Una posdata sobre los grupos fluidos

[1] Hoy abundan los dispositivos grupales pero escasean los grupos, escribió Elena Rozas hace cerca de quince años. Ella -con “dispositivos grupales”- se refería en ese momento a dinámicas de trabajo en empresas e instituciones que recurrían, en alguna jornada especial, al “divídanse en grupos” y a darles a los conjuntos resultantes una consigna de …

Continua leyendo "Una posdata sobre los grupos fluidos"
Share
tomado de https://www.derecho.uba.ar/extension/muestras_plasticas_grupo_boedo.php

Un común concreto: Las Muchas.

volvamos al común concreto que nos ocupa aquí. Con toda esa actividad colectiva y (co)productiva se habita “un entre-lugar que es la pintura misma”[21], pero atención: habitarlo es coproducirlo (no es un lugar preexistente que estaba esperando a sus ocupantes). Ese “entre-lugar” es algo que adviene y deviene “por fuera de lo existente” y entre los entes, pues los excede, y, sin embargo, existe, se vive. Ese exceso es el “efecto Muchas”: “una existencia inimaginada antes de estar viviéndose”. Además tiene una tarea, una “actividad configurante”: la producción común de singularidades (tanto individuales como colectiva) en la pintura. Es decir, este común es una trama de consecuencias, un proceso transindividual: es lo grupal que hace diferir a cada una respecto de su versión individual y al mismo tiempo es un social que difiere del mainstream social. Este doble diferir es la potencia que tiene un común y que no tiene una red de contactos.

Continua leyendo "Un común concreto: Las Muchas."
Share

Vínculo, contacto, trama, transindividual y común

Es estratégico pensar la composición porque necesitamos una comprensión de lo social y del lazo social que no sea la contractual, que es como la sociedad moderna y burguesa se relató a sí misma. Hoy, si bien la modernidad se agotó, no hay una filosofía dominante explícita sobre la constitución de lo social. De todas formas, se puede considerar que existe un concepto de lo social en estado práctico, que dice, como el neoliberalismo, que lo que hace sociedad es la competencia, que, como el contractualismo, afirma que el estado natural del hombre es el aislamiento y que constata estos presupuestos en la interacción reticular de la Net, donde primero existe el individuo y luego la conexión con otros. Hemos consultado a Simondon porque nos hace pensar “verdaderas relaciones” -esto es, relaciones constituyentes, esto es, relaciones donde devenimos otres con otres- y porque nos arrima a pensar -parafraseando- “verdaderos colectivos” contemporáneos, esto es, composiciones hechas de relaciones constituyentes, en una circunstancia como la contemporánea, que nos evita devenir otres con otres.

Continua leyendo "Vínculo, contacto, trama, transindividual y común"
Share

Un nosotros sin identidad. Seis movimientos colectivos.

Hablo aquí de algunos movimientos colectivos, para pensar los movimientos colectivos potentes de nuestra circunstancia, que llamo la segunda fluidez. Voy a relatar algunos movimientos colectivos y voy a preguntar qué tipo de relación se da allí. Suelen llamarse “compa” entre sus integrantes. Ahora bien, hay un afecto y un tipo de relación que no se capta si se dice simplemente “compañero” o “grupo”. Entonces, pregunto: ¿Qué quiere decir “compañero” si no es compartir un trabajo ni una militancia, si no es compartir una afiliación ni una identidad? Al mismo tiempo, ¿qué quiere decir colectivo si no quiere decir “grupo”? Voy a proponer la hipótesis, que le escuché una vez a López Petit, de que un nosotrxs, un movimiento colectivo, es una intimidad pública. Pero primero voy a recurrir al relato de lo que hace cada uno de estos seis colectivos: una huerta en Berazategui, unxs docentes en Rosario, una escuela en Flores, unas madres en Moreno, un Bachillerato Popular en Soldati, unos consorcios en un municipio.

Continua leyendo "Un nosotros sin identidad. Seis movimientos colectivos."
Share