado. Conmueve tanto cuando Bruno le pasa comida como cuando charlan y se hacen amigos, cuando no se entienden, pero sobre todo, cuando se dan la mano por debajo del alambrado, sin atravesarlo, como as\u00ed tambi\u00e9n cuando lo atraviesa f\u00edsicamente Bruno (pero lo derriban ambos, tanto Bruno como Shmuel), y sobre todo cuando apote\u00f3sicamente se dan la mano y no se la sueltan en el momento que ignoran ser el \u00faltimo. El alambrado, demarcaci\u00f3n internalizada por los demarcados de ayer, es finalmente (hoy), franqueado.<\/p>\n<p>Ahora bien, que esto ocurra, que esto pueda subyugarnos a pesar de que tenemos la imagen de que las alambradas estaban electrificadas y adem\u00e1s vigiladas por torretas en todas las esquinas, con centinelas que disparaban a matar, con buscahuellas para las noches, etc., que incluso la severa familia de Bruno no vea que Bruno sale a explorar para ese lado todas las tardes, en una excursi\u00f3n que le llevaba una hora de ida, una hora de vuelta, m\u00e1s el tiempo de estar ah\u00ed&#8230; Que todo eso parezca veros\u00edmil (y hablo de una verosimilitud imaginaria, por supuesto, porque todos los lectores admitimos que esa novela se basa en dos o tres fantas\u00edas), que esas fantas\u00edas\u00a0resulten admisibles,\u00a0tiene una condici\u00f3n de posibilidad epocal, una condici\u00f3n que es bien de nuestra \u00e9poca, y que consiste en que hoy la dominaci\u00f3n no es exhaustiva, en que hoy la vigilancia no se extiende palmo a palmo, en que hoy los sistemas tienen fronteras difusas. Por supuesto, se\u00f1alar que las fronteras son difusas no quiere decir que la dominaci\u00f3n sea m\u00e1s suave, sino que se da de otra manera.<\/p>\n<p>La dominaci\u00f3n en nuestra \u00e9poca es igualmente aniquiladora, como el libro mismo nos muestra. Dig\u00e1moslo as\u00ed: el que franquea el umbral que divide a los integrados de los excluidos, cae (sea que lo franquee descendiendo econ\u00f3micamente o dejando de ser lo que se debe ser).\u00a0El que pasa la raya que divide lo <em>in<\/em> de lo <em>out<\/em>, deja de existir. \u00abAlpiste: fuiste\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a><\/p>\n<hr size=\"1\" \/>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a> Boyne, John, <em>El ni\u00f1o en pijama de rayas<\/em>, Salamandra, Barcelona, 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Este art\u00edculo entr\u00f3 como cap\u00edtulo en el libro \u201cEl bienestar en la cultura\u2026\u201c\u00a02da edici\u00f3n ampliada, publicada por Pie de los hechos en 2016] Acabo de terminar El ni\u00f1o con el pijama de rayas, novela de John Boyne, publicada por primera vez en 2006. 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