Funes el memorioso

9 agosto, 2012

La memoria: ¿dispositivo de dominación o insumo de imaginación?

Argentina, Genocidio, Política, Problemas

La memoria es un arma de doble filo. Puede encorsetar o puede liberar.
“Quééé boluudo, elés tadó desitio selomé tenenelculo”, dijo 2001. Desde ese día, y hasta el momento, el estado de sitio dejó de ser una herramienta a la que el Estado pueda recurrir. Desde entonces, el Estado pidió perdón por las atrocidades cometidas y abrió juicios a sus atroces ex agentes y repartió memoria por doquiera.

4 mayo, 2008

Constituirse en hijo de padre desaparecido

Escritos Clásicos

A propósito de la nota de Página/12 del 17 de abril de 2005 sobre los diez años de HIJOS/ H.I.J.O.S. La periodista que hace la nota habla de una “irrupción de H.I.J.O.S. en el mundo de los hijos”. Esa irrupción es la que a nosotros, hijos o padres, nos da[…]

4 mayo, 2008

Genocidio y pulsión de muerte

Escritos Clásicos, Genocidio

Una reflexión a partir de las palabras de cierre del Primer encuentro internacional “Análisis de las prácticas sociales genocidas” (10 al 15 de Noviembre de 2003) dichas por su organizador Daniel Feierstein dijo: “Era un riesgo que al tratar esta cuestión rondara la muerte. Y sin embargo en el encuentro[…]

4 mayo, 2008

¿Enseñamos sufrimientos o actos?

Escritos Clásicos, Genocidio

¿Enseñamos sufrimientos o actos? Consideraciones estratégicas para una enseñanza no victimal ni memorial de la Shoá *   Cómo olvidarse cómo desalojar el crudo recuerdo de la muerte esa desgarradora memoria esa herida. Si es el precio increíble el altísimo orgullo. Idea Vilariño El desafío actual de la enseñanza de[…]

7 julio, 2007

Del reclamo de justicia al acto de justicia

Genocidio, Política, Problemas

Cuando cursé mi secundaria, en la década de 1980, mis congéneres y yo éramos memoriosos de un sufrimiento y esa memoria nos hacía sufrir: la memoria de un sufrimiento hace sufrir. Y, al mismo tiempo, no dice qué hacer con eso, y paraliza. Dos fugas posibles hay: una es evitar volver al tema; muchísimos judíos, en algún momento, hemos dicho “ya vi suficiente”; otra fuga, socialmente más prestigiosa, es el reclamo de justicia. Reclamo por justicia para la victimización que estamos recordando. Ese reclamo invita a esperar que el reclamo sea satisfecho. Invita a esperar: o sea que es también una forma de parálisis.