{"id":908,"date":"2008-05-04T11:32:46","date_gmt":"2008-05-04T14:32:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pablohupert.com.ar\/?p=908"},"modified":"2008-05-04T11:32:46","modified_gmt":"2008-05-04T14:32:46","slug":"actitudes-judias-gueticas-y-actitudes-judias-desgueticas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/actitudes-judias-gueticas-y-actitudes-judias-desgueticas-2\/","title":{"rendered":"Actitudes jud\u00edas gu\u00e9ticas y actitudes jud\u00edas desgu\u00e9ticas"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">El juda\u00edsmo me parece casi exclusivamente una actitud con respecto a la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Albert Einstein<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">Y echar\u00e9 mis ra\u00edces<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">de manera que crezcan hacia el aire.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Rafael Alberti<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>I.<\/strong><\/p>\n<p>Se puede practicar una actitud gu\u00e9tica estando fuera del gueto y una desgu\u00e9tica estando dentro.<\/p>\n<p>Este trabajo no es un estudio, una investigaci\u00f3n, una observaci\u00f3n del objeto sociol\u00f3gico \u201cjud\u00edos dentro del gueto\u201d y de otro objeto sociol\u00f3gico \u201cjud\u00edos fuera del gueto\u201d. No es algo que est\u00e9 escrito en tercera persona, o que hable de lo que en gram\u00e1tica se llama objeto directo. Por el contrario, habla del sujeto mismo que habla. Es un ensayo m\u00e1s que una investigaci\u00f3n o un estudio; es una pregunta sobre el sujeto que pregunta, una pregunta sobre el lugar de ese sujeto, su actitud, su camino, su pol\u00edtica. No se trata de saber la respuesta, simplemente porque es insabible: se trata de pensarla. Cuando no s\u00e9, debo pensar. Como dec\u00eda Jaime Barylko:<\/p>\n<p>\u201cLa ruptura con todos los mundos de ayer obliga al jud\u00edo-sin-juda\u00edsmo a pensar\u2026 Existo, no s\u00e9 ni c\u00f3mo ni para qu\u00e9, ni s\u00e9 qu\u00e9 hacer con esta existencia de esta identidad\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, la convocatoria de este Encuentro,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn1\">[1] <\/a>funciona como llamado a seguir pensando c\u00f3mo ser jud\u00edo hoy ac\u00e1. Mejor dicho, pensar c\u00f3mo se es jud\u00edo fuera del gueto. La precisi\u00f3n no es banal, pues\u00a0<em>gueto <\/em>es un t\u00f3pico jud\u00edo como pocos: tal vez el m\u00e1s insidiosamente presente en la judeidad actual de entre los que no tienen la dignidad de pertenecer a los corpus doctrinales jud\u00edos. Y aun as\u00ed, tanto como estos corpus atraviesa gueto la historia jud\u00eda del \u00faltimo milenio o m\u00e1s.\u00a0<em>Gueto <\/em>no tiene dignidad filos\u00f3fica, teol\u00f3gica ni pol\u00edtica; apenas tiene entidad pr\u00e1ctica \u2013y de las pr\u00e1cticas, justamente, se ocupa la reflexi\u00f3n hist\u00f3rica. C\u00f3mo ser jud\u00edo fuera del gueto es el problema que este trabajo intenta abordar y formular para poder pensarlo. En este sentido, dir\u00eda que estas l\u00edneas se abocan sobre todo a pensar qu\u00e9 puede significar \u201cac\u00e1\u201d, mientras que otro ensayo se dedicaba sobre todo a delimitar \u201choy\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Entiendo\u00a0<em>gueto <\/em>en un sentido laxo, que lo asimila (poni\u00e9ndonos sociol\u00f3gicamente estrictos) a\u00a0<em>endogrupo <\/em>. As\u00ed, fuera del gueto puede ser fuera de la religi\u00f3n, fuera del club, fuera de una instituci\u00f3n jud\u00eda cualquiera, fuera del Estado jud\u00edo, fuera del country, etc. Entiendo gueto tanto en un sentido simb\u00f3lico como f\u00edsico; por lo tanto, pienso en este estar fuera del gueto tanto en un sentido simb\u00f3lico como f\u00edsico. Cuando pregunto c\u00f3mo ser jud\u00edo fuera del gueto pregunto qu\u00e9 es ser jud\u00edo estando simb\u00f3lica y f\u00edsicamente fuera del gueto, estando cultural y geogr\u00e1ficamente fuera del gueto. Aqu\u00ed tenemos dos caminos: uno es el de restaurar, otro es el de crear. Restaurar ser\u00eda restaurar el prestigio y el influjo de la religi\u00f3n o del club, o del hebreo, o de la familia jud\u00eda, etc. Pero el camino que se presenta como m\u00e1s activo, m\u00e1s convocante para la generaci\u00f3n de hoy es el camino de la instauraci\u00f3n m\u00e1s que el de la restauraci\u00f3n. Precisamente, hay un gesto del jud\u00edo moderno activo para pensar cu\u00e1les puedan ser la ubicaci\u00f3n y la actitud del jud\u00edo contempor\u00e1neo: el gesto de salida del gueto. Quiero decir: la pregunta sobre c\u00f3mo ser jud\u00edo fuera del gueto se puede trabajar interrogando qu\u00e9 hicieron o hacen los jud\u00edos fuera del gueto. Aqu\u00ed me fijo qu\u00e9 hicieron los jud\u00edos cuando el gueto f\u00edsico cl\u00e1sico, el medieval, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Ahora, algunas digresiones para aclarar los supuestos cuando aqu\u00ed hablamos de \u201clo jud\u00edo\u201d. En primer lugar, no creemos que lo jud\u00edo se pueda definir de un modo esencial y definitivo, simplemente porque no existe una esencia jud\u00eda. Lo jud\u00edo se define hist\u00f3ricamente: es jud\u00edo aquello que los jud\u00edos hacen que sea jud\u00edo. No se puede decir que lo jud\u00edo sea esencialmente una religi\u00f3n, o una naci\u00f3n, o una etnia, o una cultura. Hist\u00f3ricamente, en cambio, s\u00ed se ha podido decir en cierto momento que lo jud\u00edo era una religi\u00f3n, una naci\u00f3n, una etnia, una cultura, un idioma, etc. \u2013porque los jud\u00edos hicieron que lo jud\u00edo fuera esto o aquello en diferentes momentos y lugares: una religi\u00f3n en la Edad Media, y actualmente en algunos c\u00edrculos, una naci\u00f3n en el siglo XX para el movimiento sionista y luego para el Estado, un pueblo y una cultura en el mismo siglo para los movimientos populares y los tradicionalistas, etc.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, \u201c\u00bfc\u00f3mo ser jud\u00edo hoy ac\u00e1?\u201d no es una pregunta que debamos responder obedeciendo a lo que nos dijeron ayer, o como se dice, heredando el legado que nos legaron. Voy a usar una palabra que usan los notarios y los abogados: adir. Para nosotros, no se trata de heredar sino de adir. Si heredar es el acto de transferir un legado, adir es el acto de recibirlo. Esto se puede decir como lo dicen los psicoanalistas: \u201cTe apropiar\u00e1s de lo que heredaste\u201d. Es decir, no se trata de que obedezcamos o de que repitamos o reproduzcamos un legado tal cual nos lo dejaron los jud\u00edos de anta\u00f1o, sino de que veamos qu\u00e9 puede ser, de todo eso, lo m\u00e1s activo hoy para nosotros ac\u00e1. Es decir, nos tenemos que apropiar de lo que nos pueda ser \u00fatil, de lo que nos pueda constituir como jud\u00edos de un modo creador. Aqu\u00ed hay dos caminos: el de tomar el pasado como ense\u00f1anza a pensar hoy o el de retomar el pasado como bien a restaurar. La restauraci\u00f3n repite el legado, lo hereda. El pensamiento de las ense\u00f1anzas piensa qu\u00e9 ense\u00f1an las pr\u00e1cticas jud\u00edas de ayer y piensa c\u00f3mo continuarlas hoy, en una situaci\u00f3n radicalmente distinta \u2013por lo tanto, piensa c\u00f3mo alterar esas ense\u00f1anzas sin dejar de ser fiel a los principios que se apropia. En el camino restaurador, el pasado monologa, dando \u00f3rdenes al presente; en el camino instaurador, el presente dialoga con el pasado.<\/p>\n<p>Entonces bien; uno puede recibir, adir, apropiarse de diferentes tipos de cosas: valores, doctrinas, historia, idioma, obras de arte y textos jud\u00edos. Pero tambi\u00e9n hay actitudes. Son las actitudes lo que nos constituye. Y son lo m\u00e1s decisivo porque la actitud es el motor impl\u00edcito de las pr\u00e1cticas de cualquier sujeto. Justamente, actitud tiene su ra\u00edz en acto, junto con actividad, actuaci\u00f3n, acci\u00f3n. No estoy diciendo que las actitudes sean algo siempre consciente, siempre voluntario; a veces son involuntarias aunque sean conscientes. Estoy diciendo simplemente que de un recorrido subjetivo se puede construir la actitud que lo anima l\u00f3gicamente. No estoy diciendo que la actitud est\u00e9 decidida y declarada por el sujeto desde el vamos siempre; estoy diciendo que la actitud existe pr\u00e1cticamente en las pr\u00e1cticas de un sujeto. Estoy diciendo que al leer las pr\u00e1cticas del sujeto \u2013se trate de valores, doctrinas, historias, idioma, arte o textos\u2013 vemos su actitud. Justamente, en este trabajo nos proponemos delimitar espec\u00edficamente qu\u00e9 es una actitud gu\u00e9tica y qu\u00e9 es una actitud desgu\u00e9tica.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn3\">[3] <\/a>Y, como ven\u00eda diciendo, para ser jud\u00edos hoy ac\u00e1, debemos apropiarnos de las actitudes activas de los jud\u00edos de ayer.<\/p>\n<p>Lo que he podido encontrar es que la actitud gu\u00e9tica es una actitud de cerraz\u00f3n, una actitud particularista que se afinca en sus supuestos. Podr\u00edamos decir, para usar una palabra un poquito fea, que es una actitud \u201cjuda\u00edsta\u201d porque las pr\u00e1cticas que conlleva impl\u00edcitas son pr\u00e1cticas de realimentaci\u00f3n de la identidad, de cierre, de conservaci\u00f3n, de elusi\u00f3n de interferencias a la reproducci\u00f3n id\u00e9ntica de la identidad. Para comenzar, diremos brevemente que la gu\u00e9tica es una actitud monol\u00f3gica, una actitud que no dialoga con el otro si no es para seguir siendo como era. Dir\u00edamos: conversa pero no dialoga; es decir, no se abre al contacto vital con otra voz.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_msocom_1\">[PH1] <\/a><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>La actitud desgu\u00e9tica, en cambio, es una actitud de apertura, una actitud universalista, una actitud que se separa de sus supuestos. Podr\u00edamos decir: una actitud que no es juda\u00edsta ni anti-jud\u00eda, sino a-jud\u00eda. \u201cEs una seria desventaja resultante del visible triunfo del cristianismo, el hecho de que los pensadores cristianos raramente entran en contacto vital con otras religiones y otros modos de considerar el mundo. La consecuencia de esta inexperiencia es que las formas cristianas de ver el mundo se consideran verdaderas sin dar lugar a dudas\u2026 El m\u00e1s audaz y original pensador\u2026 fue Spinoza, que super\u00f3 los prejuicios teol\u00f3gicos de los que los otros no pudieron separarse totalmente.\u201d\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn5\">[5] <\/a>Wolf nos dice que los cristianos, por haber obtenido la hegemon\u00eda cultural en Europa, no entraron casi en contacto vital con el otro no-cristiano; he aqu\u00ed lo que es una actitud gu\u00e9tica. Spinoza, que pudo separarse de los supuestos teol\u00f3gicos y culturales del lugar donde viv\u00eda y de su comunidad, se convirti\u00f3, seg\u00fan Wolf, en el m\u00e1s grande fil\u00f3sofo. (No siempre triunfar es activo.)<\/p>\n<p><strong>II.<\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, como se trata de leer pr\u00e1cticas hist\u00f3ricamente dadas, observemos diferentes guetos y actitudes jud\u00edos respecto del gueto hist\u00f3ricamente dados. Existen diferentes tipos de guetos: f\u00edsicos y simb\u00f3licos, objetivos y subjetivos. Un gueto f\u00edsico es el de la Edad Media, o tambi\u00e9n puede ser el country club o el barrio privado (nos tendr\u00edamos que preguntar si la vigilancia en las instituciones no configura cierto tipo de muro gu\u00e9tico); un gueto simb\u00f3lico pueden constituirlo los c\u00f3digos de los chicos que van a la escuela hebrea y hablan s\u00f3lo hebreo y tienen su jerga en hebreo, o tambi\u00e9n, la sociabilidad jud\u00eda excluyente. Otro gueto simb\u00f3lico fue el babil\u00f3nico: en el Talmud aparece que los rabinos de Babilonia hablaban de levantar una pared (sic) entre los jud\u00edos y los no jud\u00edos; es decir, una pared simb\u00f3lica que mantuviera a los jud\u00edos a distancia de judeocristianos en particular y babil\u00f3nicos en general. Se trata ac\u00e1 siempre de guetos que, f\u00edsicos o virtuales, resguardan la identidad propia de las interferencias identitarias de lo ajeno, es decir, se trata de pr\u00e1cticas gu\u00e9ticas que suponen una actitud jud\u00eda juda\u00edsta, monol\u00f3gica. Insisto: no importa si se trata de una actitud voluntaria o siquiera consciente; importa que es una actitud incorporada, que anima unas pr\u00e1cticas incorporadas, acostumbradas, vale decir, una actitud que act\u00faa efectivamente. Tambi\u00e9n existen diferentes tipos de ubicaciones, f\u00edsicas y simb\u00f3licas, respecto de esos guetos f\u00edsicos o simb\u00f3licos. Las ubicaciones respecto del gueto pueden ser: adentro, saliendo\/entrando y afuera.<\/p>\n<p>Resumiendo, aqu\u00ed tenemos en juego una constante, el gueto, y dos variables a su alrededor: la ubicaci\u00f3n y la actitud. La actitud \u2013gu\u00e9tica o desgu\u00e9tica\u2013 encarn\u00f3 en pr\u00e1cticas diversas, seg\u00fan las condiciones sociales y la ubicaci\u00f3n gu\u00e9tica en que se desarrollara. Podemos hacer un cuadro para visualizar la combinatoria entre estas variables para pensar las actitudes que los jud\u00edos muestran respecto del gueto en cada punto del recorrido que hacen entre el interior y el exterior.<\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" bordercolor=\"#000000\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\"><strong>Ubicaci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\"><strong>Actitud gu\u00e9tica<\/strong><\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\"><strong>Actitud desgu\u00e9tica<\/strong><\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\"><strong>Condiciones \/ siglo<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">adentro<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">salvaguarda<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">intercambio<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">Feudalismo \/ hasta fines s. XVIII<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">saliendo\/entrando<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">reconstrucci\u00f3n<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">mutaci\u00f3n<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">Estados nacionales \/ XIX y XX<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">afuera<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">\u201ccuraci\u00f3n\u201d<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">\u00bf?<\/td>\n<td width=\"25%\" valign=\"top\">Globalizaci\u00f3n \/ XXI<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>El cruce entre cada actitud y cada ubicaci\u00f3n respecto de los guetos nos permite leer los trazos clave de las pr\u00e1cticas jud\u00edas hist\u00f3ricamente dadas. Estando adentro del gueto medieval, los jud\u00edos ejercieron una actitud gu\u00e9tica. El gueto era una imposici\u00f3n legal, sin duda; parece, empero, que ese dato objetivo e ineludible para el jud\u00edo de entonces tuvo un correlato en la subjetividad jud\u00eda medieval. Esto dice Paul Johnson del gueto medieval: \u201cSi, como afirmaba la Iglesia, la segregaci\u00f3n por medio del gueto salvaguardaba a los cristianos de los contactos jud\u00edos, igualmente proteg\u00eda a los jud\u00edos de la secularidad\u201d. La actitud gu\u00e9tica que internalizaba ese hecho se practicaba en el famoso c\u00f3digo legal Shuli\u00e1n Aruj, escrito en el siglo XVI: \u201cEl Shuli\u00e1n Aruj, que se convirti\u00f3 en el texto legal autorizado para muchas generaciones de jud\u00edos ortodoxos, puede haber sido concebido para el aislamiento y la introspecci\u00f3n causados por el gueto.\u201d<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn6\">[6] <\/a>Para la misma \u00e9poca se verifican pr\u00e1cticas desgu\u00e9ticas morando en el gueto. Cecil Roth cuenta que los rigoristas del gueto de Venecia a menudo se quejaban de la mundanidad de la vida del gueto, y de la preferencia por el italiano antes que por el hebreo. El cruce del adentro con la actitud desgu\u00e9tica daba lugar a un intercambio. Se escribieron piezas teatrales, obras de matem\u00e1tica, astronom\u00eda, econom\u00eda, todo en italiano. Incluso muchos jud\u00edos iban a la facultad de medicina de Padua y se recib\u00edan all\u00ed.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn7\">[7] <\/a>El gueto f\u00edsico era una imposici\u00f3n inapelable para el jud\u00edo, pero las pr\u00e1cticas gu\u00e9ticas de salvaguarda de lo jud\u00edo, no. \u201cMuchos rabinos habr\u00edan deseado elevar a\u00fan m\u00e1s los muros del gueto\u201d, dice Johnson.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn8\">[8] <\/a>Las actitudes subjetivas variaban.<\/p>\n<p>Podemos encarar ahora un tiempo m\u00e1s cercano y m\u00e1s relevante en la estrategia que impulsa este trabajo \u2013la estrategia de examinar un legado y apropiarnos de lo que nos pueda resultar m\u00e1s activo en los tiempos actuales. Atendamos las pr\u00e1cticas que practican una actitud gu\u00e9tica a la salida del gueto, vale decir, en la \u00e9poca de la conformaci\u00f3n y la \u00e9gida de los Estados nacionales, entre fines del siglo XIX y el siglo XX. Lo que tenemos all\u00ed es la pr\u00e1ctica de reconstrucci\u00f3n del gueto en nuevo condiciones, condiciones de \u00e9gida de los Estados-naci\u00f3n, la pr\u00e1ctica sionista.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>Comunidad <\/em>, Zygmunt Bauman dice que las identidades locales y regionales tradicionales en la \u00e9poca de la construcci\u00f3n de los Estados-naci\u00f3n estaban condenadas a integrarse en la sociedad nacional o a desaparecer. Esto quer\u00eda decir que esa comunidades no ten\u00edan salida y que, fuera progresiva o brutalmente, fuera integr\u00e1ndose o neg\u00e1ndose a hacerlo, de todos modos desaparecer\u00edan. Esta sentencia no est\u00e1 plenamente confirmada pero es admisible para los fines de estas reflexiones pues nos ubica en la situaci\u00f3n en que se encontraban los jud\u00edos a fines del siglo XIX, y aqu\u00ed uno se pregunta c\u00f3mo es que lo jud\u00edo que ha seguido existiendo. En parte, ha cobrado vitalidad luego del nazismo, pero el punto es que, si era cierto que cada identidad local estaba condenada a integrarse en una sociedad nacional o a desaparecer, las identidades locales jud\u00edas de la di\u00e1spora perge\u00f1aron un camino alternativo, el de tener un Estado propio. Vale decir, ante la imposibilidad de seguir teniendo un gueto, la corriente jud\u00eda monol\u00f3gica o gu\u00e9tica se encamin\u00f3 hacia la reconstrucci\u00f3n de un gueto de escala nacional.<\/p>\n<p>En este punto es necesaria una digresi\u00f3n sobre el movimiento nacionalista jud\u00edo. La idea de tener un \u201c\u00a0<em>hogar <\/em>nacional jud\u00edo\u201d seguramente estaba impulsada por una actitud gu\u00e9tica, pero al mismo tiempo era una idea que resultaba de un di\u00e1logo con lo no-jud\u00edo. El hecho de que esa idea se tornara siquiera pronunciable, luego de haber parecido una idea peregrina y forzada (\u00a1que los jud\u00edos tuvieran un Estado!) que incluso a ning\u00fan jud\u00edo se le hubiera ocurrido poco tiempo antes, y que llegara a resultar una reivindicaci\u00f3n natural e incuestionable, todo eso es una gran mutaci\u00f3n en la subjetividad jud\u00eda. Adem\u00e1s, fue una mutaci\u00f3n que result\u00f3 del di\u00e1logo \u2013un di\u00e1logo tal vez solapado, pero ahora evidente\u2013 con la direcci\u00f3n estatal-nacional que adoptaba la organizaci\u00f3n de las sociedades europeas. El movimiento de construcci\u00f3n de un Estado jud\u00edo ha conservado por mucho tiempo este car\u00e1cter bifronte: pr\u00e1cticas gu\u00e9ticas y desgu\u00e9ticas han convivido en \u00e9l. Si en estas reflexiones queda del lado de la actitud gu\u00e9tica es porque el esp\u00edritu que predominantemente lo viene animando desde el comienzo es el reactivo.<\/p>\n<p>Ahora bien; \u00bfqu\u00e9 pr\u00e1cticas encarnan el cruce entre la actitud desgu\u00e9tica y la salida del gueto? El tipo de pr\u00e1cticas que eran abiertamente de mutaci\u00f3n, porque inclu\u00edan una actitud que no era monol\u00f3gica sino dial\u00f3gica, en una posici\u00f3n de salida del gueto, se puede encontrar en la pel\u00edcula\u00a0<em>H\u00e9roes improbables <\/em>. Esa pel\u00edcula, financiada por el Centro Wiesenthal, es un documental sobre siete h\u00e9roes que resistieron al nazismo de diferentes maneras. Un abogado que \u201ccontrabandeaba\u201d jud\u00edos a Palestina, una pintora que daba clases de pintura en el campo de concentraci\u00f3n, un h\u00fangaro de una organizaci\u00f3n armada sionista religiosa que se disfrazaba de nazi para salvar vidas, un franc\u00e9s que iba por la barracas de su campo de concentraci\u00f3n cantando en \u00eddish para entretener a los prisioneros, un lituano partisano y una jud\u00eda ortodoxa suiza. Aqu\u00ed, por una cuesti\u00f3n de espacio, voy a entrar en detalle solamente en estos \u00faltimos dos casos.<\/p>\n<p>La hero\u00edna se llamaba Recha y era hija de un rabino. Como Suiza era un pa\u00eds neutral en la Segunda Guerra Mundial, muchos jud\u00edos intentaron entrar a Suiza, cosa que Suiza intentaba evitar en nombre de su neutralidad. Esta mujer, una jud\u00eda ortodoxa que viv\u00eda con un pa\u00f1uelo en la cabeza y observando todas las normas de la ortodoxia jud\u00eda, teniendo muchos hijos, etc., empez\u00f3 a moverse para lograr meter jud\u00edos en Suiza. Recha arregla por ejemplo con el jefe de polic\u00eda de su pueblo para que d\u00e9 pasaportes suizos a los jud\u00edos que entraban. Tambi\u00e9n habla con los embajadores del Vaticano que hay en Suiza. Aunque el papa en la Segunda Guerra favoreci\u00f3 a nazis y fachistas, parece que los funcionarios del Vaticano en Suiza tuvieron o\u00eddos para escuchar a Recha y le facilitaron las cosas. Por si eso fuera poco, Recha viaj\u00f3 sola en tren a Berl\u00edn a proponerle a Himmler que fuera soltando jud\u00edos para dejarlos entrar en Suiza. Durante el tiempo que realiz\u00f3 este tipo de actividades, la hija del rabino dej\u00f3 de observar muchas normas de la ortodoxia; un s\u00e1bado se enter\u00f3 de que hab\u00eda unos jud\u00edos en la frontera tratando de entrar en Suiza, y que no los dejaban. Ella decidi\u00f3 que deb\u00eda violar las normas del s\u00e1bado: dejar de ir al templo y subirse a un auto. Cruz\u00f3 la frontera, habl\u00f3 con un oficial alem\u00e1n y consigui\u00f3 que unas decenas de jud\u00edos que estaban detenidos por ese oficial entraran en Suiza. Recha era de esas minas que te ponen la piel de gallina (\u201cme han estremecido mujeres\u201d, dice Silvio Rodr\u00edguez).<\/p>\n<p>El h\u00e9roe lituano es el tema del cap\u00edtulo de la pel\u00edcula llamado \u201cEl partisano\u201d. Este hombre pertenec\u00eda a una familia ortodoxa jud\u00eda que viv\u00eda en un pueblo donde la mitad eran jud\u00edos. Cuando llegaron los nazis con uno de esos pogroms que hac\u00edan en los\u00a0<em>shtetlej <\/em>del Este, quemando, violando y fusilando jud\u00edos, los lituanos se sumaron al pogrom. \u00c9l logr\u00f3 escapar junto con su hermano y despu\u00e9s pudo reunirse con su padre y su hermana en el bosque (unos cien jud\u00edos vivieron en el bosque un tiempito, refugiados ah\u00ed). Tiempo despu\u00e9s, unos lituanos mataron a su padre y su hermano. Mientras ve\u00eda una de las matanzas, hizo uno de los rezos del D\u00eda del Perd\u00f3n (eran los d\u00edas previos a ese D\u00eda), y vio que los rezos no ten\u00edan efecto; entonces, dej\u00f3 de creer en Dios. En pocos d\u00edas, este hombre, que andaba por los 16, se qued\u00f3 sin lituanos, sin Dios y sin familia. La nacionalidad, la religi\u00f3n y la familia: todo eso se le cay\u00f3 en pocos d\u00edas. Poco despu\u00e9s, los jud\u00edos se encontraron en el bosque con un grupo de partisanos sovi\u00e9ticos, y \u00e9l ingres\u00f3. El hombre cuenta c\u00f3mo al principio eran unos improvisados y luego se fueron organizando, armaron un hospital con m\u00e9dicos jud\u00edos, etc. Las principales actividades que realizaban eran m\u00e1s de sabotaje que de enfrentamiento en batallas: pon\u00edan bombas en puentes, en v\u00edas de tren, etc. El tipo, ya octogenario, cuenta esto, sonr\u00ede y dice: \u201cEra maravilloso estar ah\u00ed, escuchar y sentir la onda expansiva de las bombas que pon\u00edamos y ver esas cosas volar\u201d. El tipo se hizo partisano porque era\u00a0<em>maravilloso <\/em>. Al hacerse partisano no renunciaba algo sino que lo ganaba \u2013la p\u00e9rdida hab\u00eda estado antes. Si el nazismo era una pol\u00edtica orientada a hacer dejar de existir, entonces, las estrategias del hero\u00edsmo se pueden ver como estrategias de existencia. Volar puentes \u2013como en este caso\u2013, cantar, llevar contingentes a Palestina, salvar jud\u00edos \u2013como en los otros\u2013 eran formas de existir, de tener una potencia, que era justamente lo que los nazis trataban de anular.<\/p>\n<p>En por lo menos tres de los relatos de la pel\u00edcula, la separaci\u00f3n de la madre, o su muerte, o la muerte, son piedra de toque para la historia o para el hero\u00edsmo. Uno, Clary, se hizo hombre, dice \u00e9l, cuando, al bajar del vag\u00f3n y entrar al campo de concentraci\u00f3n, la madre le dijo \u201cahora sos un hombre\u201d y efectivamente ya no tuvo su mam\u00e1 cerca y, con su voz, cantando, se las arregl\u00f3 para sobrevivir. El partisano dice que se fue al bosque cuando la madre le dijo: \u201cAnd\u00e1, dejanos\u201d. Ah\u00ed no la volvi\u00f3 a ver y enseguida la madre muri\u00f3 asesinada. Estas historias parecen ense\u00f1ar: no hay hero\u00edsmo sin ruptura con los ancestros o sus normas.<\/p>\n<p>En general, estos siete sobrevivientes de los que habla la pel\u00edcula contaron entre poco y nada de lo que hicieron durante la guerra. Parece como si, vueltos a la normalidad, estos sobrevivientes no hubieran podido hablar de la anormalidad que hab\u00edan sufrido y ejercido activamente durante la guerra. Parece que hero\u00edsmo y normalidad no compartieron un suelo com\u00fan donde comunicarse mutuamente. Hasta tal punto parecen haber sido incompatibles hero\u00edsmo y actitud gu\u00e9tica que Recha, vuelta a someterse a las normas ortodoxas luego de terminada la Segunda Guerra, no quer\u00eda hablar de su actividad durante la Guerra. Asimismo, vemos que el partisano, luego de la Guerra, volvi\u00f3 normalmente a creer en Dios; la potencia que, al volar puentes, hab\u00eda desarrollado para s\u00ed y los suyos, parece hab\u00e9rsela restituido a un ser supremo.<\/p>\n<p>De modo general, podr\u00edamos decir que hay en todos estos h\u00e9roes una incorporaci\u00f3n subjetiva de las condiciones de anormalidad que impuso la Segunda Guerra. Todos en alg\u00fan punto ignoraron las normas jud\u00edas legadas o se apropiaron activamente del hecho de que las circunstancias imped\u00edan observarlas. La anormalidad internalizada subjetivamente, practicada como hero\u00edsmo, se simboliza en el fuera de casa que supone la muerte de las madres, el traslado, el desarraigo, el matrimonio mixto clandestino, etc.<\/p>\n<p>Lo\u00a0<em>improbable <\/em>de estos h\u00e9roes viene por el lado de lo anormal. En la Segunda Guerra, un jud\u00edo normal, como probablemente ning\u00fan humano normal, no ejerc\u00eda una actitud heroica. Es decir, lo normal, que es m\u00e1s que probable, no es heroico, y por eso lo heroico es improbable. As\u00ed, vemos que Recha debi\u00f3 poner en suspenso las normas ortodoxas para desarrollar su heroica actividad. La actitud desgu\u00e9tica en condiciones de salida del gueto produjo una improbable hero\u00edna, teniendo como condici\u00f3n la puesta en suspenso del juda\u00edsmo m\u00e1s acreditado, m\u00e1s establecido. Y seguramente en una situaci\u00f3n tan nueva en que lo que ocurre es irrepresentable, imprevisible en la situaci\u00f3n previa y acostumbrada, los recursos necesarios para subjetivarse son sin duda anormales, improbables, imprevisibles, nuevos. El hero\u00edsmo durante la Guerra muestra que lo m\u00e1s activo de lo jud\u00edo est\u00e1 en una subjetivaci\u00f3n fundadora m\u00e1s que en una continuidad obediente; en una subjetivaci\u00f3n fugaz que inventa algo que va m\u00e1s all\u00e1 de lo previsible, m\u00e1s que en una sujeci\u00f3n continua a las normas de anta\u00f1o. Lo jud\u00edo de estos improbables h\u00e9roes es lo no jud\u00edo de estos improbables h\u00e9roes. Su actitud no es ni juda\u00edsta ni antijud\u00eda: el juda\u00edsmo (su preservaci\u00f3n o su extinci\u00f3n) no es el Norte de sus actos, y en este sentido su actitud subjetiva es a-jud\u00eda.<\/p>\n<p>Otras pr\u00e1cticas de mutaci\u00f3n que encarnaron el cruce entre la actitud desgu\u00e9tica y la etapa de salida del gueto fueron las pr\u00e1cticas de los que Isaac Deutscher llama \u201cjud\u00edos no jud\u00edos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLos grandes revolucionarios del pensamiento moderno (Spinoza, Heine, Marx, Rosa Luxemburgo, Trotsky, Freud) pueden ser ubicados en la tradici\u00f3n jud\u00eda. Todos ellos fueron m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del juda\u00edsmo. Lo encontraron demasiado estrecho, arcaico y limitado. Buscaron ideales y realizaciones que estaban m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites, y por eso representan la esencia y la sustancia de gran parte del pensamiento moderno, la esencia y la sustancia del cambio m\u00e1s profundo que haya tenido lugar en la filosof\u00eda, la sociolog\u00eda, la econom\u00eda y la pol\u00edtica durante los \u00faltimos siglos\u2026<\/p>\n<p>\u201c\u00bfTuvieron algo en com\u00fan entre ellos?&#8230; Como jud\u00edos, vivieron al margen de m\u00faltiples civilizaciones, religiones y culturas nacionales. Nacieron y crecieron en los l\u00edmites de diversas \u00e9pocas [y&#8230;] las m\u00e1s variadas influencias culturales. Vivieron en los m\u00e1rgenes\u2026 de sus respectivas naciones. Cada uno de ellos estaba dentro de la sociedad y sin embargo fuera de ella, fuera de ella y sin embargo dentro\u2026 Esto les permiti\u00f3 elevar su pensamiento por encima de sus sociedades, de sus naciones, de sus \u00e9pocas y sus generaciones, y proyectarse\u2026 hacia nuevos horizontes.\u201d\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>En un punto \u2013en el m\u00e1s activo\u2013, esta descripci\u00f3n del jud\u00edo no jud\u00edo converge con la del h\u00e9roe improbable. Uno y otro se afirman en el punto en que las definiciones endogrupales dejan de ser v\u00e1lidas. No importa aqu\u00ed durante cu\u00e1nto tiempo (el jud\u00edo no jud\u00edo suele serlo de modo vitalicio, mientras que el h\u00e9roe improbable lo es durante una situaci\u00f3n de excepci\u00f3n), sino qu\u00e9 hacen: ambos practican la apertura y afirman su potencia sin detenerse en la consideraci\u00f3n de las consecuencias de su no-observancia de las normas. No es una continuidad de lo jud\u00edo lo que buscan sus actos, pues \u00e9stos son una intervenci\u00f3n puntual en una situaci\u00f3n determinada \u2013y su eficacia dura lo que dura esta situaci\u00f3n. No se trataba de tomar posici\u00f3n sobre la continuidad o la interrupci\u00f3n de la existencia de lo jud\u00edo sino de fundar la existencia de una potencia o singularidad que, seg\u00fan todas las previsiones del momento, no deb\u00eda existir. Ni el jud\u00edo no jud\u00edo ni el jud\u00edo-h\u00e9roe improbable son juda\u00edstas. En otras palabras, no se trataba de conservar los enunciados doctrinales y folcl\u00f3ricos jud\u00edos sino de fundar una posici\u00f3n de enunciaci\u00f3n imposible y de constituirse a partir de ella.<\/p>\n<p>Pero nuestra \u00e9poca es otra. Ahora las condiciones han cambiado y ya hay otro tipo de pr\u00e1cticas gu\u00e9ticas \u2013y por lo tanto las pr\u00e1cticas desgu\u00e9ticas ya no pueden ser las mismas. Ahora estamos francamente fuera del gueto f\u00edsico, y la actitud gu\u00e9tica se combina con el fuera del gueto f\u00edsico aferr\u00e1ndose a la conservaci\u00f3n del legado, a la restauraci\u00f3n. Perviven actitudes gu\u00e9ticas burdas, es cierto: \u201cnos enfrentamos a la adversidad con miedo al futuro y con miedo a la no aceptaci\u00f3n de los no jud\u00edos. Ello nos fue llevando a un acercamiento profundo a las diferentes sociedades, que si bien nos enriqueci\u00f3 en ciertos aspectos, permiti\u00f3 que la confusi\u00f3n nos alcance pretendiendo la frustrada emancipaci\u00f3n. \u00bfAcaso nos olvidamos ya de los tiempos de la Inquisici\u00f3n? \u00bfNo fue suficiente la lecci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 a\u00fan hoy en d\u00eda seguimos los pasos de las tendencias ajenas?\u201d\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn10\">[10] <\/a>Pero predominan actitudes gu\u00e9ticas m\u00e1s sutiles, que encapsulan lo jud\u00edo, dej\u00e1ndolo conversar con lo no jud\u00edo, para dar una buena imagen all\u00ed, pero sin abrirse a eso que Wolf llamaba contacto vital (ver m\u00e1s arriba), sin abrirse al di\u00e1logo con lo otro y a la posibilidad de mutar, de transformarse en ese di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo ser jud\u00edo desgu\u00e9tico fuera del gueto en las condiciones de globalizaci\u00f3n actuales? Esta casilla de la tabla, este lugar de la combinatoria, queda vac\u00edo y con un gran signo de pregunta. Esta inc\u00f3gnita, este agujero es el que me hace escribir y trabajar ac\u00e1.<\/p>\n<p>Somos jud\u00edos, estamos fuera del gueto. No queremos volver al gueto, queremos ser jud\u00edos de un modo abierto, abrirnos a lo otro. No est\u00e1 muy claro c\u00f3mo se hace esto en las condiciones actuales \u2013principios del siglo XXI, globalizaci\u00f3n. Sabemos que a partir de la Emancipaci\u00f3n esto se hizo al modo de la mutaci\u00f3n. Sabemos que el gesto del juda\u00edsmo moderno, y espec\u00edficamente el gesto de los jud\u00edos m\u00e1s universales es el gesto de salir del gueto, la actitud desgu\u00e9tica.<\/p>\n<p>Ya que se trata de apropiarse de un legado, ya que se trata de adir las actitudes m\u00e1s activas de los jud\u00edos, pensemos el gesto de los jud\u00edos modernos, pensemos la apertura de ciertos jud\u00edos a otra voz. Tenemos a Marx, que se abre a la voz de la clase obrera y muta la visi\u00f3n de la sociedad y de los jud\u00edos. Tenemos a Einstein, que se abre a la voz que significa la crisis de la f\u00edsica newtoniana, y muta la visi\u00f3n del observador y del mundo. Tenemos a Freud, que se abre a la voz de las enfermedades sin causas f\u00edsicas o fisiol\u00f3gicas, y muta la visi\u00f3n de la subjetividad misma. Y as\u00ed, Marx crea la idea de proletariado, de clase revolucionaria y de socialismo cient\u00edfico; Einstein crea la f\u00edsica de la relatividad y Freud crea el inconsciente. Pero tambi\u00e9n tenemos a nuestros\u00a0<em>zeides <\/em>o bisabuelos, que se abrieron a la voz del pa\u00eds al que llegaron y mutaron su judeidad misma, creando colonias agrarias o creando familias, partidos pol\u00edticos, empresas, muchas otra cosas. Tenemos tambi\u00e9n la ense\u00f1anza del h\u00e9roe improbable que muestra la pel\u00edcula\u00a0<em>H\u00e9roes improbables <\/em>, ese jud\u00edo que se \u201ca-juda\u00edza\u201d, que pone en suspenso las normas jud\u00edas, y va m\u00e1s all\u00e1 de ellas, y s\u00f3lo yendo m\u00e1s all\u00e1 de ellas puede ser h\u00e9roe, es decir, puede ser activo, subjetivarse. Tenemos tambi\u00e9n el legado de todos estos que Deutscher conceptualiza como jud\u00edos no jud\u00edos, esos que viven en el margen de m\u00faltiples fronteras e incluso en el margen de la cultura jud\u00eda misma. En el margen quiere decir en el borde, que quiere decir adentro y afuera a la vez. A la vez adentro y afuera de esas m\u00faltiples culturas, a la vez adentro y afuera del juda\u00edsmo, con lo cual se abren al di\u00e1logo con las m\u00faltiples voces con las cuales tienen contacto.<\/p>\n<p><strong>III.<\/strong><\/p>\n<p>Podemos para terminar reformular el problema con el que comenzamos. Luego de todo este recorrido, el problema queda circunscripto m\u00e1s claramente y podemos formularlo de modo tal de quedar situados en el umbral tras el que se yergue la inc\u00f3gnita. Es la inc\u00f3gnita de c\u00f3mo ser jud\u00edo fuera del gueto y c\u00f3mo serlo con una actitud abierta, creativa, activa, subjetivante, desgu\u00e9tica. Y de c\u00f3mo serlo en las condiciones contempor\u00e1neas del siglo XXI, que ya no son las de los siglos XIX o XX.<\/p>\n<p>Tras el recorrido que hemos trazado podemos destilar del siguiente modo las actitudes gu\u00e9tica y desgu\u00e9tica. La actitud gu\u00e9tica ser\u00eda la del jud\u00edo \u201cjuda\u00edsta\u201d y la desgu\u00e9tica, la del jud\u00edo \u201ca-jud\u00edo\u201d. \u201cJuda\u00edsta\u201d es toda esa reactividad que encapsula lo jud\u00edo, que lo envaina, lo resguarda de toda interferencia para conservarlo id\u00e9ntico o lo realimenta para reproducirlo id\u00e9nticamente; tambi\u00e9n, esas pr\u00e1cticas que, si salen hacia fuera, lo hacen s\u00f3lo para asegurar un retorno. Desgu\u00e9tica ser\u00eda toda actividad que sale del endogrupo, dir\u00edamos, sin m\u00e1s, sale y quema las naves. La pol\u00edtica juda\u00edsta no acomete ninguna actividad si no es cercior\u00e1ndose de obtener como resultado la reproducci\u00f3n de lo jud\u00edo. La pol\u00edtica a-jud\u00eda acomete toda actividad que pueda llegar a producir algo, sin importar la adscripci\u00f3n que vaya a tener el producto o los efectos que libere esa producci\u00f3n. El juda\u00edsmo es una tradici\u00f3n continua; es una\u00a0<em>permanencia <\/em>. Lo jud\u00edo a-jud\u00edo es una\u00a0<em>intermitencia <\/em>de intervenciones que se pierde en sus efectos. Declara Alberti\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn11\">[11] <\/a>:<\/p>\n<p>\u00bfA d\u00f3nde va esa voz,<\/p>\n<p>esas ramas que pasan sin pararse?<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Van a la mar, al mar. Si no volvieran,<\/p>\n<p>es que quieren quedarse.<\/p>\n<p>Estamos, pues, con las naves quemadas; estamos en un punto de no-retorno. Sin embargo: nos sentimos jud\u00edos. Lo jud\u00edo insiste. Y aqu\u00ed es donde se nos plantea la pregunta: \u00bfc\u00f3mo ser jud\u00edo ac\u00e1, en este punto, sin gueto y sin anhelos gu\u00e9ticos?<\/p>\n<p>Hemos visto sucintamente c\u00f3mo fue hist\u00f3ricamente ser jud\u00edo con actitud desgu\u00e9tica. Hemos visto que existi\u00f3 una corriente desgu\u00e9tica ya en la \u00e9poca medieval, en la misma \u00e9poca que proporcion\u00f3 la imagen t\u00edpica del gueto. Vimos tambi\u00e9n que la actitud desgu\u00e9tica requiere como condici\u00f3n\u00a0<em>sine qua non <\/em>el di\u00e1logo. Vimos que la pr\u00e1ctica que encarna la actitud desgu\u00e9tica en el trayecto de salida del gueto supon\u00eda, por lo menos durante la modernidad, la condici\u00f3n de vivir en el margen de varias fronteras, de varias culturas, incluida la jud\u00eda. Pero lo que tambi\u00e9n vemos ac\u00e1, lo vemos sin duda en nuestros zeides y tambi\u00e9n en los h\u00e9roes improbables y en los jud\u00edos no jud\u00edos, es que, en ese recorrido de salida que realizan, ellos van munidos de recursos tra\u00eddos del gueto, y que su di\u00e1logo es el di\u00e1logo entre lo que tra\u00edan y lo que encontraban, entre lo mismo y lo otro, entre lo propio y lo nuevo. El \u00eddish, como probablemente las otras judeolenguas de la di\u00e1spora, fue la lengua de ese di\u00e1logo y esa apertura.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn12\">[12] <\/a>\u201cSe judea como se cristianea\u201d reflexiona un desgu\u00e9tico refr\u00e1n \u00eddish.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn13\">[13]<\/a>Rafael Alberti escribi\u00f3 las l\u00edneas que hacen de ep\u00edgrafe de este trabajo en 1940, rumbo al exilio, siendo ya adulto, ya constituido como espa\u00f1ol, republicano, dramaturgo y poeta, s\u00f3lo que las circunstancias le imped\u00edan echar sus ra\u00edces en tierra espa\u00f1ola; deb\u00eda echarlas hacia el aire, y probablemente as\u00ed lo hizo, y as\u00ed lo hizo en una actitud abiertamente desgu\u00e9tica y dial\u00f3gica. Pero pudo hacerlo, entiendo, porque tra\u00eda los recursos que le hab\u00edan dado su Espa\u00f1a y su Rep\u00fablica y sus soldados, sus claveles y sus espadas (\u00a0<em>Entre el clavel y la espada <\/em>es el t\u00edtulo del libro que contiene esos versos).<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, tres dimensiones de la pr\u00e1ctica desgu\u00e9tica parecen haber sido necesarias durante la secular salida del gueto: di\u00e1logo; multiplicidad marginal o marginalidad m\u00faltiple; recursos tra\u00eddos del gueto. Con estas tres dimensiones tenemos tal vez el destilado de la actitud desgu\u00e9tica, el destilado de las pr\u00e1cticas activas jud\u00edas. Pero se nos presentan algunas dificultades que impiden que tomemos esas tres dimensiones como los ingredientes de una receta a seguir \u2013hay ingredientes que ya no se consiguen.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la tercera dimensi\u00f3n, no traemos recursos del gueto. Si tenemos que echar nuestras ra\u00edces de tal modo que crezcan hacia el aire, resulta que nunca tuvimos nuestras ra\u00edces en la tierra. Estamos en el fin de la tradici\u00f3n. Ya no es el fin del gueto sino el fin de la tradici\u00f3n. Un primo me contaba una paradoja que se da en las escuelas hebreas jud\u00edas: hay clases de costumbres jud\u00edas donde se ense\u00f1an costumbres que no se practican en la familia jud\u00eda del alumno que toma esa clase \u2013las costumbres ense\u00f1adas no son acostumbradas. En cuanto a la dimensi\u00f3n del margen, asistimos, con la globalizaci\u00f3n, a un proceso de disoluci\u00f3n de las fronteras. Las naciones ya no son el vector principal de la identidad de las sociedades; m\u00e1s aun, ning\u00fan conjunto social parece tener ya contornos establemente definidos. Adem\u00e1s, el contacto con m\u00faltiples culturas ya no es una excepci\u00f3n sino lo m\u00e1s com\u00fan. Internet, los medios masivos de comunicaci\u00f3n y el avance en las tecnolog\u00edas del transporte y del comercio han facilitado un profuso contacto con m\u00faltiples culturas. En la pel\u00edcula\u00a0<em>La lengua de las mariposas <\/em>se ve\u00eda c\u00f3mo el protagonista se maravillaba al ver en un diccionario ilustrado el dibujo de una china; era la d\u00e9cada de 1930 y un ni\u00f1o de unos seis a\u00f1os ve\u00eda por primera vez una cara con ojos rasgados en un dibujo en blanco y negro. Cierto, el contacto que el mercado global provee no es un contacto vital, pero para tener un contacto vital con otra cultura hay que dialogar \u2013y con esto tocamos la dimensi\u00f3n del di\u00e1logo\u2013: tiene que haber dos voces; es decir, tiene que haber una mismidad, tiene que haber un mismo que dialogue con un otro. No se puede decir que estemos, por lo dem\u00e1s, saliendo del gueto y que traigamos los recursos adquiridos en el gueto, porque ya estamos afuera. No traemos cosas del gueto que se encuentren con las cosas de afuera y entren en un di\u00e1logo fecundo, subjetivante, transformador. En otras palabras, para que el di\u00e1logo nos transforme debemos poder invaginar lo nuevo que se nos presenta; pero, para invaginar, hacen falta fronteras (delimitaciones f\u00edsicas y simb\u00f3licas, objetivas y subjetivas, colectivas e individuales). Nuestras fronteras se licuan en la fluidez contempor\u00e1nea. Si es que, as\u00ed licuados, todav\u00eda somos algo, somos ese \u201cjud\u00edo-sin-juda\u00edsmo\u201d de Barylko. Debemos pensar.<\/p>\n<p>Y aun as\u00ed, nobleza obliga, queremos un juda\u00edsmo des-gu\u00e9tico, no juda\u00edsta, activo, subjetivante, transformador. Un juda\u00edsmo que no more entre fronteras sino en los bordes, que dialogue. Pero no hay. De tal modo, aqu\u00ed la pregunta, finalmente, es:\u00a0<em>\u00bfqu\u00e9 dialoga con qu\u00e9?<\/em><\/p>\n<p>\u00bfPuede haber un juda\u00edsmo activo en las condiciones contempor\u00e1neas, sin di\u00e1logo, sin fronteras ni m\u00e1rgenes, sin estar dentro del gueto ni saliendo de \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo tomar como ense\u00f1anza el gesto del jud\u00edo moderno de salir del gueto desgu\u00e9ticamente, o sea, dialogando? Para que haya un dialogante, debe haber operaciones que compongan un sujeto con los fragmentos que el aluvi\u00f3n mercantil deja a la deriva. Debe haber operaciones de cohesi\u00f3n que contrarresten las tendencias a la dispersi\u00f3n. Los jud\u00edos desgu\u00e9ticos modernos se subjetivaban en condiciones en que la dominaci\u00f3n depend\u00eda de la coerci\u00f3n \u2013pero la dominaci\u00f3n actual domina dispersando.\u00a0Habr\u00e1 que ver si, como los desgu\u00e9ticos modernos, podemos inventar recursos para constituirnos dial\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>Ser\u00e1n pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas las que trabajen la pregunta. No se puede recetar una soluci\u00f3n. Nadie hubiera podido recetar c\u00f3mo subjetivarse al jud\u00edo europeo durante la Segunda Guerra; los levantamientos armados de los guetos y el del campo de concentraci\u00f3n de Sobibor, las alianzas entre los\u00a0<em>judenrat <\/em>y los prisioneros, la escritura a un diario llamado Kitty, las haza\u00f1as de los h\u00e9roes improbables: nada de todo eso se hubiera inventado sin habitar la situaci\u00f3n de exterminio. Las cohesiones son situacionales.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn14\">[14] <\/a>Habr\u00e1 que ver si logramos conformar un sujeto jud\u00edo desgu\u00e9tico en la situaci\u00f3n actual. \u201cMi opini\u00f3n en esto es la siguiente: la respuesta debe ser un\u00a0<em>acto <\/em>y no una idea abstracta.\u201d\u00a0<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftn15\">[15]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref1\">[1] <\/a>\u201cCrecer en el gueto, crecer en el mundo\u201d, Asociaci\u00f3n Israelita de Beneficencia, Rosario, 30 de julio al 1 de agosto de 2005.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref2\">[2] <\/a>\u201c\u00bfQu\u00e9 es ser jud\u00edo hoy ac\u00e1?\u201d, en Pablo Hupert, Pablo Freinkel et al.,\u00a0<em>\u00bfQu\u00e9 significa ser jud\u00edo hoy? Ensayos del concurso AMIA 2004 <\/em>, Mil\u00e1, Buenos Aires, 2005. Por supuesto, \u201cac\u00e1\u201d y \u201choy\u201d se condicionan mutuamente y, como se puede ver en este trabajo y en aqu\u00e9l, llegan a ser inseparables. La distinci\u00f3n entre ambos trabajos es s\u00f3lo de acento.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref3\">[3] <\/a>En clave subjetiva, en clave pol\u00edtica, lo importante es qu\u00e9 quiere un sujeto. Y para los historiadores, lo que un sujeto quiere se lee en lo que hace. No se trata de preguntarle al sujeto sus deseos \u00edntimos sino de leer sus pr\u00e1cticas: en esta l\u00ednea, una flecha que se dirige a un blanco,\u00a0<em>quiere <\/em>ir al blanco. Un jud\u00edo que s\u00f3lo tiene contacto con lo no-jud\u00edo cuando toma un taxi quiere gueto.<\/p>\n<p>Sin embargo, no alcanza con preguntar qu\u00e9 hace y qu\u00e9 quiere al hacer eso. Tambi\u00e9n debemos preguntar qu\u00e9 quiere al querer algo \u2013por ejemplo, qu\u00e9 quiere al querer gueto. En definitiva, aqu\u00ed encontraremos la clave: querr\u00e1 crear o querr\u00e1 conservar; querr\u00e1 pensar lo no-sabido o querr\u00e1 custodiar un saber; ser\u00e1 instituyente o instituido, activo o reactivo.<\/p>\n<p><em>Actitud <\/em>, pues, condensa el enfoque historiador y el enfoque pol\u00edtico: condensa la cualidad de la actividad, el hacer de un sujeto y su querer; la actitud de un sujeto est\u00e1 en sus actos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref4\">[4] <\/a>Al o\u00edr estas ideas, Diana Sperling nos record\u00f3 que en rigor la identidad es un producto de la diferencia y no al rev\u00e9s. En este sentido, Karl Marx hab\u00eda ense\u00f1ado que el proceso de producci\u00f3n se pierde en su producto y que as\u00ed convertimos el producto en fetiche. As\u00ed, dir\u00eda que la actitud gu\u00e9tica es la que supone a la identidad del endogrupo una vida independiente y autoengendrada, la que supone que la identidad no s\u00f3lo no es el producto de un proceso de constituci\u00f3n a partir de la diferencia sino que entiende la diferencia como interferencia e incluso amenaza vital.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref5\">[5] <\/a><em>La correspondencia de Spinoza. <\/em>Introducci\u00f3n de A. Wolf, citado por Isaac Deutscher en\u00a0<em>Los jud\u00edos no jud\u00edos <\/em>, Ediciones Kikiyon, Buenos Aires, 1969, p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref6\">[6] <\/a><em>La historia de los jud\u00edos <\/em>. Ediciones B, Barcelona, 2003 [1987], p. 285.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref7\">[7] <\/a>\u201cThe origin of the ghetto\u201d, en:\u00a0<em>Personalities and events in Jewish history. <\/em>Filadelfia, 1961, p. 226.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref8\">[8] <\/a>\u00cddem, p. 287.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref9\">[9] <\/a>\u00cddem, pp. 28 y 29<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref10\">[10] <\/a>Tamara Haichin, \u201cEducaci\u00f3n jud\u00eda: \u00bfde qu\u00e9 me hablan?\u201d, en\u00a0<em>Comunidades <\/em>n\u00b0 361, noviembre de 2004.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref11\">[11] <\/a><em>Entre el clavel y la espada <\/em>, \u201cDe los \u00e1lamos y los sauces\u201d, 3.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref12\">[12] <\/a>Es notorio, en este sentido, hasta qu\u00e9 punto los jud\u00edos aprenden hebreo para no hablarlo fuera de Israel, salvo excepciones.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref13\">[13] <\/a>Agradezco a Daniel Bargman el hab\u00e9rmelo transmitido.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref14\">[14] <\/a>Debo esta tesis al di\u00e1logo con Vanessa Aiello.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_ftnref15\">[15] <\/a>Van Gogh,\u00a0<em>Cartas a Th\u00e9o <\/em>, Altamira, Buenos Aires, 2000, carta 237; subrayado en el original.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/actitudes-gueticas-%20y-actitudes-desgueticas.html#_msoanchor_1\">[PH1] <\/a>Intercambia enunciados, pero no pone en juego la enunciaci\u00f3n misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"mailto:pablohupert@yahoo.com.ar\">pablohupert@yahoo.com.ar<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/\">www.pablohupert.com.ar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El juda\u00edsmo me parece casi exclusivamente una actitud con respecto a la vida. Albert Einstein Y echar\u00e9 mis ra\u00edces de manera que crezcan hacia el aire. Rafael Alberti I. Se puede practicar una actitud gu\u00e9tica estando fuera del gueto y una desgu\u00e9tica estando dentro. Este trabajo no es un estudio, una investigaci\u00f3n, una observaci\u00f3n del &#8230;<\/p>\n<a href=\"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/actitudes-judias-gueticas-y-actitudes-judias-desgueticas-2\/\" class=\"read-more-link\">Continua leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\"Actitudes jud\u00edas gu\u00e9ticas y actitudes jud\u00edas desgu\u00e9ticas\"<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[472,352],"class_list":["post-908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos","tag-lo-judio","tag-subjetividad","penguin-post","penguin-post-not-sticky"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pablohupert.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}